ANÁLISIS DE DEUTERONOMIO



ACERCA DE DEUTERONOMIO:
    Deuteronomio significa: “La Segunda Ley” Este es el quinto y último libro de la ley de Moisés. El repaso de la ley fue necesario para una nueva generación que estaba apunto de entrar en la tierra prometida. La antigua generación murió en el
desierto y una nueva generación necesitaba escuchar de nuevo la ley de Jehová. No fue una nueva ley, ni una repetición de la ley, sino más bien, fue una aplicación de la ley en vista de las condiciones que Israel necesitaba obedecer en
Canaan. Esta repetición tenía dos propósitos: (1) Exhortar a la generación joven a “recordar todo el camino por donde te ha traído Jehová tú Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu
corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos” (8:2-3) y (2) Dirigirlos a obedecer y advertirles en contra de la desobediencia. La obediencia es el camino de la vida y bendición, mientras que la desobediencia es el camino de la
maldición y la muerte (11:26-32; 30:15-20)

PANORAMA DEL LIBRO DE DEUTERONOMIO:
    En Deuteronomio, Moisés se refiere al pasado, presente y futuro. La primera parte del libro es histórico; la segunda parte es legislativa, y la tercera parte es profética. La apertura del libro y el cierre del libro nos dan un panorama para la interpretación de este libro. Este libro contiene las últimas palabras de Moisés al pueblo escogido. En total, Dios dio a los Judíos 613 mandamientos, 245 “Harás” y 368 “No harás”, leyes concernientes a las comidas, enfermedades, purificación, lugares de sacrificio, adoración, matrimonio, idolatría, votos, moralidad, castigos por la desobediencia, y otras leyes civiles, sociales, nacionales, y deberes personales.

EL AMOR DE DIOS:
    En Deuteronomio, Dios revela una nueva dimensión para la ley y la obediencia. Es la expresión de su divino amor. En los capítulos 1 al 4, aprendemos del amor de Dios en el pasado; en capítulos 5 al 26, de Su amor en el presente; y en capítulos 27 al 34, de su amor para su pueblo en el futuro, mientras ellos entran en la tierra prometida. Las leyes de Dios son una expresión de Su amor para con Su pueblo, dado a que todo lo que El hace por su Pueblo, lo hace para beneficio de ellos. El nos gobierna porque nos ama, y desea salvarnos. Obedecemos a Dios porque le amamos y deseamos agradarle (Jn. 14:15; 1 Jn. 5:3)

CONTENIDO:
    Este libro consiste principalmente en los tres discursos de Moisés para con el pueblo en Moab, al final de los cuarenta años que anduvieron errantes en el desierto. También encontramos a Josué siendo elegido como sucesor de Moisés, y la despedida de Moisés junto con su bendición.

ANÁLISIS DE DEUTERONOMIO:
(1) Repaso del viaje de Israel en el desierto (Caps. 1-4)—Historia de Israel desde que salieron de Egipto (Caps. 1-3); Exhortación a la obediencia y tres ciudades de refugio al este del Jordán (Cap. 4)

(2) Repaso de la ley (Caps. 5-26)—Repetición de los diez mandamientos (Cap. 5); Exposición de los diez mandamientos (Cap. 6-11), y leyes de la religión, vida civil, vida social, y relaciones domésticas (Caps. 12-26)

(3) Se predice el futuro de Israel (Caps. 27-30)—La ley debía de ser escrita en tablas de piedra y puesta en el Monte Ebal.

(4) Los últimos días de Moisés (Caps. 31-34)—Su encomienda a Josué (Cap. 31); Cántico de Moisés (Cap. 32); Y su última despedida para con Israel (Cap. 33), y su muerte (Cap. 34)

GRANDES LECCIONES DE DEUTERONOMIO:
(1) La Ley—La ley dada en el Monte Sinaí fue la primera ley escrita a su gente. En la dispensación patriarcal, Dios habló a Su pueblo por medio de los padres. La ley escrita a la nueva nación, vino por medio de Moisés, y Dios habló a la gente por medio de la ley. Se le conoce como la ley de Moisés (Josué 8:32) y la ley de Dios (Neh. 10:28). Esta ley fue dada solo a los Judíos y duró hasta la cruz de Cristo, donde fue clavada en la cruz (Col. 2:14)

(2) La Ley y el Amor—El mensaje supremo de Deuteronomio es el amor. Primero, el amor de Dios al hombre es el motivo de su gobierno; y segundo, el amor del hombre para con Dios es su obediencia

(3) Obediencia y Desobediencia—Obediencia de parte del corazón del hombre lo motiva a cumplir con su deber. Obediencia es el llamado del pasado, el deber del presente, y la garantía del futuro. Deuteronomio nos presenta una de las declaraciones más claras de la Biblia en cuanto a la necesidad y resultados de la obediencia, así como las consecuencias de la desobediencia.

CRISTO EN DEUTERONOMIO:
(1) El profeta que vendría (18:15-18)
(2) La maldición de la crucifixión (21:22-23; Ga. 3:13)
(3) Pan espiritual (8:3; Mt. 4:4; Jn. 6:31-35)
(4) “No tentaras al Señor tu Dios” (6:16)
(5) “Al Señor tu Dios servirás” (6:13)
(6) El mayor mandamiento (6:5; Mt. 22:37)
(7) La necesidad de dos o tres testigos (19:15; Mt. 18:15-16; 1 Ti. 5:19)

LOS DOS PACTOS:
    Significado de la palabra “Pacto”—Esta palabra significa: Acuerdo o promesa. También se conoce como: Ley, mandamiento, y testamento. Dios hizo un doble pacto con Abraham, ambos, material y espiritual, cuando Dios le prometió hacer una grande nación de sus descendientes, y bendecir a todas las naciones en la simiente de Abraham, cual promesa tiene referencia a Cristo (Gen. 12:1-3; 22:18; Ga. 3:16)

ANTIGUO Y NUEVO PACTO:
    Los dos pactos principales de la Biblia son: La ley de Moisés y la ley de Cristo. Son conocidos como: “El primero” y el “Nuevo,” o “Segundo,” pacto (He. 8:7,13; 10:9). Corresponden al Antiguo y Nuevo Testamento, la ley de Moisés siendo la ley principal del sistema de mandamientos en el Antiguo Testamento, y la ley de Cristo el sistema de justicia del Nuevo Testamento.

PROPOSITO DEL PRIMER PACTO:
    Se le conoce como “La ley de Moisés” (Josué 8:32) y la ley de Dios (Neh. 10:28). En el Nuevo Testamento, la ley de Moisés es usualmente designada como simplemente “La ley” No fue perfecta (He. 8:7) porque no proveyó un perfecto sacrificio por los pecados (He. 10:1-4). “Fue añadida por causa de las transgresiones” (Gál. 3:19). Ayudaba al pueblo de Dios a darse cuenta de lo que era el pecado (Ro. 7:7) y sirvió para ayudarles a darse cuenta del peligro del pecado (Ro. 7:13) y que “El alma que pecare, esa morirá” (Ez. 18:4, 20; Ro. 6:23; Stg. 1:15). La ley fue el ayo para traer al pueblo a Cristo (Ga. 3:24). La ley es buena, si la persona la usa legítimamente (1 Ti. 1:8). Cuando la ley se aplica adecuadamente, “La ley es santa, y el mandamiento santo, y justo, y bueno” (Ro. 7:12)

CRISTO ABOLIÓ LA LEY:
    La Biblia nos enseña claramente que Cristo abolió la primera ley, pacto (Mt. 5:17; Col. 2:14; Ef. 2:14-16) Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que creyere (Ro. 10:4) Cristo quitó el primero para establecer el último (Nuevo Testamento) (He. 10:9)

EL NUEVO PACTO:
    El profeta Jeremías profetizó que Dios haría un nuevo pacto con Su pueblo, el cual escribiría en sus corazones, y por medio del cual, perdonaría sus pecados (Jer. 31:31-34) Esta profecía se refería al evangelio de Cristo y fue cumplida cuando Cristo vino a ser el mediador de un nuevo y mejor pacto (He. 8:6-13; 10:16-18), este es el Nuevo Testamento, o última voluntad de nuestro Señor Jesucristo, cuál voluntad vino a estar en vigencia después de su muerte en la cruz y su resurrección (He. 9:15-17; Ro. 7:1-5). Es el evangelio de salvación (Ro. 1:16), el único evangelio (Gá. 1:6-9), la ley de fe (Ro. 3:27), la ley de Cristo (1
Co. 9:21), la perfecta ley de libertad (Stg. 1:25), la fe que ha sido dada una vez para siempre a los santos (Judas 3; Ef. 4:4-6), la palabra de verdad (Col. 1:5; 1 P. 1:22, 25). Estos no son diferentes mensajes, sino más bien, diferentes nombres para el mismo mensaje, las buenas nuevas de salvación por medio de Cristo. Es la completa y final sistema de gracia y justicia (Ro. 1:16-17; Tito 2:11-14). Dios ahora nos habla por medio de Su Hijo (He. 1:1-2; 2 P. 1:3-4). Este Nuevo Pacto, o evangelio es para todo el mundo en general, y continuará así hasta que Cristo venga (Mr. 16:15-16;Mt.28:18-20)