Aplicación de Josué



    1. ¿Tiene por costumbre consultar al Señor y su Palabra, y actuar luego conforme a ella?


    2. Josué recibió la exhortación de esforzarse y ser valiente. ¿Cuál cree usted que sea el significado de esa exhortación? Lea         Apocalipsis 21:8 y tome nota de lo que allí se dice en cuanto a los cobardes.


    3. ¿Ha decidido usted a quién seguir? ¿Ha considerado lo que pudiera costar? ¿Qué lo llevaría a contemporizar con el                mundo? ¿Será posible hacerlo y no sufrir las consecuencias? ¿Valdrá la pena pagar el precio?



APLICACIÓN FINAL DE JOSUÉ.

    1. ¿Cuáles son las verdades básicas de Josué?

    2. ¿Cómo se aplican estas verdades a mi vida?

    3. ¿En vista de estas verdades, qué cambios deberían hacer en mi vida?.

    4. ¿Cómo pienso llevar a cabo estos cambios?

    5. ¿Cuál será mi oración personal referente a esta verdad, y los cambios que debería efectuar en mi vida?



APLICACIÓN PRÁCTICA
    Uno de los versos clave del Libro de Josué es el 1:8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito.” El Antiguo Testamento está repleto con historias de cómo la gente “se olvidó” de Dios y Su Palabra y sufrió terribles consecuencias. Para el cristiano, la Palabra de Dios es vital. Si la descuidamos, nuestra vida sufrirá las consecuencias. Pero si adoptamos de corazón el principio expresado en el verso 1:8, estaremos completos y preparados para ser usados en el reino de Dios (2 Timoteo 3:16-17), y encontraremos que las promesas de Dios en Josué 1:8-9 serán también nuestras.

    Josué es un perfecto ejemplo de los beneficios de un valioso tutor. Por años él permaneció junto a Moisés. Él observó a Moisés mientras seguía a Dios de una manera casi perfecta. Él aprendió de Moisés a orar de una manera personal. Aprendió cómo obedecer a través del ejemplo de Moisés. Aparentemente Josué también aprendió del ejemplo negativo que le costó a Moisés el gozo de haber entrado en la Tierra Prometida. Si estás vivo, tu eres un tutor. Alguien, en alguna parte, te está observando. Alguna persona más joven o alguien a quien estás influenciando, está viendo cómo vives y cómo reaccionas. Alguien está aprendiendo de ti. Alguien seguirá tu ejemplo. La tutoría es mucho más que las palabras pronunciadas por un mentor. Su vida entera está en un escaparate.



Temas de Aplicación

 TemasExplicación  Importancia
 


Triunfo
      Dios daba el triunfo a los israelitas cuando obedecían su plan maestro, no cuando seguían tras sus propios intereses. La victoria llegaba cuando confiaban en El y no en su poder militar, dinero, fuerza o ingenio.      La obra de Dios hecha a la manera de Dios nos lleva a éxito que ofrece Dios. La medida del éxito, sin embargo, no debe ser establecida por la sociedad que nos rodea sino por la Palabra de Dios. Debemos ajustar nuestras maneras de pensar y adoptar el punto de vista de Dios en cuanto a lo que es triunfar.
 


Fe
     Los israelitas demostraron fe al confiar todos los días en Dios en cuanto a salvación y dirección. Recordando cómo Dios había cumplido sus promesas en el pasado, desarrollaron una firme confianza en que Él seguiría siendo fiel en el futuro.      Nuestra fuerza para hacer la obra de Dios resulta de nuestra confianza en Él. Sus promesas nos aseguran su amor y su presencia que ha de guiarnos en las decisiones y luchas que enfrentemos. La fe comienza cuando creemos que podemos confiar en Él.
Dirección
     Dios dio instrucciones a los israelitas sobre cada aspecto de la vida. Su ley los guío en su diario vivir y sus órdenes especificas de marcha les dio la victoria en la batalla.      La dirección de Dios para la vida diaria la podemos encontrar en su Palabra. Manteniendo al día nuestra relación con Dios, tendremos la sabiduría necesaria para ganar las grandes batallas de la vida.
Liderazgo
     Josué fue un ejemplo de un líder excelente. Tenía confianza en el poder de Dios, valor frente a la oposición y disposición a buscar el consejo de Dios.     Para ser un líder fuerte como Josué, debemos estar listos para escuchar y actuar rápidamente cuando Dios lo indique. Una vez que tengamos sus instrucciones, debemos ser diligentes al ejecutarlas. Los verdaderos líderes son guiados por Dios.
Conquista
      Dios mandó a su pueblo a conquistar a los cananeos y tomar todas sus tierras. Si hubieran terminado esta misión hubieran cumplido la promesa de Dios a Abraham y aplicado el castigo que merecían los pueblos impíos que vivían allí. Desgraciadamente, Israel nunca terminó este trabajo.      Israel fue fiel al cumplir con esta misión al principio, pero su determinación se debilitó. Amar a Dios significa más que sentir entusiasmo por Él. Debemos terminar todo el trabajo que Él nos da y seguir sus instrucciones en todos los aspectos de nuestra vida.