Arqueología de Abdías





AUTOR, LUGAR Y FECHA DE ESCRITURA

No sabemos nada sobre Abdías aparte de su nombre, ni tampoco el lugar de redacción del libro es seguro. El nombre mismo (que significa «siervo de Yahveh») era bastante común, y está claro que el profeta Abdías no era el Abdías de 1 Reyes 18:3-16.


Abdías no especificó que su mensaje llegó en la época de algún rey o acontecimiento específico. Por otro lado, Abdías 11-14 indica que una calamidad mayor había golpeado recientemente a Judá y que los edomitas se habían aprovechado de las dificultades de Judá para su propio beneficio.


Algunos estudiosos han propuesto que este acontecimiento fue un contratiempo preexílico que Judá había enfrentado (p,ej. 2Cr 21:16-17), pero el sentido común y un consenso amplio sugieren que, de hecho, la calamidad fue la caída de Jerusalén en 586 a.C. De la Crónica de Nabonido, una importante fuente acadia para la historia del imperio neo-babilónico (que ahora se halla en el Museo Británico), sabernos que Edom cayó en 553 a.C. ante Nabonido de Babilonia. Esta combinación de factores sugiere que Abdías se escribió entre 586 y 553 a.C.





AUDITORIO

Abdías fue escrito al pueblo de Judá acerca de los edomitas (descendientes de Esaú), donde se les condena por su traición y su violencia hacia el pueblo de Judá, así como su arrogancia hacia Dios.






HECHOS CULTURALES Y RELEVANTES

Abdías representa la culminación de las tensiones prolongadas entre Israel y Edom. El conflicto entre estas naciones se remonta al periodo patriarcal, cuando sus respectivos ancestros, los gemelos Esaú y Jacob, tenían diferencias, y a lo largo de la historia las naciones habían peleado con frecuencia (Nm 20:14-21; 1S 14:47; 1R 11:14; Is 34:5). No obstante, el pueblo de Judá sentía que la hostilidad que Edom les demostró en lo que fue posiblemente el momento más vil en su historia fue cruel e injustificada. El hecho de que Dios hubiera rechazado a Esaú (Gn 25:23; Mal 1:2-3; Ro 9:13), de ningún modo justificaba el desprecio de Edom por Israel. Abdías les aseguró a sus lectores que la crueldad y el oportunismo de Edom no escaparían del juicio, y de hecho así fue. El Antiguo Testamento contiene otras profecías contra Edom (Jer 49:7-22; Lm 4:21-22; Ez 25:12-14; 35:1-15), pero Abdías es el único libro dedicado por completo a este propósito.





AL LEER

Considere las declaraciones proféticas de Abdías sobre la liberación y la restauración venidera del pueblo de Dios a la luz del libro de Apocalipsis, el cual les informa a los creyentes que, aunque a veces parece que el mal tiene el control, el regreso indiscutible de Cristo resultará en la victoria final de la justicia.






¿SABÍA USTED QUE?

  • La arrogancia de Edom se basaba en sus fortalezas montañosas casi impenetrables (v. 3).

  • Los edomitas protegían su riqueza, acumulada proveniente del comercio, en bóvedas, en las rocas (v. 6).

  • Edom, particularmente Temán, era conocido por sus hombres sabios. Elifaz, uno de los tres amigos de Job, era temanita (v. 8).






TEMAS

El libro de Abdías contiene los siguientes temas:


1. El juicio para Edom. El más breve de los libros del Antiguo Testamento le aseguró al pueblo de Dios que él castigaría a aquellos que los habían maltratado.


2. Liberación y restauración para Israel. Abdías enseña que Dios es soberano sobre todas las naciones. Aunque los enemigos del pueblo de Dios pudiesen haber experimentado vislumbres momentáneos de gloria, finalmente serían derrotados por Dios y sus tierras serían entregadas a su pueblo (vv. 19-21).







SINOPSIS
    I. Título e introducción (1)  
  II. Juicio sobre Edom (2-14)
 III. Edom en día del Señor (15-21)





SITIOS ARQUEOLÓGICOS


Abdías. “Edom”


Edom se localizaba al sur del Mar Muerto y al norte del golfo de Agaba. La región se ufana de sus numerosas montañas de más de 1,524 m de altura, algunas tierras de pastoreo y pocos oasis.


Muchas moradas de los edomitas eran sitios excavados en las paredes de esas montañas altas y escarpadas, lo que ocasionó la descripción de Abdías de los edomitas como un pueblo que habitaba «en las hendiduras de los desfiladeros» y que volaba «alto como águila» (Ab 3-4).


Aún en la actualidad se pueden apreciar esas moradas antiguas. Edom prosperó a través de su control de la principal ruta de caravanas que corría de norte a sur, la «puerta del rey»', así como también por medio de la extracción de hierro y cobre. Una civilización agrícola pre-edomita perteneciente a la Edad de Bronce' floreció en esta región, la cual estaba organizada por jefes de clanes seminómadas. Los faraones tuvieron que ver con las minas de cobre de Edom desde los siglos XIV a.C. al XII a.C., por esa razón el área se menciona con frecuencia en documentos egipcios.


Como descendientes de Esaú, el hermano gemelo del patriarca Jacob, Israel consideraba a los edomitas «hermanos» (vv. 10-12). Sin obtener resultado, Moisés intentó negociar el pasaje de los israelitas a través del territorio del rey de Edom. Saúl luchó contra los edomitas, pero David conquistó Edom. Su general, joab, aniquiló a muchos hombres durante una ocupación de seis meses, aunque Hadad, el heredero real, huyó a Egipto (1R 11:14- 22). Edom se rebeló bajo el reinado de Jorán (aprox. 851 a.C.), pero posteriormente Amasías (aprox. 800 a.C.) capturó su capital, Selá, le cambió el nombre y la llamó Joctel. En ocasiones, los edomitas invadieron Judá (p.ej. 2Cr 20; 28:16-17).


Desde el 734 a.C. hasta la caída de Jerusalén, Edom estuvo bajo la dominación asilla. Los registros asirios mencionan tres reyes edomitas como tributarios: Qaus-malaku (732 a.C.), Aiarammu (701 a.C.) y Qausgabri (629 a.C.). Edom prosperó bajo el control asirio, y su población aumentó considerablemente. La evidencia de establecimientos edomitas durante este periodo aparece en varios sitios, en el sur de Judá. Abdías indica que los edomitas participaron en la destrucción de Jerusalén en el 586 a.C.


Durante el período postexílico los árabes Invadieron Edom hasta que los nabateos se establecieron allí.' Los edomitas (a quienes se les llamaba idumeos durante el período postexílico) establecieron Hebrón como su capital. Juan Hicano convirtió a la fuerza a los idumeos al judaísmo en aproximadamente 120 a.C. Antípater, un idumeo, se convirtió en gobernador de Judea, y su hijo Herodes gobernó la región como rey.' Después de la destrucción de Jerusalén a manos de los romanos (70 d.C.) ldumea y los idumeos desaparecieron de la historia.


(biblia de Estudio Arqueológica. Vida. p. 1501)