Arqueología de Habacuc





AUTOR, LUGAR Y FECHA DE ESCRITURA

El libro de Habacuc se divide de manera natural en dos secciones claramente definidas: Un segmento en el cual el profeta busca y recibe respuestas de Dios como una contestación a algunas preguntas difíciles (Hab 1-2), después del cual aparece un salmo de alabanza (cap. 3). Del autor. Habacuc. no se sabe nada más, aparte de lo poco que podemos entresacar, los lectores modernos, del mismo libro. El nombre del profeta aparece tanto en el título del libro en 1:1 como en 3:1, donde funciona como un sobre escrito del salmo (véase «Los sobrescritos de Salmos» en la p. 825). A pesar de esto muchos intelectuales han cuestionado si Habacuc escribió el libro entero, y en particular si el salmo del capítulo 3 fue escrito por el mismo hombre que escribió los capítulos 1 y 2. Interesantemente, el pesher Habakkuk (un pesher es un antiguo comentario judío sobre un libro de la Biblia) del Qumrán (encontrado entre los rollos del Mar Muerto) contiene solo el texto de Habacuc 1-2. Este comentario data del siglo I a.C.


No obstante, otros manuscritos antiguos apoyan la unidad de Habacuc. El rollo de los profetas menores de Wadi Murabbaat (en el desierto de Judea), que data del siglo II d.C., contiene los tres capítulos de Habacuc; así también un antiguo texto griego de la profecía contenido en el rollo griego de los profetas menores de Nahal Hever del siglo I d.C. A la luz de esta evidencia, junto con el hecho de que el libro afirma explícitamente que Habacuc escribió los tres capítulos, no hay razón para poner en tela de juicio la autoría única del texto. El profeta estaba claramente consciente de que Jerusalén y Judá estaban bajo la amenaza de los babilonios (1:6); por lo tanto, la mayoría de los estudiosos fechan el manuscrito en el siglo VII a.C. tardío, quizás poco después del reinado de Josías.






AUDITORIO

El libro de Habacuc, presentado como un diálogo entre Dios y el profeta, fue compuesto para el beneficio del pueblo de Judá. Habacuc estaba preocupado por la idolatría de Judá, la indiferencia hacia Dios y la injusticia social, y se preguntaba cuanto tiempo más Dios pasaría por alto la evidente maldad de su pueblo. Dios respondió al revelar que su juicio llegaría a través de los babilonios.






HECHOS CULTURALES Y RELEVANTES

Habacuc, al igual que Job, propuso la pregunta de la justicia de Dios, pero lo hizo en el contexto histórico de la destrucción venidera de Jerusalén y en el contexto literario de los profetas, no a través del género más filosófico de la literatura de sabiduría. Habacuc 1:3 pregunta cómo Dios podía a tolerar la injusticia, refiriéndose a la inobservancia de la ley en Judá (1:4) y 1:6 delinea la respuesta de Dios: Él castigaría a su pueblo por medio de los babilonios. Esta respuesta dejó perplejo a Habacuc todavía más: ¿Cómo un Dios justo podía usar a los babilonios. un pueblo aún más malvado que Judá, para corregir a su propio pueblo? Habacuc le recordó a Dios que los babilonios eran una nación pagana y cruel que, por alguna razón, parecía nunca sufrir en este relato (1:16-17). Dios le dio seguridad a su profeta al afirmar que aquellos que saquean a muchas naciones también serán saqueados (2:8); posteriormente Habacuc categoriza una serie de ayes contra todos los que practican el mal (2:9-20).


El salmo de oración de Habacuc fue en respuesta a esta revelación. En resumen, el libro de Habacuc es una defensa a la justicia de Dios. un llamado a los creyentes a que mantengan su fe aun ante los tiempos difíciles (2:4).





AL LEER

Intente entrar de manera indirecta en el marco de pensamiento de Habacuc mientras contendía con Dios sobre lo que le parecía injusticia evidente.


Dedique un tiempo para comparar y contrastar el acercamiento de Habacuc a Dios con el de Job (ojeé el libro de Job y busque 11 pasajes en los cuales Job se dirige a su Creador). Continúe con la comparación de la expresión pública de fe de Habacuc en el capítulo 3, con las afirmaciones eventuales de Job del amor y la bondad de Dios.




¿SABÍA USTED QUE?

  • Habacuc es probablemente un nombre babilónico, que alude a un tipo de planta de jardín (1:1).

  • La madera de los altamente valorados cedros del Líbano ha sido explotada durante siglos por los reyes de Asiria y Babilonia para adornar sus templos y palacios. Las inscripciones asirias registran expediciones de cacería en el macizo montañoso del Líbano. los babilonios invasores pueden haberse involucrado en dicho deporte también (2:17).

  • Los escritores del Antiguo Testamento combinan memorias de los actos poderosos de Dios con imágenes convencionales de una manifestación temible de su poder: Se le describe montando una poderosa tormenta como su carro, sus flechas vuelan hacia todas direcciones, un aguacero desciende sobre la tierra y las montañas tiemblan ante él (3:3).

  • «Plaga» era uno de los elementos de la tríada característica del castigo divino: espada, hambruna y plaga (3:5).






TEMAS

Los temas de Habacuc incluyen:

1. La justicia. Habacuc afirma que Dios es santo y justo (1:12-13; 3:3), y nunca es indiferente ante el pecado y la injusticia. Al final castigará al malvado (1:5-11; 2:2-20) y, de hecho, ha fijado un «tiempo señalado» (2:3) en la historia para revelar su justicia y el juicio sobre el mal. Habacuc les advierte a los fieles de cada generación que la situación actual nunca debe interpretarse como el estado verdadero y final de las cosas. Los justos deben esperar la vindicación, la cual ciertamente llegará.


2. La fe. La fe es necesaria para soportar la injusticia (2:4). Aun cuando la vida parece confusa, el pueblo de Dios debe esperar pacientemente por su liberación, confiando en que él eventualmente hará todas las cosas justamente (2:3). «El justo vivirá por sute» (2:4), no por lo que aparece como verdadero según la apariencia de las cosas (1:4: véase Heb 11:1). Así como Abraham esperó pacientemente a que Dios cumpliera su promesa (Heb 6:13-15) y así como Habacuc y el remanente fiel debían esperar a que el Señor respondiera en justicia (2:3; 3:16), así también los creyentes de todas las épocas deben esperar en fe para que Dios lleve a cabo sus propósitos (Ro 1:17; 5:1-2).





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Habacuc 1. “Oráculos del mundo antiguo”


Un oráculo es una declaración divina a través de un profeta que dirige la acción humana en el presente o que predice acontecimientos futuros. En el Antiguo Testamento, un oráculo siempre alude a la comunicación de Dios por medio de un profeta (2R 9:25; Is 13:1; Hab 1:1; Mal 1:1). Los tres ejemplos de oráculos en el Nuevo Testamento tienen al Dios de Israel como su fuente y hacen referencia a la revelación empezada en el Antiguo Testamento y finalizada de Cristo (Hch 7:38; Ro 3:2; Heb 5:12 con 1:1-2). Significativamente, las Escrituras (Nm 22-24; 1R 18:20-40), junto con numerosos textos extrabíblicos de Siria-Palestina, Anatolia, Mesopotamia y (en una extensión menor) Egipto, dan testimonio del hecho de que los pueblos de otras naciones creían que ellos también recibían oráculos de sus dioses.  


  • La Biblia presenta a los profetas clásicos como embajadores de la corte celestial (2R 17:13), quienes con mucha autoridad, presentaban la revelación de Dios a su pueblo (2Cr 36:15-16; Is 44:26).

  • En ocasiones, los profetas mencionaron el papel del Espíritu Santo en la inspiración (Joel 2:28-29; Mi 3:8; Zac 7:12).

  • A veces, la fuente del mensaje es un sueño o una visión (Is 6:1-13; Jer 31:26; Zac 2:1), pero comúnmente el modo de inspiración no se especifica.

  • Algunas veces, los oráculos ofrecían una respuesta divina a las preguntas humanas (2S 2:1; Hab 1-2), pero a menudo eran iniciados por Dios.

  • En ocasiones las revelaciones divinas se estructuraban como parábolas o alegorías (2S 12:1— 7), y otras veces se actuaban (2R 13:14--20; Ez 4).

  • Los profetas pronunciaban oráculos de advertencia tanto contra individuos (1S 13:13-14) como contra naciones (Is 17; Ez 15; Am 4:1-3) pero también enunciaban oráculos de salvación que predecían el día en que Dios restauraría a su pueblo (Jer 31:31-34; Ez 36:16-32; Am 9:13-15; Zac 8:1-8).

Los profetas de deidades paganas en ocasiones entregaban mensajes similares a los anuncios que hacían los profetas de Israel. Al igual que el Dios de Israel, estos dioses supuestamente demandaban pleitesía y declaraban juicios. Pero la profecía bíblica era distinta en al menos tres formas:


  • Solo Yahveh entre los dioses del mundo antiguo hablaba con el fin de establecer, mantener y fortalecer la relación de pacto con su pueblo (Dt 4:5-9).

  • Mientras que muchos oráculos paganos era ambiguos tanto en su idea como en su cumplimiento, los oráculos bíblicos general. mente eran claros y específicos (Dt 18:14-22).

  • Solo el firme monoteísmo de los profetas de Israel confrontó la idolatría politeísta (Dt 5:7-10; 6:4-5; Sal 115; Is 40:18-31).



(Biblia de Estudio Arqueológica. Vida. p.1541)