Arqueología de 1 Crónicas




AUTOR, LUGAR LUGAR Y FECHA DE ESCRITURA

Según el Talmud judío, Esdras el escriba fue el autor Crónicas. Su división en dos libros, 1 Crónicas y 2 Crónicas, aparece por primera vez en la Septuaginta. Debido a que el libro de Esdras comienza donde 2 Crónicas termina (cf. 2Cr 36:22-23; Esd 1:1-3a), muchos eruditos creen que la misma persona escribió y compiló 1 y 2 Crónicas, Esdras y Nehemías. Todos estos libros enfatizan genealogías, la centralidad de Jerusalén, el templo de Dios y el sacrificio. Sin embargo, otros eruditos descartan la teoría de un solo autor, argumentado que las diferencias entre Crónicas y Esdras pesan más que las similitudes.


El libro original de Crónicas, escrito en Jerusalén durante el siglo V a.C., describe acontecimientos que ocurrieron mucho tiempo antes. Evidentemente, el cronista utilizó fuentes bíblicas antiguas, tales como el Pentateuco, Josué, Jueces, Rut, 1 y 2 Samuel, 1 y 2 Reyes, Salmos, Isaías, Jeremías y Lamentaciones. Se citan también otras fuentes no bíblicas (cf. 1 Cr 29:29; 2Cr 9:29;




AUDITORIO

El auditorio principal de 1 y 2 Crónicas estaba compuesto de los judíos exiliados que habían regresado a Israel después del cautiverio babilónico. La casa de David había sido destronada y de igual manera la nación, Jerusalén y el templo, fueron destruidos. Los judíos tenían que restablecer un sentido de continuidad del pasado con el presente: Dios estaba aún interesado en ellos, sus pactos con ellos estaban vigentes y sus promesas al rey David, aún tenían significado para ellos. Las generaciones posteriores que leyeron 1 y 2 Crónicas se les recordó que así como Dios es fiel a sus promesas, ellos también tenían que mantenerse fieles.





HECHOS CULTURALES Y RELEVANTES

El pueblo elegido de Dios había experimentado grandes dificultades como resultado de su pecaminosidad y exilio. Ahora, después de haber regresado a su territorio nativo, tenían la oportunidad de comenzar de nuevo, de obedecer el pacto con Dios y de recibir sus bendiciones.





AL LEER

Puede parecer como que el autor de 1 Crónicas simplemente repitió hechos históricos previamente registrados en Samuel y Reyes acerca de personas tales como David y Salomón. Recuerde, sin embargo, que el autor de 1 Crónicas quería enfatizar la fidelidad de Dios hacia el pacto y animar a los lectores a obedecer a Dios. Sí, las extensas genealogías y detalles acerca del ejército, el sacerdocio levítico y las preparaciones para el servicio en el templo pueden parecer tediosos, pero permítase observar más profundamente, prestándole atención particular a la manera en que el autor trazó la obra de Dios a través de la historia sagrada. Observe en particular cuán consistentemente presentó la descendencia de David como el linaje escogido de los reyes mesiánicos (cf. cap 17). Israel tenía que planificar seriamente ahora que el templo de Dios, el centro de su alabanza, iba a ser ser construido. El autor tomó esto seriamente. Es como si estuviera proclamando, «El templo de Jerusalén es la casa verdadera de Dios, y el sacerdocio levítico es el único ministerio legítimo del templo». En ese sentido, observe la cantidad de atención que David, Salomón y otros le prestaron los detalles de la construcción del templo y la alegría que experimentaron al tener de nuevo la oportunidad de hacer sacrificios para Dios (cf. caps 28-29).






¿SABÍA USTED QUE?

  • Los nombres están con frecuencia escritos de manera diferente en Crónicas que en los libros anteriores, pero que estas variaciones solo son «problemas» para nuestra manera moderna de pensar. El mundo antiguo no estaba preocupado respecto a las estadísticas exactas ni con la ortografía estándar (1:1-27).

  • En el antiguo Egipto y Mesopotamia los reyes erigían monumentos y construían grandes templos como un acto de homenaje a la deidad que ellos consideraban responsable por establecerlos en el trono (17:1-4).

  • Los porteros levíticos, en un sentido general, eran una fuerza paramilitar de seguridad (26:1).

  • El sorteo no tenía nada que ver con la «suerte». Todo lo contrario; previno la parcialidad y enfatizó la naturaleza divina de la decisión, ya que el resultado provenía del Señor (26:1).

  • En vez de un ejército permanente, las divisiones militares de David representaban una milicia o ejército de ciudadanos, algo parecido a la Guardia Nacional de Estados Unidos (27:1-15).

  • No hay evidencia de impuestos directos durante el reinado de David: su corte parece haber sido financiada por las extensas propiedades, el comercio, el botín de sus muchas guerras y el tributo de reinos subyugados (27:25-31).





TEMAS

Primera de Crónicas incluye los siguiente temas:

1. El pacto davídico. Las genealogías en 1:1-9:44 enfatizan las tribus de Judá y Benjamín porque Crónicas tiene que ver principalmente con la dinastía davídica. Dios le prometió a David que algún día su descendiente gobernaría un reino eterno (17:7-14). y Crónicas demuestra la fidelidad continua de Dios a esa promesa.


2. Preparaciones para la alabanza en el templo. Se hace un énfasis meticuloso en el detalle de las preparaciones que hizo David para la construcción del templo, que llevaría a cabo su hijo Salomón. David trajo el arca de vuelta a Jerusalén (15:1-16:3) y nombró levitas para cuidarla (16:4-38). Después de determinar el sitio del templo (21:18-22:1) él comenzó a reunir y a acumular materiales de construcción (22:2-5) y organizó a los sacerdotes y a los levitas para el servicio futuro en el templo (23:2-26:32). Entonces, David le encomendó a su hijo Salomón la construcción del templo (22:6-16; 28:9-10) y le ordenó a los líderes de Israel que ayudaran con la construcción (22:17-19; 28:1-8). Cerca del final de su vida, David le dio a Salomón los planos para el templo con los detalles que él había recibido de Dios (28:11-19) y llamó al pueblo para que trajeran ofrendas voluntarias para la construcción (29:1 -9). El proyecto de la construcción del templo fue el sueño de David, y el hizo todos «los preparativos» (29:2) para su construcción.




TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


1 Crónicas 1. “El Génesis sumerio de Eridu”

Primera de Crónicas comienza con genealogías históricas que proveyeron continuidad necesaria para las líneas reales y sacerdotales. Muchos de los individuos incluidos habían sido prominentes en su época, admirados como gobernantes de campos específicos y como constructores de ciudades antiguas (1:43; cf. Gn 10:8-12).


El Génesis de Eridu, reconstruido de varios textos fragmentados que se remontan a principios del siglo XVI a.C., también tiene que ver con gobernantes y ciudades de antaño. Esta importante escritura del antiguo Cercano Oriente constituye la versión sumerja' de la creación, los primeros gobernantes, las primeras ciudades y el gran diluvio.


Según esta perspectiva única de la historia antigua, después de que los dioses habían creado a la especie humana, la madre-diosa Nintur de alguna manera mandó intacta desde el cielo la institución del reinado (en la forma de cetro, corona y trono).2 Cada rey estaba encargado de aconsejar a la gente, supervisar su labor y dirigirlos corno un vaquero lo hace con su ganado, Se esperaba que él llevara a cabo servicios para los dioses y fundara ciudades, por lo cual él sería económicamente premiado. A cada ciudad se le asignaba su propia deidad patrón para protegerla.


El Génesis de Eridu termina en este punto, pero otras versiones indican que lo que originalmente seguía era un relato sobre los gobernantes que habían vivido antes del diluvio y la historia de cómo el clamor de su pueblo había irritado tanto a los dioses que estos habían decidido destruir a la humanidad con un gran diluvio. El texto reanuda cuando Enki, el dios de los mares, le reveló la intención de los dioses al rey mortal Ziusudra, ordenándole construir un gran barco y colocar parejas de animales adentro. Cuando las aguas bajaron, Ziusudra desembarcó de su nave y le ofreció sacrificios generosos a los dioses, quienes por su parte le otorgaron vida eterna por haber protegido el futuro de la humanidad y el reino animal.





TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


1 Crónicas 2. “Educación de los escribas sumerios”

En el mundo antiguo los escribas tenían una posición de alto prestigio, y selectos jóvenes varones asistían a escuelas para escribas a fin de aprender el oficio. Varias piezas de literatura babilónica antigua nos cuentan acerca de estas escuelas mesopotámicas para escribas. Sabemos, de al menos dos fuentes, que estudiantes mayores y más avanzados, llamados «hermanos mayores», supervisaban a los estudiantes más jóvenes y los ayudaban con sus lecciones. Los estudiantes aprendían no solo a leer y escribir con símbolos cuneiformes,sino también a hablar el sumerio, el idioma erudito de la época (el idioma principal del pueblo era el acadio).2 Los estudiantes copiaban una y otra vez obras de literatura y «listas de léxico» (diccionarios bilingües con las palabras en ambos idiomas: acadio y en sumerio, similar a los diccionarios modernos inglés-español) hasta que llegaran a dominar los símbolos y sus significados. Matemática, pesas y medidas, presupuesto y administración de negocios, estaban incluidos en el currículo. Tal educación le enseñaba al aspirante a escriba cómo preparar contratos (para adopciones, ventas, matrimonios, acuerdos de salario, etc.)


No se conoce de ninguna literatura semejante que resuma el sistema educacional israelita. Sabemos que clanes específicos de quenitas estaban cercanamente asociados con los israelitas y entrenados en el arte del escriba (1Cr 2:55).3 Los levitas, como protectores de los textos bíblicos, parecen haber servido también como escribas. A pesar de la fal-ta de textos relacionados específicamente con el entrenamiento de escribas, sabernos por referencias bíblicas, así como por la evidencia abundante de su trabajo, que los escribas del Israel antiguo estaban muy bien entrenados y tenían orgullo de su trabajo, como era la tradición a través del antiguo Cercano Oriente.





SITIOS ARQUEOLÓGICOS


1 Crónicas 6. “Guézer”


La posición estratégica de Guézer, una ciudad levítica en la frontera sur del territorio de Efrain (Jos 21:21),' (véase «Mapa 5»), la hizo difícil de conservar por algún tiempo tanto para los israelitas corno para cualquier otra na-ción.> Colindante a la muy importante ruta costera y situada a ambos lados del camino principal que conducía al país montañoso, Guézer fue el escenario de acontecimientos importantes y batallas, tanto antes como después de la llegada de los israelitas.


Aunque Guézer estuvo ocupada durante el periodo Calcolítico y la Edad del Bronce Temprano, la ciudad creció significativamente durante la Edad del Bronce Medio (aprox. 1900-1500 a.C.). Estuvo, en esta época, rodeada por un muro macizo de piedras sin labrar. Tutmosis III de Egipto, en una inscripción en Karnak, alega haber capturado a Guézer (aprox. 1482 a.C.) y la desaparición de la ciudad del Bronce Medio puede estar correlacionada con ese acontecimiento. Durante la primera parte de-la Edad del Bronce Tardío, Guézer estuvo bajo el mando de Egipto. En efecto, durante la época de Amenhotep IV (o Akenatón; aprox. 1352-1336 a.C.), los reyes de Guézer buscaron la asistencia de Egipto para enfrentar los conflictos cananeos. Las cartas de Amarna contienen su correspondencia con Egipto y demuestran que, aunque Egipto era nominalmente el jefe supremo de las ciudades cananeas, estaba perdiendo su control en Canaán. Sin embargo, Guézer fue destruida alrededor de 1210 a.C. por un faraón posterior, Merneptah. En su estela de victoria él alega haber capturado Guézer, y en efecto un cartucho de Merneptah fue descubierto en este nivel.


Al principio de la Edad del Hierro, Guézer estaba ocupada por los filisteos. Ejemplos de la distintiva cerámica«bicolor» filistea se han encontrado allí y la ciudad durante esta época (correspondiente al período de jueces tardío y al reinado de Saúl) parece haber sido relativamente próspera. Ya para la época de Salomón, sin embargo, la ciudad se había deteriorado considerablemente, como está indicado por la cultura de material de baja calidad en términos de la arquitectura y la cerámica. Primera de Reyes 9:16 declara que un faraón desconocido capturó la ciudad, la quemó y se la presentó a Salomón como el dote de su hija en la ocasión de su boda.»


Salomón fortificó fuertemente a Guézer, junto con Jazora y Meguido, para poder proteger los puntos de entrada principales de su reino (1 R 9:15). Todas estas ciudades proveen ejemplos del estilo de fortificación desarrollado por los ingenieros de Salomón.8 Características notables incluyen una elaborada puerta con cuatro entradas con aposentos para los guardas y un tipo de pared doble conocida como pared casamata. El trabajo artístico en Guézer durante esta época, avala la prosperidad y la sofisticación de la era solómonica. Habían relativamente pocos hogares privados, lo que sugiere que en la época de Salomón, Guézer era principalmente un centro gubernamental.


Esta ciudad fue violentamente destruida a finales del siglo X a,C. durante un acontecimiento que probablemente fue obra del faraón Sheshonq I (el Sisac de 1R 14:25). Importantes descubrimientos arqueológicos en Guézei, que abarcan varios períodos, incluyen una serie de diez grandes megalitos del asentamiento cananeo del Bronce Medio, la puerta de la ciudad que Salomón construyó y el calendario de Guézer, un texto inscrito en piedra caliza que describe el ciclo anual agrícola.





ARQUEOLÓGICOS 1 CRÓNICAS


1 Crónicas 7. “Tanac”


La ciudad de Tanac está localizada más o menos a 8 km al sureste de Meguido (también «Mapa 5») en las faldas de las montañas sobre el valle de Jezrel. Protegía uno de los pasos principales tierra adentro de la ruta de comercio costero conocida como la Vía Maris: El rey de Tanac fue uno de los muchos cananeos a quien Josué derrotó durante la conquista (Jos 12:21).2 La ciudad fue asignada a la tribu de Manasés, aunque sus miembros se encontraron incapaces de desplazar a los habitantes cananeos (Jos 17:11-12; Jue 1:27; 1Cr 7:29).


Primera de Crónicas 6:61 nos dice que a los levitas se les asignó diez ciudades;3Josué 21:25 identifica una de ellas como Tanac del territorio de Manasés. Débora y Barac guiaron a los israelitas contra Sísara «junto a las aguas de Meguido y en Tanac» (Jue 5:19). El hecho de que la ciudad se encontraba en un zona pantanosa del valle, ayudó en la derrota israelita del ejército de Sisara, ya que sus carros no hubieran podido viajar eficientemente en el pantano. A Tanac se le menciona de nuevo en la delegación de centros administrativos de Salomón (1R 4:12).


Esta ciudad también aparece en textos extrabíblicos. El egipcio Tutmosis III citó a 'fanal-en su descripción de la batalla contra Meguido y el área circundante, a mediados del siglo XV a.C. Está enumerada en un templo en Karnak con los nombres de otros pueblos cercanos que el faraón Sisac conquistó en el siglo X a.C. durante el reinado de Roboán.EI historiador de la Iglesia, Eusebio, registró una gran población ahí en el siglo IV a.C., pero alrededor del siglo XIV Tanac había sido reducida a un pueblo pequeño.


Las investigaciones arqueológicas han revelado niveles de ocupación en Tanac que se remontan a la Edad del Bronce Tempranos Durante esa época (mitad del tercer milenio a.C.) la ciudad ya tenía una pared protectora y un glacis. Esa pared fue después ampliada y se le colocaron piedras más grandes. Porque hay evidencia de trabajo en metal, así como de la presencia de escribas, los eruditas han sugerido que Tanac sirvió como un centro de producción durante la Edad del Hierro. Otros han propuesto que pudo haber servido como una guarnición de carros de batalla. Varias viviendas y una torre (todas remontándose al lapso entre los siglos XII y IX a.C.) han suministrado pesas de telar, herramientas, cerámica y un antiguo archivo acadio, al igual a que dos repisas para culto. Después de este periodo el sitio parece haber sido habitado solo intermitentemente hasta el siglo III a.C., cuando volvió a convertirse en una ciudad próspera.





PUEBLOS, TERRITORIOS Y GOBERNANTES ANTIGUOS


1 Crónicas 11. “Los jebuseos”


Los jebuseos eran un pueblo cananeo (Gn 10:15-16), muchos de ellos vivían en las colinas cerca de su ciudad, Jebús, es mejor conocida como Jerusalén. Jerusalén se menciona en los Textos de Execración egipcios (como Urushalim), en la correspondencia Amarna (como Urusalim) y en textos asirios (como Urusillfmmu). Conocemos los nombres de dos de los reyes de la ciudad: Los textos Amarna mencionan a Abdi-Heba y 2 Samuel 24:18 habla de Arauna.


Los jebuseos condujeron a la confederación sureña de ciudades-estados dentro de !a región contra Josué y los israelita (Jos 9:1-2) y también participaron en la confedewirt del norte de las ciudades-estados bajo Jabín., rey de Jazor. Jerusalén cayó entre las tierras tribales asignadas de Judá y Benjamín. Aunque Judá le prendió fuego a la ciudadela, los jebuseos continuaron habitando en Jerusalén hasta el periodo de los jueces, ya que ninguna tribu logró sacarlos (Jue 1:8,21). David fue capaz de arrancar la ciudad del control jebuseo y usarla como su capital religiosa y política. Sin embargo, algunos jebuseos se mantuvieron ahí hasta los días de Salomón, quien los obligó al trabajo forzado junto con otros cananeos (1R 9:20-21). Ellos finalmente fueron asimilados dentro de la población israelita.


Algunos restos excavados de Jerusalén se atribuyen al periodo jebuseo. Estos incluyen una pared de fortificación, bastiones, puertas y un túnel para la conducción de agua desde la fuente Gijón con una cisterna profunda para recoger el agua.





PUEBLOS, TERRITORIOS Y GOBERNANTES ANTIGUOS


1 Crónicas 18. “Los ríos Tigris y Éufrates”

El Tigris y el Éufrates son los dos ríos principales que corren a través de Mesopotamia (Iraq moderno), y a estos la región les debe su vitalidad. De hecho, el nombre Mesopotamia significa «tierra entre los ríos». El Tigris y el Éufrates acunan un llano fértil rodeado por montañas al este y al norte, desierto al oeste y suroeste y el golfo Pérsico al sur. Esta llanura aluvial (su tierra consiste de arcilla, cieno, arena, gravilla o material similar depositado ahí por la corriente de agua) proveía el ambiente necesario para la aparición de la primera civilización humana, Sumer,'y para el subsiguiente ascenso y prosperidad de los imperios asirio y babilónico.


El Tigris y el Éufrates trazan sus fuentes hasta la cadena de montañas de Armenia y Turquía. El Tigris, al este, recorre 1.848 km antes de unirse al Éufrates, desde el oeste, por casi 110 km y desembocar en el golfo Pérsico. Las ciudades capitales del antiguo imperio asirio, tales como Nínive,2 Cala («Mapa 8a») y Asur, una vez salpicaron las orillas del Tigris. La capital moderna de Irak, Bagdad, está ubicada hoy, sobre este río. El Éufrates, el río más grande de la región, al que con frecuencia se le menciona como «el Río» en el Antiguo Testamento (el hebreo no contiene el nombre «Éufrates»), tiene un recorrido de 2.871 km; la mayor parte de su curso es navegable por botes e ideal para el comercio y el transporte. Las ciudades antiguas de Carquemis, Mari, Babilonia y Ur estaban situadas en sus orillas.


Los grandes ríos de Mesopotamia se cruzan con la antigua historia bíblica desde Génesis 2:14, que cita al Tigris y al Éufrates como dos ramificaciones del río que fluye desde el jardín del Edén. El Éufrates adicionalmente marca la frontera oriental de la parcela territorial prometida a Abraham y a sus descendientes (Gn 15:18; cf. Jos 1:4). Sin embargo, parece que durante la mayoría de la historia israelita esta frontera no se logró. Solo durante un periodo breve durante los reinados de David y Salomón el control israelita se extendió al Éufrates





SITIOS ARQUEOLÓGICOS


1 Crónicas 20. “Rabá”


Rabá , la capital amonita, situada junto al camino real al borde del desierto, controlaba el comercio norte-sur en tiempos antiguos.2 Su suministro abundante de agua, alrededores fértiles y una posición defendible le proporcionaban a la ciu-dad seguridad, y un comercio de caravanas floreciente mantenía su prosperidad. Artefactos excavados de tumbas demuestran que hubo contacto con Egipto, Grecia, Chipre, Fenicia, Madián y Babilonia de la Edad del Bronce Medio hasta el siglo V a.C. Un crematorio (o posiblemente un templo) descubierto en el sitio actual del aeropuerto de Amán sugiere la presencia de hititas allí durante los siglos XIV y XIII a.C.


La cama de hierro de Og de Basán estaba ubicada en Rabá (Dt 3:11). Siglos después. David conquistó la ciudad después de que su rey había humillado a sus embajadores (1Cr 19 20), y fue durante el asedio de Rabá que él ordenó la muerte de Urías, el hitita, en batalla (25 11). David literalmente tomó la corona del rey amonita (de este modo simbólicamente lo puso bajo su dominio) y consignó a los habitantes al trabajo forzado. La evidencia arqueológica de la reconstrucción de paredes defensivas en el siglo X a.C. puede ser atribuida a la campaña de David.


Después de la caída de Israel (722 a.C.), los amonitas se anexaron Galaad (la región donde estaba ubicada Rabá). El sitio prosperó, como se puede ver en la residencia del siglo VII a.C. excavada en el centro de Amán. Incluía cuatro cuartos, un patio y varios artefactos costosos. Inscripciones y sellos recientemente descubiertos especifican los nombres de 11 reyes amonitas de entre 1000 y 581 a.C., cuando Rabá fue conquistada por Nabucodonosor II de Babilonia. Aunque deshabitada durante el periodo persa, la ciudad fue restaurada y renombrada Filadelfia, durante el periodo helenístico. La ciudad entonces se convirtió en una de la ciudades de la Decápolis bajo los romanos.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


1 Crónicas 21. “La trilladera”


La trilladera era una parte esencial de la agricultura en el antiguo Cercano Oriente. Típicamente redonda, con un diámetro de 7,6-12,2 m, con frecuencia estaba ubicada cerca de un pueblo en una área expuesta al viento. Una vez que el agricultor había elegido el lugar, quitaba las piedras de la tierra y la comprimía hasta que la superficie estuviera firme. Cuando el «piso» estaba listo, él colocaba gavillas de cereal recientemente cosechado sobre la tierra para ser trilladas. El agricultor entonces usaba animales grandes, tales como bueyes o burros, para jalar pesados trineos de trillar por sobre el grano, lo que separaba el grano de los tallos y las cáscaras. Cuando el trillado se completaba, se usaba una horca para sacudir el grano al aire. El viento se llevaba los tallos y las cáscaras menos pesadas, mientras que los granos pesados caían al piso. El agricultor cernía los granos a través de las bandejas para remover cualquier suciedad y después temporalmente almacenaba el grano en montones en el piso o lo sellaba en frascos para ser usado después.


Mientras que el enfoque principal de la trilladera era agrícola, la separación del trigo y de la paja se convirtió en un símbolo natural y adecuado del juicio en el Antiguo Testamento (1Cr 21:15; cf. Mt 3:12). Ya que el piso era frecuentemente el área abierta más grande dentro de un pueblo, los ancianos estaban casi siempre presentes para supervisar el trillado de las cosechas anuales. La trilladera era un lugar adecuado para transacciones legales, juicios criminales y decisiones públicas. Alternativamente, procedimientos públicos frecuentemente se llevaban a cabo en la puerta de la ciudad.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


1 Crónicas 29. “El templo de Salomón y otros templos antiguos”


Los templos fueron las primeras estructuras monumentales que se erigieron en el mundo antiguo. Vistos como la residencia de deidades y, frecuentemente, como en el caso de Israel, llamados «el hogar de Dios» (cf. 1R 9:1), un templo se diseñaba para funcionar como un palacio real para los dioses. Ninguna otra institución de la antigua israel disfrutó de la prominencia del templo de Jerusalén. Era el corazón de la vida religiosa de la nación, al igual a que ei emblema del reinado dinástico bajó Yahveh (2S 7:13-14). Este templo puede ser descrito simbólicamente como arquitectura cuya finalidad era declarar ei reinado de Dios en la Tierra.


La mayoría de los templos se construían en alto para que se prominencia física estuviera en acuerdo con su prestigio social. Por consiguiente, el templo de Salomón fue erguido en el punto más alto de Jerusalén (Sal 121:1; 122:4). Originalmente era el sitio de una trilladera (2S 24:18-25), el monte se identificó como Moria, considerado por muchos como el lugar donde Abraham fue llamado a sacrificar a su único hijo (2Cr 3:1).


Ya que no existen restos arqueológicos del templo de Salomón, por causa de la destrucción babilónica de 586 a.C. y por los extensos proyectos de construcción de Herode en el lugar del templo durante el primer siglo a.C., su reconstrucción figuraba su base en el testimonio de la Biblia (1R 67; 2Cr 2-4) y en la analogía de otros templos contemporáneos con este. Salomón contrató artesanos fenicios para diseñar y construir el templo de Jerusalén (2Cr 2:11-14). Su diseño arquitectónico de grandes espacios, refleja el plano tripartito típico de la construcción Sirio-fenicia (1R 6:2-10), los paralelos más cercanos a ellos, son los templos de Ain Dara (siglos X - IX a.C) y Tell Tayinat (siglo VIII a.C.) en el norte de Siria.  


El plano tripartito consistía de tres cortes que representaban el movimiento hacia adentro desde el espacio menos sagrado hasta el más sagrado.  La terraza exterior servía como el sitio del altar  expiatorio. Se entraba al templo por el este a través de un porche sostenido por dos columnas. Las columnas monumentales de Tell Tayinat tenían un par de leones como base, mientras que las columnas de bronce de 82.3 m de Israel portaban nombres: Joaquín y Boaz (1R 7:21). La entrada desembocaba en una sala principal, en cuya parte trasera se encontraba el santuario interior. Al costado, cámaras de varios pisos, usadas como almacenes para sacrificios y tributo, a veces rodeaban la estructura (1R 6:5-10). EL complejo del templo de Jerusalén era más o menos de 50.3 m de largo y 26 m de ancho.


La roca extraída de cantera se cortaba en bloques rectangulares, o ashlars, que se labraban fuera del sitio. Cada piedra se cortaba de antemano aparte para que encajara perfectamente: “durante las obras no se oyó el ruido de martillos ni de piqueras, ni de ninguna otra herramienta” (1R 6:7). El interior se forró con paneles de madera de cedro de Líbano (1R 6:18) y el santuario interior se revistió con oro desde el techo hasta el suelo y se adornó con dos querubines de 4.6 m de alto tallados en madera de olivo y revestidos con oro (1R 6:20-28). Sus alas extendidas abarcaban el cuarto, creando el asiento de un colosal trono (Sal 99:1; Ez 10:1-19).


Los temas decorativos del templo de Salomón eran símbolos de la fertilidad y la abundancia: Artemas y plantas florecientes se tallaron en los paneles de cedro y se adornaron con oro; coronas de granadas y calabazas se fabricaron para los capiteles de bronce (piezas ornamentales en la parte superior de las columnas; cf. la estructura de hojas en las columnas corintias) de las columnas de bronce; y capullos de cálices formaban las copas de las diez lámparas doradas. Estas se diseñaron para recordar el jardín celestial de la primera morada de Dios en la humanidad (Gn 2:8-9), al igual que el oro y las piedras preciosas adornaban el interior del templo (Gn 2:12; 2Cr 3:6). El diseño de los muebles se basó en aquel del tabernáculo, solo que a una escala más grande (1R 7:23-50).


El santuario interior “Lugar Santísimo” es el punto en que el templo de Salomón se desvía de sus homólogos del antiguo Cercano Oriente. Mientras que en otros santuarios los nichos hospedaban el ídolo del dios para representar la presencia de la deidad, el templo israelita no contenía ninguna imagen de Dios. El arca del pacto por sí misma servía como un símbolo de la consagración de Yahweh por sobre su pueblo. El templo era el palacio de Yahweh en la Tierra, el Lugar Santo su cámara de audiencia y el Lugar Santísimo su trono.