Abdías 
עזבדיה
"Dios juzga a sus enemigos"

Abdías en varias versiones:
1

Tiempo de Lectura= 0:05 / Contiene: 1 capítulo, 21 versículos y 670 palabras.


1) ¿QUIÉN ESCRIBIÓ EL  LIBRO? Abdías. (Un Profeta de Judá) 

2) ¿CUÁNDO FUE ESCRITO? 586 a.C.

3) ¿A QUIÉN FUE ESCRITO? Judá

4) ¿DE DÓNDE FUE ESCRITO? Jerusalén


MÉTODO  HISTÓRICO

1) ¿CUÁL ES EL TRASFONDO  HISTÓRICO DEL LIBRO? Abdías vivió en Jerusalén después de la deportación de Judá a Babilonia. Él fue el mensajero de Dios que anunció la caída de los edomitas, quienes eran los descendientes de Esaú, los que se habían gozado de  la caída de Judá. El también profetizó de un futuro cuando los judíos volverían a gobernar las tierras que estuvieron una vez bajo el control de David.

El trasfondo histórico de esta breve profecía es lo hecho por los Idóneos contra Judá, aprovechándose de la caída y destrucción de Jerusalén: no solo ayudaron al invasor, no solo se alegraron de la desgracia de Judá, sino que saquearon la ciudad y ocuparon una parte del territorio. Abdías anuncia el castigo de Edom por esta felonía, y la proximidad del día del Señor, en que el juicio divino se abatirá sobre ese pueblo y Judá será restaurado. (Vs 15-21).


MÉTODO LITERARIO

1) ¿QUÉ GÉNERO DE LITERATURA ES EL LIBRO?  Profético Histórico 


MÉTODO PANORÁMICO

1) ¿CUÁL ES LA IDEA PRINCIPAL DEL LIBRO? Edom ayudó a Babilonia a saquear a Jerusalén, ellos eran descendientes de Esaú y por lo tanto emparentados con los Judíos. Pero aquí en Abdías es una profecía de los juicios de Dios contra ellos por haber saqueado a Jerusalén.

2) ¿CUÁL  FUE LA RAZÓN PRINCIPAL POR LA CUAL SE ESCRIBIÓ ESTE LIBRO? Una profecía de la venganza de Dios contra Edom. De justicia

PALABRAS CLAVE EN ABDÍAS (RV1960) 1) el día, 2) Esaú (Edom), 3) Jacob (Judá), 4) las naciones, 5) monte de Sion (mi monte santo), 6)dice (ha dicho) 7)Jehová.

TEMAS: Juicio sobre Edom, triunfo del reino de Dios. El día del Señor, Antisemitismo

ÉNFASIS: El juicio de Dios sobre Edom por sus pecados contra el pueblo de Dios: la derrota de los que se creen inconquistables; la liberación de Israel y la restauración en el día de Jehová.

CARACTERÍSTICAS PARTICULARES: El libro de Abdías utiliza un enérgico lenguaje poético y está escrito en forma de canto fúnebre por la fatalidad.


 


 

Estructura de Abdías

 

Título“Destrucción de Edom”

 Versículo Clave: 1:13 “No debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su quebrantamiento; no, no debiste haber mirado su mal en el día de su quebrantamiento, ni haber echado mano a sus bienes en el día de su calamidad”.

 

1  Visión de Abdías  

HUMILLACIÓN DE EDOM


5  Si ladrones vinieran a ti

15  Cercano el día de Jehová

EXALTACIÓN DE ISRAEL


Autor y fecha

    Nada se conoce con seguridad acerca del autor. Otras referencias del AT a hombres con este nombre no parecen referirse a este profeta. Sus menciones frecuentes de Jerusalén, Judá y Sión sugieren que pertenecía  al reino del sur (10-12. 17, 21). Abdías fue probablemente un contemporáneo de Elías y Eliseo.

    La fecha de escritura es igualmente difícil de determinar, aunque se sabe que está ligada al ataque edomita contra Jerusalén descrito en los v.v 10-14. Al parecer Abdías escribió poco después del ataque. Hubo cuatro invasiones significativas de Jerusalén en la historia del AT:

  1. Por Sisac, rey de Egipto, 925 a.C. durante el reinado de Roboam (1 R 14:25, 26; 2 Cr 12).
  2. Por los filisteos y árabes entre el 848-841 a.C. durante el reinado de Joram de Judá (2 Cr 21:8-20).
  3. Por Joás, rey de Israel, 790 a.C. (2 R 14; 2 Cr 25.
  4. Por Nabucodonosor , rey de Babilonia, en la caída de Jerusalén en 586 a.C.
    De estas cuatro, sólo la segunda y la cuarta probablemente encajan con la información histórica. La segunda es preferible, debido a que la descripción de Abdías no indica la destrucción total de la ciudad, la cual se llevó a cabo bajo el ataque de Nabucodonosor. Además, aunque los edomitas estaban involucrados en la destrucción de Jerusalén por manos de Nabucodonosor (Sal 137; Lm 4:21), es significativo que Abdías no menciona a los babilonios por nombre (como todos los demás profetas que escribieron acerca de la caída de Jerusalén), ni hay referencia alguna a la destrucción del templo o a la deportación del pueblo; de hecho, los cautivos parecen haber sido llevados al SO, no al E hacía Babilonia (20). 



 


Contexto Histórico de Abdías  

    Los edomitas tienen su origen en Esaú, el primogénito (gemelo) de Isaac y Rebeca (Gn 25:24-26),  quien luchó con Jacob aún mientras estaban en el vientre (Gn 25:22). El nombre de Esaú quiere decir "velludo", porque él era "todo velludo como una pelliza" (Gn 25:25). Él también es llamado Edom, lo cual quiere decir "rojo", debido a la venta de su primogenitura a cambio de algo de "guiso rojo" (Gn 25:30). Él mostró un menosprecio por las promesas de pacto al casarse con dos mujeres cananeas (Gn 26:34) y más adelante con la hija de Ismael (Gn 28:9). Le encantaba estar afuera y después que la bendición de su padre le fue robada por Jacob, fue destinado a permanecer siendo un hombre de los espacios abiertos (Gn 25:27; 27:38-40). Esaú se estableció en una región que en su mayor parte estaba constituida por montañas escabrosas al S del Mar Muerto (Gn 33:16; 36:8, 9; Dt 2:4, 5) llamada Edom (gr: "Idumea"), el área de 64 Km de ancho la cual se extiende aproximadamente 160 km al S del Golfo de Akaba. La legendaria Carretera del rey, una ruta de caravana esencial uniendo a África del Norte con Europa y Asia, pasa a lo largo de la meseta oriental (Nm 20:17). La lucha y nacimiento de Jacob y Esaú (Gn 25) forman el contexto definitivo de la profecía de Génesis 25:23: "Dos naciones hay en tu seno". Sus descendientes respectivos, Israel y Edom, fueron enemigos perpetuos. Cuando Israel salió de Egipto, Edom negó a su hermano Jacob el paso por en medio de su tierra, localizada al S del Mar Muerto (Nm 20:14-21). No obstante, Israel fue instruido por Dios a ser amable con Edom (Dt 23:7, 8). Abdías, habiendo recibido una visión de Dios, fue enviado a describir sus crímenes y a pronunciar destrucción total sobre Edom por su trato hacia Israel. 

    Los edomitas se opusieron a Saúl (1043-1011 a.C.) y fueron sujetos bajo David (1011-971 a.C.) y Salomón (971-931 a.C.). Pelearon en contra de Josafat (873-848 a.C.) y exitosamente se rebelaron en contra de Joram (853-841 a.C.). Fueron conquistados una vez más por Judá bajo Amasías (796-767 a.C.), pero volvieron a ganar su libertad durante el reinado de Acaz (735-715 a.C.). Más tarde Edom fue controlado por Asiria y Babilonia; en el quinto siglo a.C. los edomitas fueron forzados por los nabateos a dejar su territorio. Se mudaron a la zona de Palestina del sur y llegaron a ser conocidos como los edomitas. Herodes el Grande, un edomita, se convirtió en rey de Judea bajo Roma en el 37 a.C. En un sentido, la enemistad entre Esaú y Jacob continuó en el intento de Herodes por asesinar a Jesús. Los edomitas participaron en la rebelión de Jerusalén en contra de Roma y fueron derrotados junto con los judíos por Tito en el 70 d.C. De manera irónica, los edomitas aplaudieron la destrucción de Jerusalén en el 586 a.C. (Sal 137:7) pero murieron tratando de defenderla en el 70 d.C. Después de ese entonces ya no se volvió a oír de ellos. Tal como Abdías predijo, ellos serían cortados "para siempre" (v. 10); y "ni aun resto quedará de la casa de Esaú" (v. 18).   

 


Cumplimiento de la profecía de Abdías 

            Abdías predijo que los idumeos serían “talados para siempre” “como si no hubieran sido” (10, 16, 18); que un remanente de Judá sería salvo, y que el reino del Dios de Judá aún prevalecería (17, 19, 21).

            Dentro de cuatro años del incendio de Jerusalén, Edom fue invadida y asolada, 582 a.C., por los mismo babilónicos a quienes ellos habían ayudado contra Jerusalén. Los nabateos se apoderaron de Edom. Los pocos idumeos que restaban quedaron circunscritos a una región sur de Judea, en donde subsistieron durante cuatro siglos como enemigos activos de los judíos. En el 126 a.C fueron sojuzgados por Juan Hircano, unos de los gobernantes macabeos. Se les obligó a circuncidarse, y fueron absorbidos dentro del estado judío. Cuando Palestina fue conquistada por los romanos en el 63 a.C., éstos entregaron al mando de Judea a los Herodes, una familia idumea. Esto fue el final de los idumeos. Con la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C., desaparecieron de la historia.     

(Compendio Manual de la Biblia p. 324)

 

 

 

Detalles de Abdías

La Destrucción de Edom 

Los Idumeos

 

            Edom era el nombre de la rocosa región montañosa al este del valle del Araba, que se extiende unos 160 Km. de norte a sur unos 30 de este a oeste. Era bien regada, con un abundante pastoreo. Sela (Petra), excavada muy arriba en una pena perpendicular sobre un valle de gran belleza, muy adentro entre las montaña, era la capital. Los idumeos solían en incursiones de merodeo, y luego retirarse a sus inexpugnables lugares fuertes arriba en los desfiladeros.

            Los idumeos eran descendientes de Esaú, y por lo tanto emparentados con los judíos, pero siempre mantenían contra éstos una enemistad acérrima que perpetuaba la rivalidad de Esaú y Jacob (Gén. 25: 23; 27:41). Cerraron el paso de Moisés (Núm. 20:14-21), y siempre estaban prestos a ayudar a cualquier enemigo que tocara a Israel.

 

Fechas de la Profecía

            Fue evocada por un saqueo de Jerusalén, en el cual participaron los idumeos. Hubo cuatro saqueos tales:

  1. Bajo Joram,850-843 a.C. 2 Cr 21:8, 16, 17; Amós 1:6
  2. Bajo Amasías. 803-775 a.C. 2 Cr 25:11, 12, 23, 24.
  3. Bajo Acaz, 741-726 a.C. 2 Cr 28: 16-21.
  4. Bajo Sedecías, 597-586 a.C. 2 Cr 36: 11-21; Sal 137:7

 

            Hay varias opiniones acerca de a cuál de estas ocasiones se refiere Abdías. En vista de que menciona la destrucción de Jerusalén (11-12), generalmente se atribuye la profecía al reino de Sedecías, cuando Jerusalén fue quemada por los babilónicos en 586 a.C.

            Otras Escrituras que predicen la destrucción de Edom: Isa 34: 5-15; Jer 49:7-22; Eze 25:12-14; 35:1-15; Amós 1:11-12.     

  

 


Gobernantes y profetas de la época de Abdías

 

 

Reyes de Israel

 (Reino del Norte)

      

Ocozías

      
    

874 Acab 853

852 Joram841

841 Jehú 814

    
        
                 
 

Profetas de Israel

(Reino del Norte)

  

  876      Elías      852

  852                  Eliseo                  796

    
       
               
 

Reyes de Judá 

(Reino del Sur)

      

841 Ocozías

      
      

853 Joram841

835                    Joás                    796

  
    

873  Josafat  848

841 Atalía835

      
 

Abdías y los profetas de su época(Reino del Sur)

              
       

ARDÍAS

841                 825

     
       

Joel

825         809

   
          
       

865  Jahaziel  835

       
930920910900890880870860850840830820810800790780770

 


 

Abdías varias versiones

1) el día, 2) Esaú (Edom), 3) Jacob (Judá), 4) las naciones, 5) monte de Sion (mi monte santo), 6)dice (ha dicho) 7)Jehová.

 Reina Valera 1960

 NVI

Notas

1 Visión de Abdías. Jehová el Señor ha dicho así en cuanto a Edom Hemos oído el pregón de Jehová, y mensajero ha sido enviado a las naciones. Levantaos, y levantémonos contra este pueblo en batalla. 

 2 He aquí, pequeño te he hecho entre las naciones; estás abatido en gran manera.

3 La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra?

4 Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová.

Si ladrones vinieran a ti, o robadores de noche (¡cómo has sido destruido!), ¿no hurtarían lo que les bastase? Si entraran a ti vendimiadores, ¿no dejarían algún rebusco?

6 ¡Cómo fueron escudriñadas las cosas de Esaú! Sus tesoros escondidos fueron buscados.

 7 Todos tus aliados te han engañado; hasta los confines te hicieron llegar; los que estaban en paz contigo prevalecieron contra ti; los que comían tu pan pusieron lazo debajo de ti; no hay en ello entendimiento.

8¿No haré que perezcan en aquel día, dice Jehová, los sabios de Edom, y la prudencia del monte de Esaú?

 9 Y tus valientes, oh Temán, serán amedrentados; porque todo hombre será cortado del monte de Esaú por el estrago.

10 Por la injuria a tu hermano Jacob te cubrirá vergüenza, y serás cortado para siempre.

11 El día que estando tú delante, llevaban extraños cautivo su ejército, y extraños entraban por sus puertas, y echaban suertes sobre Jerusalén, tú también eras como uno de ellos.

12 Pues no debiste tú haber estado mirando en el día de tu hermano, en el día de su infortunio; no debiste haberte alegrado de los hijos de Judá en el día en que se perdieron, ni debiste haberte jactado en el día de la angustia.

13 No debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su quebrantamiento; no, no debiste haber mirado su mal en el día de su quebranto, ni haber echado mano a sus bienes en el día de su calamidad.

14 Tampoco debiste haberte parado en las encrucijadas para matar a los que de ellos escapasen; ni debiste haber entregado a los que quedaban en el día de angustia.

15 Porque cercano está el día de Jehová sobre todas las naciones; como tú hiciste se hará contigo; tu recompensa volverá sobre tu cabeza.

 16 De la manera que vosotros bebisteis en mi santo monte, beberán continuamente todas las naciones; beberán, y engullirán, y serán como si no hubieran sido.

17 Mas en el monte de Sion habrá un remanente que se salve; y será santo, y la casa de Jacob recuperará sus posesiones.

 18 La casa de Jacob será fuego, y la casa de José será llama, y la casa de Esaú estopa, y los quemarán y los consumirán; ni aun resto quedará de la casa de Esaú, porque Jehová lo ha dicho.

 19 Y los del Neguev poseerán el monte de Esaú, y los de la Sefela a los filisteos; poseerán también los campos de Efraín, y los campos de Samaria; y Benjamín a Galaad.

 20 Y los cautivos de este ejército de los hijos de Israel poseerán lo de los cananeos hasta Sarepta; y los cautivos de Jerusalén que están en Sefarad poseerán las ciudades del Neguev.

21 Y subirán salvadores al monte de Sion para juzgar al monte de Esaú; y el reino será de Jehová.

1 Visión de Abdías. Hemos oído una noticia de parte del Señor y un mensajero ha sido enviado a las naciones, diciendo: «¡Vamos, marchemos a la guerra contra ella!»Así dice el Señor omnipotente acerca de Edom:

2 «¡Te haré insignificante entre las naciones, serás tremendamente despreciado!

3 Tu carácter soberbio te ha engañado. Como habitas en las hendiduras de los desfiladeros, en la altura de tu morada, te dices a ti mismo: ¿Quién podrá arrojarme a tierra?

4 Pero aunque vueles a lo alto como águila, y tu nido esté puesto en las estrellas, de allí te arrojaré —afirma el Señor—.

5 Si vinieran a ti ladrones o saqueadores nocturnos, ¿no robarían sólo lo que les bastara? ¡Pero tú, cómo serás destruido!Si vinieran a ti vendimiadores, ¿no dejarían algunos racimos?

6 ¡Pero cómo registrarán a Esaú! ¡Cómo rebuscarán sus escondrijos!

7 Hasta la frontera te expulsarán tus propios aliados, te engañarán y dominarán tus propios amigos. Los que se sientan a tu mesa te pondrán una trampa.¡Es que Edom ya no tiene inteligencia!

8 ¿Acaso no destruiré yo en aquel día a los sabios de Edom, a la inteligencia del monte de Esaú? —afirma el Señor—.

9 Ciudad de Temán, tus guerreros se caerán de miedo, a fin de que todo hombre sea exterminado del monte de Esaú por la masacre.

10 »Por la violencia hecha contra tu hermano Jacob, te cubrirá la vergüenza y serás exterminado para siempre.

11 En el día que te mantuviste aparte, en el día que extranjeros llevaron su ejército cautivo, cuando extraños entraron por su puerta y sobre Jerusalén echaron suerte, tú eras como uno de ellos.

12 No debiste reírte de tu hermano en su mal día, en el día de su desgracia. No debiste alegrarte a costa del pueblo de Judá en el día de su ruina. No debiste proferir arrogancia en el día de su angustia.

13 No debiste entrar por la puerta de mi pueblo en el día de su calamidad. No debiste recrear la vista con su desgracia en el día de su calamidad. No debiste echar mano a sus riquezas en el día de su calamidad.

14 No debiste aguardar en los angostos caminos para matar a los que huían. No debiste entregar a los sobrevivientes en el día de su angustia.

15 »Porque cercano está el día delSeñor contra todas las naciones. ¡Edom, como hiciste, se te hará! ¡sobre tu cabeza recaerá tu merecido!

16 Pues sin duda que así como ustedes, israelitas, bebieron de mi copa en mi santo monte, así también la beberán sin cesar todas las naciones; beberán y engullirán, y entonces serán como si nunca hubieran existido.

17 Pero en el monte Sión habrá liberación, y será sagrado. El pueblo de Jacob recuperará sus posesiones.

18 Los descendientes de Jacob serán fuego, y los de José, llama; pero la casa real de Esaú será estopa: le pondrán fuego y la consumirán, de tal forma que no quedará sobreviviente entre los descendientes de Esaú.» El Señor lo ha dicho.

19 Los del Néguev poseerán el monte de Esaú, y los de la Sefelá poseerán Filistea. Los israelitas poseerán los campos de Efraín y de Samaria, y los de Benjamín poseerán Galaad.

20 Los exiliados, este ejército de israelitas que viven entre los cananeos, poseerán la tierra hasta Sarepta. Los desterrados de Jerusalén, que viven en Sefarad, poseerán las ciudades del Néguev,

21 y los libertadores subirán al monte Sión para gobernar la región montañosa de Esaú. Y el reino será del Señor.

1 Es como una introducción a la profecía, aquí todavía Dios no está hablando.




2 Dios comienza a hablar aquí y continúa hasta el final. Conociendo perfectamente a Edom.

3 Primera pregunta del libro, dada por Dios, y demostrando su conocimiento sobre Edom: ¿Quién me derribará a tierra?

4 Nada se esconde de Dios, y su autoridad. (Metáfora) 



5 Un ejemplo, afirmando lo que ellos le hicieron a Israel, haciéndoles dos preguntas. 1) ¿no hurtarían lo que les bastase?; 2) ¿no dejarían algún rebusco? 

6 Esaú es Edom. 


7 A Edom 




8 Cuarta pregunta, basada en lo que está hablando anteriormente.



9 Descripción de la justicia que se llevara antes de que suceda.


10  Juicios



11 Edom era como uno de ellos.




12-14 Los no debiste:

-1 No debiste tú haber estado mirando el día de tu hermano.

-2 No debiste haberte alegrado de los hijos de Judá en el día en que se perdieron. 

-3 Ni debiste haberte jactado en el día de la angustia.

-4 No debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo.

-5 No debiste haber mirado su mal en el día de su quebrantamiento.

-6 Ni haber echado mano a sus bienes en el día de su calamidad

-7 Tampoco debiste haberte parado en las encrucijadas para matar a los que de ellos escapasen.

-8 No debiste haber entregado a los que quedaban en el día de angustia 


15 "Porque" es un contraste. 

16 Una comparación entre Edom y las naciones

17 Promesa a Israel el pueblo de Dios.

 

 

 

 

 

 

Notas RV 1995

 

[1] 1 Visión: otra traducción: profecía. Véanse Is 1.1 nota b ; Nah 1.1 nota b.

[2] 1 Edom: antiguo reino al sudeste de Judá, entre el Mar Muerto y el Golfo de Aqaba (Gn 36.6-8). Lo inaccesible de sus montañas daba a sus habitantes un sentimiento de orgullo y de excesiva seguridad (cf. v. 3-4; Jer 49.16; Ez 35.10-13). Véanse Jer 49.7 nota j e Índice de mapas.

[3] 1 El Señor ha dicho... a Edom: Cf. Is 34.5-17; 63.1-6; Ez 25.12-14; Am 1.11-12; Mal 1.2-5.

[4] 3 Las peñas: otra posible traducción: Selá, que era el nombre de una ciudad fortificada al norte de Edom. Más tarde se estableció cerca de allí la ciudad de Petra, cuyo nombre, lo mismo que el Hebreos Selá, significa roca o piedra.

[5] 4 Como águila: Cf. Job 39.27.

[6] 4 Te derribaré: La humillación es el castigo de la soberbia y la arrogancia (1 S 2.3-5; Is 14.12-21; Lc 1.51-53).

[7] 1-4 Jer 49.14-16.

[8] 5 De acuerdo con la ley de Moisés, los vendimiadores o personas que cosechaban las uvas debían dejar algunos racimos para que luego los recogieran los pobres (cf. Lv 9.10; Dt 24.21).

[9] 6 Esaú es sinónimo de Edom. Cf. Gn 25.30; 36.1.

[10] 6 Sus tesoros escondidos: La palabra hebrea se refiere concretamente a metales preciosos, joyas y otros objetos de valor que se guardaban en cavernas y otros escondites para que estuvieran seguros. Cf. Jer 49.10.

[11] 5-6 Jer 49.9-10.

[12] 8 Aquel día... haré que perezcan: La referencia al día del juicio contra Edom se va a extender de inmediato (v. 15-16) al juicio contra las naciones paganas.

[13] 9 Temán: Véase Jer 49.7 nota k.

[14] 10 Tu hermano Jacob: La rivalidad entre Edom y Judá se presenta aquí como una continuación de la antigua rivalidad entre Esaú y Jacob. Cf. Gn 25.21-34; 27.1-46; 32.1--33.17; Jl 3.19.

[15] 11 Se alude probablemente a la conquista y destrucción de Jerusalén en el año 587 a.C. Cf. 2 R 25.1-17; Jer 39.1-10; 52.3-23.

[16] 11 Echaban suertes sobre Jerusalén: Esta era la forma en que los vencedores se repartían el botín de guerra y los territorios conquistados. Cf. Jl 3.3.

[17] 12 No debiste alegrarte... desgracia: Cf. Sal 137.7; Lm 4.21; Ez 35.15.

[18] 15 Los profetas anteriores al exilio describían el día de Jehová como un día de juicio y condenación para Israel (Is 2.1,12-22; Am 5.18-20; Sof 1.14-18). Pero después de la destrucción de Jerusalén y de la deportación a Babilonia, ese día se convirtió en objeto de esperanza para el pueblo de Dios, ya que en él tendrían lugar su propia liberación y el juicio de las naciones. Cf. Jl 3.1-21.

[19] 15 Como tú hiciste se hará contigo: En la ejecución del castigo se aplica la ley del talión. Véase Ex 21.23-25 n.

[20] 16 De la manera que vosotros bebisteis: Estas palabras se dirigen a los habitantes de Judá. Acerca de la copa de la ira del Señor, véanse Jer 25.15 n. y Copa en la Concordancia temática.

[21] 16 Mi santo monte: Véase Sal 2.6 n.

[22] 17 Un resto que se salvará: Mientras que Edom es destruido completamente (cf. v. 5), en el monte de Sión, que aquí incluye a toda la ciudad de Jerusalén, hay un grupo de personas salvadas de la catástrofe. Este resto o remanente participa en la restauración de Israel y es el germen de un pueblo de Dios totalmente renovado. Cf. Is 4.2-6; 10.20-22; Jl 2.32; 3.16-17.

[23] 17-18 La casa de Jacob y la casa de José designan, respectivamente, a los habitantes de los dos antiguos reinos, el de Judá y el de Israel (véanse 1 R 12.1-24 n.; Nah 2.2 n.). En el día de Jehová los dos reinos volverán a unirse. Cf. Is 11.11-16; Ez 37.15-28; Os 1.11.

[24] 19-20 El Neguev es la región desértica al sur de Judá (cf. Gn 12.9; véase Índice de mapas ), ocupada por los edomitas luego de la destrucción de Jerusalén y de la deportación de muchos israelitas a Babilonia (587 a.C.).

[25] 19-20 Poseerán... lo de los cananeos: traducción probable. Heb. oscuro.

[26] 19-20 Sarepta: población situada entre las poblaciones fenicias de Tiro y Sidón. Cf. 1 R 17.9; Lc 4.26; véase Índice de mapas.

[27] 19-20 Sefarad: posiblemente se trata de la ciudad de Sardis, capital de Lidia, en Asia Menor (cf. Ap 3.1). Algunas traducciones antiguas la identificaron con España, a la que los judíos que la habitaban llamaron Sefarad, de donde se originó el término sefardita, con el que se suele designar ahora a los judíos de España, Portugal y el norte de África.

[28] 19-20 En el día de Jehová, Israel extenderá sus fronteras hacia los cuatro puntos cardinales, teniendo como centro a Jerusalén. Al sur se extenderá hasta el monte de Esaú (véase v. 1 nota b ); al oeste hasta el territorio de los filisteos(véase Jos 13.3 nota c ); al norte hasta los campos de Efraín y Samaria, es decir, hasta el antiguo reino del Norte (véase v. 17-18 n.); y al este del Jordán hasta la región de Galaad (véase Dt 2.36-37 nota t ).

[29] 21 ¡El reino será de Jehová!: Sal 22.27-29; Miq 4.6-7; Zac 14.9; Ap 11.15.



 

Preguntas en Abdías

 1) 1:3. "¿Quién me derribará a tierra?"

 2) 1:5. "¿no hurtarían lo que les bastase?" 

 3) 1:5. "¿no dejarían algún rebusco?" 

 3) 1.8 "¿No haré que perezcan en aquel día, dice Jehová, los sabios de Edom, y la prudencia del monte de Esaú?" 



 

Retos de Interpretación 

  • La impactante semejanza entre Abdías 1-9 y Jeremías 49:7-22 da lugar a la pregunta: ¿Quién tomó de quién? Suponiendo que no hubo una tercera fuente en común, parece que Jeremías tomó, donde fue apropiado, de Abdías, debido a que los  versículos compartidos forman una unidad en Abdías, mientras que en Jeremías están dispersos entre otros versículos. 

 


 

 

Temas históricos y teológicos 

  •  El libro es un estudio de casos de Génesis 12:13, con los temas interrelacionados:

  1. El juicio de Edom por parte de Dios por maldecir a Israel. Al parecer esto se le dijo a Judá y así le proporcionó confianza de que el día de Jehová (15) traería juicio sobre Edom por su orgullo y por su participación en la caída de Judá.

  2. La restauración de Judá. Esto incluiría el territorio de los edomitas (19-21; Is 11:14).

  •  La bendición de Abdías incluye el cumplimiento cercano de la derrota de Edom (1-15) bajo el ataque de los filisteos y árabes (2 Cr 21:8-20) y el cumplimiento lejano del juicio de la nación en el primer siglo d.C. y la posesión final de Israel de Edom (15-21).

  



Vista Panorámica de Abdías


El profeta Abdías escribió el libro más corto del Antiguo Testamento (1:1). Su nombre en hebreo significa “Siervo del Señor” y era común en tiempos antiguos. Tal vez él fue uno de los maestros mencionados en 2 Cr 17:7. El tema del libro de Abdías es la destrucción de la nación de Edom, que eran descendientes de Esaú, hijo de Isaac y Rebeca (Gn 25:24–26).
El motivo para escribir este libro fue una invasión de Jerusalén. Durante la historia de Judá hubo cinco invasiones. El contexto de Abdías se desarrolló en la época de la invasión filistea y la de las tribus de Arabia en el año 845 a.C. (Am 1:6–8), durante el reinado de Joram (853–841 a.C.). En este tiempo Edom se rebeló contra Judá (2 Cr 21:8, 16, 17). Basado en estos sucesos, la obra de Abdías pudo haber sido el primer escrito profético.

Durante la larga historia de Judá y Edom hubo muchos conflictos entre ellos. La razón de esto, mucho antes que fueran naciones, fue la rivalidad entre Jacob, el antepasado de Judá y Esaú, el antepasado de Edom (Gn 25:23–26; 27:41). Después del Éxodo de Egipto, Edom rehusó permitirle a Moisés que pasara por su territorio (Nm 20:14–21).

El Libro de Abdías enfatiza la verdad del pacto de Dios con Abraham y sus descendientes en que al que te maldiga, maldeciré (Gn 12:3a). La gente de Edom rechazó la bendición mesiánica que venía por Abraham y en su lugar experimentó la maldición debido al trato cruel que le dieron a los israelitas. Es interesante notar cómo se cumple este mensaje contra Edom. Durante el período entre los dos testamentos, los nabateos desplazaron a Edom. Por algún tiempo, Edom se llamó Idumea (Mr 3:7–8); fue conquistado por la dinastía hasmoneana. Un personaje prominente de los idumeos fue el Herodes que gobernó durante la vida de Jesús y los apóstoles. Edom desapareció de la historia después del año 70 d.C.

Tanto los judíos como los gentiles que confíen en Cristo como su salvador anticipan la época cuando el reino será del Señor (1:21b; Mt 6:10).
Hernández, E. A., & Lockman Foundation (La Habra, C. (2003). Biblia de estudio : LBLA. (Abd). La Habra, CA: Editorial Funacion, Casa Editoral para La Fundacion Biblica Lockman.



Referencias Proféticas 


    El verso 21 del Libro de Abdías, contiene una referencia profética de Cristo y Su Iglesia. “Y subirán salvadores al monte de Sion para juzgar al monte de Esaú; y el reino será de Jehová.” Estos “salvadores” (también llamados “libertadores” en muchas versiones) son los apóstoles de Cristo, ministros de la Palabra, y especialmente los predicadores del Evangelio en estos últimos días. Ellos son llamados “salvadores,” no porque ellos obtengan nuestra salvación, sino porque ellos predican la salvación a través del Evangelio de Cristo y nos muestran el camino para obtener esa salvación. Ellos, y la Palabra predicada por ellos, son los medios por los que “las buenas nuevas” de salvación son llevadas a todos los hombres. Mientras que Cristo es el Único Salvador, quien vino para comprar esa salvación y siendo Él el autor de ella; la presencia de los salvadores y liberadores del Evangelio será más y más evidente mientras más se acerca el final de los tiempos.




Apuntes de Abdías  




 Abdías nos recuerda la justicia de Dios al castigar la pecaminosidad humana, y nos recuerda la vitoria final de Dios sobre los poderes terrenales