Arqueología Filemón





AUDITORIO

Pablo escribió esta carta principalmente a Filemón, un creyente en Colosas, pero también la dirige a Apia, (posiblemente la esposa de Filemón), a Arquipo (Col 4:17) y los miembros de la iglesia en Colosas (Flm 2).



HECHOS CULTURALES Y RELEVANTES

Esta es una carta personal, en la que Pablo escribió a Filemón para implorarle que fuera misericordioso con su esclavo fugitivo, Onésimo. Bajo la ley romana, Filemón pudo haber castigado a Onésimo con casi cualquier grado de severidad, incluyendo la muerte, pero Pablo quería que Filemón no solamente perdonará a Onésimo, sino que también lo liberara de la esclavitud (w. 14-16; véase también «Esclavitud en el mundo greco-romano» abajo). Pablo no había visitado Colosas pero parece haber sido el responsable de la conversión de Filemón (v. 19). Al parecer, Onésimo le había robado a Filemón y fue a buscar a Pablo a Roma, donde confesó su delito y se convirtió.




¿SABÍA USTED QUE?

  • Aproximadamente un tercio de la población romana del siglo I estaba constituida por esclavos (v. 12).

  • Los esclavos no tenían un estatus legal, y un esclavo que escapaba podía ser azotado severamente, marcado en el rostro, encadenado y obligado a llevar un collar de hierro en el cuello o refrenado quebrándole las piernas. Asimismo, podían ser vendidos para las minas o sentenciados a muerte (v. 14).

  • El historiador aristócrata Salustio describió la Roma de la época de Pablo como «el pozo negro común del mundo» (v. 24).



TEMAS

Filemón incluye los siguientes temas:

  1. El perdón. Pablo le pidió a Filemón que aceptara a su antiguo esclavo problemático como lo aceptaría a él mismo, y que extendiera el mismo amor perdonador a Onésimo que él mismo había recibido de Dios (véase Col 3:13). Su reconciliación era tan importante que tenía prioridad sobre el deseo de Pablo de que Onésimo se quedara con él (v. 13). Esta breve carta habla sobre las faltas, la intercesión, el arrepentimiento, el perdón y la restauración.


  1. La igualdad en Cristo. Pablo no desafiaba abiertamente el sistema de la esclavitud, y tampoco lo santificaba como parte del diseño de Dios. Más bien, se enfocaba en cómo la conversión transforma fundamentalmente las relaciones personales con los demás y con Dios. Estableció los principios universales que, cuando se toman con seriedad, finalmente derrumban los cimientos de todo tipo de injusticia.




NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


FILEMÓN: Esclavitud en el mundo greco-romano


La esclavitud se practicaba a lo largo del mundo greco-romano, y había varias categorías de esclavos:

  • El ilota era un ciudadano de una ciudad que estaba en subordinación permanente a otro estado. Un ejemplo famoso es Messenia, una ciudad griega subyugada por Esparta y luego reducida a la condición de pueblo campesino y forzada a servir las necesidades de la cultura militar de Esparta. El pueblo de Gabaon era un ejemplo análogo en la historia israelita; ellos servían como obreros serviles para el santuario (Jos 9).


  • El siervo contratado era el reducido a esclavitud por deuda, pero solo podía obtener la absolución trabajando para liberarse de esa responsabilidad. El esclavo-objeto propiamente dicho era simplemente propiedad de su amo.


Las personas caían en esclavitud de varias formas y por diversas razones. Como se menciona anteriormente, las deudas pendientes podían llevar a esta condición. Grandes cantidades de personas se convertían en esclavos a través de la conquista. Los ejércitos victoriosos podían vender a los capturados como esclavos y, comúnmente, estas almas miserables no volvían a ver sus tierras natales nunca más. Frecuentemente, los traficantes de esclavos simplemente raptaban personas, las llevaban muy lejos y las vendían. Los antiguos piratas regularmente practicaban esto, y el gobierno romano de la época buscaba limpiar los mares de flotas de piratas. Además, los hijos de las esclavas nacían en esclavitud, sin importar el estatus del padre. La esclavitud no se basaba en razas, aunque generalmente las personas preferían no esclavizar a individuos de su mismo grupo étnico (p.ej. los griegos generalmente esclavizaban a quienes consideraban «bárbaros»,esto es a los no griegos).


El grado de sufrimiento relacionado con la esclavitud también variaba considerablemente. Sin duda alguna, la peor parte caía sobre los esclavos que trabajaban en minas y en actividades de intensa labor. Ligeramente mejor era la situación de los campesinos-agricultores con esclavos para labores domésticas, que experimentaban una calidad de vida un poco mejor. La posición más deseable para un esclavo era la de maestro, escriba o ser utilizado en el comercio, pero incluso esa situación podía ser miserable si el amo era cruel. A los esclavos no se les consideraba personas, por lo tanto no disfrutaban de derechos, incluyendo la privacidad o el control sobre sus propias vidas sexuales. No sorprendentemente una enorme cantidad de esclavos escapaban, particularmente si no tenían esperanza de obtener la libertad. Entonces, la huida del esclavo de Filemón, Onésimo, no fue un acontecimiento peculiar. Ocasionalmente ocurrían rebeliones absolutas, siendo el ejemplo más espectacular la revuelta del esclavo Espartaco del 73 a.C. La resistencia pasiva (p.ej. trabajar lentamente) era más común.


El Nuevo Testamento no condenó la esclavitud francamente, ni demandó que los amos de esclavos emanciparan a sus esclavos. Por otro lado, la presión que Pablo ejerció sobre Filemón para que liberara a Onésimo fue ejemplar, y Pablo en otras ocasiones instó a los esclavos cristianos a obtener la liberación total si era posible (1 Co 7:21). Pablo socavó los cimientos de la esclavitud, la noción de que los esclavos eran meramente sujetos, cuando hizo la declaración de que en Cristo no hay distinción entre esclavos y libres (Gá 3:28).




(Biblia de Estudio Arqueológica. Vida. p.-2027)