Aplicación de 1 Crónicas 





    1. 2 Timoteo 2:13 dice: “Si fuéremos infieles, él permanece fiel; él no puede negarse a sí mismo.” ¿Qué ha aprendido de la            fidelidad de Dios en el libro de 1 Crónicas?  ¿Qué seguridad le da saber eso?


    2. En la última sección marcó la palabra corazón. Repase sus observaciones acerca del corazón en el capítulo 29. Repase            también sus observaciones cuando David bendijo al Señor. Reflexiones ahora en cuanto a usted mismo: ¿Cómo es su            corazón con relación al Señor ¿Cómo puede convertir la bendición de David en una oración al Señor?


    3. Al pensar en todo lo que ha aprendido acerca de los sacerdotes y sus obligaciones, y al considerarse a sí mismo y a          otros creyentes en Cristo como un reino de sacerdotes para Dios (Apocalipsis 1 y 5), ¿puede ver algo que se                           aplique a usted y a sus responsabilidades como sacerdote para Dios?



APLICACIÓN FINAL DE 1 CRÓNICAS

    1. ¿Cuáles son las verdades básicas de 1 Crónicas?

    2. ¿Cómo se aplican estas verdades a mi vida?

    3. ¿En vista de estas verdades, qué cambios deberían hacer en mi vida?.

    4. ¿Cómo pienso llevar a cabo estos cambios?

    5. ¿Cuál será mi oración personal referente a esta verdad, y los cambios que debería efectuar en mi vida? 





APLICACIÓN PRÁCTICA
    Las genealogías como las que se encuentran en 1 de Crónicas pueden parecernos áridas, pero ellas nos recuerdan que Dios conoce a cada uno de Sus hijos personalmente, aún hasta el número de los cabellos de nuestra cabeza (Mateo 10:30). Puede confortarnos el hecho de que lo que somos y lo que hacemos, está escrito para siempre en la mente de Dios. Si pertenecemos a Cristo, nuestros nombres están escritos para siempre en el libro de la vida del Cordero (Apocalipsis 13:8).

Dios es fiel a Su pueblo y guarda Sus promesas. En el Libro de 1 Crónicas, vemos el cumplimiento de la promesa de Dios a David cuando él es hecho rey sobre todo Israel (1 Crónicas 11:1-3). Podemos estar seguros de que Sus promesas para nosotros serán cumplidas también. Él ha prometido bendecir a aquellos que lo sigan, a quienes vengan a Jesucristo arrepentidos y a quienes obedezcan Su Palabra.

Obediencia trae bendición; desobediencia trae juicio. El Libro de 1 Crónicas, así como 1 y 2 de Samuel y 1 y 2 de Reyes, es una crónica del patrón del pecado, arrepentimiento, perdón y restauración de la nación de Israel Del mismo modo, Dios es paciente con nosotros y perdona nuestro pecado cuando venimos a Él con verdadero arrepentimiento (1 Juan 1:9). Podemos descansar en el hecho de que Él escucha nuestra oración de dolor, perdona nuestro pecado, restaurar nuestra comunión con Él, y nos pone en el camino al gozo.





Temas de Aplicación


 TemaExplicación Importancia 
 Historia de Israel    Al volver a narrar la historia de Israel en las genealogías y en las historias de los reyes, el escritor establece el verdadero fundamento espiritual de la nación. Dios mantuvo sus promesas y estas se nos recuerdan en el registro histórico de su pueblo, de sus líderes, profetas, sacerdotes y reyes.           El pasado de Israel formó una base confiable para la reconstrucción de la nación después del exilio. Debido a que las promesas de Dios están reveladas en la Biblia, podemos conocerlo y confiar en que Él mantendrá su Palabra. Del mismo modo que Israel, no deberíamos tener una meta mayor en nuestra vida que el servicio devoto a Dios.
 Pueblo de Dios     La historia de la vida de David y su relación con Dios mostró que él era el líder designado por Dios. La devoción de David por Dios, la ley, el templo, la adoración verdadera, el pueblo y la justicia establecen el modelo de lo que el rey elegido por Dios debía ser.      Dios es siempre fiel a su pueblo. Él lo protege en cada generación y proporciona líderes que lo guíen. Debido a que Dios ha estado trabajando a lo largo de los siglos, su pueblo puede confiar que Él está trabajando en el presente. Aún hoy usted puede depender de su presencia.
David, el rey      Al hacer una lista de los nombres en el pasado del pueblo de Israel, Dios establece su verdadera herencia. Eran todos una sola familia en Adán, una sola nación en Abraham, un solo sacerdocio en Leví y un solo reino bajo el gobierno de David. La unidad nacional y espiritual del pueblo fue importante para reconstruir la nación.     Jesucristo vino a la tierra como un descendiente de David. Un día Él gobernará como rey de toda la tierra. Su fuerza y su justicia cumplirán el ideal de Dios para un rey. Él es nuestra esperanza. Podemos experimentar el Reino de Dios ahora, dándole a Cristo el control total de nuestras vidas. 
Adoración verdadera      David trajo el arca del pacto al tabernáculo en Jerusalén para restaurar la verdadera adoración entre el pueblo. Dios dio los planes para la construcción del templo, y David organizó a los sacerdotes para hacer que la adoración fuera el punto central en todo Israel.     El templo permaneció como el trono de Dios en la tierra, el lugar de la verdadera adoración. El verdadero trono de Dios está en los corazones de su pueblo. Sólo cuando lo reconocemos como el verdadero Rey de nuestra vida, tiene lugar la verdadera adoración. 
 Los sacerdotes   Dios ordenó a los sacerdotes y levitas que guiaran al pueblo en la adoración fiel de acuerdo con su ley. Al hacerlo, los sacerdotes y los levitas se convirtieron en una importante salvaguardia de la fe de Israel.         Para que la verdadera adoración permanezca en el centro de nuestra vida, necesitamos permanecer firme en los caminos de Dios, registrados en la Biblia. En la actualidad, todos los creyentes son sacerdotes el uno para el otro, y debemos alentarnos los unos a los otros a ofrecer una adoración fiel.