Aplicación de Jueces 


    1. ¿Qué ha aprendido del libro de los Jueces en cuanto a escuchar atentamente al Señor y obedecer sus mandamientos?            ¿Qué consecuencias ha visto que tiene el hacer lo que a uno mismo le parece correcto?  ¿Qué consecuencias ha visto            que tiene el hacer lo que  uno mismo le parece correcto?  ¿Qué relación de semejanza piensa que hay entre los pecados         cometidos en Jueces 17 al 21, y los que hoy día se cometen? ¿A qué conclusión lo lleva esto?


    2. ¿Por qué no se rompió el ciclo del pecado en tiempos de los Jueces? ¿Es su propia vida un ciclo de pecado que lo tiene         atrapado? ¿Qué puede hacer para interrumpir el ciclo?


    3. ¿Qué ha aprendido de su estudio de la vida de los Jueces? Repase atentamente la hoja de trabajo de la página 293 que          ha llenado respecto a ellos, y piense en las lecciones que de allí se derivan para su propia vida.





APLICACIÓN FINAL DE JUECES.

    1. ¿Cuáles son las verdades básicas de Jueces?

    2. ¿Cómo se aplican estas verdades a mi vida?

    3. ¿En vista de estas verdades, qué cambios deberían hacer en mi vida?.

    4. ¿Cómo pienso llevar a cabo estos cambios?

    5. ¿Cuál será mi oración personal referente a esta verdad, y los cambios que debería efectuar en mi vida? 





APLICACIÓN PRÁCTICA
    La desobediencia siempre atrae el juicio. Los israelitas presentan un ejemplo perfecto de lo que no debemos hacer. En lugar de aprender de la experiencia de que Dios siempre castigará la rebelión contra Él, ellos continuaron desobedeciendo y sufriendo el desagrado y la disciplina de Dios. Si continuamos en desobediencia, atraeremos la disciplina de Dios, no porque Él disfrute nuestro sufrimiento, sino “… porque el Señor al que ama disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo.” (Hebreos 12:6).

El libro de Jueces es un testamento de la fidelidad de Dios. Aún “Si fuéremos infieles, Él permanece fiel” (2 Timoteo 2:13). Aunque fuéremos infieles a Él, como lo fueron los israelitas, aún Él es fiel para salvarnos y preservarnos (1 Tesalonicenses 5:24), y perdonarnos cuando buscamos ser perdonados (1 Juan 1:9). “el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.” (1 Corintios 1:8-9).



Temas de Aplicación

Tema

Explicación

Importancia




Decadencia / Compromiso

Cada  vez que un juez moría, el pueblo enfrentaba la decadencia y el fracaso porque comprometía su alto propósito de muchas maneras. Abandonaba su misión de expulsar a todos los pueblos de la tierra, y adoptaba las costumbres del pueblo que le rodeaba.

La sociedad tiene muchas recompensas que ofrecer aquellos que comprometen su fe: riquezas, aceptación, reconocimiento, poder e influencia. Cuando Dios nos encomienda una misión, no debe verse contaminada por un deseo de aprobación por parte de la sociedad. Debemos mantener nuestros ojos en Cristo, nuestro Juez y Libertador.





Decadencia / Apostáis

La caída de la moral de Israel tuvo sus raíces en la feroz independencia que cada tribu quería. Esto los llevó a que cada uno hiciera lo que le parecía correcto ante sus propios ojos. No había unidad ni en el gobierno ni en la adoración. La ley y el orden se acabaron. Finalmente la idolatría y la religión hecha por hombres los llevó a abandonar por completo la fe en Dios.

Podemos esperar la decadencia cuando valoramos otras cosas más que a Dios. Si nuestra independencia es más importante que nuestra entrega a Dios, hemos puesto un ídolo en nuestros corazones. Pronto nuestra vida se convertirá en un templo de ese dios. Debemos dar constantemente el primer lugar a Dios en nuestras vidas y en todos nuestros deseos.



Derrota / Opresión

Dios utilizó opresores malvados para castigar a los israelitas por su pecado, para llevarlos al punto de arrepentimiento y para probar su lealtad hacia Él.

La rebelión contra Dios lleva al desastre. Dios puede utilizar la derrota para hacer regresar a ÉL los corazones errantes. Cuando nos hemos despojados de todo lo demás, reconocemos la importancia de servirle sólo a Dios.




Arrepentimiento

   La caída, la decadencia y la derrota hicieron que el pueblo implorara la ayuda de Dios. Ellos hicieron el voto de volverse de la idolatría a Dios para obtener misericordia y liberación. Cuando se arrepintieron, Dios los liberó.

   La idolatría gana terreno en nuestros corazones cuando dejamos que cualquier cosa sea más importante que Dios. Debemos identificar a los ídolos modernos que hay en nuestros corazones, renunciar a ellos y volvernos a Dios para obtener su amor y misericordia.