Aplicación de 1 Timoteo

 

    1. ¿Se rige por los principios de la iglesia a la que asiste usted?


    2. ¿Qué piensa usted acerca de los líderes, de su iglesia local?


    3. ¿Ora por todos, incluso por las autoridades?



APLICACIÓN FINAL DE 1 TIMOTEO

1.      ¿Cuáles son las verdades básicas de 1 Timoteo?

2.      ¿Cómo se aplican estas verdades a mi vida?

3.      ¿En vista de estas verdades, qué cambios deberían hacer en mi vida?

4.      ¿Cómo pienso llevar a cabo estos cambios?

5.      .¿Cuál será mi oración personal referente a esta verdad, y los cambios que debería efectuar en mi vida?





APLICACIÓN PRÁCTICA
     Jesucristo es presentado por Pablo como el mediador entre Dios y el hombre (1 Timoteo 2:5), el Salvador para todos los que creen en Él. Él es Señor de la iglesia y Timoteo le sirve pastoreando Su iglesia. Así, encontramos que ésta es la aplicación principal de la primera carta de Pablo a su “hijo en la fe.” Pablo instruye a Timoteo en asuntos sobre la doctrina de la iglesia, el liderazgo de la iglesia, y la administración de la iglesia. Podemos usar estas mismas instrucciones para gobernar nuestra asamblea local en la actualidad. De la misma manera, el trabajo y ministerio de un pastor, los requerimientos para un anciano, y para un diácono son justamente tan importantes y pertinentes en la actualidad como lo fueron en los días de Timoteo. 

La primera carta de Pablo a Timoteo, se valora como un libro de enseñanza sobre el liderazgo, la administración, y el pastoreo de la iglesia local. Las instrucciones en esta carta se aplican a cualquier líder o prospecto de líder de la iglesia cristiana, y son igualmente relevantes en la actualidad, como lo fueron en los tiempos de Pablo. Para aquellos que no fueron llamados para asumir el liderazgo en su iglesia, este libro es igualmente práctico. Cada seguidor debe contender por la fe y evitar la falsa enseñanza. Cada seguidor debe permanecer firme y perseverar.


Temas de Aplicación

 TemaExplicación Importancia 
Sana doctrina     Pablo instruyó a Timoteo para que preservara la fe cristiana enseñando sana (doctrina y modelando la vida recta. Timoteo tuvo que oponerse a los falsos maestros que estaban alejando a los miembros de la iglesia de la doctrina de la salvación únicamente por la fe en Jesucristo.     Debemos conocer la verdad a fin de defenderla. Debernos perseverar en la doctrina de que Cristo vino a salvarnos. Debernos apartarnos de aquellos que tuercen las palabras de la Biblia para satisfacer sus propios propósitos.
 Culto público     La oración en el culto público debe ser hecha con una actitud apropiada hacia Dios y hacia los demás creyentes.      El carácter cristianó debe ser evidente en cada aspecto de la adoración. Debemos librarnos de toda ira, resentimiento o conducta ofensiva que pueda afectar la adoración o dañar la unidad de la iglesia.
 Liderazgo de la iglesia  Pablo da instrucciones específicas relacionadas con las cualidades de los líderes de la iglesia, para que la iglesia pueda honrar a Dios y funcionar adecuadamente.        Los líderes de la iglesia deben estar comprometidos totalmente con Cristo. Si usted es un cristiano nuevo o joven, no esté ansioso por llegar a ser un líder en la iglesia. Busque primero desarrollar un carácter cristiano. Asegúrese de buscar a Dios, no su propia ambición.  
  Disciplina personal    Ser un líder en la iglesia requiere disciplina. Timoteo, igual que todos los líderes de la iglesia, tenía que tener cuidado con sus motivaciones, ministrar con fidelidad y vivir sin reproche. Todo pastor debe mantener una conducta moral y espiritual intachables.        Para estar en un buen estado espiritual, usted debe disciplinarse en el estudio de la Palabra de Dios y obedecerla. ¡Ponga a trabajar sus habilidades espirituales!
Cuidado de la Iglesia   La iglesia tiene la responsabilidad de velar por las necesidades de todos sus miembros, especialmente de los enfermos, los pobres y las viudas. El cuidado debe ir más allá que las buenas intenciones.          El cuidado de la familia de los creyentes demuestra una actitud semejante a la de Cristo y un amor genuino a los no creyentes.