Aplicación de Miqueas


    1. Repase lo que ha aprendido en este libro acerca de Dios el Padre y Dios el hijo. Medite en esas verdades, y exprésele a         Dios en oración se deseo de conocerlo de una manera más íntima. Pídale a Dios que le abra los ojos del entendimiento, y         que le permita vivir conforme a la revelación que Él le ha dado de sí.



    2. Miqueas 4:12 dice que las naciones no conocen los pensamientos del Señor ni entienden su propósito. Sin embargo, los         hijos de Dios pueden llegar a conocer todo eso estudiando su Palabra. Amos dijo: “No hará nada Jehová el Señor, sin            que revele su secreto a sus siervos los profetas” (3:7.) El consejo secreto de Dios y su plan para el futuro se encuentran            en la Palabra de Dios. ¿Ha ordenado usted su vida de tal manera que puede dedicar tiempo al estudio de su palabra?



APLICACIÓN FINAL DE MIQUEAS

    1. ¿Cuáles son las verdades básicas de Miqueas?

    2. ¿Cómo se aplican estas verdades a mi vida?

    3. ¿En vista de estas verdades, qué cambios deberían hacer en mi vida?.

    4. ¿Cómo pienso llevar a cabo estos cambios?

    5. ¿Cuál será mi oración personal referente a esta verdad, y los cambios que debería  




APLICACIÓN PRÁCTICA
    Dios da advertencias para que no tengamos que sufrir Su ira. El juicio es seguro si las advertencias de Dios no son escuchadas y Su provisión por el pecado en el sacrificio de Su Hijo es rechazada. Para el creyente en Cristo, Dios nos disciplinará –no por odio- sino por el amor que nos tiene. Él sabe que el pecado destruye y quiere que seamos íntegros. Esta plenitud que es la promesa de restauración, espera a aquellos que permanezcan obedientes a Él.



Temas de Aplicación

 TemaExplicación Importancia 
Perversión de la fe    Dios juzgará los falsos profetas, los líderes deshonestos y los sacerdotes egoístas de Israel y Judá. Mientras realizaban públicamente ceremonias religiosas, buscaban en privado ganar dinero e influencia.        El mezclar motivos egoístas con una demostración vacía de religión es pervertir la fe. No trate de °n mezclar sus propios deseos egoístas con la verdadera fe en Dios. Algún día Dios revelará cuán tonto es sustituir la lealtad a Él por cualquier otra cosa. El tener una mezcla privada de religión pervertirá su fe. 
  Opresión     Miqueas predijo la ruina para todas las naciones y para los líderes que oprimían a los demás. Las clases altas oprimían y explotaban a los pobres. Y aun así nadie hablaba en contra de ellos o hacía algo para detenerlos. Dios no protegerá tal injusticia.     No osemos pedir ayuda a Dios mientras olvidemos a los necesitados y oprimidos, o guardemos silencio ante las acciones de quienes los oprimen.
  El Mesías: Rey de paz     Dios prometió un nuevo rey para fortalecer y pacificar a su pueblo. Cientos de años antes del nacimiento de Cristo, Dios prometió que el Rey eterno nacería en Belén. Era el gran plan de Dios para restaurar a su pueblo por medio del Mesías.     Cristo, nuestro rey, nos guía tal y como Dios lo prometió. Pero hasta su juicio final, su liderazgo solo será visible para los que reciben con agrado su autoridad. Podemos tener la paz de Dios ahora al renunciar a nuestros pecados y recibirlo como rey. 
 Agradar a Dios     Miqueas predicó que el gran deseo de Dios no era que le ofrecieran sacrificios en el templo. Dios se deleita en la fe que produce justicia, amor por los demás y obediencia a Él.      La verdadera fe en Dios genera bondad, compasión, justicia y humildad. Podemos agradar a Dios al buscar estos resultados en nuestro trabajo, en nuestra familia, en nuestra iglesia y en nuestra comunidad.