Arqueología 2 Timoteo




AUTOR, LUGAR Y FECHA DE ESCRITURA

        Al igual que las otras dos cartas pastorales (1 Timoteo y Tito), esta epístola afirma haber sido escrita por Pablo, pero una vez más esta afirmación la contradicen muchos eruditos en la actualidad. No obstante, el libro puede considerarse auténticamente paulino.


        Parece que después del cierre del libro de Hechos, Pablo liberado de su primer encarcelamiento en Roma (aprox. 62 d.C.), que viajó a España y luego regresó al este, donde condujo una obra misionera en Creta y en varias ciudades alrededor del mar Egeo. La mayoría de los estudiosos creen que Pablo escribió 2 Timoteo después de la conclusión de su último viaje misionero, después de lo cual viajó de vuelta a Roma y fue nuevamente encarcelado. Este escenario sugiere una fecha de aproximadamente el año 67 d.C. para la carta.



AUDITORIO

Pablo escribió esta carta desde prisión (1:16; 2:9) a su discípulo y colaborador Timoteo (1:2), quien se encontraba todavía en Éfeso (4:19) donde Pablo lo había dejado (1Ti 1:3).



HECHOS CULTURALES Y RELEVANTES

Pablo escribió esta carta por razones personales como por su preocupación por las iglesias. Además estaba aislado en prisión y se sentía abandonado (2Ti 4:10), consciente de que moriría pronto (4:6-8). En esta situación, el apóstol estaba ansioso de que Timoteo, por quien sentía un afecto especial, fuera a verlo lo antes posible (4:9). Por otro lado, Pablo estaba alarmado por la rapidez con la que la apostasía y el nacionalismo habían crecido en las iglesias (3:1-5; 4:2-3, 14-15) y sospechaba que serias persecuciones pasarían pronto (2:3). Usó esta carta como una ocasión final para exhortar a Timoteo y a los demás ministerios a ser fieles en la predicación, a oponerse a las falsas doctrinas, el culto a los maestros y a promover la santidad genuina entre las iglesias.  


AL LEER

Busque los indicios de la soledad, el sufrimiento y el martirio futuro de Pablo, y su himno de esperanza. A pesar de que estaba sufriendo, el apóstol continuó su papel como mentor de Timoteo, motivandolo y ofreciéndole consejos prácticos para su papel y sus responsabilidades como pastor y maestro en la iglesia.



¿SABÍA USTED?

  • Antes de que Jesús viniera, la seguridad de la vida después de la muerte se mantenía bajo un velo de oscuridad (1:10).

  • Según la tradición judía, Janes y Jambres eran magos de la corte egipcia que se habían opuesto a Moisés (3:8).

  • Un niño judío empezaba a estudiar formalmente el Antiguo Testamento cuando tenía solo cinco años de edad (3:15).

  • Como ciudadano romano, a Pablo no le podían lanzar a los leones en el anfiteatro (4:17).



TEMAS

Segunda de Timoteo incluye los siguientes temas:

  1. La motivación para perseverar. Pablo animó a Timoteo para que continuara la misión de evangelismo (4:2). Dirigió a su joven ahijado a aferrarse a las tradiciones que había recibido (1:3-14; 2:1-9; 3:14-15) y se puso a sí mismo como un modelo a seguir para Timoteo (1:8, 13; 2:3; 3:10-11; 4:6-8). Esta carta enseña que la verdad no es solamente algo en lo que se cree, sino también un camino a seguir (2:18).

  2. La confianza en la autoridad de las Escrituras. A timoteo se le había instruido desde la infancia temprana en las Escrituras (3:14), lo cual le ayudó a responder a la verdad de Jesucristo. Pablo hizo énfasis en el manejo correcto de las Escrituras (2:15), en su autoridad (3:16) y en su importancia para desarrollar discípulos capaces de servir a los demás (3:16-17).

  3. La advertencia contra los falsos maestros. Pablo advirtió a Timoteo contra los falsos maestros que incitaban disputas sobre controversias sin sentido (2:23) y que buscaban engañar (3:6). Ellos se complacían en “palabrerías profanas” (2:16) y propagaban una teología turbia. En contraste, los siervos del Señor deben sostener la sana doctrina y evitar disputas injustificadas. Deben ser amables con todos, promover la sana doctrina e instruir con amabilidad y paciencia a quienes se oponen a la verdad, en lugar de buscar pelear con ellos (2:24-26).



SINOPSIS 
    I. Introducción (1:1-4)
   II. Preocupación de pablo por Timoteo (1:5-14)
  III. Situación de Pablo (1:15-18)
  IV. Instrucciones especiales para TImoteo (2)
       A. Encargo a ser fuerte (2:1-13)
       B. Encargo a ser un obrero aprobado por Dios (2:14-26)
   V. Advertencia sobre los últimos días (3)
       A. Los tiempos malos de los últimos días (3:1-9)
       B. Aferrarse a la verdad en los tiempos malos (3:10-17)
 


SITIOS ARQUEOLÓGICOS 


2 Timoteo 1. "Historia temprana de Éfeso"


Éfeso estaba en el centro de la obra misionera de Pablo. El apóstol visitó Éfeso durante su segundo y tercer viaje misionero y mantenía vínculo excepcionales cercanos con los cristianos en este sitio (Hch 20:17-38). Hacia finales de su ministerio, el apóstol dejó a Timoteo en Éfeso al cuidado de los cristianos (1Ti 1:3), y en el mismo final de su vida continúo mostrando preocupación por la iglesia de ese lugar (2 Ti 1:18; 4:12).


Éfeso estaba ubicada en la costa del mar Egeo cerca del río Caistro (en la esquina suroeste de la actual Turquía), pero su ubicación específica cambió ligeramente a través de los siglos. La ciudad fue fundada originalmente por los griegos por al año 1000 a.C.


Roma puso a Éfeso bajo el control de los Attalides, los gobernantes de la ciudad cercana de Pérgamo, pero tomó directamente el control de la ciudad en 133 a.C. El emperador Augusto honró a Éfeso como la primera ciudad de la Asia romana.   


Ciro el Grande de Persia capturó Éfeso en el 546 a.C. Sin embargo, después del fracaso desastroso de la invasión de Persia a Grecia, Éfeso cayó bajo el control de Atenas en 454 a.C., contra la cual se rebeló durante la guerra del Peloponeso (431-404 a.C.), y se unió a la alianza espartana. Después de la caída de Atenas, Éfeso nuevamente vino a quedar bajo control persa, pero esto terminó con la conquista de la región en 333 a.C. por parte de Alejandro el Grande.


Después de la muerte de Alejandro, su general Lisímaco obtuvo la victoria en una lucha por el poder en el Asia Menor. Lisímaco trasladó la ciudad a poca distancia de su sitio original y construyó un muro de 10 km de largo alrededor de sus nuevos límites (aprox. 286-282 a.C.). Luego, Éfeso quedó bajo el gobierno de los seléucidas, lo cual duró hasta que Roma derrotó a Antíoco III en 189 a.C.  




2 Timoteo 3. "El Antiguo Testamento de la iglesia primitiva"


Los primeros cristianos se refirieron al Antiguo Testamento como las “Sagradas Escrituras” (Lc 24:44; Jn 1:45; Hch 28:23; Ro 1:2; 2 Ti 3:15) y como su fuente fundamental de enseñanza doctrina y moral (Ro 3:12; 2 Ti 3:1-17), a pesar del hecho de que este no era explícitamente “cristiano”


En el pensamiento primitivo judío y cristianos, al Antiguo Testamento del siglo I estaba dividido en dos o tres secciones. La división en dos partes del Antiguo Testamento en “la ley y los profetas” era la más común (Mt 22:40; Hch 13:15, Ro 3:21). Ya en el siglo II a.C. algunos autores empezaron a referirse a una división triple del Antiguo Testamento similar a la que usaban los judíos y actualmente: la ley, los profetas y los escritos. El prólogo de Eclesiástico en los libros apócrifos hace referencia a “la ley, los profetas y los otros libros”, mientras que el texto de los rollos del Mar Muerto (4QMMT) habla del “libro de Moisés y las palabras de los profetas y de David”. Aquí “David” sirve como un título para la tercera división, debido a que esta empezaba con sus salmos. Similarmente, en Lucas 24:44 Jesús declaró que “tenía que cumplirse todo lo que está escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos”.


Este modo de referirse a las Escrituras se combina con otra evidencia para sugerir firmemente que el canon del Antiguo Testamento había sido sólidamente establecido antes de mediados del siglo II d.C.


Es importante mencionar que los libros de “la ley y los profetas” eran los mismo que los 39 libros del Antiguo Testamento cristiano. Los rabinos han desarrollado diferentes formas de contar los números de los libros (por ejemplo, a los doce “profetas menores” a menudo se les llama “los doce” y sus libros se cuentan como un único libro en las fuentes judías), pero el contenido era el mismo. No hay evidencia de que los judíos o los cristianos del siglo I consideraran canónicos a cualquier otro libro religioso de los judíos, como los así llamados libros apócrifos y a los libros pseudoepigráficos. Frente a tales grupos como los saduceos y los samaritanos, encontraste, los principales grupos judíos y cristianos no restringían el canón a la ley (el Pentateuco) únicamente. Finalmente, el rechazo total al Antiguo Testamento en algunos círculos cristianos, como los seguidores de Marción y los antiguos gnósticos, era sencillamente una aberración heterodoxa.       




SITIOS ARQUEOLÓGICOS


2 Timoteo 4. "Éfeso durante la Época de Pablo"


Para la época de Pablo, Éfeso se había convertido en una ciudad inmensamente adinerada debido a su estatus y posición como una importante ciudad portuaria de Asia Menor. Estaba orgullosa de una cantidad importante de edificios públicos, incluyendo gimnasios, estadios y un arco triunfal construido en 3 a.C. Asimismo, el templo de Artemisa en Éfeso fue exaltado como una de las siete maravillas del mundo antiguo y era en ese entonces una fuente de ingresos significativa (Hch 19:23-27).


Éfeso se convirtió en un importante centro de la fe cristiana. Aunque probablemente Pablo escribió a los Efesios como una carta circular, la iglesia de Éfeso tenía una gran importancia en su ministerio. El apóstol Juan también escribió a su iglesia en Apocalipsis 2:1-7, y durante los primeros cinco siglos d.C. varios concilios de la iglesia se reunieron allí. No obstante, para el periodo medieval, los sedimentos del río Caistro se habían extendido hasta la costa, tan al oeste, que Éfeso había dejado de ser una ciudad portuaria y fue abandonada.

La deserción de Éfeso fue un beneficio para la arqueología moderna, puesto que la ciudad desocupada era accesible para ser excavada. Actualmente, Éfeso existe como unas de las ruinas más magníficas del mundo antiguo. Bajo la dirección de arqueólogos austríacos y turcos, la ciudad ha reaparecido. Los descubrimientos importantes incluyen los siguientes:


  • El templo de Artemisa. Queda poco del templo actualmente (los godos lo saquearon en 262 d.C:), pero este fue un sitio sagrado durante unos 1.200 años y fue el centro de controversia entre paganos y los primeros cristianos.


  • Otros templos. Varios otros templos y altares de la era romana se han descubierto allí. La evidencia indica que Éfeso fue el hogar de una amplia variedad de cultos paganos, incluyendo un templo del dios egipcio Serapis.


  • El gran anfiteatro. Este anfiteatro, cuya capacidad era para 25.000 personas, fue el sitio de la turbulenta protesta contra la predicación de Pablo en Hechos 19. A pesar de que Pablo quería dirigirse a la multitud allí, los discípulos no se lo permitieron (Hch 19:30).


  • Las ágoras. En Éfeso se habían establecido dos ágoras, o plazas públicas. Uno era el ágora cívico (quizás el sitio del templo a Augusto) y el otro era la ágora comercial o plaza (cerca del puerto y el lugar de numerosas tiendas).


  • La biblioteca Celso. Esta fue una de las grandes bibliotecas del mundo antiguo, fue construida en 115-125 d.C. y para los tiempo del Nuevo Testamento ya no existía.


  • Los gimnasios, baños y letrinas públicas. Se han identificado en Éfeso varios complejos de gimnasios y baños, aunque algunos pocos pertenecen a un periodo posterior al Nuevo Testamento. A menudo, los arqueólogos han podido identificar una sala del gimnasio para cambiarse, una sala de ejercicios, una piscina, un frigidarium (baño con agua fría), un caldarium ( un baño con agua caliente) y un unctorium (una sala de masajes con aceite). Asimismo, las letrinas públicas les dan a los visitantes modernos una conexión obvia con la vida ordinaria en una ciudad antigua.  


  • Los hogares privados. Se han excavado las áreas residenciales de Éfeso y se han desenterrado varias viviendas de clases alta. Se han recuperado pinturas al fresco (pinturas hechas sobre yeso alcalino húmedo esparcido) y se han identificado cocinas, baños y cuartos.  


  • La basílica de San Juan. Esta estructura obviamente data de un periodo posterior al Nuevo Testamento pero, de acuerdo a la tradición del siglo II, el apóstol Juan pasó sus últimos años en Éfeso y fue sepultado en lo que es ahora el ápside de esta iglesia, la cual también exhibe un fino ejemplo de un antiguo baptisterio cristiano. De acuerdo con la tradición, la madre de Jesús, María, puede haber muerto en Éfeso, por eso hay también una iglesia de la virgen María (el sitio del concilio ecumenico de Éfeso en 431 d.C.)


La población de la Éfeso del Nuevo Testamento se desconoce, pero está claro que la ciudad en aquella época era próspera y era un centro cosmopolita de comercio, religión y recreación. Sus ruinas proporcionan un panorama excepcional de una antigua ciudad que también fue importante como un escenario para la misión apostólica y el ascenso del cristianismo. Quizás más que cualquier otro sitio arqueológico, Éfeso le provee al lector de Hechos un sentido de contexto. Debido a que el el sitio no existe una ciudad moderna, las ruinas de Éfeso le permiten a los visitantes de modo particular, entrar en el mundo antiguo como si fuera parte de este.     



(Biblia de Estudio Arqueológica. Vida. p. -2012)