Arqueología de Isaías





AUTOR, LUGAR Y FECHA DE ESCRITURA


Isaías 1:1 especifica que alrededor del siglo VIII a.C., el profeta Isaías, hijo de Amoz, escribió este libro y otros pasajes de la Escritura están de acuerdo (Mt 12:17-21; Jn 12:38-41; Ro 10:16,20-21). Hoy día, sin embargo, muchos eruditos creen que solo una parte del libro provino de este individuo. Muchos afirman que Isaías 40-55 fueron agregados por un profeta que vivió durante el exilio a Babilonia y al que se hace referencia como el «Deutero-lsaías» y que los capítulos 56-66 se compusieron después por un profeta postexílico referido como «Trito-Isaías». Esto deja solo a los capítulos 1-39 como la obra de «Isaías hijo de Amoz» (1:1). En realidad, sin embargo, para explicar la autoría de Isaías, los eruditos más críticos se basan en explicaciones que son mucho más complejas de lo que esta explicación simplificada indicaría. Efectivamente, algunos eruditos sugieren que Isaías, hijo de Amoz, escribió muy poco del libro que lleva su nombre.


El asunto crítico aquí, es el hecho de si Isaías 40-55 se escribió después de que el exilio había comenzado. Los eruditos apuntan a versículos tales como 44:26, como prueba de que cuando esta sección se estaba escribiendo, Jerusalén ya estaba deshabitada (había sido destruida por los babilonios). No obstante, el libro entero de Isaías se escribió bajo la presuposición de que Judá estaba condenada. Esta convicción fue en efecto, la base para el ministerio de Isaías; él se había enterado de la destrucción inminente de Jerusalén a manos de Dios en lo que parece haber sido una llamada profética (cap 6). Existen, de hecho, razones válidas para creer que el profeta Isaías escribió el libro entero.


Isaías fechó su profecía a los reinados de Uzías, Jotán, Acaz y Ezequías (1:1). Esto indica un ministerio profético que abarca aproximadamente el periodo 740 a 700 a.C.





AUDITORIO

El ministerio principal de Isaías fue para el pueblo de Judá, quien estaba fracasando en vivir según los requisitos de la ley de Dios. Pero él profetizó el juicio no solo sobre Judá sino también sobre Israel y las naciones circundantes. Por otra parte, Isaías pronunció un mensaje conmovedor de arrepentimiento y salvación para cualquiera que recurriera a Dios.






HECHOS CULTURALES Y RELEVANTES

Isaías escribió durante un periodo de agitación y conflictos, mientras que el imperio asirio se expandía y el reino del norte de Israel enfrentaba el deterioro y el desastre inminente. Judá también era vulnerable, aunque su destrucción al final llegaría a manos de un poder posterior, Babilonia.


Tomando la llamada de Isaías (cap 6) como el punto de partida para su ministerio y mensaje, parece que el profeta laboró bajo la convicción, un resultado inevitable en su mente, de que el pueblo rechazaría su mensaje y que la nación de Judá sería destruida (vv. 9-13). De todos modos, el profeta llevó a cabo su deber de advertirle al pueblo y exhortarlo al arrepentimiento. Pero más que eso. Isaías ofreció palabras de consuelo: Las naciones gentiles también enfrentarían juicio (p.ej., caps 13-19), un remanente de Israel sería sanado y restaurado (p.ej., cap 40) y al final los mismos gentiles recurrirían al Dios de Israel (2:2-4; 42:6).





AL LEER

Observe el refinado estilo literario de Isaías; vocabulario rico; excelente y variado uso de imágenes poéticas; y fraseología muy propia, tal como «Santo de Israel» y «mi siervo». Lo siguiente es de interés particular en este libro:

  • El uso de imágenes de fuego para representar el castigo (p.ej., 1:31; 10:17; 26:11; 33:11-14; 34:9-10; 66:24).

  • El repetido simbolismo que hace el profeta de la viña, el lagar y la copa de la furia de Dios (p.ej., 5:7, 63:3 y 51:17, respectivamente).

  • La sección apocalíptica del libro (caps 24-27), enfocándose en los últimos días.

  • Ejemplos de personificación, uno de los recursos literarios favoritos de Isaías (p.ej., 24:23; 35:1; 44:23; 55:12).

  • Desarrollo del tema del «siervo» en los capítulos 41-54. Un comentario bíblico sería útil para este estudio detallado.





¿SABÍA USTED QUE?

  • Recientes descubrimientos arqueológicos confirman que algunos israelitas alababan a Aserá como la cónyuge o pareja del Señor(17:8).

  • Los asirios eran famosos por llevar a sus cautivos mediante cuerdas atadas a anillos que les colocaban en las narices (37:29).

  • A lo largo del Antiguo Testamento vemos ejemplos de Dios enviando agentes angélicos como portadores de plaga (37:36).

  • La frase hebrea para «un memorial y un nombre» (yad vashem) se eligió muchos siglos después como el nombre principal para el monumento principal del Holocausto en Jerusalén en el actual Israel (56:5).

  • Durante el asedio de Jerusalén se liberaron esclavos hebreos, sólo para ser reclamados por sus amos después de reconsiderarlo (58:6).






TEMAS

El libro de Isaías contiene los siguientes temas:

1. El juicio y la salvación. Dios es el «Santo de Israel» (1:4) quién está obligado por su propia naturaleza a castigar a su pueblo rebelde (1 :2) y pecaminoso (v. 4). Pero después de juzgarlos tendrá compasión hacia ellos (14:1-2) y los redimirá (41:14; 43:3; 49:8). El rescate pueblo se compara con el éxodo (43:2,16-19; 52:10-12). El tema de un camino para los exiliados que regresan también es prominente (11:16; 40:3).

2. Dios como Rey. Isaías se imagina a Dios como un Rey soberano, el gobernante divino quien se caracteriza por la justicia, la rectitud y la santidad (5:16). Él llama a su pueblo a hacer lo que es correcto y a buscar la justicia (1:17) y está contra aquellos que se aprovechan de los pobres (5:8-10).

3. El siervo sufridor. Isaías contiene cuatro «canciones a siervos» (42:1-9; 49:1-7; 50:4-9; 52:13-53:12) que describen al Rey mesiánico es llamado «mi siervo» en los capítulos 42-53, un término también aplicado a Ciro (45:1-4), a los profetas de Dios (44:26) y a Israel como nación (41:8-9; 42:19; 44:1-2,21; 45:4; 48:20). El siervo sufridor traería la justicia (42:1-4; 51:4) y la salvación, no solo a Israel (42:1-17; 43:1-7,14-21; 44:21-23) sino también a los gentiles (42:6; 55:4-5; 53:5-12; 61:1-2). El Nuevo Testamento identifica este siervo como Jesucristo (Mt 12:18-21; Lc 4:20-21).





LA VERACIDAD DE LA BIBLIA


Isaías 1. “La autoría de Isaías”


Aunque fue una vez aceptada universalmente como la obra de un solo hombre, Isaías hijo de Amoz, el libro de Isaías se considera generalmente la obra de varios autores escrita a través de varios siglos. La teoría estándar de múltiples autores alega que Isaías tuvo por lo menos tres autores:

  • El primero fue Isaías (1:1), el profeta del siglo VIII a.C. Se llamó «Primer Isaías» o «Proto-Isaías», se cree que él produjo lo esencial de los capítulos 1-39.

  • Se asume que el «segundo» o «Deutero-Isaías» fue un profeta anónimo del siglo VI a.C., a quien se le atribuyen los capítulos 40-55.

  • Se propone que otro profeta postexílico, »Tercer» o «Trito-Isaías», compuso la mayoría de los capítulos 56-66 tal vez al-rededor de 400 a.C.

Los defensores de esta teoría tratan de demostrar que el estilo, la teología y el ambiente de Isaías 1-39 son distintos de 40-55 y de 56-66. Segundo Isaías, pero no Primero, argumenta y retrata a Dios en términos puramente monoteístas. También, el Primer Isaías se considera un profeta de juicio que colocó la esperanza en el rey davídico y el Segundo Isaías un profeta de consuelo que clavó sus expectativas en el siervo sufriente del Señor.

Más importantes son los argumentos que se enfocan en los ambientes de los capítulos respectivos. Se entiende que los profetas del Antiguo Testamento en general escribieron acerca de sus propias situaciones históricas únicas. Aunque uno reconozca que Isaías pudo haber predicho el cautiverio babilónico, se argumenta, es improbable que él haya escrito los capítulos 40-55, ya que esos textos se escribieron dentro del contexto del cautiverio. También, el rey persa Ciro (aprox. 539 a.C.) se menciona por nombre en 44:28 y 45:1,13, lo cual sugiere que Ciro era un contemporáneo del autor de los capítulos 40-55. El ambiente del Tercer Isaías se propone que es diferente, de nuevo. Ya para esta época Jerusalén se había reconstruido, sus ciudadanos ya no estaban más bajo la amenaza ni de Asiria ni de Babilonia.

Contra esto, los defensores de la postura de un solo autor, primero afirman que los argumentos basados en estilo y teología son débiles: •


  • El estilo de un autor depende de una variedad de factores (edad, propósito, tema, audiencia, etc.), y factores estilísticos como el vocabulario son propensos a cambiar.

  • Los tres «Isaías» sí comparten muchas frases y palabras, sugiriendo la unidad estilística. Por ejemplo, Dios es llamado el «Santo de Israel» a través de todos los capítulos (p.ej., 10:17; 41:14; 60:9).

  • Las presuntas diferencias teológicas son artificiales. Isaías es un libro extenso, pero no incorpora ninguna verdadera tensión interna ni manifiesta alguna contradicción.

  • Todo el libro de Isaías se preocupa por la idolatría cananea. Mientras que los eruditos esperarían tal enfoque del Primer Isaías, no lo anticiparían del Segundo ni del Tercer Isaías (p.ej., 57:13); no fue un tema significativo para los profetas tales como Zacarías, Hageo o Malaquías.

  • Desde el principio Isaías prometió que los gentiles se someterían al Dios de Israel (p.ej., 2:2-4), una expectativa que se desarrolla a través del libro (p.ej., 42:4; 49:6) y un tema teológico unificador para todo Isaías. Respecto a la perspectiva histórica y las predicciones de Isaías, los siguientes puntos son pertinentes:

  • Isaías sí pronosticó el futuro al describir acontecimientos como si estos ya hubieran ocurrido (p.ej., 5:13-17; 9:1-7; 23:1,14).De hecho, Isaías 6, un capítulo fundamental, presenta el exilio como inevitable. Isaías asumió que el exilio era seguro y escribió los capítulos 40-55 con eso en mente.

  • La mención del nombre de Ciro por parte de Isaías, tiene un paralelo con la predicción del nombre de Josías en 1 Reyes 13:2. Es verdad que predicciones de este tipo son muy poco frecuentes en el Antiguo Testamento, pero sí acontecen.

  • En contraste con Ezequiel, quien vivió en Babilonia, el «Segundo Isaías» no dio ninguna indicación de que estaba familiarizado con la vida en Babilonia. Esto sugiere que el autor de Isaías 40-55 de hecho no experimentó el exilio babilónico, que es justo lo que esperaríamos si Isaías de Jerusalén escribió los capítulos. La única evidencia arqueológica viene de uno de los Manuscritos del Mar Muerto designada 1 Qlsa".' Este casi completo texto de Isaías confirma la posición conservadora de que no hay interrupción entre los capítulos 39 y 40.


Mateo 3:3; 4:16 y Romanos 9:27; 10:20 todos citan partes de Isaías, atribuyendo cada cita al profeta Isaías. No existe ninguna tradición en la antigua literatura judía de un profeta exiliado que fue el autor de Isaías 40:55. Considerando que Isaías supuestamente fue uno de los profetas más importantes que produjo Israel, este silencio es algo singular.






NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Ropa y joyería de la antigua Israel


Ya que las condiciones climáticas de Israel han hecho difícil que sobrevivan antiguos fragmentos textiles, el conocimiento de la vestidura antigua viene principalmente de fuentes textuales e iconográficas (i.e., de documentos y dibujos antiguos). Dibujos fúnebres egipcios sobre paredes en Beni-Hasan, que se remontan a tiempos patriarcales, presentan una caravana de personas semíticas vestidas con prendas tejidas en colores brillantes. Estas prendas parecen haberse construido de un solo pedazo de tela colocado alrededor del cuerpo y sujetado sobre un hombro, dejando el otro descubierto. Se han encontrado en varios sitios, broches de hueso, marfil o bronce, que sostenían la tela en un solo lugar como los imperdibles modernos.


Túnicas, con o sin mangas, se mencionan en la Escritura como las vestiduras principales de los hombres y las mujeres (Gn 37:3; 25 13:18). El largo de estas túnicas era típicamente hasta el tobillo y se subían cuando la persona trabajaba (2R 4:29). Los pocos fragmentos de textiles son mayormente de lino, algunos de lana, pero muy pocos están compuestos de ambos hilos (cf. Lv 19:19). El obelisco negro (siglo IX a.C.), el cual visualmente documenta al rey asirio Salmanasar III recibiendo tributo de Israel, muestra al rey Jehú en una toga larga, de mangas cortas y con flecos alrededor del dobladillo. La faja atada alrededor de su cintura tenía un significado especial para los oficiales de alto rango (lo 22:21). Los portadores de tributos israelitas se muestran vestidos con mantos adornados con borlas, un tipo de prenda ilustrado regularmente en los relieves asirios, que representan a personas semíticas. Sus zapatos estaban vueltos hacia arriba en la punta y parece que cubren el pie entero, aunque la Biblia menciona las sandalias de cuero como el calzado más común (Gn 14:23; Dt 25:9).


Como prenda interior, los hombres usaban una especie de taparrabo, con un cinturón de cuero del cual colgaban objetos de valor tales como un cuchillo o un sello (2R 1:8; Jer 13:1).' Los relieves de Laquis (701 a.C.) muestran a prisioneros israelitas en dichos taparrabos, con un cinturón ancho de tela alrededor de su cintura, cuyo borde vertical y con flecos se pasaba sobre el cinturón para que colgara entre las rodillas. Las prendas interiores, mencionadas solamente en asociación con el sacerdocio, fueron diseñadas para cubrir el cuerpo desde la entrepierna hasta los muslos mientras los sacerdotes estaban ocupados con el ministerio del santuario (Ex 28:42-43; Ez 44:18). Capas con capuchas, las cuales podían colocarse sobre la cabeza o usarse para cargar cosas, eran las prendas exteriores típicas tanto de hombres como de mujeres (Rt 3:15; 18 19:13). Tocados de lino, arrollados como turbantes, eran comunes para los hombres, las mujeres ricas, los novios y los sacerdotes (Ex 28:40; Is 3:20; 61:10).


Por lo menos para los ricos, las prendas de las mujeres se confeccionaban típicamente de materiales más finos y de colores más brillantes que la ropa de los hombres (2S 1:24; Pr 31:22). Prendas de malla, velos largos, cintas para el cabello y bordados de oro eran todos característicos del atuendo de la clase alta (Is 3:18-23; 47:2). Las mujeres usaban el cabello largo con un cubrecabeza que les llegaba hasta la espalda. Un marfil de Meguido retrata a una mujer con un vestido largo con flecos y con un velo que le llega hasta los hombros. En cuanto a artículos de joyería, se martillaba oro y plata para diseñar pulseras, collares, pendientes, anillos para la nariz y anillos para los dedos (Gn 24:22,30; Est 3:10; Is 3:18-21; Ez 16:11-12).4 El diseño más común para los pendientes del antiguo Israel era en forma de media luna. Junto con otros adornos, dos juegos cada uno de cinco pulseras doradas remontándose a la Edad del Bronce Medio, se han recuperado de Tell el-Ajjul, comparable con el pe-so de más cien gramos de las pulseras nupciales de Rebeca (Gn 24:22).


Las prendas y las joyas distinguían entre grupos étnicos (Nm 15:38-40) y señalaba el estatus social dentro de la propia comunidad. Los dolientes (2Sa 14:2),' leprosos (Lv 13:45) y prisioneros (2R 25:29) a veces también se identificaban por sus prendas. La vestimenta de la realeza y de los ricos probablemente se distinguía por los adornos abundantes (Sal 45:8-9; Ez 26:16). Ya que la joyería servía para conferir dignidad y autoridad, además de su uso como adorno personal, los artículos mencionados en el catálogo de Isaías 3:18-23 pueden reflejar la finura de la riqueza.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Isaías 7. “La guerra siro-efraimita”


La gran promesa de Isaías 7:14, de que una virgen daría luz a un hijo y lo llamaría Emanuel, no surgió en un vacío sino dentro de un contexto histórico específico. Alrededor de 734 a.C., Israel (el reino del norte, también llamado Efraín) y Siria (también llamada Aram) formaron una alianza militar en desafío del poder creciente de Asiria. El rey de Israel era Pecaj, quien aparentemente había asesinado a su predecesor, Pecajías, hijo de Menajem, tomó el poder e instituyó una política anti-asiria en Israel.' El rey de Siria era Rezín.2 Durante mucho tiempo Siria había sido un oponente muy importante contra el imperio asirio, el cual estaba en esa época bajo el control de Tiglat Piléser III.


Asiria (ubicada en lo que ahora es Irak) estaba planificando un ataque desde el este contra Damasco, la capital de Siria,' y después contra Samaria, la capital de Israel.' Pecaj y Rezín se dieron cuenta de que su posición sería mucho más difícil si Judá, al sur de Samaria, estaba contra ellos. En tal situación, hubieran tenido que pelear una guerra en dos frentes, contra Acaz de Judá al sur y contra los asirios al noreste. Decidieron lanzar un ataque preventivo contra Jerusalén y reemplazar a Acaz con un rey títere, un individuo referido simplemente como «el hijo de Tabel» (v. 6).


Un problema histórico en este relato es que 2 Reyes 15:30 reporta que Oseas, el último rey

de Israel, asesinó a su predecesor, Pecaj, en el vigésimo año de Jotán, padre de Acaz. Si es así, ¿cómo pudo Pecaj haber conducido una guerra contra Acaz? La solución probable es que Acaz, durante el periodo de la guerra, era corregente con su padre, Jotán.


En la apertura de Isaías 7, el profeta encontró a Acaz en el canal del estanque superior, tal vez inspeccionando el suministro de agua de la ciudad en anticipación de un asedio.» la coalición de Siria e Israel ya había devastado el territorio de Judá. Isaías le ofreció a Acaz garantía de Dios de que la ciudad no caería y lo animó a que pidiera una señal de Dios, pero Acaz bruscamente se negó. Parece ser que Acaz no quería ser molestado con discusiones religiosas porque él ya había mandado una apelación pidiéndole ayuda a Tiglat Piléser. El rey asirio en efecto respondió y se movió rápidamente contra la coalición siro-efraimita.


No obstante, Isaías estaba furioso de que Acaz estaba colocando sus esperanzas en Asiria en vez de en Dios. Él le informó al rey que Jerusalén sí sobreviviría, pero que las tropas asirias pasarían por la tierra como una inundación, diezmando todo en su camino. Los asirios barrerían la tierra por completo, como una navaja rasurando el vello del cuerpo de un hombre (v. 20). El pueblo de Judá sería reducido a la inanición. Debido a que la agricultura sería imposible bajo estas condiciones, la tierra volvería a ser pasto y tierra salvaje (v. 23). Las personas tendrían que vivir de lo que pudieran cazar o recoger, así como de productos lácteos de cualquier ganado que lograran retener (vv. 21-25).


Justo como lo había predicho Isaías, la coalición de Siria e Israel no logró nada. Oseas asesinó a Pecaj, y Damasco cayó en manos de los asirios en 732 a.C. Al final, Oseas conduciría a Israel a resistir a Asiria de nuevo, y en 722 a.C. Samaria sería destruida y llegaría a su fin el reino el norte.' Pero el poder asirio casi destruye a Israel también. El rechazo de la señal por parte de Acaz le había costado casi todo a Judá, pero esto condujo a que Dios diera una señal aún más grande en el versículo 14.





PUEBLOS, TERRITORIOS Y GOBERNANTES ANTIGUOS


Isaías 10. “Las crónicas de Sargón II”


El asedio y la destrucción de Samaria se atribuyen en la Biblia a Salmanasar V (reinó 726-722 a.C.; 2R 17:1-6). Puesto que el rey asirio murió en el mismo año que la capitulación de Samaria, la deportación de los habitantes de la ciudad y su reasentamiento con extranjeros fueron muy probablemente llevados a cabo por el sucesor de Salmanasar, Sargón II (reinó 722-705 a.C.).


Antes de 1847, «Sargón rey de Asiria» era conocido solo a través de Isaías 20:1. Ya que su nombre no aparecía en fuentes clásicas, los eruditos condujeron que el Sargón de la Biblia no había sido un rey auténtico, sino un alias para algún otro gobernante asirio. Irónicamente, sin embargo, Sargón fue el primer nombre de un rey asirio descifrado de inscripciones asirias cuando, en 1847, su inmenso palacio de más de 200 cuartos y 30 patios se excavó en Khorsabad, en el norte de Irak. Las excavaciones también revelaron relieves e inscripciones en los muros que contenían los anales de este rey asirio. Ahora, gracias a los descubrimientos de la arqueología, sabemos mucho acerca de Sargón y de los otros reyes del imperio asirio.


Sargón II gobernó de 721 a 705 a.C. Fue probablemente un usurpador sin ningún derecho legítimo al trono; por lo tanto se apodó a sí mismo «Sargón» lo cual significa literalmente 41 rey es legítimo», un nombre que nos recuerda a Sargón I, un gran rey asirio de la antigüedad. Su usurpación del trono condujo a una discordia interna tan intensa que regiones alejadas aprovecharon la oportunidad para reafirmar su independencia de sus amos. El rey de Jamat condujo una rebelión en el oeste que incluyó las ciudades de Arfad, Damasco y Samaria.


Sargón II rápidamente respondió, derrotando a los insurgentes durante la batalla de Qargar en 720 a.C. Él entonces continuó hacia el sur a Egipto, marchando a través de los territorios de Israel y judá.


Sargón II condujo campañas militares en la región de Canaán tres veces (en 720, 716/715 y 712/ 711 a.C.), convirtiendo a Israel en el proceso, en una provincia asiria y a Judá en un estado vasallo. En 720 a.C., después de la derrota de Samaria por Salmanasar V, Sargón alardeó de haber deportado a 27.280 israelitas a Asiria. En 712/ 711 a.C., prestó atención al área de Filistea. Según 20:1, mandó a su comandante a capturar la ciudad de Asdod. Registros asirios verifican que Sargón permaneció en su capital en Khorsabad: Él permaneció «en la región» aparentemente para supervisar la construcción de su palacio. No solo está documentada la campaña de Asdod en los anales asirios, sino que fragmentos de una inscripción de una victoria asiria se descubrieron durante una excavación del propio Asdod. Además, una fosa común de la época de la conquista asiria produjo los restos de aproximadamente 3.000 individuos, muchos de ellos decapitados.


La Biblia, como se indicó al principio, menciona a Sargón II por nombre solo en 20:1, un pasaje en el cual se destaca la captura de Asdod por parte de él. Parece ser, sin embargo, que Isaías también tenía las campañas de Sargón en mente cuando compuso el capítulo 10. Describiendo el orgullo del monarca asirio, el profeta escribió acerca de previas victorias asirias sobre Cargue-mis, Jamat, Arfad, Samaria y Damasco (10:9). Al profetizar el castigo futuro de Dios para Asiria, Isaías citó los abusos recientes del poder asirio para enfatizar la justicia del Señor.





PUEBLOS, TERRITORIOS Y GOBERNANTES ANTIGUOS


Isaías 13. “Babilonia”


Babilonia fue una de las ciudades más importantes de la Mesopotamia antigua. Aunque ya era una ciudad bastante importante alrededor de 2100 a.C., se convirtió en el centro del imperio de la Babilonia antigua bajo Hammurabi (1792- 1750 a.C.). Babilonia, sin embargo, decayó rápidamente después de la muerte de Hammurabi, y los hititas la saquearon alrededor de 1531 a.C. Pero volvió a alcanzar su antiguo poderío bajo Nabopolasar, quien fundó el Imperio Neobabilónico. Este fue el periodo más glorioso de Babilonia; dominó el antiguo Cercano Oriente de 625 a 539 a.C. El rey más famoso de este periodo fue Nabucodonosor 11 (604-562 a.C.), quien, usando las enormes riquezas que habla acumulado de sus con-quistas, transformó a Babilonia en, posiblemente, la capital más suntuosa de la antigüedad.


Las ruinas de la antigua Babilonia, 83 km al sur de Bagdad en el actual Irak, abarcan aproximadamente 849.8 hectáreas. Las excavaciones han revelado la gloria de la ciudad construida por Nabucodonosor II, particularmente su sistema de fortificación. Una ciudad interior de más o menos 461.3 hectáreas, estaba construida junto a los lados del río Éufrates. Estaba rodeada por un muro de 8,9 km de largo, incorporando un muro interior de 6,5 m de ancho y un muro exterior de 3,7 m de ancho, con un espacio entre ambos de 7,3 m lleno de tierra, resultando en una profundidad total de defensa de 17,4 ni. Fuera del muro exterior había un foso, alimentado por el Éufrates, oscilando entre 15.24 ni y 76,2 m de ancho. Al este de la ciudad interior habían otros dos muros dobles con una extensión de 7,3 km. Para proveer protección adicional contra invasiones desde el norte, Nabucodonosor construyó un muro enorme 32 km al norte de Babilonia. Era de 4,9 m de grosor y se extendía desde el Éufrates hasta el río Tigris, una distancia de 40 km aproximadamente.< Dentro de la ciudad, el suntuoso palacio de Nabucodonosor ocupaba un área de cerca de 20.2 hectáreas. Junto con esto habían más de 50 templos, así como varios santuarios y otros edificios.


Babilonia ocupaba un lugar prominente en las mentes de los profetas. Tanto Isaías como Jeremías, predijeron su caída (Is 13-14; Jer 50-51). Jeremías también profetizó que los muros famosos de la ciudad serían destruidos (Jer 50:15; 51:44,58). En 539 a.C., después de derrotar a los babilonios en el muro de defensa norteño, Ciro el Grande y su ejército medo-persa entraron a Babilonia sin dificultad. La Crónica Babilónica describe la caída de Babilonia a manos de Ciro. En 482 a.C., la revuelta de Babilonia contra el rey Jerjes de Persia condujo a la destrucción total de sus fortificaciones. A partir de entonces, Babilonia comenzó a experimentar un lento deterioro. Alejandro el Grande murió ahí, y mucho tiempo después del exilio la ciudad aún era el hogar de una población judía bastante grande. En Apocalipsis 18, Babilonia representa la cultura humana impía. Hoy día, poco permanece de la grandeza de la antigua ciudad (véase Is 13:20-22; Jer 50:3,39-40; 51:29,37, 43).





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Isaías 15. “Barbas y peinados en el mundo bíblico”


En Isaías 15:2, el profeta declaró que todos los hombres debían de rasurarse la cabeza y cortarse la bar-ba. En contexto, es claro que esto era una señal de luto;' rasurarse la cabeza y la cara evidentemente no era moda normal, sino una manera de expresar dolor inconsolable. La calvicie era objeto de burla (2R 2:23-25; encontramos la misma actitud en las comedias griegas de Aristófanes a finales del siglo V a.C.), mientras que el cabello hermoso y abundante parece haberse visto como una señal de fuerza y vigor. ¿Pero cómo acostumbraban las personas del mundo antiguo a peinarse el cabello?


Las modas en cuanto a peinados y barbas variaron en épocas y lugares diferentes en el mundo bíblico. Pablo declaró que, en su contexto cultural, era una vergüenza que los hombres tuvieran el cabello largo y que las mujeres lo tuvieran corto (1Co 11:6,14-15). Sansón y Absalón tenían el cabello largo (Jue 16:13-19; 2S 14:26), pero el hecho de que la Biblia le da atención a esto puede indicar que esta práctica estaba fuera de la norma. Los hombres israelitas típicamente usaban la barba larga aunque durante el periodo griego, algunos hombres judíos se comenzaron a rasurar la barba por completo. Es posible que algunas profesiones demandaban ciertos peinados. Por ejemplo, los médicos mesopotámicos puede ser que se rasuraran la cabeza, y que a los esclavos mesopotámicos los obligaran a peinarse de cierta forma, con consecuencias graves si lo alteraban.


Los israelitas, sin embargo, tenían ciertas costumbres particulares. los hombres tenían prohibido cortarse el cabello a los lados o el borde de su barba (lv 19:27). Un nazareo que había hecho una promesa no permitía que una navaja tocara su cabello hasta que la promesa se cumpliera; después se rasuraba el cabello y se lanzaba en el fuego como parte del sacrificio que le presentaba a Dios (Nm 6:5-21). El cabello y la barba podían tener significado simbólico también. Mientras que cortar la barba de otro podía considerarse una ofensa (2S 10:4-5), cortarse el cabello o barba de uno mismo era una señal de luto (Is 15:2). Ezequiel, por ejemplo, se rasuró su cabello y su barba como símbolo de la destrucción porvenir de Jerusalén (Ez 5:1ss.).





SITIOS ARQUEOLÓGICOS


Isaías 17. “Damasco”


Damasco era, y es, la capital de Siria. Como es el caso hoy día, el antiguo Damasco frecuentemente se enfrentaba a la antigua Israel. La ocupación continua de Damasco desde la antigüedad, hace la excavación de restos antiguos básicamente imposible. No obstante, todas las fuentes asirias, sirias y egipcias clarifican la información bíblica. La ubicación de la ciudad junto al fértil río Barada en el cruce de importantes rutas de comercio (la Vía Maris y el camino real) aseguraba la prosperidad continua. Damasco se menciona en un gran número de escrituras antiguas. En un texto en el templo de Amón en Karnak, por ejemplo, Tutmosis III de Egipto alega haber forzado a Damasco a someterse a él (aprox. 1482 a.C.). Damasco era la ciudad dominante de Aram (Siria) desde el siglo XI a.C. hasta su anexión a Asiria en 732 a.C.' La ciudad y sus reyes hicieron varios negocios con los reyes de Israel:


  • David subyugó el reino arameo de Siria, pero el rey Rezín de Damasco (reinó aprox. 955-925 a.C.) recuperó la independencia durante el reinado de Salomón.

  • Ben Adad I (reinó aprox. 900-860 a.C.) entró en una alianza con Asá de Judá para atacar a Basa de Israel (1R 15:16-22), y Ben Adad II (reinó aprox. 860-843 a.C.) comenzó una expansión que tomó la mayoría de los territorios transjordanios de Israel. Este proyecto se interrumpió en 853 a.C. cuando Damasco, Israel y otras naciones se unieron para controlar la expansión asiria bajo Salmanasar III en la batalla de Qargar.

  • Bajo Jazael (reinó aprox. 843-796 a.C.) la expansión de Siria en Israel y Judá continuó a pesar de las pérdidas que sufrió Damasco contra Asiria.

  • Ben Adad III (reinó aprox. 796-770 a.C.) fue exitoso contra Israel al principio de su reinado y después encabezó una coalición contra Zakir, rey de Jamat.5 Bajo Jeroboán II, Israel recuperó territorio previamente perdido a Damasco.

  • Rezín (reinó aprox. 750-732 a.C.) y Pecaj de Israel trataron de forzar a Acaz de Judá a unirse a la coalición anti-asiria, pero Acaz le pagó a Tiglat Piléser III para que atacara a Damasco, resultando en su anexión a Asiria y en la muerte de Rezín.


Damasco continuó como una ciudad provincial influyente bajo Asiria, Babilonia, Persia, Grecia y Roma. Era un centro cosmopolita principal durante la época del Nuevo Testamento, cuando era el pueblo natal de una gran comunidad judía. Fue por esto que Saulo de Tarso viajó allí en búsqueda de los primeros cristianos. La calle llamada «Derecha» de Hechos 9:11, pudo haber sido una vía principal del periodo romano, llamada en latín el cardo maximus.






TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Isaías 28. “Los abecedarios”


Un abecedario es un tipo de inscripción antigua que contiene letras en un orden alfabético estándar. Muchas de estas escrituras no parecen ser más que ejercicios elementales de niños escolares. Sin embargo, aún estos documentos ofrecen información valiosa acerca del desarrollo y la transmisión del alfabeto. Los abecedarios más antiguos se encontraron en Ugarit («Mapa 1») y se remontan al siglo XIV a.C.' El orden de las letras preservadas en estos documentos antiguos sigue la coloca-ción adoptada después por el alfabeto hebreo, el griego, latino y el árabe. Muchos han argumentado que los nombres de las letras, aunque no preservados en estas inscripciones, debieron de haberse desarrollado simultáneamente con el orden alfabético fijo, al servir como un medio mnemotécnico para ayudar a recordar el orden. Como analogía, actualmente los niños en varios países del mundo utilizan una canción para aprender su alfabeto.


Partes de Isaías 28:9-13 son difíciles de interpretar; el versículo 10 en particular parece una serie de rimas sin sentido. Se traduce como «Niños que repiten: a-b-c-ch-d, a-e-i-o-u, un poquito aquí, un poquito allá», pero esta traducción se adivinó. La dificultad en traducir el hebreo,en este caso, tal vez se puede explicar con el desarrollo de las herramientas mnemotécnicas tales como rimar palabras para enseñarle 3 los niños. Las palabras hebreas sin sentido que aparecen en este pasaje probablemente son consonantes más sonidos de vocales que riman, simulando una lección de escuela elemental. Evidencia complementaria de que los israelitas usaron el alfabeto con el propósito de memorización se puede encontrar en otras partes de la Biblia hebrea. Por ejemplo, los Salmos 111 y 112 son poemas acrósticos que siguen el orden del alfabeto hebreo.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Isaías 30. “Tablillas de arcilla con caracteres cuneiformes en el Antiguo Cercano Oriente”

En la antigua Mesopotamia el material de escritura más común era la tablilla de arcilla (cf. Is 30:8). Las más antiguas se producían en la ciudad sumeria de Uruk durante el cuarto milenio a.C. La arcilla era tan abundante y tan fácil de moldear en tablillas de escritura, que no había ningún obstáculo en producir una gran cantidad de tales tablillas. De este modo, más de medio millón de documentos en tablillas del antiguo Cercano Oriente se han descubierto hasta ahora. La escritura sobre ellas involucraba hacer marcas en la arcilla con un palo puntiagudo o con la uña, por consiguiente se la describe como «escritura de uña».


Nadie sabe exactamente como surgió la escritura, pero probablemente comenzó con fichas de arcilla usadas como un medio para preservar anotaciones. Las marcas sobre estas fichas se convirtieron en escritura. Al principio, la «escritura de uña» se practicaba dibujando ilustraciones y símbolos pictográficos (p.ej., una representación de un hombre para significar un hombre). Hoy día usamos pictogramas para comunicar ideas simples. Una imagen estilizada de un hombre o una mujer puede representar el baño público; un cigarrillo con un círculo alrededor y una línea a través de él ha llegado a representar «no fumar». Pero es imposible comunicar la complejidad de un idioma con tales símbolos.


A como fue aumentando la necesidad de registrar documentos e información, los pictogramas se volvieron más abstractos y se comenzaron a formar con trazos rápidos y rectos en vez de líneas curvadas (el dibujo del hombre se volvió más estilizado y abstracto: un símbolo en vez de un dibujo reconocible). Para el tercer milenio a.C., se había inventado la escritura cuneiforme. Cuneiforme (latín para «for-ma de cuña») se llama así por la forma de la marca hecha por la punta triangular de la caña, que se empuja en la arcilla mojada para crear las impresiones con forma de cuña.


Con la llegada del estilo cuneiforme, la escritura se volvió aún más abstracta. Los símbolos ahora podían representar no solo palabras sino también sílabas, varias de las cuales podían ser combinadas para representar las sílabas de una palabra. Por ejemplo, la palabra sumeria para «cebada» es she. En cuneiforme, el símbolo para cebada puede literalmente significar «cebada», pero también puede denotar alguna otra palabra conteniendo la sílaba she. Según el sistema se volvió más sofisticado y uniforme, el número de símbolos necesitados para escribir se redujo. Mientras que se conocen como 2.000 símbolos de las tablillas más antiguas, solo habían como 200 en uso durante el segundo milenio a.C. Esto permitió que la escritura verdaderamente representara el habla, con todas sus complejidades de vocabulario y gramática. De tal modo, los mitos, las leyendas, la historia y las canciones se comenzaron a documentar.


Otro desarrollo fue la colocación lineal de los símbolos. Originalmente, las tablillas se dividían en cajas rectangulares dentro de las cuales se dibujaban símbolos relacionados sin ningún orden particular. Estas cajas se colocaban en columnas verticales. Según la escritura se volvió más abstracta y rápida (aprox. 2500 a.C.), los símbolos dentro de las cajas se comenzaron a escribir de izquierda a derecha. Después se dejaron de dibujar las cajas, y los símbolos se escribían de izquierda a derecha a través de la superficie de la tablilla. Esto también condujo a la estandarización de tamaño para los símbolos, muy parecido a como lo vemos hoy día en el papel rayado.


El estilo cuneiforme se desarrolló primero para ser usado con el idioma sumerjo' pero se adaptó para otros idiomas mesopotámicos. Los acadios adoptaron esta forma de escribir, y según aumentó su dominio de influencia, la escritura cuneiforme se difundió. Ya para el segundo milenio a.C. los elamitas, los héroes y los hititas utilizaban cuneiforme para escribir sus propios idiomas.' Finalmente, el acadio se convirtió en el idioma internacional de la diplomacia, y el cuneiforme acadio se difundió a través del Cercano Oriente. Las cartas de Amarna demuestran que se usó el cuneiforme en (a-rman durante el siglo XIV a.C. y se leía en la cor-te real egipcia.


Alrededor de 1600 a.C., los fenicios inventaron el precursor del alfabeto moderno. En un verdadero alfabeto los símbolos no representan ni palabras ni sílabas sino consonantes y vocales individuales. Esto permite que la escritura use un número pequeño de símbolos. Con un alfabeto existen menos símbolos que aprender, permitiendo que casi cualquier persona se alfabetice. También, es más exacto y uniforme deletrear de esta manera, resultando en menos ambigüedad y confusión. La eficiencia de un alfabeto al final condujo a la caída del cuneiforme en Siria-Palestina. El idioma arameo, el cual se escribía alfabéticamente, reemplazó al acadio como la lingua franca (idioma de uso común y comercial) del antiguo Cercano Oriente.





TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Isaías 34. “El gran rollo de Isaías”


Entre los tesoros más grandes de los Manuscritos del Mar Muerto encontrados en Qumrán estaba el Gran Manuscrito de Isaías o 1Q1sa. El nombre técnico 1Q1sad significa cueva 1, Qumrán, Isaías, y la primera copia o la copia «a» de Isaías encontrada en esa cueva. Los eruditos reconocieron este manuscrito como la copia completa más antigua de Isaías (aprox. 125-150 a.C.), ¡venía a reemplazar una copia que se remontaba al siglo X d.C.! Bien preservado por casi 2.000 años, este manuscrito de cuero de 7,3 metros de largo tiene pocos agujeros y está esencialmente intacto. De he-cho, es la copia completa más antigua hasta hoy día de cualquier libro de la Biblia.


El texto tradicional hebreo para el Antiguo Testamento es el texto masorético. Este texto es la versión hebraica de la Biblia que usan los judíos hoy, y excepto por 1Qlsa y otros fragmentos de Isaías de Qumrán o de otras partes, las copias existentes más antiguas de !salas están todas escritas en la tradición del texto masorético. Aunque separados por 1.100 años, el texto masorético y 1Q1saa presentan un acuerdo increíble, excepto en detalles mínimos como la redacción y la variación de palabras. 1Q1saa demuestra que se puede confiar en la obra de generaciones de escribas judíos que produjeron el texto masorético. Tenemos toda razón para creer que el texto masorético es una copia fidedigna del Antiguo Testamento hebreo.


Además, el descubrimiento de este texto sugiere que tan antiguamente como el segundo siglo a.C. se consideraba que el texto de Isaías tenía solo un autor. Muchos eruditos críticos mantienen que un solo autor escribió-los capítulos 1-39, mientras que los capítulos 40-66 fueron compuestos por uno o más autores diferentes. Sin embargo, los capítulos 39 y 40 aparecen en la misma columna en 1Q1sa, sugi-riendo que los copistas antiguos consideraban que estos dos capítulos se originaban de un solo autor. Esta obra maestra antigua ahora se encuentra en un museo en Jerusalén, el Gran santuario del libro.





LA VERACIDAD DE LA BIBLIA


Isaías 36. “Ezequías contra los Asirios”


Después de una larga corregencia con su padre Acaz, Ezequías ascendió al trono de Judá en 715 a.C., seis años después de que el reino del norte cayera en manos de Sargón II' de Asiria. Él de inmediato restauró el templo abandonado por mucho tiempo e invitó al resto de las tribus del norte a celebrar la Pascua en Jerusalén. Al principio de su reinado Ezequías mantuvo un sometimiento leal al rey asirio, rechazando la rebelión de los estados filisteos en 711 a.C. Sin embargo, cuando Sargón murió en batalla en 705 a.C., el traspaso de poder a su sucesor, junto con las presiones internas del centro de la nación asiria, ocasionaron que muchos vasallos asirios, incluyendo al rey Ezequías, trataran de recuperar la independencia. Senaquerib ascendió al trono asirio enfrentando rebelión por todas partes.


En 701 a.C., Senaquerib sitió a Laquis, la cual cuidaba el acceso a Jerusalén y a su rey rebelde.' Ezequías pagó un tributo significativo en esta época y liberó a Padi, el rey pro-asirio de Ecrón, de la prisión en Jerusalén, mientras que Senaquerib entregó algunas ciudades del occidente de Judá a leales reyes filisteos. De todos modos, Senaquerib mandó fuerzas a sitiar a Jerusalén, desmoralizar a su pueblo y tratar de persuadirlos a que entregaran a su rey (2R 18:19-35; 2Cr 32:10-19; Is 36:4-20). El profeta Isaías animó a Ezequías al profetizar la liberación de Jerusalén y el regreso de Senaquerib a su propia nación. El ángel del Señor entró al campamento asirio, matando a 185.000 soldados. El propio archivo de Senaquerib presume que él había callado a Ezequías como a un pájaro enjaulado, pero no explica como terminó el asedio. Senaquerib de hecho regresó a Nínive, donde después dos de sus hijos lo asesinaron.


Diferencias entre los relatos bíblicos y asirios de los negocios de Senaquerib con Ezequías, han conducido a muchos eruditos a pro-poner la teoría de que Senaquerib condujo dos campañas contra Jerusalén: una en 701 a.C. y la otra entre 688 y 681. Según esta pro-puesta reconstrucción de acontecimientos, el primer asedio de Jerusalén hubiera terminado cuando Ezequías mandó tributo a Nínive (2R 18:14-16).5 Después, Ezequías pudo haber retenido tributo y dependido de Egipto como un aliado suficientemente poderoso para resistir a Asiria. Esto pudo haber provocado que Senaquerib llevará a cabo un segundo asedio de Jerusalén, el cual terminó cuando el Señor diezmó de noche al ejército asirio.


Sin importar si aceptamos o no la teoría de una o dos campañas asirias contra Jerusalén, es seguro que Ezequías hizo to-do lo posible para preparar y fortificar su nación contra el ataque:


  • Él protegió el suministro de agua de Jerusalén, canalizando el manantial de Guijón a través de la ciudad' y construyendo un muro y torres adicionales para prevenir acceso al manantial (2Cr 32:5; cf. la referencia a los dos muros en Is 22:11).

  • Lo que se conoce como la muralla Ancha fue agregado a la colina occidental de Jerusalén, y un muro exterior se agregó a la parte oriental de la ciudad, expandiendo el área de Jerusalén por cuatro para alojar a refugiados del norte de Israel y del oeste de Judá.

  • Ezequías tapó fuentes de agua en áreas alejadas, fortificó varias ciudades de Judá y fabricó armamentos.

  • Los esfuerzos de Ezequías de salvaguardar a Jerusalén contra asedios prolongados se atestiguan por las numerosas tinajas que se descubrieron a través de la antigua Judá. Estas tinajas grandes, portando las letras hebreas ImIk ('perteneciente del rey») y remontándose a la época de Ezequías, sugieren que él estaba preparando y equipando almacenes de comida y suministros a través de la tierra.


Aunque Senaquerib causó bajas severas sobre Judá, el Señor liberó a la ciudad de las manos del monarca asirio. La protección de Dios, junto con las preparaciones de Ezequías para la guerra, probaron ser exitosas contra un enemigo aterrador.






TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Isaías 38. La carta de oración  sumeria del rey Sin-iddinam”


El lector moderno puede sorprenderse de que en Isaías 38:9-20, la oración de Ezequías esta documentada como una «escritura» o carta. El género de las «cartas de oración», sin embargo, está bien atestiguado en la literatura sumeria y acadia. Se conocieron primero por la bibliotecas privadas de individuos, pero después se desarrollaron como un medio común para que las figuras reales hicieran peticiones a los dioses. Un ejemplo de esta forma de comunicación es la carta de oración sumeria del rey Sin-iddinam de Larsa (aprox. a mediados del siglo XIX a.C.). Sin-iddinam le escribió a Nin-Isina, la diosa patrona de la ciudad Isín (la ciudad rival de Larsa), reclamando que aunque él había sido un pastor fiel de la nación bajo su cuidado, la ciudad de !sin continuaba asaltando su territorio. Además, él había sido maldecido con una enfermedad incurable que desafiaba al diagnóstico. Suplicándole a la diosa como si esta fuera su propia madre, iddlnam le pedió a Nin-Isina que le rogara a su hijo divino Damu (el dios de la curación) en su nom-bre. La carta termina con el rey al borde de la muerte, llorando y pidiéndole a Nin-Isina que tenga misericordia y llame a Damu. Una carta posterior en el nombre de Nin-Isina a su hijo divino de parte del rey Sin-iddinam parece ser una respuesta a la oración del rey.


Otra carta de oración, una misiva acadia escrita por un oficial militar, está dirigida al dios Shamash. En ella, el oficial pide una profecía acerca del éxito de una campaña planificada.


En Isaías 38, el rey Ezequías de Judá usó el -r género de la carta de oración para dirigirse a Yahveh. infligido con una enfermedad casi fatal, Ezequías rogó por una curación mientras narraba su obediencia y devoción a Dios. Cuando el Señor escuchó su oración y le otorgó 15 años adicionales de vida, el rey escribió otra carta de oración detallando la gravedad de su enfermedad y alabando al Señor por su restauración y fidelidad cariñosa. Con esto Ezequías demostró verdadera lealtad: Él no llamó a Dios solo cuando pasaba por una dificultad amenazadora, sino que recordó agradecer y alabar a Dios después de su recuperación.





PUEBLOS, TERRITORIOS Y GOBERNANTES ANTIGUOS


Isaías 39. “La campaña de Senaquerib contra Merodac Baladán”


En Isaías 39:1, Merodac Baladán (una forma hebrea de su nombre audio, Marduk-apla-iddina), el rey de Babilonia, mandó mensajeros a Ezequías. Merodac Baladán, un gobernante dentro de la tribu caldea Bit-Yakin, pasó toda su carrera tratando de liberar a Babilonia del control asirio.


Aunque él le pagó tributo al emperador asirio Tiglat Piléser III, Merodac Baladán se rebeló contra Sargón II con la ayuda de sus vecinos los elamitas. Ya para 710 a.C., Sargón II había derrotado a Merodac Baladán y lo había forzado a huir a Elam.' Después de la muerte de Sargón, su hijo Senaquerib se convirtió en el emperador asirio, y una vez más Merodac Baladán se rebeló. Tal vez Merodac Baladán buscó la ayuda de Ezequías alrededor de esta época, resultando en una alianza que pudo haber conducido al asedio asirio de Jerusalén. Para atender esta sedición, Senaquerib se enfrentó a Merodac Baladán en Kish y de nuevo lo forzó al exilio. Aunque Senaquerib instaló lo que parecía un gobierno tipo marioneta encabezado por el leal Bel-ibni para gobernar sobre Babilonia, Bel-ibni condujo otra revuelta, y Merodac Baladán reafirmó su poder en las secuelas de la insurrección.


Con la desaparición del motín de Bel-ibni y el control de Senaquerib asegurado de nuevo, el emperador asirio buscó una solución final para el problemático Merodac Baladán. En 694 a.C., Senaquerib mandó a su ejército a sacar a sus enemigos de los pantanos en el sur de Babilonia, pero con el ejército asirio tan al sur, los elamitas se aprovecharon de esta debilidad y de nuevo tomaron el control de Babilonia. Aunque al final Senaquerib logró derrocar la incursión elamita, Merodac Baladán escapó de su alcance y aparentemente huyó a Elam donde vivió sus últimos años. Su breve aparición en Isaías (y en 2R 20:12) es apropiada, dada la naturaleza evasiva de su carrera.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Isaías 44. “Ídolos y fabricantes de ídolos”


Los detalles técnicos de la diatriba de lsaías en 44:9-21 sugieren que él estaba bien familiarizado con las prácticas de la fabricación de ídolos de su época, incluyendo un ritual importante conocido de fuentes mesopotámicas como la ceremonia de «lava-bocas» o de «abrebocas» (se conoce un ritual similar de Egipto). A través de una serie de actos rituales y conjuros, artesanos y sacerdotes mesopotámicos creían que sus deidades eran creadas y “traídas a la vida» a través de la animación de los órganos sensoriales de la estatua. De tal manera, una estatua inerte de madera o piedra se transformaba, en la opinión de estos devotos, en una manifestación viva de la deidad que representaba.


Sin embargo, algunos eruditos argumentan que el ataque de Isaías se basó en un entendimiento superficial del ritual de lava-bocas/abre-bocas. Isaías alegaba que la imagen permanecía como un producto inánime y artificial; pero la conclusión del ritual mesopotámico involucraba repudiar cualquier participación humana en la creación de la deidad, lo que sugiere que los paganos rechazaron la idea que los seres humanos tenían la capacidad de fabricar un dios. Además, los textos lava-bocas incluyen un reconocimiento de que la transformación de un ídolo artificial en un ser divino era la obra solo de dioses.


¿Estaba consciente Isaías de este aspecto importante de la ceremonia de lava-bocas? Es difícil imaginarse que no lo estaba, especialmente considerando lo ampliamente conocida que era la práctica en el antiguo Cercano Oriente. Parece ser, más bien, que el profeta genialmente usó la idea alegando que la transformación de los órganos sensoria-les ocurría no en la imagen de madera o de piedra sino en el corazón y en la mente del devoto, quien quedaba tonto y ciego (vv. 18-20) al ser transformado en la imagen inerte que él o ella alababa. Esta misma opinión de «Usted es lo que usted alaba» se repite en los Salmos 115:1-8, 135:15-18 y en Jeremías 10:14. Sin embargo, para aquellos que alababan a Yahveh, Isaías prometió una restauración de sus órganos sensoriales (Is 32:3-4; 35:5-6), incluyendo ojos que ya no estarían velados y mentes que experimentarían entendimiento (44:18). Isaías concluyó su ata-que acerca de la fabricación de ídolos con un recuerdo adecuado para el pueblo de Dios de que ellos no habían creado a Yahveh. En vez de eso, Dios les recordó, «Yo te formé» (y. 21, énfasis añadido).





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Isaías 45. “Cosmología en el antiguo Cercano Oriente”


La cosmología tiene que ver con el orden y la naturaleza del universo. Las observaciones de la naturaleza que hacían los pueblos antiguos se transformaban en metáforas a través de las cuales ellos, entendían su lugar en el mundo. Muchos mitos trataban de explicar el origen y el propósito de la raza humana.


En el mito mesopotámico más prominente sobre la creación, el cual era anualmente promulgado durante las festividades religiosas del Año Nuevo, el universo ordenado surgía de una lucha cósmica entre los dioses. El enuma elish vívidamente imagina los orígenes del universo como una lucha entre el caos y el orden. Es este mito Marduk, el dios de las tormentas, derrotó a Tiamat, el dragón marítimo, y de su cuerpo croó el universo. Él también mató a su cónyuge, el dios Kingu, y de la sangre de Kingu creó a la humanidad para el propósito de servirle a los dioses.


El proceso real de la creación de la humanidad es mejor descrito por otro mito mesopotámico, Atra-Hasis, en el cual Mami, la diosa de la fertilidad y partera divina, formó arcilla humedecida por la baba de los dioses y después pellizcó pedacitos para librar a los humanos de la matriz de la tierra. El papel de la humanidad, una vez más era servirle a los dioses al construir sus templos, trabajar sus tierra y ofrecerles servicios rituales a las deidades.


   En la teología menfita de Egipto, el dios Ptah concibió el universo en su mente y lo trasladó a la realidad a través de su palabra creadora. La fabricación de la humanidad, sin embargo, se le atribuye al dios de la cerámica, Jnum, quien moldeaba a las personas de la arcilla, fabricandolos en el torno del alfarero, y después colocaba el feto en la matriz de la madre. Relieves en el templo fúnebre de Hatshepsut enseñan a Jnum esculpiendo su feto y su ka, o “espíritu”, en el torno del alfarero.


Sin embargo otro mito explica los orígenes de la humanidad como las lágrimas alegres del dios del sol, Ra (o Pie; en egipcio, remut que significa “lágrimas” y remet que significa (humanidad). Aunque no hay ninguna clara articulación egipcia del propósito de la humanidad, sí hay una afirmación de que aunque los seres humanos se crearon con igualdad de oportunidades para hacer el bien, eligieron crear el mal en sus corazones.


Las cosmología bíblica trata los fenómenos naturales desde el punto de vista monoteísta. Las aguas fundamentales no son ni vilipendiadas ni deificadas. Dios ordenó la creación por el poder de su palabra, moldeando el cosmos de manera ordenada y gobernando su mundo con sabiduría (Gn 1; Pr 8:22-31). Una persona no es un servil creado para cumplir con las necesidades de alimento y adoración de los dioses; la humanidad está creada a la imagen de Dios y destinada a la comunión con Dios y para el propósito de bendición (Gn 1:27-28).        





LAS VERACIDAD DE LA BIBLIA


Isaías 51. “Crítica Textual”


Cualquier libro copiado a mano probablemente tendrá errores. No sorprende, que existen errores de copistas (llamados errores textuales o de los escribas) en los antiguos manuscritos bíblicos. Las copias originales de los libros se perdieron hace mucho tiempo. De tal manera nuestras fuentes para los materiales bíblicos están limitadas a copias (de copias) escritas a mano de los originales. También tenemos acceso a copias de traducciones antiguas de la Biblia en otros idiomas, al igual que a citas de la Biblia hechas por rabinos antiguos y padres de la iglesia.' De tal manera, los manuscritos de la Biblia hebreos y griegos, junto con traducciones y citas antiguas de la Escritura, atestiguan la lectura correcta de un texto particular. ¿Cómo surgieron los errores de los escribas? Mala memoria, mal juicio, oír mal y errores de vista o malentendidos, con frecuencia causaban que los escribas con las mejores intenciones omitieran, substituyeran o repitieran letras o palabras enteras. A veces los escribas agravaban el problema cuando modificaban el texto a propósito para rectificar algo que ellos percibían como un problema (cambios conscientes probablemente no eran comunes, sin embargo). El resultado fue una serie de corrupciones accidentales o mejoras previstas que salieron del texto original.


La crítica textual es el intento de restaurar las palabras originales del autor bíblico comparando y contrastando las numerosas copias y traducciones de la Biblia, Aquí «crítica» no significa «encontrar errores en» sino «evaluar» las copias existentes del texto. Considerablemente, aunque los errores textuales existen entre los testigos bíblicos, estos errores no destruyen la credibilidad o el mensaje de la Biblia. Así como un lector atento puede entender un libro o un artículo de periódico con errores tipográficos, la Palabra de Dios también es capaz de hablar por sí misma a pesar de corrupciones menores que han surgido a través de la transmisión de los escribas. La mayoría del texto bíblico está incuestionable, y donde ocurren variaciones entre copias existentes, la redacción original frecuentemente puede ser determinada con bastante certeza a través de un estudio profundo de los manuscritos disponibles. La mayoría de las traducciones modernas utilizan notas al pie de página para dejarles saber a los lectores donde el texto es dificultoso o donde pueden existir errores de escribas.


Un ejemplo de un problema textual se encuentra en la última oración de Isaías 51:19. El texto masorético traduce la pregunta como «¿cómo te consolaré?», mientras que la NVI pregunta «¿Quién te consolará?» (énfasis añadido en ambos casos). Esta variación de interpretación refleja una diferencia de opinión sobre cuáles manuscritos preservan la mejor lectura. La NVI sigue una lectura que se encuentra en un manuscrito hebreo de los Manuscritos del Mar Muerto.' Esta traducción también está confirmada por la traducción griega (Septuaginta), latina (Vulgata) y siríaca (Peshitta) del Antiguo Testamento. Por otra parte, las edición estándar del texto hebreo del Antiguo Testamento hebreo (el texto masorético) dice «¿Cómo te consolaré?» y es seguida por los traductores que se basan en el TM.


El ejemplo anterior también señala que la mayoría de las preguntas con relación a errores de escribas involucran puntos secundarios en el texto. Tenemos buena razón para estar seguros de que las traducciones ahora disponibles con fidelidad, aunque nunca perfectamente, reflejan lo que los profetas y otros autores bíblicos escribieron originalmente. La presencia de errores de los escribas no es razón suficiente para considerar no fidedigna a la Biblia.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Isaías 54. “Piedras preciosas del mundo bíblico”


Las piedras preciosas se han conocido y buscado desde el principio de la antigüedad, reunidas como piedras sueltas, cinceladas de arenisca o minadas en pozos (Job 28:1-11). Uno de los primeros, y mejores, ejemplos de joyería conocido del mundo antiguo viene de las tumbas reales de Ur (aprox. 2500 a.C.). Entre el tesoro fúnebre se haya una diadema de reina (corona o cinta de pelo), exquisitamente fabricada de oro repujado en forma de hojas de haya y motivos florales en lapislázuli, así como collares de abalorios de oro, lapis, carneola y ágata. Valorados por su rareza y belleza, las piedras preciosas servían para una gran variedad de propósitos en el mundo antiguo:


  • Adorno: Las piedras preciosas se usaban como adornos tanto en la vida como en la muerte (Is 3:20-21).

  • Moneda: Las gemas se codiciaban como una señal de riqueza (2Cr 32:27) y se intercambiaban como una forma de moneda que precedió a la moneda acuñada. Su peso ligero, facilidad de transporte y durabilidad hacían a las piedras preciosas, en forma de joyería, el regalo nupcial y dote más común (Gn 24:22; Is 61:10; Ez 16:11-13). Como una de las posesiones personales de la mujer, estas piedras también se convertían en su herencia.  

  • Sellos: La piedras duras tales como el jaspe, el ágata y el ónix estaban entre las favoritas para sellos grabados. Los grabados eran escenas pictóricas o letras que identificaban a su dueño (Gn 38:18; 1R 21:8), se presionaban los anillos de sellar y se rodaban los sellos cilíndricos sobre cera o arcilla para dejar su impresión. Las joyas naturalmente servían como la insignia de la realeza (Zac 9:16) y, por extensión, de la autoridad real (Gn 41:42).

  • Señales de poder nacional: Las piedras preciosas se intercambiaban como regalos entre gobernantes (2Cr 9:9) y eran confiscadas como botines de guerra (Jue 8:26).

  • Ceremonial: El uso ceremonial de las piedras preciosas incluía su dedicación al Señor como ofrenda (Éx 35:22; Nm 31:50). El mayor uso de las piedras en el antiguo Israel era en el adorno del templo (1 Cr 29:2) y por parte de su ministro principal, quien usaba un peto incrustado con joyas (Ex 28:17-21).

  • Símbolos teológicos: El valor, la luminosidad y la naturaleza duradera de las piedras las convirtieron en una apropiada imagen literaria para la gloria del Señor (Ez 1:26) y para el entusiasmo escatológico (del final de los tiempos) del pueblo de Dios (Is 54:12; Ap 21:18-21).





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Isaías 56. “El eunuco”


La compasión de Dios esta conmovedoramente ilustrada en la referencia al eunuco en Isaías 56:3-5, una alusión que debe ser entendida a luz de Deuteronomio 23:1, un texto que prohibía a los eunucos entrar a la congregación del Señor. La palabra saris traducida «eunuco» en Isaías, es muy probable que sea una palabra tomada de una frase acadia que significaba «a la cabeza del (rey)». Corno probablemente también sea cierto en hebreo, el significado acadio cambió de un sentido general de «oficial» a «oficial castrado». Potifar, en Génesis 39:1, era un saris, pero este uso antiguo de la palabra solo significaba «oficial», no «eunuco». Sin embargo, el transcurso del tiempo y el contexto de Isaías 56:3-4 requieren que el lector entienda saris corno «una persona castrada».


Aunque algunos han tratado de relacionar esta referencia a algún tipo de realidad histórica, específicamente al regreso de exiliados que habían servido como oficiales castrados en cortes extranjeras (tal vez incluyendo a Nehemías), el enfoque principal debería de permanecer sobre el mensaje: Lo que profana a una persona ante Dios no es la deformidad física sino un corazón impenitente (cf. Mt 15:10-20).


La promesa divina de «conmemorar» y darle un nombre al eunuco fiel es bastante profunda. Un eunuco nunca hubiera podido obtener un memorial o pasar su nombre ya que no podía tener hijos. También, la elección deliberada del sustantivo hebreo «mano» (traducido como «grabado») y el verbo «borrado» en el versículo 5 es extraordinario. En el antiguo Cercano Oriente la palabra «mano» se usaba a menudo eufemísticamente para los genitales del hombre. Dios revertirá simbólicamente en la eternidad lo que se le ha quitado al eunuco en el presente. El presagio profético, posiblemente de Nehemías y con certeza del eunuco etíope en Hechos 8, es sorprendente.





TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Isaías 60. “La ofrenda del rey Ashyahu”


Isaías 60:9 describe la expectativa de que algún día las naves de Tarsis vendrían cargando plata y oro para honrar al Dios de Israel. «Tarsis» pudo haber estado o en España o en Cerdeña,' y la «plata laminada» de Tarsis (Jer 10:9) era plata importada de alto valor. Un ostracon fechado mediante la paleografía a alrededor de la época del rey Josías (640-609 a.C.)2 dice, «El rey Ashyahu te ha ordenado a dar a través de la agencia de Zakaryahu, plata de Tarsis para la casa del Señor: tres ciclos». ¿Pero quién era Ashyahu?

Los nombres de los reyes hebreos a veces tenían elementos invertidos. Por ejemplo, el nombre Ocozías (2R 8:25) fue invertido a Joacaz en 2 Crónicas 21:17. Ambos nombres significan «Yahveh sostiene», pero en el caso de Ocozías la palabra para «sostiene» está al prin-cipio y «Yahveh» al final (en la terminación «ías»), mientras que en Joacaz «Yahveh» está primero (como «Joa-») y «sostiene» («-caz») de segundo. Ashyahu puede ser una forma invertida de Joás, rey de Judá (reinó 835-796 a.C.), pero es más probablemente una inversión de Josías, rey de Judá (reinó 640-609 a.C.). Zakar-yahu era probablemente el Zacarías de 2 Crónicas 35:8, un administrador del templo durante el reinado de Josías, y el ostracon parece ser un recibo por la ofrenda. Cuando Isaías profetizó que algún día los gentiles traerían la plata de Tarsis al templo de Yahveh, él estaba aludiendo a una manera de honrar a Dios que ya estaba siendo practicada durante su época por su propio pueblo.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Isaías 63. “El lagar”


El lagar era un componente clave de la producción antigua de vino. En su forma más básica, consistía de tres secciones: un tanque superior y uno inferior y un conducto que conectaba a ambos. Después de que la uvas habían pasado varios días bajo el sol para aumentar su con-tenido de azúcar, se colocaban en el tanque superior y se pisaban con los pies descalzos. El jugo bajaba por el conducto hacia el más pequeño pero más profundo tanque inferior. Las cáscaras que sobraban al final se prensaban con una tabla de madera, un lado de la cual estaba asegurada a un lado del tanque mientras que la otra se pesaba con piedras para facilitar el proceso de prensar.


Algunos de los lagares más elaborados que se han descubierto tenían tres o cuatro tanque. Los tanques adicionales mejoraron el proceso y redujeron la cantidad de asiento en el vino. El jugo se fermentaba en el tanque inferior, un so que requería entre cuatro a siete días. Después de este período el vino se vaciaba en vasijas o en odres. Frecuentemente había una espita en el tanque inferior que facilitaba el proceso de vaciar el vino. las vasijas o los odres permanecerían llenos de vino hasta que se completara el proceso de fermentación, un período de entre dos a cuatro meses.


Isaías usó la imagen de pisar del lagar para expresar el juicio divino contra las naciones (Is 63:1-6). El acto de pisar representa la venganza de Dios contra sus enemigos, sea a través de guerras o de otros desastres, El jugo producido de las uvas representa la sangre de los derrotados, mientras que la intoxicación producida por el exceso de vino representa el efecto de la ira de Dios sobre aquellos que él juzga (v. 6). Al mismo tiempo, sin embargo, la venganza de Dios contra sus enemigos se vincula con su redención de su propio pueblo (v. 4).





TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Isaías 66. “Naturaleza humana y divina: comparación de la Biblia con el mito Atrahasis”


La Biblia, junto con muchos otros textos del antiguo Cercano Oriente, relata las historias de la creación y de un gran diluvio.' El hecho que los relatos de diluvios son muy comunes puede conducir al engaño, lo que origina que el lector suponga que la Biblia tiene, en esencia, la misma perspectiva que se encuentra en otras culturas antiguas. De hecho, el entendimiento bíblico de Dios y de su relación con el mundo, hace una distinción a los registros del Antiguo Testamento de las nociones paganas acerca de lo divino.


Un texto babilónico antiguo que cuenta los acontecimientos de la creación y del diluvio se llama Atrahasis (llamado así por el héroe de la historia, una figura parecida a Noé). El cuento comienza con una clase de dioses de menor importancia, los Igigi, quienes están descontentos porque han sido forzados a hacer todo el trabajo pesado, como esclavos, para los dioses superiores (p.ej., cavar canales de irrigación y eliminar pantanos). Una noche su frustración causa que pierdan el control y marchan contra las casas de los dioses superiores. La calma prevalece, sin embargo, y los dioses superiores ofrecen una solución: Ellos crearán seres humanos para que trabajen como esclavos para los Igigi. Se sacrifica a un dios, su sangre se mezcla con arcilla y se forman los humanos bajo la dirección de la madre diosa Nintu.


Los humanos se multiplican, sin embargo, y esto crea un problema nuevo: Las personas son tan ruidosas que los dioses no pueden dormir. Ellos tratar de disminuir la población humana con enfermedades y hambrunas, pero la población vuelve a aumentar. Finalmente, los dioses determinan atacar a los humanos con un diluvio. Se le advierte a un hombre, Atrahasis, del diluvio venidero, sin embargo, para que no todos los humanos perezcan. Llegan a una solución finalmente: A través de la mortalidad infantil y la esterilidad de algunas mujeres, la raza humana se mantendrá en un número razonable.


Por contraste, Isaías 66:1-2 dice, «Así dice el I Señor: "El cielo es mi trono, y la tierra, el estrado de mis pies. ¿Qué casa me pueden construir? ¿Qué morada me pueden ofrecer? Fue mi mano la que hizo todas estas cosas; fue así como llegaron a existir — afirma el Señor —". Yo estimo a los pobres y contritos de espíritu, a los que tiemblan ante mi palabra». Dios no necesita que nadie haga el trabajo pesado, ni le importa los comportamientos más ruidosos de la gente. Lo que él sí busca es un corazón humilde. Esto encaja con lo que vemos en Génesis, donde Dios hizo la creación con solo su palabra, sin necesitar ayuda, y donde juzgó a las personas por sus pecados, no porque el nivel de decibelios de ellos le molestaba. Similitudes superficiales entre la Biblia y los mitos del antiguo Cercano Oriente no debería cegar nuestra perspectiva de sus profundas diferencias.


(Biblia de Estudio Arqueológica. Vida)