Arqueología de Proverbios





AUTOR, LUGAR Y FECHA DE ESCRITURA

El libro de Proverbios es una colección de colecciones sobre el tema de la sabiduría. Existen varias recopilaciones importantes en el libro. incluyendo «los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel» (Pr 1-24), «más proverbios de Salomón, copiados por los hombres de Ezequías rey de Judá» (caps 25-29), «los dichos de Agur hijo de Jaque» (cap 30) y «los dichos del rey Lemuel: un oráculo mediante el cual su madre lo instruyó» (cap 31). Además, hay muchas clasificaciones que son consideradas como menores o subcolecciones, incluidos los «dichos de los sabios» (22:17-24:22) y «otros dichos de los sabios» (24:23-34). El prólogo (1:1-7) y el epílogo (31:10-31) pueden haber sido fácilmente añadidos tiempo después.


Los proverbios de Salomón fueron escritos entre 970 y 930 a.C., mientras los escribas de Ezequías compilaban proverbios salomónicos «inéditos» adicionales entre 729 y 686 a.C. No se conoce nada sobre Agur y el rey Lemuel, por lo que las fechas de composición de sus contribuciones son desconocidas. El hecho de que Proverbios es una antología de colecciones, casi un libro de recortes, implica que no fue compilado en ninguna época determinada. Aun así, es claro que de acuerdo al texto bíblico, Salomón fue la fuente principal de Proverbios (ya sea que se considere como un escritor o como un coleccionista de estas concisas porciones de sabiduría). Primera de Reyes 4:32, nos dice que Salomón «compuso tres mil proverbios».





AUDITORIO

Estos proverbios fueron escritos al pueblo de Israel para mostrarles de qué manera la sabiduría podía ser aplicada de forma práctica a la vida diaria, sin embargo, el lector implicado era principalmente el joven. Así que, el libro normalmente se dirigía al lector como «mi hijo», y las principales tentaciones descritas en el libro, unirse a una pandilla y entrar a la vida de crimen o correr tras una mujer inmoral, tienen que ver especialmente con el joven mientras se dirige a la etapa adulta.






HECHOS CULTURALES Y RELEVANTES  

Muchos eruditos modernos consideran la idea de que Salomón tuvo algo que ver con la escritura de Proverbios como inverosímil y tra-x 15:20 tan al libro como un producto completamente del período postexílico. De hecho, sin embargo, no existen buenas razones para descar-; 92:3; tar la asociación de Salomón con Proverbios. Compilaciones similares del antiguo Cercano Oriente, datan de la época de Salomón 49:3 cr (siglo X a.C.) o más antiguas. El periodo de Salomón fue el más pros-13:1 3,21 pero y sofisticado de la historia israelita. Si algún periodo iba a lograr producir obras literarias de sabiduría, era precisamente éste.






AL LEER

Es muy útil reconocer que las oportunas sentencias, tan abundantes en Proverbios, no son promesas de Dios sino principios generales, parecidos a la referencia a una larga vida como resultado de honrar a nuestros padres que se encuentra en los Diez Mandamientos (Ex 20:12). Intente desechar de su mente las muchas excepciones que podrían de alguna manera lograr que usted lea estas afirmaciones con una actitud escéptica. Usted incluso podría querer identificar casos en los que un individuo que ejemplifica un rasgo particular que honra a Dios, ha disfrutado verdaderamente de las bendiciones recibidas muy probablemente por su buen juicio en un ámbito específico de su vida.


Permítase a sí mismo disfrutar imágenes visuales y reírse ante las imágenes humorísticas que transmiten verdades universales (p.ej., «Más vale habitar en un rincón de la azotea que compartir el techo con mujer pendenciera»; Pr 21:9). Disfrute las comparaciones y contrastes, y no se sorprenda por la falta de continuidad que con frecuencia se hace evidente de un dicho al próximo. A manera de comparación, recuerde algunas de las máximas proverbiales del siglo XVIII de Benjamin Franklin, tales como «dinero ahorrado, dos veces ganado».


Anote una lista de algunos rasgos del carácter que son respaldados o amonestados en este libro. ¿Qué tan bien concuerda esta lista con la sabiduría piadosa convencional que guía su vida hoy?






¿SABÍA USTED QUE?

  • Los treinta dichos de Proverbios 22:17-24:22 son similares a las treinta unidades de la «Sabiduría de Amenemope» de origen egipcio que fue escrito previo a la época de Salomón.

  • Agur fue probablemente un hombre sabio no israelita como Job y sus amigos (30:1).

  • La abstinencia total de alcohol era rara en el mundo antiguo, incluso cuando los problemas de adicción a la bebida fueron reconocidos (31:4-7).

  • En la tradición judía, el esposo le recitaba Proverbios 31:10-3I a su esposa, en las noches del sábado.






TEMAS

El libro de Proverbios incluye los siguientes temas:

1. Sabiduría. El tema predominante del extenso discurso en 1:1-9:18 es aquél acerca de dos mujeres: Sabiduría y Necia. Sabiduría es la personificación del atributo de sabiduría de Dios y finalmente representa a Dios mismo, mientras que Necia representa a dioses falsos compitiendo por la devoción de Israel. La verdad que se expresa es que no puede haber sabiduría lejos de Dios. Temer a Dios es iniciar el camino del «conocimiento»: por comprensión o por discernimiento (1:7).

2. Vida práctica. Proverbios presenta principios para una vida piadosa y tiene mucho que decir acerca de la riqueza, el trabajo, la caridad y asuntos del corazón. El alcance de su tema abarca casi todos los aspectos de la vida.






SINOPSIS 
    I. Prólogo: Propósito y tema (1:1-7)
   II. Superioridad del camino de la sabiduría (1:8-9:18)  
  III. Proverbios de Salomón (10:1-22:16)
  IV. Dichos de los sabios (22:17-24:34)
   V. Más proverbios de Salomón (25-29)  
  VI. Palabras de Agur y Lemuel (30:1-31:9)
 VII. Epílogo: la esposa ejemplar (31:1--31)





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Proverbios 1. “La sabiduría en el antiguo Cercano Oriente”

El antiguo Cercano Oriente ha proporcionado una gran cantidad de lo que los eruditos llaman «literatura de sabiduría»: textos que instruyen al lector acerca de la vida, la virtud y la interacción social o a reflexionar sobre temas profundos.

  • Los textos instructivos o didácticos, como Proverbios, eran escritos generalmente usando a un niño o joven («mi hijo») como el lector involucrado. Estos textos de expresión franca, exhortan al lector a una conducta recta, a demostrar interés en temas como: moral personal, ética de trabajo, elección de carrera o respeto hacia los compañeros.

  • Los textos reflexivos, como Job, son dirigidos a un lector más maduro, uno que reconoce que el mundo no es siempre como debería de ser. Estos lamentan las enfermedades sociales y lidian con temas complejos.

  • Estas categorías no son mutuamente exclusivas. Eclesiastés lidia con la injusticia y perversidad de la vida, pero también instruye al lector. Podríamos clasificar a Proverbios como un libro de trabajo para un comienzo o un curso de «pregrado», siendo Eclesiastés un texto avanzado o un «programa de posgrado». 4. Los textos de sabiduría pueden guiar al lector directamente, como lo hace Proverbios y Eclesiastés o poseer una estructura narrativa, como Job.

  • Los textos de sabiduría pueden ser presentados en prosa (como la mayor parte de Ec) o en forma poética (como la mayor parte de Job).

  • Los textos didácticos generalmente emplean principios sencillos de doble postura y paralelismo (como en Proverbios), mientras que textos reflexivos son generalmente más complejos en su estructura (como en los discursos poéticos más problemáticos de Job). Otras naciones también tenían literatura sapiencial. Unos pocos ejemplos del antiguo Cercano Oriente son:

  • Egipto La instrucción de Vizier Ptah-hotep (Dinastía V, aprox. 2500-2350 a.C.): Un antiguo consejero instruye a su hijo en la forma en que debe conducirse en la vida.


La instrucción para Merikare (Dinastía X, aprox. 2106-2010 a.C,): Un faraón (aparentemente Khety III) inicia a su hijo en los principios de gobernar de manera apropiada y efectiva. Este texto, que refleja la confusión social del Primer periodo intermedio, afirma que Merikare tiene que ganar el respeto de los nobles solo mediante su gobierno para mantener su control en el trono.


Las protestas del campesino elocuente (la copia más antigua data de la Dinastía XII, aprox. 1963-1786 a.C,): Un campesino quien ha sido estafado de sus bienes ruega por justicia de parte de los altos oficiales, ganando finalmente su caso y una posición alta para sí mismo. El texto reflexiona sobre la naturaleza de la justicia y la importancia del discurso elocuente .


La instrucción de Amenemope (la copia más antigua data de la época entre los siglos X-VI a.C.): Este texto, el cual es sorprendentemente parecido a Proverbios 22:17-24:22, incluye una introducción y 30 secciones de enseñanza sobre la conducta sabia.


  • Mesopotamia


Textos de proverbios acadios<: Estos escritos contienen adagios y principios concisos del tipo que se hayan por todo el mundo. Por ejemplo, un proverbio declara que un ejército enemigo nunca se marcha de una ciudad cuyas armas son débiles (parecido al proverbio romano, «Si quieres paz, prepárate para la guerra»).


Consejos de sabiduría: Este libro acadio de consejo práctico, también se dirige al lector como «mi hijo». Ejemplos de estos consejos incluyen una advertencia a no casarse con una prostituta y una amonestación a que el administrador de una propiedad de un gobemante no debe ceder ante la codicia, La teodicea babilonio (aprox. 1100-1000 a.C.): Un sufridor cínico entra en disputa con un hombre quien defiende las ideas tradicionales de sabiduría. Originalmente, el texto incluía 27 estrofas, cada una con 11 líneas, sin embargo no todas permanecen intactas. Este escrito es por lo general, comparado con Job; de hecho, en ambas existen claras similitudes y marcadas diferencias.


El libro de Ahilar (hallado en el siglo V a.C., un papiro arameo, pero ubicado en Asiria y es posible que se haya compuesto originalmente en acadio): El texto describe la forma en que Ahiciar venció la adversidad de un sobrino intrigante e ingrato, evitó el cumplimiento de cargos falsos y comprobó ser él mismo el hombre más sabio de su época. El relato fue traducido a armenio y a ára-be, y el libro apócrifo de Tobit alude a él. El tema del hombre sabio que triunfa sobre la adversidad aparece también reiteradamente en la Biblia.


No podemos negar que tales similitudes existen; los israelitas no vivían en aislamiento cultural. Al mismo tiempo, sería un error considerar los textos bíblicos como solamente otra versión de la antigua sabiduría, En su ámbito total, complejidad interna y profundidad teológica, los textos bíblicos de Proverbios, Job y Eclesiastés son únicos en su género.






NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Proverbios 6. “Corazón, aliento, cuello e intestinos: antigua antropología hebrea”


El hebreo bíblico, como el español, utiliza partes del cuerpo de forma metafórica para expresar personalidad, emoción o decisión. El hebreo, sin embargo, no siempre alude a los mismos órganos que el español para expresar estas funciones. Una traducción textual de estos términos sería por lo general incomprensible en castellano e incluso una traducción menos «literal» tiene que recurrir a parafrasear para comunicar el punto determina-do. El lector podría tener dificultad ubicando el sitio donde la palabra hebrea, para una parte del cuerpo, aparece en los siguientes ejemplos:

  • • La palabra leb (generalmente traducida como «corazón») puede ser utilizada literalmente como el corazón físico (p.ej., Éx 28:29) o metafóricamente para varios aspectos de la personalidad. Con frecuencia leb indica el sitio de emociones particulares como: temor, lamento, arrepentimiento, gozo, consuelo, amor, enojo, etc. (p.ej. Sal 27:3; Pr 19:3). También puede referirse a funciones del pensamiento, como equivalentes a «mente».

  • Las palabras hebreas para «aliento» (ruah, neshamah) pueden referirse al ser interior de la persona (p.ej., Job 32:8; Pr 20:27). Por lo tanto, estas palabras son por lo general traducidas como «espíritu» o «alma». Sin embargo, un ruah de una persona puede también experimentar reacciones emocionales (Gn 26:35) y por consiguiente mostrar una conducta particular, tal como la testarudez (Dt 2:30).

  • Existen varias palabras en hebreo para cuello o garganta (p.ej., garon o nephesh). La garganta es el medio por el que una persona respira, come y, por así decirlo, recibe vida. Por lo tanto, la palabra nephesh, a pesar de que significa concretamente «garganta» generalmente es traducida como «vida», «alma» o incluso «persona». Estas palabras son, por lo general, usadas para expresar el carácter íntimo de un individuo. Como tal, el cuello o garganta pueden ser engañosos (Sal 9:5), mostrar arrogancia (ls 3:16), expresar determinación o testarudez (Sal 75:5) y alabanza a Dios (Sal 149:6). La nephesh puede referirse al temperamento amargado o irascible (Jue 18:25). Literalmente, los cuellos mos-traban metales y joyas preciosas (Cnt 1:10) así como el yugo de la esclavitud (Is 10:27). Entonces, figurativamente, el cuello o garganta podría decirse era para mostrar lo que una persona consideraba valioso (Pr 6:21), así como las consecuencias de su pecado Lm 1:14).

  • Las palabras para estómago o vientre (p.ej., beten) pueden indicar el lugar de las emociones, tales como la provocación (Pr 18:8) y el deseo sexual (Cnt 5:4). Otros órganos que el hebreo bíblico usa en este sentido son el hígado, los intestinos y los riñones.


Proverbios 6, ilustra el uso descrito anteriormente. El versículo 16 declara de manera literal que hay siete cosas que son detestables para el nephesh (su propio ser) del Señor. El versículo 30 advierte que los hombres no desprecian al que roba para saciar su nephesh (garganta o hambre), mientras que el versículo 32 declara que el adúltero destruye su propio nephesh (vida o alma). El versículo 14 señala que el individuo que trama el mal tiene la perversidad en su leb (corazón o mente), mientras que el versículo 32 afirma que el adúltero carece de leb (buen juicio).


Las enseñanzas de los sabios hebreos son formuladas en términos que algunas veces son ajenos al lector moderno, sin embargo, cuando éstas se entienden en sus propios términos, crean una imagen convincente del ser humano como un conjunto de capacidades y necesidades físicas, emocionales y espirituales. Todo hombre, mujer, niño o niña es una combinación integral de cuerpo y alma; los aspectos emocionales o intelectuales de la vida, simplemente no pueden ser separados de la naturaleza de la persona como un todo.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Proverbios 8. “Maat y la dama Sabiduría”


En el antiguo Egipto, Maat era el principio abstracto de la verdad, el orden, la justicia y la armonía, así como el nombre de la diosa que personificaba esas virtudes. Los reyes debían imponer la práctica del Maat para asegurar un largo reinado (cf. Pr 8:15-16). Cuando Maat dominó en la tierra, los egipcios creyeron, el Nilo se desbordó de manera apropiada para asegurar buenas cosechas, hubo justicia para todos y las clases sociales coexistieron en armonía. Cuando Maat fue ignorado, la tierra cayó en el caos, el crimen y la ruina. Algunas pinturas fúnebres representan una balanza en un lado de cual está el corazón de un hombre que acaba de morir y en el otro lado una pluma, que representa a Maat. Si la balanza está equilibrada, el alma del difunto entra al paraíso del reino de Osiris. Si el corazón del individuo fallaba la prueba, un monstruo llamado el Devorador estaba preparado para comer su alma.


Los eruditos, naturalmente se preguntan hasta qué punto el concepto egipcio de Maat, influenció el pensamiento israelita acerca de la justicia y el orden en la sociedad. Específicamente, la personificación femenina de la Sabiduría en Proverbios 8, se ha sugerido que se derivó de la diosa Maat. Es importante, por supuesto, comprender que Israel no vivía aislada; por el contrario, la Biblia habla mucho acerca de las influencias egipcias sobre Israel. La estadía en Egipto, obviamente fue un tiempo en el que Israel estuvo expuesto a la cultura y religión egipcia, y la época de Salomón fue también un periodo de intercambio cultural cercano entre estas dos sociedades.


No obstante, es difícil proponer una línea de influencia directa desde Egipto hasta Israel en los temas de orden, justicia o Maat. Tanto Israel como Egipto, comprendían que la justicia y la armonía son necesarias para que la vida funcione sin problemas. Sin embargo, la Sabiduría, en Proverbios 8, es una personificación, no una diosa. Ella ejemplifica el orden y la justicia que Dios ha construido en la creación. La dama Sabiduría aparece en otras partes en Proverbios; por ejemplo, en 1:20-33 ella apela al pueblo a prestar atención a sus enseñanzas y de este modo hallar la vida. La personificación de la sabiduría corno una dama que invita a su pueblo a seguirla es una idea claramente israelita, sin ninguna analogía con la enseñanza egipcia.





TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Proverbios 11. “Justicia y fraude en el himno a Shamash”


El deseo de justicia e imparcialidad es un rasgo humano universal. Ninguna sociedad puede funcionar eficientemente cuando prevalece la injusticia y el fraude. En efecto, pueblos de todo el mundo han creído por largo tiempo que la justicia no es meramente una institución humana sino la voluntad celestial. En el antiguo Cercano Oriente, virtualmente todas las personas creían que las obligaciones morales les eran impuestas desde el cielo. Aun cuando solo Israel tenía la ley de Dios, sería un error decir que las otras religiones antiguas carecían o ignoraban las enseñanzas morales.


Un ejemplo particularmente claro aparece en un himno atadlo a Shamash, el dios sol. Debido a la creencia de que el sol tenía que ser un ojo que todo lo ve, que miraba desde arriba los asuntos de la especie humana, no es de sorprender que Shamash, en particular, sería asociado con la justicia. En el himno, se alaba a Shamash por aclarar las obras de la humanidad. En particular, el himno declara que el dios ve y juzga a cualquiera que invierta en un plan de negocio turbio, que cometa fraude usando balanzas inexactas, que evite mediante engaño el pago completo de una deuda o que haga juicios sin base alguna. Ese tipo de personas, insiste el himno, verá desaparecer todas sus ganancias.


Proverbios 11:1 declara, «El Señor aborrece las balanzas adulteradas, pero aprueba las pesas exactas». El hecho de que la Biblia no es el único texto antiguo que habla en tales términos en cuanto a la justicia, no rebaja el lugar de la Escritura como revelación especial de Dios. En efecto, es precisamente en este punto que la enseñanza bíblica choca con la sabiduría de los gentiles: La Biblia afirma lo que es mejor en las enseñanzas de los sabios de las otras naciones, mientras evita la superstición y degradación que acompaña al paganismo. Por consiguiente, 1:7 puede recomendar a todos sus lectores que el temor del Señor es la única plataforma de lanzamiento válida en la búsqueda de sabiduría. Sus palabras afirman el deseo de justicia de los gentiles, sin embargo, reafirma que este anhelo es alcanzado plenamente al volverse al Dios de Israel.





NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Proverbios 14. “El pobre y el afligido en la antigua literatura sapiencial”

La literatura sapiencial del Antiguo Testamento tiene mucho que decir acerca del pobre y el afligido. Se atribuye la pobreza a diversas causas en sus pasajes. En muchos proverbios, por ejemplo, se representa como un estado que alguien trae sobre sí mismo mediante la vagancia, la prisa, la falta de disciplina o el consumo excesivo o indisciplinado. Sin embargo, otros textos en Proverbios y Job afirman que la escasez puede ser atribuida a la injusticia en las manos de personas codiciosas o corruptas (cf. Job 24).1 La pobreza puede causar pena (Pr 31:7), abandono o vulnerabilidad (18:23) y puede conducir al crimen.


Aquellos quienes tienen el privilegio de ocupar una posición de prosperidad se les exhorta continuamente a apoyar al pobre y a no oprimirlo para no agravar sus aflicciones. Los opresores del necesitado en efecto ofenden a Dios su Hacedor, mientras quienes son misericordiosos con el menos afortunado lo honran a él (14:31). Una marca de los justos es su preocupación por los menos privilegiados (Job 29:12-17; Pr 29:7), y a los gobernantes en particular se les exhorta a demostrar compasión hacia e! necesitado (28:3). Es sorprendente que las personas en posiciones de poder quienes escribieron la mayor parte de la literatura sapiencial de Israel no presentaron al pobre como inmoral o de segunda clase, sino como a vecinos con necesidad de misericordia. Por otra parte, no existe ninguna indicación de que los necesitados sean necesariamente más piadosos; después de todo, la pobreza nunca fue presentada como un ideal para la sociedad israelita (Dt 15:4).


Los pobres no son las únicas víctimas de opresión, incluso el rey de Israel sufrió aflicción en manos enemigas (Sal 94:2,16-17; cf. Ec 10:7). Ante tal adversidad, ya sea que uno sea un rey privilegiado o un empobrecido mendigo, la Escritura indica que la respuesta adecuada es la fe en el Señor, el Juez justo sobre toda iniquidad e injusticia. Sobre todo, una persona justa debe ser dedicada al Señor sabiendo que es mejor ser una persona pobre pero íntegra, que alguien próspero pero opresivo u orgulloso (Pr 28:6,11).






TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Proverbios 20. “La instrucción de Anii”


Una cantidad de textos antiguos se les describe como «literatura sapiencial» debido a que dan consejo al lector en cuanto a cómo vivir una vida prudente.' Algunos tienen semejanza con Proverbios, ponen de manifiesto que la búsqueda de virtud era un fenómeno generalizado en el antiguo Cercano Oriente. Estos textos incluyen, las instrucciones de Anii, un escritor que data de la Dinastía XVIII de Egipto. El texto da a entender que fue escrito por el escriba Anii y se ubica en el contexto de la clase media egipcia. Al igual que el libro de Proverbios, Anii:

  • exhorta al lector a evitar las bebidas alcohólicas y advierte sobre la vergüenza de embriagarse en público (véase Pr 20:1).

  • afirma que un individuo debe evitar la compañía de hombres alborotadores y violentos (véase v. 3).

  • aconseja no tomar venganza, en su lugar recomienda al lectora buscar la ayuda divina (cf. v. 22).

  • advierte al lector que se mantenga alejado de la «mujer desconocida», la prostituta o la adúltera (Pr 6:23-35).


No sorprende que muchas de las otras amonestaciones en Anii son diferentes a las de Proverbios. Por ejemplo, Anii exhorta al lector a mantener la devoción formal externa que los dioses demandan (ofrecer sacrificios, mostrar reverencia ante los ídolos, etc.), sin embargo, en una manera superficial que es totalmente diferente a la piedad sincera de Proverbios. Anii tiene también algunos consejos agradables para la vida diaria, como una advertencia a los esposos a no fallar en mostrar agradecimiento a sus esposas por el manejo de los asuntos del hogar.


Una curiosidad de Anii es que termina con una discusión entre Anii y su hijo Khonshotep, que se quejó de que pocas personas son capaces de mantener la vida virtuosa que Anii prescribe. Anii rebate que incluso una bestia puede ser amaestrada; la excusa de Khonshotep no perdurará.





TEXTOS Y ARTEFACTOS ANTIGUOS


Proverbios 22. “La enseñanza de Amenemope”


Organizado en 30 capítulos de diferentes extensiones, la enseñanza de Amenemope es un texto egipcio que probablemente data de la época de Ramsés. Está preservado completo en un papiro albergado en The British Museum, así como en varios fragmentos que aparecen en otras colecciones. En este texto, Amenemope instruye a su joven hijo en la conducta apropiada y el pensamiento de un hombre ideal. Él debe ser una persona generosa, satisfecha, de confianza, serena, conciliadora hacia sus superiores y que honre a su dios.


Los eruditos han encontrado sorprendentes paralelismos con la enseñanza de Amenemope en el libro de Proverbios, especialmente en los capítulos 22 y 23. El capítulo 1 de Amenemope comienza con un mandato similar a aquel en Proverbios 2:2 de entregar el oído a la sabiduría y el corazón al entendimiento (cf. 22:17). Ambos actúan advirtiendo contra la expansión ilegal de las propiedades de uno mediante la remoción de las piedras limítrofes que señalaban la frontera de un campo (Amenemope, VII. 11-14; Pr 22:28; 23:10). Ambas advierten contra el robo al pobre (Amenemope, VII. 4-5; Pr 22:22), contra la asociación con personas irascibles (Amenemope, XI. 12-14; XV. 13-14; Pr 22:24-25), contra la glotonería en la mesa de un oficial (Amenemope, XXIII. 13-20; Pr 23:1-3) e indican que no debe comerse la comida de un acaparador (Amenemope, XV. 9-12; Pr 23:6-8). Ambos señalan la tendencia de los ri-cos a extender sus alas y volar lejos como los pájaros (Amenemope, X. V 4-5; Pr 23:4-5) y resaltan que la reputación de una persona es más valiosa que la riqueza (Amenemope, XVI. 11-12; Pr 22:1), que el competente servirá a los gobernantes (Amenemope, XXVII. 15-17; Pr 22:29) y que la generosidad es la respuesta apropiada hacia el pobre (Amenemope, XVI. 5-10;-Pr 22:9). De hecho, muchos eruditos proponen que la división de Amenemope en 30 capítulos es mencionada en la versión hebrea original del versículo 20.


Es muy posible que el escritor de estos proverbios haya incorporado material de sabiduría de otras fuentes, como Amenemope, cuando compilaba su trabajo. Sin embargo, esto no niega la naturaleza inspirada del texto bíblico. El compilador de Proverbios fue capaz de utilizar esos elementos literatura sapiencial foránea que demostraban una moralidad y justicia apropiadas, mientras mantenía que la verdadera sabiduría siempre comienza con el «temor del Señor» (1:7).






NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Proverbios 23. “La familia israelita”


Los asuntos domésticos abundan en el libro de Proverbios, una indicación de que la familia jugaba un papel esencial en el desarrollo de la sabiduría sapiencial, tan-to en el sentido bíblico como en e! no bíblico. Aunque el hombre sabio tiene una función institucional en igualdad de condiciones que el sacerdote y el profeta (Jer 18:18), Proverbios ilustra el contexto familiar de la instrucción religiosa y ética. El concepto de familia tenía una definición de más alcance en el antiguo Israel que en los términos modernos occidentales. La unidad fundamental era el hogar (en hebreo bet av; lit., <la casa del padre»), el cual incluía un patriarca con su esposa, sus hijos y las esposas de éstos, sus nietos y cualquier otro dependiente.


Las exhortaciones paternales hacia el hijo, proveen la forma literaria para Proverbios 23:13-28. Esta forma tan antigua de instrucción padre-hijo fue muy generalizada en el antiguo Cercano Oriente, como en las Instrucciones mesopotámicas de Shuruppak (a mediados del tercer milenio a.C.), en el que el héroe, Shuruppak, inicia su enseñanza al declarar, «Mi hijo, yo te instruiré». Además, el uso del castigo físico para la formación moral de un niño recomendado en los versículos 13-14 tiene un análogo en el relato arameo de Ahiqar (siglos VII-VI a.(.) que de manera similar exhorta al lector a disciplinar a su hijo con la vara. Estas similitudes reflejan el gusto internacional por la literatura sapiencial y la familiar responsabilidad por la educación religiosa y ética (cf. Dt 6:6-7; Pr 4:1-4). Aun así, la sabiduría bíblica, especialmente aquella presentada en Proverbios, posee características distintivas:


  • La educación en Proverbios está enfocada en la familia y tiene en mente el bienestar del individuo. En contraste, la educación griega estaba enfocada en el gimnasio y tenía en mente el bienestar de la ciudad-estado (polis).

  • La educación en Proverbios está principalmente dirigida a la virtud moral y espiritual en vez de hacia la preparación vocacional. En contraste, algunos textos egipcios sobre la sabiduría están principalmente preocupados en preparar a un joven para trabajar en el gobierno o como un escriba.

  • La educación en Proverbios no se enfoca en ninguna clase social en particular. La literatura sapiencial egipcia, por otro lado, estaba en su mayor parte dirigida a la elite.

  • La educación en Proverbios comienza con el temor a Dios como la fuente y meta de toda la sabiduría. Este enfoque no tiene paralelo en otros textos antiguos.






NOTAS CULTURALES E HISTÓRICAS


Proverbios 26. “Perros en el mundo antiguo”

En Proverbios 26:11, se dice que un necio vuelve a su necedad como un perro a su vómito, y en el versículo 17, Salomón señala, ¡posiblemente por su experiencia de la infancia!, que es peligroso agarrar a un perro por las orejas. Estas declaraciones serán igualmente ciertas tanto con perros salvajes como domesticados. Sin embargo, con frecuencia se hace la pregunta: ¿Los israelitas tenían perros como mascotas?


Los perros fueron domesticados por primera vez en tiempos prehistóricos. Un lugar llamado Ein Mallaha en el norte de Israel ofrece la más antigua e indiscutible evidencia arqueológica de perros domesticados (aprox. 9600 a.C.), aunque puede haber un lugar más antiguo en la Cueva de Palegawra en Irak. Aun así, muchos perros en el antiguo período bíblico eran salvajes, y naturalmente los antepasados los miraban con temor y desprecio. La descripción de los perros en la Biblia es sumamente negativa (p.ej., 1S 17:42-43). Son descritos como carnívoros errantes que cazaban en manadas, incluso dentro de las ciudades (18 14:11; Sal 22:16). Tener el cadáver de una persona devorado por los perros era una suerte fatal (1 R 21:19), y el epíteto «perro» era insultante (2R 8:13), si no humillante (2S 3:8), implicaba que un individuo era despreciable (1S 24:14) o malvado (Sal 22:16). De hecho, la referencia a un perro en Deuteronomio 23:18 se refiere probablemente a un prostituto.


Otras culturas antiguas veían a los perros de manera más positiva. En Mesopotamia, los perritos eran usados en ritos de purificación y sanidad.' En Persia, los perros eran reverenciados. Asimismo, algunos perros en Egipto eran considerados sagrados y muchos fueron momificados. Durante el período persa, la ciudad filistea de Ascalón mantuvo un cementerio de más de 1.000 fosas llenas de perros cachorros cuidadosamente enterrados, sin embargo, el significado y función de este lugar de entierro es difícil de interpretar. En el mundo greco-romano los perros eran domesticados con frecuencia, como lo confirma una conversación entre Jesús y una mujer fenicia (Mt 15:26-27), así también por los jarrones griegos con pinturas de cazadores con sus perros a su lado. Un letrero en latín hallado en Pompeya dice cave canem («cuidado con el perro»).


No se sabe si a los antiguos israelitas les desagradaban los perros más que a otros pueblos. Muchas referencias bíblicas a los perros son negativas, pero puede ser más por accidente que un reflejo de la manera en general cómo se sentían los israelitas en relación a estos animales. Hay referencias ocasionales positivas a los perros (Job 30:1). En aras de comparación, podríamos observar que no se menciona nada de lato» en el hebreo bíblico, a pesar de que los gatos fueron domesticados en Egipto y tenían que haber sido conocidos en Israel. Puede ser una coincidencia el hecho de que los gatos nunca se mencionan en el Antiguo Testamento (aunque hay una referencia a los gatos en los apócrifos en Baruc 6:22). La realidad es que no podemos decir con exactitud cómo los antiguos israelitas miraban a los perros (o gatos) en general o qué tan común era tener tales animales en la casa.


(Biblia de Estudio Arqueológica. Vida)