Arqueología de Ezequiel





AUTOR, LUGAR Y FECHA DE ESCRITURA

En Ezequiel 1:3, se nombra a Ezequiel como el autor de este libro. Aunque algunos eruditos han desafiado esto, argumentando que Ezequiel es una obra tardía postexílica (tal vez tan reciente como 200 a.C.), la gran mayoría consideran este escepticismo infundado.


Ezequiel fue exiliado a Babilonia, probablemente junto con Joaquín, el rey de Judá, en 597 a.C. Este profeta, quien venía de una familia sacerdotal, estaba casado y vivía en su propia casa en Babilonia, disfrutando de una libertad de movimiento relativa. Su intelecto era agudo y su conocimiento amplio.


Muchas de las visiones y acontecimientos en Ezequiel pueden ser fechadas con exactitud. Ezequiel 1:2 data del quinto año, cuarto mes y quinto día: julio 31, 593 a.C. Ezequiel Ezequiel 8:1, especifica el sexto año, sexto mes y quinto día: septiembre 17, 592, y 20:1 designa el séptimo año, quinto mes y décimo día: agosto 14, 591. Otras fechas se estipulan en 24:1; 26:1; 29:1,17; 30:20; 31:1; 32:1,17; 33:21; 40:1. Se reporta que la última visión fechada (40:1) llegó en abril 28, 573 a.C. De tal forma, las visiones de Ezequiel abarcaron 25 años, desde 593 hasta 573 a.C. La fe-cha en 1:1 (decimotercer año, cuarto mes, quinto día) aparentemente es una referencia a la propia vida de Ezequiel, es decir, su edad.





AUDITORIO

Este libro se escribió en Babilonia durante el exilio y, aunque Ezequiel fue transportado a Jerusalén en una visión (cap 8), estaba dirigido hacia los exiliados. En particular, al profeta se le dio la tarea angustiante de arruinar las esperanzas que tenían los primeros deportados de que Jerusalén no sería destruida y que regresarían a casa pronto. Comenzando en 593, Ezequiel preparó a sus compañeros cautivos para los acontecimientos desgarradores que vendrían en 586: Jerusalén sería saqueada y el templo quemado hasta los cimientos.






HECHOS CULTURALES Y RELEVANTES

Ezequiel vivió durante una época de agitación internacional. El una vez poderoso imperio asirio, el cual había sido el enemigo del reino del norte y había llegado a destruirlo, comenzaba a perder su poder, pero Babilonia establecía control de manera alarmante. Efectivamente, este poder renaciente llegaría a dominar el escenario internacional hasta ser aplastado por Persia en 539 a.C. Ezequiel gráficamente ilustró la pecaminosidad de la Jerusalén de su época, así como su consiguiente juicio (véase, p.ej., cap 16). Además, él predijo la naturaleza de esa destrucción porvenir (véase, p.ej., caes 4-5) y proveyó su justificación teológica: La ciudad no era inviolable porque Dios había abandonado su propio templo (véase «Abandono del templo» en la p. 1360). Es importante observar, sin embargo, que el tono trágico se mitiga con la esperanza: Dios le permitió a su portavoz que infundiera a sus compatriotas con la anticipación no solo de la restauración de su propia nación, sino también del juicio porvenir de Dios sobre los opresores por la idolatría y violencia perpetradas contra su pueblo durante generaciones.





AL LEER

Ezequiel es un libro sumamente estructurado y simétrico. Esté alerta a los contrastes, tales como los siguientes: la visión del templo profanado, digno solo para la destrucción (cap.8-11), frente a aquella del templo restaurado y purificado (caps. 40-48; el  Dios de la ira (cap 1) frente al Dios del consuelo (48:35); los llamados a Ezequiel para que fuera un vigilante (1) anunciando el juicio divino (cap 3) y (2) anunciando la nueva época porvenir (cap 33); el reproche contra las montañas de Israel (cap 6) frente a la predicción de su consuelo (cap 36). Observe la prosa no tradicional de Ezequiel, y escuche el efecto martilleante de sus frecuentes repeticiones. Preste atención especial a las cuatro visiones principales de libro (caps 1-3; 8-11; 37:1-14; 40-48), los doce hechos simbólicos (3:22-26; 4:1-3; 4:4-8; 4:9-11: 4:12-14; 5:1-3; 12:1-16; 12:17-20; 21:6-7; 21:18-24; 24:15-24; 37:15-28) y cinco parábolas (caps 15; 16; 17; 19; 23).






¿SABÍA USTED QUE?

  • Se ha observado la práctica de frotar a recién nacidos con sal entre los campesinos árabes tan recientemente como en 1918 d.C. (16:4).

  • El patio interior del templo de la visión de Ezequiel era perfectamente cuadrado, la «forma» de la perfección, o santidad (40:47).

  • El Mar Muerto contiene tanta sal que ningún ser vivo puede habitar en él (47:8).





TEMAS

El libro de Ezequiel incluye los siguientes temas:

1. Juicio. El profeta Ezequiel usó maneras poco comunes para profetizar el juicio venidero de Dios. Él horneó comida utilizando excremento humano como combustible (4:9-17); se rasuró su cabello y su barba, quemando una tercera parte del pelo (5:1-4); cavó un agujero grande en la muralla de la ciudad y pasó a través de él (12:1-6); y se acostó sin moverse por largos periodos de tiempo (3:24-27; 4:4-8). Estos hechos visibles fueron igualados por visiones e imágenes proféticas (1:1 -28; 8:1-11:25; 40:1-48:35). Dios juzgaría tanto a su pueblo (1:1-24:27) como a las naciones extranjeras (25:1-32:32) por su comportamiento pecaminoso.

2. La soberanía de Dios. Dios es soberano durante el curso de la historia humana. Sus juicios son frecuentemente una manera de autorrevelación.

3. Esperanza futura. Habría esperanza para el pueblo de Dios después del juicio (33:1-39:29).





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Ezequiel 6. “Lugares altos”

Los lectores de la Biblia a menudo se desconciertan por las referencias regulares a los «lugares altos» de Israel. La palabra hebrea para «lugar alto» es bamah (lit, «altura»). El término se refiere a santuarios abiertos al aire libre que frecuentemente se describían como ubicados en una colina; pero podían en realidad encontrarse en cualquier parte, incluso en una ciudad, una puerta o un valle (Jer 7:31). Algunos conjeturan que se le llamaba «lugar alto» a un santuario por su ubicación; otros sugieren que el nombre se refiere a su construcción. De todos modos, un bamah pudo haber sido un santuario sobre una colina, como en Petra, o una plataforma elevada como el montículo de piedras sueltas descubierto en Meguido.


Un lugar alto típico, consistía de una plataforma o un altar construido a mano junto con otros edificios (1R 12:31; 2R 17:29). Es probable que muchos lugares altos estuvieran ubicados en lugares que originalmente habían sido sagrados para los cananeos, y que los israelitas conquistadores supuestamente habían destruido (Nrn 33:52). En la historia antigua de Israel, en Canaán; los lugares al-tos se convirtieron en lugares para ofrecer sacrificios de animales e incienso a Yahveh (1S 9:12ss.). Las razón ofrecida por los continuos sacrificios en los lugares paganos fue que «aún no se había construido un templo en honor del Señor» (1 R 3:2).' Puede ser que Elías escogió el Monte Carmelo para su lucha contra los profetas de Baal (1 R 18) porque el sitio era sagrado para ambos: los israelitas y los paganos.


Gabaón era conocido como «el santuario pagano más importante» (1R 3:4);5 aunque el arca fue trasladada por David de ahí a Jerusalén, el tabernáculo y el altar de bronce permanecieron en Gabaón (2Cr 1:3-5).' También, Gabaón fue el lugar donde el profeta Samuel celebró festivales y donde Salomón recibió una vi-sión del Señor.


Una vez que la alabanza al Señor se centralizó en Jerusalén, los lugares altos llegaron a amenazar la pureza de la fe de Israel. Cuando los israelitas alababan al Señor fuera del templo y sin el cuidado sacerdotal, estaban en riesgo de ser influenciados por cultos y tradiciones locales y paganas. Los profetas atacaron a los lugares altos por su sincretismo: Muy frecuentemente eran lugares donde se alababan a los dioses Moioch, Quemós y Aserá, indistintamente, junto al Dios de Israel (1R 11:7-8; 2R 23:13). Los lugares altos se consideraban como centros de apostasía porque competían con Jerusalén por la devoción de Israel (2R 17:9-11).


En las narrativas históricas a los reyes rutinariamente se les evalúa con base a si demolieron estos santuarios o no. Las reformas de tosías le dieron un golpe fuerte a los lugares altos (2R 23:15-20); aun así, el apego a ellos sobrevivió. Estos lugares de tentación se citan específicamente como una causa del juicio de Dios sobre Judá (Ez 6:3-7).





TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Ezequiel 8. “Aflicción por Tamuz”


Entre los rituales paganos que se le mostraron a Ezequiel en Ezequiel 8, había un grupo de mujeres «que lloraba por el dios Tamuz» (y. 14). Varias religiones paganas tienen como figura principal a un dios que muere y resucita (tal como Tamuz, Baal u Osiris), cuya restauración se lleva a cabo en parte con la ayuda de su diosa cónyuge o compañera (Ishtar, Anat o !sis, respectivamente, para los ejemplos anteriores). No todos los mitos de los dioses moribundos son iguales; cada uno tiene sus propias características, y las numerosas versiones de estos mitos a veces son contradictorias y difíciles de desentrañan. Tamuz a veces se consideraba una versión mesopotámica de Baal, el dios de la fertilidad, pero en realidad parece haber sido un dios pastor secundario, uno que pudo haber sido considerado o no, como resucitado.


Es claro que el culto de Tamuz era de un origen muy antiguo, desde Sumer. De todos modos, persistió por milenios en el Cercano Oriente y era muy popular, por razones desconocidas, con las mujeres. Un texto del periodo seléucido (después de 300 a.C.) contiene una liturgia de la diosa lshtar (también llamada Inanna),) quien lloraba por él. Este texto contiene ecos de lamentación sumeria de 2000 años de antigüedad. En efecto, ¡el culto a Tamuz aún existía entre las mujeres sabias en el siglo X d.C.! Aunque las mujeres en Ezequiel 8, pudieron haber sido plañideras (dolientes profesionales) que traba-i¿Dari para el templo, parece que eran personas corrientes quienes se habían unido al culto religioso popular que tenía un atractivo fuerte para las mujeres.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Ezequiel 10. “Abandono del templo”


La profanación o la destrucción de templos en el antiguo Cercano Oriente representaba graves calamidades nacionales y religiosas. Los templos se consideraban las moradas de deidades que servían como guardianes de los territorios, los pueblos y la naciones, y se escribían liturgias elaboradas para los templos a fin de asegurarse de la presencia de la deidad. Ejércitos conquistadores saqueaban templos como una señal demostrable de que los dioses de los vencedores habían triunfado por sobre aquellos de los vencidos (Is 36:18-20; 37:12). Objetos sagrados regularmente se transportaban y se instalaban en el santuario de la deidad vencedora. Por ejemplo, cuando los filisteos capturaron el arca del pacto de Israel, la colocaron en el templo de su dios, Dagón (1S 5:1-5).


Desde la perspectiva de los vencidos, parecía que el templo había sido abandonado por la deidad. Esto ocasionó un género de lamentos rituales para templos y ciudades que habían si-do destruidas. Un ejemplo significativo de este motivo se encuentra en el lamento sumerio por la destrucción de Ur.


Los profetas usaron lenguaje similar para explicar la destrucción del templo en Jerusalén (1m 2:7; cf. Ez 10). Los lamentos bíblicos afirman que el Señor había abandonado su santuario porque era Israel quien primero había abandonado a su Dios.


La idea del abandono del templo ocurre también con respecto al segundo templo. Segunda de Macabeos, un libro apócrifo, reporta que el rey seléucido Antíoco IV Epífanes saqueó el santuario de Jerusalén, una acción que debió haberle traído el juicio divino.' El texto explica que tal profanación era posible porque Dios temporalmente había abandonado el santuario por causa de los pecados de su pueblo (2 Mac 5:17).3 Otras fuentes sugieren que Dios abandonó el templo justo antes de su destrucción por los romanos en 70 d.C. El antiguo historiador judío Josefo describió un sonido como de una gran multitud que se escuchaba saliendo del santuario, que anunciaba la partida de la presencia de Dios (Las guerras de los judíos, 6.5.3).4 Segunda de Baruc, un texto apocalíptico judío escrito algún tiempo después de 70 a.C., narra un relato visionario del ángel del Señor descendiendo al Lugar Santísimo, sacando las vasijas sagradas y proclamando: «Entren enemigos y vengan adversarios porque aquel que protegía la casa la ha abandonado» (2Bar 6:7-9; 8:2).





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Ezequiel 21. “Exilio y genocidio en el antiguo Cercano Oriente”

Aunque las naciones en el antiguo Cercano Oriente estaban casi continuamente en guerra, y muchas de estas guerras no tenían efectos a largo plazo, a veces una nación o ciudad sí sufría una derrota calamitosa. Tal conquista podía conducir a la erradicación del pueblo derrotado. La situación casi siempre comenzaba con la destrucción de una ciudad conquistada, incluso hasta arrasar con sus muros. Esto era seguido por un saqueo del palacio o del edificio local del gobierno. Los artefactos religiosos de la ciudad derrotada generalmente se llevaban a la nación vencedora y el templo se destruía. Era entonces que comenzaba la deportación de los sobrevivientes al exilio. En algunos casos, al principio solo la realeza, los oficiales gubernamentales y los miembros cultos de la sociedad eran deportados. Si el territorio conquistado continuaba siendo rebelde, sin embargo, se llevaban a cabo deportaciones adicionales en masa del pueblo en general. A veces el poder conquistador repoblaría el área con extranjeros para asegurarse de que la herencia cultural del territorio conquistado se eliminara.


Los anales históricos demuestran que reyes asirios trataron de someter a poblaciones rebeldes a través de deportaciones masivas. Cuando se derrotaba una ciudad rebelde, su nobleza, sus trabajadores calificados y sus soldados eran reubicados más cerca del centro asirio, donde podían ser controlados más fácilmente. Era menos probable que el resto de la población volviera a tener los medios económicos y militares para rebelarse de nuevo. La práctica de la deportación se volvió muy popular entre los reyes posteriores. Sargón II (el rey probablemente responsable por la deportación de los israelitas en 721 a.C.) contó con más de 469.000 exiliados durante su reinado.


Los exiliados eran frecuentemente tratados con crueldad extrema. Relieves asirios presentan líneas largas de cautivos desnudos y amarrados. De vez en cuando, sin N embargo, les iba bien a los cautivos y algunos hasta llegaban a alcanzar posiciones de autoridad (p.ej., Daniel, Nehemías, Ester). Nombres propios en inscripciones asirias indican que algunos israelitas sí ascendieron a posiciones de liderazgo dentro de la administración asiria.


A veces se llevaba a cabo genocidio intencionado, en el cual se intentaba destruir por completo a una nación o grupo étnico. La información acerca del genocidio en el mundo antiguo es algo limitada, pero la Biblia atestigua de dos formas básicas: infanticidio paranoico, o el asesinato en masa de infantes debido a algún temor sospechoso (p.ej., Ex 1), y la focalización étnica, la elección de una raza de personas para la aniquilación (p.ej., Est 3).





TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Ezequiel 23. “Sexualidad y religión en los himnos sumerios a Ishtar”

Las imágenes sexuales utilizadas por Ezequiel para demostrar la apostasía de Israel y de Judá son bastante explícitas. Igualando a los amantes de Aholá (Samaria) y Aholibá (Jerusalén) con las naciones extranjeras de Egipto y Asiria, Ezequiel usó la imagen que presentó Oseas de Israel y Judá como prostitutas. El vínculo que establecieron los profetas entre la sexualidad y el paganismo difícilmente hubiera asombrado a los israelitas; ellos veían la evidencia a su alrededor y sabían que desde los tiempos antiguos muchos de los dioses eran conocidos por sus características sumamente eróticas.


La diosa sumeria, que después se fusionó con la diosa acadia Ishtar, era la diosa superior entre los mesopotamios. En la mitología de Inanna/Ishtar, ella se asocia con la prostitución. La naturaleza explícita de Ezequiel 23, en muchos sentidos, evoca los textos mesopotámicos que alaban a Ishtar. En uno de estos textos Ishtar conoce a su amante, Dumuzi (Tamuz). Refiriéndose a sus partes sexuales como un «campo bien irrigado», ella pregunta, «¿Quién lo arará?». La respuesta es que «Dumuzi lo arará por ti». Otro texto alaba los senos de !runfla como un «campo fértil».


Muchos de estos textos pudieron haber estado asociados con un ritual que involucraba la prostitución sagrada. Tales ritos se realizaban con regularidad bajo ia suposición de que al hacerlo invocarían la bendición de la diosa. Aunque no podemos estar seguros 1- Cuánto estaba inanna/Ishtar en la mente de Ezequiel cuando éste hizo su descripción cáustica de Jerusalén y Samaria, es interesante observar los paralelos sexualmente explícitos entre Ezequiel 23 y los numerosos himnos a esta deidad mesopotámica.





PUEBLOS, TERRITORIOS Y GOBERNANTES ANTIGUOS


Ezequiel 26. “La caída de Tiro”


La ciudad fenicia de Tiro, en el actual Líbano, era un centro comercial importante ubicado en la costa mediterránea. Consistía de una ciudad continental y una ciudad isla como a 0.32 km de la costa, ambas bien fortificadas.


Tiro fue ocupada alrededor de la mitad del tercer milenio a.C. Se menciona por primera vez en los archivos de la ciudad siria de Ebla y de nuevo en los textos de execración egipcios del siglo XVIII a.C.;' también aparece en las cartas Amarra y en los textos ugaríticos. La ciudad sufrió por la invasión de los Pueblos del Mar alrededor de 1200 a.C. pero llegó a ser sumamente próspera durante la Edad de Hierro 1.2 Mandó sus barcos por todo el mundo durante el principio del primer milenio a.C. y jugó un papel decisivo en la fundación de la ciudad de Cartago a! norte de África («Mapa 14») en el siglo IX a.C. Hiram de Tiro proveyó obreros y árboles de cedro para la construcción del palacio de David en Jerusalén (2S 5:11) y también proveyó cedros (1R 5:1-12) y artesanos (1R 7:13-47) para el templo de Salomón.


Acab, rey del reino del norte de Israel desde aproximadamente 874 hasta 853 a.C., se casó con una princesa de Tiro, la infame devota de Baal, Je-zabel (1R 16:31-32). Jezabel era la hija de Et Baal, quien se apoderó del trono de Tiro en 887 a.C. y gobernó por 32 años. El había sido un sacerdote de Astarté, y Jezabel parece haber compartido su devoción por los dioses cananeos de la fertilidad. Este fue un punto alto en la historia de Tiro; de tal forma que no es sorprendente desde un punto de vista político que la casa israelita de Omrí deseaba estar en buenos términos con los habitantes de Tiro y por eso organizó el matrimonio entre su hijo Acab y Jezabel.


Durante el siglo XII a.C., Tiro luchó para mantenerse independiente de Asiria. Fue derrotada en Ascalón («Mapa 7») cuando, con el apoyo de Taharqo de Egipto, trató de resistir a Asarhaddón de Asiria.


Ezequiel escribió su profecía contra Tiro durante el undécimo año del cautiverio de Joacim (586 a.C.), prediciendo que Nabucodonosor marcharía contra la ciudad (Ez 26). Nabucodonosor efectivamente puso su atención sobre la opulenta ciudad de Tiro después de haber destruido a Jerusalén y procedió a sitiar la ciudad durante 13 años, desde 585 hasta 572 a.C. Los babilonios triunfaron en capturar el territorio principal pero no fueron capaces, sin una marina, de derrotar la fortaleza en el mar. Tiro se agotó debido a la lucha prolongada, sin embargo, y con el surgimiento del imperio persa llegó a ser dominado por los persas. El próximo acontecimiento significativo en la historia de Tiro ocurrió cuando Alejandro el Grande invadió el imperio persa en 332 a.C. Probablemente porque la ciudad servía como un centro para la flota persa, Alejandro atacó a Tiro. Para no tener que ocuparse que un asedio largo, como lo había hecho Nabucodonosor antes que él, Alejandro construyó un paso elevado (180 — 275 metros de ancho) desde la ciudad continental hasta la fortaleza en la isla. Alejandro destruyó algunos de los edificios de la ciudad continental y uso las piedras, la madera y los escombros de esto para construir el paso elevado. Ezequiel había declarado con respecto a Tiro que Dios «hasta los escombros [barrena] de su lugar; ¡la [dejaría] como roca desnuda!» (Ez 26:4) y arrojaría «al mar [las] piedras, vigas y escombros» (v. 12). Tiro fue literalmente destruida por completo. Hoy día, el famoso paso elevado es un istmo como resultado de la arena acumulada a su alrededor.


Con la muerte de Alejandro, Tiro cayó bajo la influencia de los reinos griegos (primero los tolomeos de Egipto y después los seléucidos de Siria). La ciudad comenzó a resurgir como una importante ciudad comercial durante el período Seleúcida y volvió a ejercer influencia considerable sobre el estado judío. Alrededor de la época en que los romanos asumieron con-trol del este del Mediterráneo, Tiro se había convertido en una de las ciudades más importantes de la región y en un centro de transporte (véase Hch 21:3-7). La región de Tiro y Sidón sirvió como una zona de retiro para Jesús y sus discípulos (Mt 15:21), y la gente acudió de Tiro a escuchar su mensaje (Mr 3:8).





SITIOS ARQUEOLÓGICOS


Ezequiel 27. “Biblos”


Como uno de los pocos puertos naturales en la costa del Levante mediterráneo (Siria-Palestina), Biblos (también llamado Gebal; era un centro importante de comercio y de religión en la antigüedad. Establecida durante el sexto milenio a.C., esta ciudad puerto antigua estaba ubicada al pie del monte Líbano y tenía acceso a los abundantes bosques de cedro al costado occidental de la sierra.


La madera para materiales de construcción estaba especialmente en alta demanda en Egipto. El aceite y la resina de los árboles se usaba para la momificación, así como para propósitos cosméticos y medicinales. El transporte de la madera seguía rutas de mar a lo largo de la costa entre Biblos y el delta del Nilo. A cambio, Biblos recibía mercadería como metales, caña para papiro y perfumes. Con su importación de caña de papiro de Egipto, la ciudad se hizo famosa por su producción de papel y cuerda durante la Edad de Hierro.' Esta asociación económica con Egipto comenzó entre el final del cuarto milenio y el principio del tercero a.C, y alcanzó su punto alto durante los periodos del imperio Antiguo (aprox. 2700-2100 a.C.) y el Imperio Medio (aprox. 1990-1786 a.C.). Sin embargo, la red económica de la ciudad no estaba limitada a Egipto. El comercio se extendía hasta el Mediterráneo, el sur del Levante mediterráneo, Siria, Mesopotamia y hasta Anatolia y el actual Irán.


Durante la Edad de Hierro (1200-586 a.C.) la dominación económica de Tiro y de Sidón eclipsó a su equivalente en el norte.' Biblos fue reducido a funcionar como abastecedor de madera y artesanía. Cuando Salomón comisionó sus proyectos de construcción en asociación con Hiram de Tiro, se subcontrataron canteros de Biblos para la maso-nería ashiar (cf. 1R 5:18; 6:7).


Los grandes imperios del primer milenio a.C. reconocieron el valor de Biblos como abastecedor de madera. En sus despiadadas campañas en la región, que llegó a ser conocida como Palestina, los asirios y los babilonios exigieron tributo de Biblos en forma de madera. El imperio persa al igual que el romano después usaron el área como fuente de abastecimientos para mantener y equipar a sus poderosas marinas de guerra.


La construcción de edificios en el sitio durante el periodo clásico y poscIásico, prácticamente destruyó cruciales niveles ocupacionales, incluyendo los niveles del Bronce tardío y de la Edad de Hierro. Sin embargo, ricos depósitos de artefactos y arquitectura de templos proveen un vistazo del carácter de Biblos como centro religioso y como depósito de tradiciones religiosas fenicias. Protegidos dentro de un muro de fortificación, la acrópolis contenía varios edificios religiosos:


  • El templo de Balaat Gebal, dedicado a la diosa «Señora de Biblos», fue erigido alrededor de 3100 a.C., y una inscripción real de Biblos provee evidencia de un templo a Balaat que aún estaba presente durante el quinto siglo a.C.

  • El complejo del templo Obelisco (principios del segundo milenio a.C.) contenía más de 26 columnas votivas dentro de sus límites. Columnas religiosas similares después serían prohibidas para la alabanza de Yahveh (cf. Dt 12:3-4).

  • Excavadores descubrieron una abundancia de ofrendas votivas en la forma de hachas do-radas, sellos, amuletos, figuritas y ofrendas inscritas. Estas se colocaban en tinajas en los cimientos del templo o en cuartos sagrados.

  • Una necrópolis real de la Edad del Bronce medio también atestigua la influencia de la ciudad. Sabemos de fuentes documentales que en tiempos romanos la ciudad retuvo su estatus como centro de peregrinaje para el culto de Adonis. La deforestación gradual y el cierre templos paganos (a finales del cuarto siglo d.C.) probablemente contribuyeron a la decadencia final de Biblos.





SITIOS ARQUEOLÓGICOS


Ezequiel 30. “Tebas”

Durante la mayor parte de la historia egipcia, Tebas era la ciudad líder del sur de Egipto.' Ubicada en la orilla oriental del Nilo, algunos 726 km al sur de Cairo, Tebas era el centro de alabanza para el dios Amón, «rey de los dioses». La ciudad alcanzó su apogeo entre 1500 y 1000 a.C., cuando funcionaba como el centro de un imperio vasto y era una de las ciudades más ricas y más famosas del mundo antiguo. La antigua Tebas, ubicada en el presente Luxor y Karnak, constituye la colección más grande de antigüedades en el mundo, abarca una área de 26 a 29 km cuadrados. El templo esplendoroso de Amón, ubicado en la orilla oriental del Nilo en Karnak, es el templo más grande que se haya construido y, hasta la época moderna, había tenido la distinción de ser el edificio de columnas más grande en el mundo. Sus magníficas columnas, con 10 m de circunferencia, se elevan a una altura de 21 m.


Los faraones documentaban sus éxitos en las paredes del templo. Una de estas inscripciones, el portal de Bubastis, constituye la documentación del faraón Sheshonq I (el Sisac bíblico) de su campaña contra Judá e Israel en 925 a.C. y se puede comparar con 1 Reyes 14:25-26 y 2 Crónicas 12:2-9.2 Al lado occidental del Nilo está la necrópolis real, incluyendo numerosos templos funerarios y tumbas de los reyes y reinas del imperio Nuevo (Dinastías XVIII — XX, aprox. 1570-1070 a.C). Aquí se pueden encontrar, por ejemplo, el bello templo funerario de la reina Hatshepsut (aprox. 1479-1457 a.C.) y la famosa tumba de Tutankamón (aprox. 1336-1327). Otro importante templo funerario es el de Ramsés III (aprox. 1184-1153 a.C.). Este faraón grabó en sus paredes su victoria en 1176 a.C. sobre los Pueblos del Mar, entre quienes estaban los filisteos, que se establecieron en la costa suroeste de la región conocida ahora como Palestina. Aunque los faraones del Imperio Nuevo fueron los constructores principales de Tebas y Karnak, otros faraones también buscaron contribuir a su gloria. La dinastía XXVI (Nuba) buscó revivir la cultura egipcia clásica y promover el esplendor del templo de Amón en Karnak a finales del siglo VIII a.C.


Nahúm 3:8-10, vívidamente describe el ataque asirio contra Tebas que ocurrió alrededor de 663 a.C., y ambos profetas, Jeremías y Ezequiel, escribieron palabras de condena contra la ciudad, un centro de paganismo. Jeremías, alrededor de 600 a.C., declaró que Dios castigaría a Amón de Tebas, al faraón y a los dioses de Egipto: Ellos serían entregados en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia (Jer 46:25-26; cf. Ez 30:10-19).3 Un fragmento de una tablilla de arcilla atestigua de un ataque sobre Egipto por parte de Nabucodonosor en aproximadamente 569 a.C. Los persas también saquearon la ciudad bajo Cambises (aprox. 525 a.C.) y Artajerjes III (aprox. 342).4 Durante el periodo tolemaico, Tebas fue el punto focal de la resistencia egipcia al gobierno tolemaico (griego),' y tres rebeliones, en distintos momentos, fueron suprimidas. Ya para el periodo romano, la gloria de Tebas había llegado a su fin.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Ezequiel 31. “Árboles del antiguo Israel”

Los árboles del antiguo Israel, incluyendo las muchas especies nativas de roble, pino y terebinto, así como cedros importados de Líbano, eran recursos naturales valorados por su uso en la construcción y la manufactura, la producción de comida, la protección del ambiente (tal como la prevención de la erosión) y la producción de aceites, perfumes, especias, cuerda y otros subproductos. Aparte de su gran valor comercial, algunos eran valorados por su significado simbólico, particularmente por su impresionante tamaño, fortaleza y el sentido de permanencia que evocaban. Por ejemplo, algunas especies de roble en la región alcanzan alturas de más de 24 m y viven hasta 300 años. El cedro majestuoso crece hasta más de 35 m y puede vivir hasta 500 años, ¡o 12,5 generaciones!.


No es asombroso, por lo tanto, que el roble y el terebinto frecuentemente se asociaran con la presencia divina y señalaran sitios importantes de alabanza, especialmente para los patriarcas (Gn 13:18;18:1).' De hecho, los propios árboles frecuentemente se consideraban objetos sagrados de alabanza. A veces eran sembrados a la par de altares en los patios de templos cananeos y se asociaban con la cónyuge (o compañera) de Él, la diosa Aserá (cf. Dt 7:5; 2R 17:16). El poderoso cedro también era frecuentemente sembrado en los jardines del palacio y del templo, para simbolizar tanto al rey como a la deidad en su grandiosidad y beneficio vigorizante a la tierra (véase Sal 104:16; Is 51:3; Ez 28:13; 31:8-9). Por consiguiente, llegó a ser el símbolo ideal para grandes gobernantes y sus imperios, tal como el imperio asirio, el cual una vez proyectó su sombra a Israel y al resto del antiguo Cercano Oriente, alcanzando su cúspide a principios del siglo VII a.C. El propio imponente imperio asirio, sin embargo, cayó abruptamente poco tiempo después (Ez 31).





NOTAS CULTURALES HISTÓRICAS


Ezequiel 34. “Pastoreo en el mundo antiguo”


El cuido de un rebaño de ovejas era una práctica extendida en el mundo antiguo desde la historia más temprana; el pastoreo se practicaba desde Mesopotamia hasta el mundo romano. Las ovejas proveían carne, lana, leche y queso. Los pastores a veces practicaban la trashumancia (el movimiento estacional de ganado entre pastos de tierras bajas y las montañas) y vivían como nómadas, pero no era algo muy frecuente. Los pastores guiaban a sus ovejas a los pastos y al agua, las protegían de los animales salvajes,' mantenían un recuento cuidadoso de ellas y les daban atención especial a aquellas que necesitaban ayuda, tales como las hembras listas para dar a luz. Durante la noche, el pastor frecuentemente se quedaba con las ovejas, a veces colocándolas en recintos simples o en cuevas. En una familia de pastores, tanto los niños como las niñas, podían ser obligados a trabajar con el rebaño (p.ej., Raquel en Gn 29:6 y David en 1S 16:11). La vida de un pastor podía ser dura, requiriendo largas horas al aire libre.


Por otro lado, el pastoreo era frecuentemente idealizado, como en la poesía pastoral de Grecia y Roma (p.ej., las diez églogas de Virgilio: poesía en la cual las ovejas conversan una con la otra). Los pastores aparentemente pasaban bastante tiempo de su tiempo creando música y poesía mientras observaban a las ovejas pastar. El escudo de Aquiles tenía una imagen de dos pastores gaiteros (ilíada de Hornero, 18.525), y la carrera de David como el salmista de Israel comenzó entre las ovejas y otros pastores.


En el mundo antiguo el pastor era la metáfora estándar para un gobernante. Los legisladores mesopotámicos Lipit-lshtar de Isin y Hammurabi de Babilonia fueron ambos llamados «pastores», y el bastón cargado por los faraones pudo haber representado el báculo del pastor. En la mitología babilónica se decía que Marduc era el pastor de los dioses, mientras que el Antiguo Testamento se refiere a Dios como el pastor tanto de Israel (Sal 80:1) como del creyente fiel (Sal 23). Al mismo tiempo, Dios esperaba que los reyes de Israel funcionaran como pastores para su pueblo (2S 5:2) y severamente condenó a aquellos que abusaron esa autoridad (Ez 34). Jesús, en cumpli-miento de los versículos 11-16, se proclamó a sí mismo ser el buen pastor (Jn 10:1-18).





TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Ezequiel 41. “El rollo del templo”


Al llegar a Ezequiel 41, mu-chos de los lectores modernos llegan a creer que están enfrentando una porción de la Escri-tura que casi no tiene sentido y que es tediosa. Además, nos podemos confundir por el hecho de que la descripción dada aquí del templo y sus ritos es diferente de todo lo que hemos visto hasta este momento en la ley y en otras par-tes. Un texto famoso de los Manuscritos del Mar Muerto, sin embargo, ilustra lo importante que eran los asuntos del templo y los rituales para los judíos antiguos. También demuestra que los judíos tenían una actitud abierta con respecto a la posibilidad de una nueva visión del ritual del templo. Este texto crítico se conoce como el Rollo del Templo.


Con 66 columnas preservadas, el Rollo del Templo (oficialmente designado 11QTemplo) es el más largo de los Manuscritos del Mar Muerto. Se desconoce su autoría, y las fechas propuestas para su composición varían entre el siglo V a.C. al siglo 1 d.C.; sin embargo, existen buenas razones para fechar el rollo a algún punto dentro del primer siglo, a.C.


Este texto es una reelaboracíón de pasajes legales de Éxodo 34 hasta Deuteronomio. Los textos reescritos incluyen instrucciones con respecto a la construcción de un templo en Jerusalén, regulaciones para el sacrificio, la pureza y leyes deuteronómicas (leyes que tienen que ver con el libro de Deuteronomio o con su estilo). El rollo usa un tipo distintivo de exégesis rabínica frecuentemente llamado «midráshica» para reconciliar dificultades en el Pentateuco y para crear una ley nueva y unificada. Este Tora reelaborado no solo parafrasea o repite los textos canónicos. Al contrario, el autor hizo varias omisiones y adiciones significativas, ajustando estas leyes más antiguas a la ideas de su propia comunidad. El rollo radicalmente modificó el calendario de festivales al incluir varios festivales que no eran parte del ciclo bíblico antiguo de días santos.' Las instrucciones para la construcción del templo, aunque similares al templo de Ezequiel, son diferentes de las que se encuentran en otras partes de la Biblia. También de interés es el hecho de que el autor cambió las palabras de Moisés hacia el pueblo, de la tercera persona a la primera. El resultado es que las instrucciones modificadas son colocadas en los labios del propio Dios.


Este estilo de interpretación bíblica ha causa-do que algunos eruditos sugieran que los miembros de la comunidad Qumrán creían que el Rollo del Templo tenía la misma autoridad que el propio canon del Antiguo Testamento.' El Rollo del Templo podría ser considerado en cierto sentido como una iteración o versión nueva de la ley. Parece imaginarse un templo nuevo y una alabanza que reemplazaría el templo actual y serviría como un tipo de alabanza intermedia antes del comienzo de la Era Mesiánica. El Rollo del Templo ilustra el hecho de que una gran variedad de fracasados puntos de vista religiosos, algunos de los cuales pueden justamente ser llamados excéntricos, se habían desarrollado en el judaísmo durante el periodo intertestamentario.' El Rollo del Templo probablemente representa el punto de vista de una minoría extremista.


Por otra parte, es importante darse cuenta de que el diseño, los rituales y los días santo 41 templo eran una preocupación fundamental pa-ra ..11  los antiguos judíos. Estos asuntos nos pueden parecer tediosos como lectores modernos, pero esto sirve para ilustrar la diferencia entre nuestro mundo y el de ellos. Las leyes rituales de la época eran un tipo de código que servía para comunicar ideales religiosos entre los judíos antiguos. En este sentido, la existencia de textos tales como el Rollo del Templo es útil cuando se considera un pasaje tal como Ezequiel 41-48. -Una visión nueva del templo y de su ritual señaló una era nueva para los lectores antiguos de Eze-quiel. El Rollo del Templo Qumrán comunicó una visión excéntrica y fracasada para el futuro del pueblo de Dios. Ezequiel, por otra parte, comunicó una visión ortodoxa y canónica, pero lo hizo dentro del mismo mundo cultural y utilizando el mismo códi-go del Rollo del Templo. Cualquier interpretación creíble de Ezequiel 41-48 tiene que tomar en cuenta el mensaje teológico que los israelitas antiguos hubieran sacado de esta (para nosotros, desconcertante) descripción del templo.





PUEBLOS, TERRITORIOS Y GOBERNANTES ANTIGUOS


Ezequiel 47. “La geografía en Ezequiel 47”


El Gran Valle del Rift es una gran depresión geológica que se extiende de norte a sur desde Turquía hasta Líbano y Siria, a través del Valle de Galilea y el Valle del Jordán, hacia el Mar Muerto y de ahí hacia el Golfo de Aqaba. La fractura geológica continúa en la forma del propio Golfo de Aqaba, creando una división entre Arabia y el Sinaí. De ahí reaparece en la tierra en África y se extiende bien al sur hasta el actual Mozambique.


En Palestina la fractura creada por el Gran Valle del Rift, conocida como el Arabah, corre del Mar de Galilea al Golfo de Aqaba (aunque a veces el término Arabah se usa para referirse específicamente al valle desierto que se extiende desde el Mar Muerto hasta el Golfo de Aqaba). Aguas del Mar de Galilea fluyen hacia el sur a través del Jordán y se unen a las aguas del río Yarmuk y del río Jabbok, los cuales también fluyen al Jordán, el cual a su vez desemboca en el Mar Muerto. El agua sale del Mar Muerto solo a través de la evaporación; no existe ninguna salida natural hacia el mar. Es por esta razón que el Mar Muerto (o el «Mar de Sal») tiene una concentración alta de minerales, lo que hace imposible la supervivencia de vida acuática y efectivamente la convierte en una masa de agua «muerta».


En la visión de Ezequiel las aguas del templo ubicadas en la región occidental de las montañas

centrales, fluyen hacia el este en el Arabah y el valle del río Jordán. De ahí el agua fluye en el Mar Muerto y refresca sus aguas. En la visión, esto crea un medio ambiente favorable para el crecimiento de árboles, plantas y peces. Los pescadores en esta visión echarían sus redes para pescar desde Engadi (ubicado en el centro de la orilla occidental del Mar Muerto; hasta Eneglayin, un sitio antiguo aún no identificado.


Los eruditos bíblicos no están de acuerdo de si esta visión ha de ser leída simbólica o literalmente. Si ha de tener un cumplimiento literal, algo tiene que pasar más allá de lo que indica el texto. Una simple infusión de agua fresca no reviviría al Mar Muerto, el cual ya recibe agua fresca. El problema es que el agua no tiene salida. A favor de una interpretación más simbólica, Jesús pudo haber estado aludiendo a este pasaje en Juan 7:38.



(Biblia de Estudio Arqueológica. Vida)