Capítulos


Capitulo 1. CRISTO EN MEDIO DE LA IGLESIA

    La Revelación, etc. (1). "La", no "una", como para indicar su especial importancia. "Las cosas que deben suceder pronto" declara específicamente el carácter profético del libro. 

    Es la Palabra de Dios (2). Tuvo su origen en Dios; fue dada a Cristo, y enviada por conducto de un ángel a Juan, quien la escribió y la envió a las siete iglesias y por medio de éstas a toda iglesia. Así, pues en realidad Cristo es el autor, y Juan solamente el amanuense. 

    Bienaventurado el que lee, y los que oyen (3). El libro comienza y termina (22:7) con la afirmación de que hay bendición en leerlo. Esto incluye tanto a los que lo leen personalmente, como a los que escuchan su lectura pública en la iglesia. En aquellos días los libros eran pocos y caros, y muchos tenían que depender de la lectura pública para su conocimiento de las Escrituras. La amplia circulación de las Biblia impresas en el día de hoy no anula la necesidad y el valor de tal costumbre. Dios proponía que SU Palabra fuera leída y explicada con regularidad en las iglesias.

    El Tiempo Está Cerca  (3). "Vengo pronto" se repite cinco veces en el libro: una vez a Pérgamo, una a Filadelfia, y tres veces en el último capítulo. Han pasado ya casi dos mil años, y todavía El no ha venido. Pero visto sobre el telón de fondo de la eternidad, mil años es como un día. Algún día El vendrá con rapidez catastrófica, y hay bendición en mantenernos siempre listos para estar en Su presencia. Jesús vino a SU debido tiempo. Vendrá otra vez a la hora fijada.  

    Cristo el Príncipe de los Reyes de la Tierra (5). Esto afirma Su supremacía incondicional sobre el mundo. No siempre parece ser así, Los reyes Le han desafiado y siguen desafiándole. Aun hoy día, monstruos infernales hay en tierra como gobernantes entre los hombres. Pero su suerte es inevitable. El reino de Satanás una vez ofreció y que Cristo rechazó, El todavía lo tomará, como El quiere y no como quiso Satanás. Los redimidos de todos los tiempos, las almas en el Paraíso t los santos ahora vivos, todos anhelan aquel gozoso día.

    El Tributo de Alabanza (5, 6). Cuán a menudo prorrumpe el N.T. en adoración espontánea como esta. Cuán admirable sería que todos nos sintiéramos así. Si en los más íntimo de nuestro corazón pudiéramos aprender a anhelar la gloria de Dios primero, por encima de todas las cosas, esto agradaría a Dios, El de seguro tendría mayor interés en conceder lo que pidiéramos para nuestras propias necesidades.    

    Viene con las Nubes (7). Al comienzo mismo del libro el escritor, vislumbrando más allá de los días de conflicto, se adelante hasta el gran clímax de sus visiones, las segunda venida del Señor. Esta se menciona una y otra vez. A cinco de las iglesias se les recuerda que El "viene", para juzgar o para premiar; pero la referencia es principalmente a la gloriosa consumación de la Segunda Venida, evento tan real para la mente del Apóstol, que le parecía muy cercano. "Con las nubes"; El se fue en una nube, y de la misma manera volverá (Hech 1:9, 11). Jesús mismo dijo que Su venida sería en las nubes (Mat 24:30; 26:64). Quizás sería prudente refrenarnos de explicar que esto no significa lo que dice. Y su venida sera "como ladrón" (3:3; 16:15). Una y otra vez se nos dice que el mundo y los cristianos desprevenidos serán tomados por sorpresa (Mat 24:43; 1 Tes 5:2; 2 Ped 3:10).

    Alfa y Omega (8) Estas son las letras primera y última del alfabeto griego. Jesús así se denomina trea veces: aquí, 21:6, y 22:13. El Primero y el Último, el Principio y el Fin, el Eterno, el que Vive, que vive para siempre, para siempre jamás, desde la eternidad hasta la eternidad. Por lo tanto, El conoce el futuro, y mira todas las cosas a la luz de su resultado final. 

    El día del Señor (10). Difícilmente puede significar otra cosa que el "primer días de la semana" (Hech 20:7; 1 Cor 16:2), día en el cual los cristianos se reunían para conmemorar la resurrección del Señor, y día santificado para siempre por el evento más trascendental de toda la historia. Así como se había guardado el día séptimo en conmemoración de la Creación, el día primero celebra la Redención.    

    La Visión del Cristo (13 - 18). Cabello blanco como la nieve, ojos como fuego, pies como bronce, una espada en su boca, su rostro como el sol, y voz como de rugido de océano. Tal es el aspecto bajo el cual el manso humilde Salvador de los Evangelios se presenta ahora a su Iglesia y con su Iglesia, ceñido para la batalla. Es un guerrero, un conquistador, con enemigos desesperados por delante. Es un llamamiento a Sus seguidores, a que tengan confianza en Su dirección. No solamente esto: hay también una amonestación severa y apremiante a la Iglesia, de que El no tolerará la tibieza ni la infidelidad.   

    Los Ángeles de la Iglesias (2). Cada carta se dirige no a una iglesia sino al ángel de la iglesia. ¿Quiénes eras los "ángeles"? Algunos cree que hayan sido mensajeros enviados por las iglesias para que visitaran a Juan. Otros, que era los pastores para que visitaran a Juan. Otros, que eran los pastores de las iglesias; o contrapartes celestiales de las iglesias; una personificación de las iglesias; o los ángeles guardianes de las iglesias. La palabra "ángel" aparece repetidamente en el libro, y en la mayoría de los denota de manera inequívoca seres sobrenaturales al servicio de Dios o de Satanás. Si los principales pastores eran los "ángeles", luego Juan mismo sería "ángel de la iglesia de Efeso"    


Capítulos 2 y 3. LAS CARTAS A LAS SIETE IGLESIAS

    Las Siete Ciudades. "Asia" era la provincia romana que abarcaba la parte oeste de Asia Menor. Efeso era su principal ciudad. Esmirna estaba a unos 80 km. al norte, y Pérgamo otro tanto más. Tiatira estaba65 km. al sureste de Pérgamo; Sardis, otros 55 km. al sur, y Filadelfia otros 50 al sureste. Laodicea estaba 50 km. al sureste de Filadelfia, y 160 al este de Efeso. Unía a todas ellas un gran carretera triangular. Eran las principales ciudades de sus distritos respectivos, y las iglesia eran, sin duda, bien representativas de todas las de Asia. De las siete, solamente Efeso aparece en otras partes de la historia novotestametaria. Allí había hecho Pablo su obra más grande, y tres de sus Epístolas se relacionan con esa iglesia: la de Efesios y las dos a Timoteo. Tiatira se menciona como hogar de Lidia (Hech 16: 14). Laodicea recibió una carta de Pablo (Col 4:13-16), y estaba íntimamente relacionada con la iglesia de Colosas.  A las otras cuatro no se les menciona en ninguna otra parte del N.T. 

    Las Religiones Prevalecientes en las Siete Ciudades. Predominaba el culta a Diana, cuyo templo en Efeso era en aquel tiempo una de las siete maravillas del mundo. Luego había el culto del Emperador, con su centro principal en Pérgamo. Cibele en Esmirna y Sardis, y Artemis en Tiatira, eran deidades similares a Diana. El culto del Emperador era la religión del Estado del Imperio Romano, y no rendir homenaje al Emperador era señal de deslealtad. El culto de Diana era acompañado de las formas más bajas de excesos inmorales. En los 40 años desde que Pablo había introducido en Efeso el Evangelio, el cristianismo se había extendido grandemente, y había minado seriamente estas religiones. Unos diez años después estas cartas, Plinio escribió al emperador Trajano que en esta religión los cristianos eran tan numerosos que los templos paganos se veían casi desiertos.      

    El Aspecto de las Siete Iglesias. Dos eran muy buenas: Esmirna y Filadelfia. Dos eran muy malas: Sardis y Laodicea. Tres eran en parte buenas y en parte malas: Efeso, Pérgamo y Tiatira.
    Las iglesias buenas de Esmirna y Filadelfia se componían de gente humilde, y eran perseguidas.
    Las dos iglesias malas, Sardis y Laodicea, incluían a las clases dominantes. Estas ciudades, vistas como entidades, se habían hecho cristianas, pero eran todavía paganas en su manera de vivir. 
    De las tres que eran en parte buenas y en parte malas, Efeso era ortodoxa pero se había vuelto indiferente. Pérgamo era herética, pero fiel al nombre de Cristo aun hasta el martirio. Tiatira era herética, pero celosa, y crecía. 

    La Herejía. Se relacionaba con la "fornicación", y con " comer lo sacrificado a los ídolos". El vicio sexual era parte del culto pagano, y era reconocido como cosa correcta en las fiestas paganas. Las sacerdotisas de Diana y otras similares eran prostitutas públicas.
    El problema había perturbado a las iglesias gentiles desde su comienzo. La carta circular de los apóstoles en Jerusalén a las iglesias gentiles (Hech 15), casi 50 años después de su fundación, aun cuando era tolerante en muchas cosas, insistía específicamente en que los cristianos se abstuvieran de estas prácticas licenciosas. 
    Mientras tanto grandes multitudes de paganos se habían hecho cristianos, y habían introducido algunas de sus ideas en su nueva religión. Los atractivos voluptuosos del culto de Diana apelaban enormemente a la naturaleza humana, y no era cosa fácil que lo abandonaran aquéllos que se habían acostumbrado a él. Naturalmente, hubo toda clase de esfuerzos para armonizar etas prácticas paganas con la religión cristiana. Muchos profesados maestros cristianos, y que alegaban tener inspiración divina, activamente abogaban a favor del derecho de la libre participación en las inmoralidades paganas.
    En Efeso, los pastores cristianos en masa excluían a tales maestros. Peor en Pérgamo y Tiatira, aun cuando no hemos de pensar que el cuerpo principal de los pastores, enseñaban tal doctrina, sin embargo toleraban dentro de sus filas a los que sí la sustentaban.      

    Cada carta consistía del libro entero, con un breve mensaje especial a cada iglesia. Suponemos que se hayan hecho siete ejemplares del libro, enviándose una a cada ciudad.
    El mensaje especial para cada iglesia comienza con "Yo conozco tus obras" y termina con una promesa para "el que venciere", y "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias". Esta última era una expresión era una expresión favorita de Jesús (Mat 11:15; 13:9; Mar 4:9, 23; Luc 8:8; 14:35).
    El carácter de cada iglesia determina el aspecto especial de la personalidad de Cristo que El presenta hacia esa iglesia; la admonición severa, o el consuelo amoroso, según sea el caso.
    A cinco de las iglesias, aun cuando El andaba continuamente en medio de ellos, les dice que El "viene", para juzgar o para premiar, sabiendo que el fijar sus mentes en aquel día en que estarán en Su presencia tendría efecto saludable. 

    La promesa "al que venciere", aun cuando derivan su colorido de la situación en cada iglesia, y son hasta cierto punto místicas, tienen que ver principalmente con las glorias del cielo: al árbol de la vida, la corona de vida, la inmunidad a la muerte segunda, el maná escondido, el nuevo nombre, la estrella  de la mañana, la autoridad juntamente con Cristo sobre las naciones, el vestido blanco, el nombre escrito en el libro de la vida, y confesado delante de Dios y de los ángeles; la columna en el templo de Dios, el nombre de Dios, de Cristo y la Nueva Jerusalén escrito sobre él, y el sentarse con Cristo en Su trono. Casi todos éstos se refieren a la vida eterna que Cristo vino a dar. En los días de Su carne, Jesús había hablando de ella incesantemente, y el anhelo de los hombres por ella era el motivo al cual incesantemente apelaba. 

    La Arqueología y las Siete Iglesias. Efeso fue excavada por el inglés Wood en 1869-74; por el Museo Británico, 1904-5; y por una expedición austriaca, 1897 y 1903. Fueron descubiertas las ruinas del templo de Diana, del teatro, del estadio y de algunas calles. También se hallaron los restos de un baño romano, de uno 10.000 metros cuadrados, construido enteramente de mármol y dividido en muchos departamentos: salones al vapor, salones fríos, y de descanso; evidencia del lujo y de la magnificencia de la ciudad. También fue hallado un templo que contenía una estatua cinco veces al tamaño natural, de Domiciano, el emperador que se titula "Dios", que había desterrado a Juan. Pérgamo ha sido, excavado por una expedición alemana, que halló las ruinas del templo de Augusto, y también el gran altar de Júpiter. Unos u otro de estos puede haber sido el "trono de Satanás". Sardis fue excavado por la Universidad de Princeton, 1909-14. Se hallaron las ruinas de un templo de Cibele, y también de una iglesia cristiana. En las ruinas de las otras ciudades nada se ha hallado que se relaciones con las Siete Cartas.     

    Significado Típico de las Siete Iglesias. Algunos creen que las siete iglesias representan siete etapas de historia eclesiástica, tomando las iglesias en el orden en que se mencionan, y los sucesivos períodos de historia de la iglesia en sucesión cronológica. 
     El libro mismo no dice que las siete iglesias representen siete épocas de la iglesia. Es una conclusión que se ha derivado de la comparación de los rasgos salientes de aquellas iglesias con ciertos rasgos característicos de la historia de la Iglesia.
    Otros creen que se necesita forzar mucho la historia de la iglesia para poder dividirla en siete épocas que correspondan al carácter de las siete iglesias, y dudan si el orden geográfico consecutivo en que se les nombre fue propuesto por Dios como cuadro del curso de la historia eclesiástica. Algunos consideran la interpretación como mera fantasía.

    Aquellos que sostiene esta interpretación difieren algo entre sí acerca de las épocas que representan. El siguiente es aproximadamente el paralelo que generalmente se sigue:
  • Efeso:  Época de Decadencia a fines de la edad apostólica.
  • Esmirna:  Época de Persecución; los primeros 300 años.
  • Pérgamo: Época Imperial, desde Constantino hasta el Papado.   
  • Tiatira: Época Papal, siglo 6 a. 16. O , la época papal, siglos 6 al 12.
  • Sardis: Época Papal, siglos 12 al 16. O, desde La reforma hasta comienzos del Metodismo. O, desde la Reforma hasta el tiempo presente.
  • Filadelfia: Época de la Reforma Protestante. O, la era misionera del siglo19. O, la Iglesia arrebatada en las nubes.
  • Laodicea: Desde el tiempo presente hasta le venida del Señor. O, el núcleo de la falsa iglesia durante la Tribulación. 
    Aparte de toda referencia a las siete iglesias, el bosquejo de la historia eclesiástica generalmente se da como sigue:
  • La Iglesia Apostólica: Siglo Primero.
  • La Iglesia Perseguida: Siglos segundo al cuarto.
  • La Iglesia Imperial: Siglos cuarto al quinto.
  • La Iglesia Papal: Siglos sexo al decimoséptimo.
  • La Iglesia Reformada: Siglos 16. hasta el tiempo presente.
    
    La Profecía Cumplida: "De entre las siete iglesias, solamente a dos se les condena de manera absoluta y sin esperanza de perdón: Sardis es muerta, y Laodicea es rechazada. En el día de hoy, estas dos ciudades se hallan desiertas y deshabitadas. Solamente a dos se les alaba sin reservas, de corazón y amorosamente: a Esmirna y a Filadelfia. Estas dos ciudades han conquistado y ostentado la gloria de ser campeones del cristianismo a través de los siglos. A otras dos se les dirigen alabanzas y cargos entremezclados: a Pérgamo y a Tiatira; ambas todavía existen como ciudades florecientes. Solamente una iglesia había de ser quitada de su lugar: Efeso, que fue trasladada a un lugar distante unos tres kilómetros, y es hoy día una aldea insignificante," - Sir William Ramsay.   

 LAS CARTAS A LAS SIETE IGLESIAS 

    La Iglesia en Efeso (2:1-7). Era la madre de las iglesias de Asia. Efeso era metrópolis y el centro comercial  de "Asia". Allí Pablo, 40 años antes, había alcanzado su mayor éxito. Allí se dice que Timoteo pasó la mayor parte de su tiempo. Luego vino Juan e hizo de Efeso su hogar. Mientras tanto, la iglesia había crecido enormemente, y había llegado a ser el centro tanto numérico como geográfico de los habitantes cristianos del Imperio Romano. Era una influencia poderosa en la ciudad, y una de las iglesias más famosas del mundo entero. 
    "El que tiene las estrellas en su diestra" (2:1). Posiblemente la iglesia se volvía un poco demasiado orgullosa de su fama y su poder. Aquí recibe una intimación de que se gloriaba en aquello que Cristo poco estimaba, y que El pudiera echarla abajo.
    Los falsos apóstoles (2:2) evidentemente eran hombres que reclamaban haber conocido a Cristo y tenes autoridad Suya a favor de sus enseñanzas, que parecen haber sido un intento de armonizar los excesos inmorales del culto a Diana con la profesión cristiana.  Los pastores, como cuerpo; se mantenían firmes contra estas enseñanzas. 
    "Has dejado tu primer amor" (4, 5). Esta era ka falta de ellos. No amaban a Cristo como Le habían amado antes. Esto Le dolía. Debiéramos amarle más y más conforme pasan los días. Amarle cada vez menos significa que vamos en dirección errada.
    "Los nicolaítas" (6). Se cree que eran una denlas sectas que proclamaban la licenciosidad como norma de vida. Algunos eruditos creen que la palabra "nicolaítas" sea la forma griega del hebreo, "Balaam", la cual relacionaría a los nicolaítas con "los que siguen la doctrina de Balaam" (2:14).
    "El árbol de la vida" (7) perdido en el Edén, será restaurado en el cielo (22:2, 14). Este es el premio de aquellos que vencen la tentación de los placeres pecaminosos.
    El sitio de Efeso ahora se halla desierto. Su candelero ha sido quitado. 

    La Iglesia de Esmirna (2:8-11). La Iglesia Atribulada. Para ésta no hay ninguna palabra de reprensión, sino solamente de amoroso consuelo. Esmirna era una ciudad magnífica, sobre un bahía hermosa, la rival más seria de Efeso. Tenía la orgullosa tradición de haber sido cuna de Homero.  
    El "ángel" de la iglesia, si estos ángeles eran los obispos que las presidían, era Policarpo. Ireneo, quien había conversado con Policarpo, dice que éste fue nombrado obispo de Esmirna por Juan mismo.
    "El que fue muerto, y vivió" (2:8). El poder de Cristo sobre la muerte sería el mayor consuelo de aquellos que ahora confrontaban la muerte. En Cristo, la muerte es la puerta a una tierra mejor. 
    "Tu pobreza" (9). La iglesia evidentemente se formaba de pobres, y no podía compararse en número, rango social o prestigio, con la de Efeso. Eran "pobres, pero ricos". La iglesia de Laodicea era "rica pero pobre".
    Los "diez días" (10). quizás signifique un plazo corto; o un plazo que tenía límite fijo. La persecución a que se refiere puede haber sido la de Domiciano, que fue breve, pero severa. O podría ser la de Trajano, que ya se acercaba. Alguno creen que los "diez días" representa las diez persecuciones imperiales. 
    La "corona de vida" (10). A Efeso le fue prometido "el árbol de vida"; a los fieles de Sardis, "el libro de la vida". Aun cuando las promesas eran diferente para individuos que habían vencido, en otro sentido Esmirna ha recibido una corona de vida. Ha sobre vivido, y es la ciudad más grande de Asia Menor. 

    La Iglesia de Pérgamo (2:12-17). Pérgamo era la capital política de "Asia"; una ciudad grande y antigua, centro literario, y sede principal de la cultura helénica. Era célebre por su biblioteca, inferior solamente a la de Alejandría. aquí fue inventado el pergamino, material muy-superior al papiro egipcio, cuando el rey de Egipto, celoso de la fama literaria de Pérgamo prohibió la exportación de papiro a esa ciudad. El nombre del pergamino es una forma de nombre de la ciudad, "Pergamena".    
    "El trono de Satanás" (2:13). ¿Qué era? posiblemente esto: Pérgamo, como capital política de la provincia, era la sede del culto del Emperador, en donde era obligatorio ofrecer incienso ante la estatua del Emperador como a Dios. La negativa de los cristianos de hacer esto entrañaban el cargo de deslealtad, y a menudo la muerte. Además, había en Pérgamo un gran altar a Júpiter, y un templo famoso a Esculapio, el dios sanador, al cual se adoraba bajo la forma de una serpiente. Cualquiera de estos tres, o todos ellos, hacía de Pérgamo un centro notorio de paganismo y de maldad.
    "Antipas" (2:13).  Probablemente hay sido uno de los principales pastores, que se haya negado a adorar al Emperador. Su heroico martirio había dado buen nombre a la iglesia.
    "La doctrina de Balaam" (2:14). En Núm. 25 se cuenta que los israelitas fornicaron con las mujeres madianitas, y en Núm. 31:16 se dice que esto lo hicieron aconsejados de Balaam. Así también en Pérgamo, algunos maestros aconsejaban a los cristianos que participaran de los vicios sexuales del culto pagano. NO creemos que hayan enseñado, eso la mayoría de los pastores, pero toleraban a los que sí lo hacían, y en esta forma sancionaban tal enseñanza. 
    El "maná escondido" (2:17) es Cristo mismo (Juan 6:49, 51), escondido del mundo hasta el tiempo de Su aparición. 
    El "nombre nuevo" en la piedra blanca (2:17), que conoce solamente su poseedor. Los 144.000 cantaban un nuevo cántico (14:3), que solamente ellos sabían. El jinete del caballo blanco (19:2) tenía un nombre que solamente él entendía. Quizás signifique que la nueva fase de la existencia a que somos destinados satisfará más allá de cuanto soñáramos en este mundo.    

    La Iglesia en Tiatira (2:18-29). La iglesia de las componendas. Tiatira era célebre por su magnífico templo de Artemis, otro nombre de Diana. Era el hogar de dos mujeres - Lidia y Jezabel - de carácter muy diferente.
     "Ojos como de fuego, y pies como latón fino" (18). Cuando el manso Salvador así se presenta a una de Sus iglesias, algo debe de haber de malo. ¿Qué  era? Toleraban a Jezabel. 
    "Tus obras postreras, más que las primeras" (19). En contraste con Efeso, que decaía, Tiatira avanzaba. Crecía, pero de mala manera; mediante la componenda.
     "Jezabel" (20-24);  ¿quién era? Probablemente una hermosa pero abominable seguidora de Diana, que tenía dones de dirigente y a quien seguía gente influyente de la ciudad. Atraía por la causa creciente del cristianismo, se había afiliado a la iglesia, pero el mimos tiempo clamaba se inspirada en tales enseñanzas. Se le llama "Jezabel" por cuanto así como la demoníaca esposa de Acab quien había introducido en Israel las abominaciones del culto de Astarte (1 Reyes 16), esta mujer introducía las mismas viles costumbres en la iglesia cristiana. No hemos de pensar que todos los pastores de Tiatira aceptaban sus enseñanzas; pero, queriendo ser liberales, y con tal de traer a la Iglesia a algunas personas influyentes, recibían a esta mujer en el redil cristiano y la aceptaban como pastor juntamente con ellos mismos. Así, pues, como maestra cristiana reconocía, podía ella predicar su vil doctrina. Por esto Tiatira recibe de su Señor una reprimenda hiriente, en la cual él indica que el dominio cristiano del mundo jamás vendrá por medio de la componenda. 

    La Iglesia en Sardis (3:1-6). La iglesia muerta, aun cuando tenía gran reputación. Bajo Creso, en el siglo sexto antes de Cristo, Sardis había sido una de las ciudades más ricas y más poderosas del mundo. En los tiempos romanos todavía era una ciudad famosa. Su conversión a Cristo había hecho una profunda impresión en toda aquella parte del mundo. Pero era solamente nominal. Todavía se apegaban a sus inmundicias paganas. Solamente "unos pocos" (4) eran verdaderamente cristianos. En el celo, la iglesia como tal era borrada de los libros; pero aquellos pocos nombres ser retenían escrupulosamente. 
    "Andarán conmigo en vestiduras blancas" (4). El blanco es la librea del cielo, el símbolo de la pureza.  Sus ciudadanos vestirán de blanco (3:18; 19:11). Los 24 ancianos vestían de blanco (4:4), como también los mártires (6:11). Las multitudes redimidas usaban vestidos blancos (7:9), blanqueados en la sangre del Cordero (7:13, 14). En la Transfiguración, los vestidos de Cristo se hicieron blancos y resplandecientes (Luc 9:29). Cuando EL venga, los justos resplandecerán como el sol (Mar 13:43). Quizás todo esto sea algo más que una figura del lenguaje. Puede referirse a la esencia de nuestros cuerpos glorificados.    

    La Iglesia en Filadelfia (3:7-13). Una iglesia humilde pero fiel. Sin pretensiones, ni deseos de gobernar a la ciudad; contentos de manifestar en sí mismos la vida de Jesús en medio de una sociedad pagana y corrompida; amantes de la Palabra de Dios, y dispuestos a guardarla. Una iglesia muy amada de su Señor.       
    "Una puerta abierta, que nadie puede cerrar" (8). La iglesia ganará convertidos, y nadie podrá impedirlo. Cristo puede hacer prosperar aun a aquellos que poco tienen de influencia mundana. así como amonestó a las iglesias de Efeso y de Sardis que no estuvieran demasiado pegadas de su alta posición en aquellas ciudades, por cuanto él tenía poder para humillarlas, ahora por el contrario previene a la iglesia de Filadelfia a que nos se desanime por cuanto sus miembros nada son en la ciudad, porque Dios no depende de prestigio mundano.
    "Te guardaré de la prueba" (10). A Esmirna se la había dicho que tendría que sufrir. Aquí la promesa es de que se les guardará de sufrir. Dios no trata por igual a todos, sino a cada uno como El ve mejor. Sin embargo, algunos lo traducen, "te guardaré en la hora de la prueba".
    "El nombre de la ciudad", etc, (12). En el 2:17 El "nuevo nombre" parece referirse a los misteriosos goces de la inmortalidad que nos esperan. Aquí es el distintivo de la ciudadanía, y el signo de su dueño. Así como los seguidores de la Bestia llevan la marca de su amo (13:16, 17), también los ciudadanos del cielo. 
    Filadelfia es todavía una ciudad próspera, con habitantes cristianos. "Entre las iglesias de Asia, Filadelfia aún queda en pie, - una columna en una escena de ruinas,- ejemplo agradable de que las sendas del honor y de la seguridad pueden a veces ser una misma" - Gibbon.   

    La Iglesia de Laodicea (3:14-22). La iglesia tibia. Laodicea era un centro banquero y orgullosa de sus riquezas, embellecida con hermosos templos y teatros. Era célebre por su manufactura de ricos vestidos de lana negra  y lustrosa, y era sede de una escuela médica que fabricaba un polvo para el tratamiento de males de la vista. Esto puede haber sugerido las "riquezas", el "vestido" y el "colirio"  (18).
    "Tibio" (16). Juzgaríamos de esto, que Cristo prefiere la oposición abierta a la indiferencia.
    "Te vomitaré de mi boca" (16). Expresión bastante fuerte de desaprobación indignada; tanto más ominosa por cuanto venía de uno dotado de infinita paciencia y longanimidad. Puede aplicarse tanto a los individuos como a las comunidades. Laodicea es hoy día un sitió desierto. Ha sido vomitado de Su boca.
    "Estoy a la puerta y llamo" (20). Cuando extraño: una iglesia que se titula de cristiana , y sin embargo Cristo está afuera, tocando a la puerta y pidiéndole a un iglesia Suya que le deje entrar.
    "Se siente conmigo en mi trono" (21). Es decir, compartirá con Cristo la gloria de Su reino, y ayudará a gobernarlo. Una y otra vez sugiere el N.T. que las innumerables multitudes de seres celestiales estarán bien organizados, con muchos puestos de variada responsabilidad, y que a cada uno se le asignará la tarea para la cual sea apto (Luc. 19:17-19).


Capitulo 4. UNA VISIÓN DEL TRONO DE DIOS 

    Con este capítulo comienza la parte profética del libro. Los intérpretes preteristas ven aquí la primera etapa de los eventos que debían suceder dentro de aquella generación. Los intérpretes históricos lo consideran el comienzo de las épocas sucesivas del período entero de la historia de la Iglesia. Los intérpretes futuristas consideran que el arrebatamiento de la iglesia sucede en el 4:1, y que todo lo que sigue, hasta el capítulo 20, trata de un período de siete años en el tiempo del fin. 

    El Trono del Creador (2, 3). No se nos describe Su forma, salvo que era "como piedras de jaspe y de cornalina". En el 21:11 se le llama al jaspe "piedra preciosísima" y "como cristal". Se cree que haya sido el diamante. La cornalina era roja. Así, que, Dios se presenta revestido de blanco claro y deslumbrante, matizado de rojo, bajo un arcoiris verde; representación de Aquel que "habita en luz inaccesible" (1Tim6:16). Los "relámpagos y truenos" (5) denotan la majestad y el poder de Dios;  las "siete lámparas de fuego", una representación visual del Espíritu en Su obrar completo. El "mar de cristal" (6) simboliza la tranquilidad del dominio de Dios. 

    Los cuatro seres vivientes (Es palabra diferente a la que se traduce "bestia" en el cap. 13) Comúnmente se entiende querubines, verdaderos seres de una orden angelical. Parecen ser idénticos con los de Eze. 1 y 10, en donde Ezequiel dice, "conocí que eran querubines". Había querubines presentes en la caída del hombre, y guardaban ellos el árbol de la vida. Aquí comparten la celebración de la redención del hombre. Sin embargo, hay muchas opiniones diferentes acerca de estos seres vivientes. Algunos los consideran emblemas de las fuerzas de la Naturaleza; otros, como representativos de la creación animada entera, en incesante alabanza del Creador. Algunos los consideran emblemas de los cuatro Evangelio, siendo Mateo el león, Marcos el buey, Lucas el hombre, y Juan el águila. 

    Los 24 Ancianos (4). Algunos consideran que éstos representan la Iglesia glorificada: 12 patriarcas y 12 apóstoles, para significar la unión de los pueblos de Dios en el A.T. y el N.T.. Otros los consideran réplicas celestiales de la Iglesia en la tierra. Pero muchos estudiantes bíblicos los consideran, así como los seres vivientes, como una clase distinta de inteligencias celestiales; "príncipes del cielo" y no hombres salvados, por cuanto en las doxologías parecen no ser de entre los santos redimidos sino aparte de ellos.   

    En este capítulo la visión es de Dios el Creador. En el siguiente es Dios el Redentor. En el círculo interior están Dios, el Cordero y el Santo Espíritu: alrededor de éstos, los cuatro seres vivientes; y alrededor de éstos, los 24 ancianos: Dios y Su gabinete celestial. 


Capitulo 5. EL LIBRO SELLADO

    El temas del capítulo 4 es el poder creador de Dios; capítulo 5, el poder redentor de Dios.

    El Libro Sellado. Los secretos del futuro; el destino de la obra redentora de Cristo. La creación entera se interesaba en el resultado. Solamente el Cordero podía abrir el libro. 
    Conforme se abrían de uno en uno los sellos, se presentaba ante la vista de Juan un panorama del futuro, desenvolviéndose hasta su fin.
    El libro sellado contenía siete trompetas, pues fue cuando se abrió el séptimo sello que sonaron las siete trompetas; y al sonido de la séptima trompeta, resonaba el cielo entero con las alegre aleluyas de la victoria final (11:15). 
    Los siete sellos y las siete trompetas en conjunto forman el andamiaje principal del Apocalipsis, y llevan adelante el relato hasta su final. Luego el escritor, siguiendo un método literario muy usual de las Escrituras, vuelve atrás y sigue con detalles adicionales o explicativos.   
    Para el intérprete preterista, los seis primeros sellos tipifican inminentes catástrofes del Imperio Romano, y la seguridad de la Iglesia.
    Para el intérprete histórico, predicen desastres políticos del Impero Romano, y su cristianización. 
    Para el futurista, describen las etapas del período de siete años del reinado del Anticristo.  

    El León de Judá era un Cordero (5, 6).  Al comienzo del libro, y en Su relación con las iglesias, Cristo apareció como un guerrero. Aquí, en relación con el libro sellado, se Le llama un León. Cuando el león se revela, es un cordero. A través de los capítulos resultantes, el nombre que más se usa es, "el Cordero". El león representa el poder; el cordero representa el sacrificio, el padecimiento. Por paradójico que parezca, el secreto del poder de Cristo es Sus sufrimientos. Su majestad se halla en Su mansedumbre.  
    "Siete ojos"; todo conocimiento. "Siete cuernos"; poder que todo lo conquista. No solamente conoce el futuro, sino que puede controlarlo. He de enfrentarse a una bestia en forma de leopardo (cap. 13), pero el León-Cordero no teme y está dispuesto a la lucha.

    Las Doxologías (8-14). En el cap. 4:8-11 las doxologías se dirigían al Creador. Aquí las dos primeras con al Redentor, y la tercera al Creador y Redentor. Un "nuevo cántico" (9); es decir, el cántico de la redención es nuevo en comparación con el de la creación. Es una escena de grandeza trascendente. Los seres vivientes, los ancianos, cien millones de ángeles, y el universo creado entero, en éxtasis sobre la redención de la raza humana. "El cielo es el hogar de la música". En el cielo cantarán. Parece que "las oraciones de los santos" (8) tanto aquí como cuando suenan las trompetas (8:4), las toma en cuenta el Arbitro Divino mientras planea el curso de la historia. 


Capítulos 6 y 7. LOS SEIS PRIMEROS SELLOS
 
    El Primer Sello (6:1-2). El Caballo Blanco. Según algunos, esto representa a Cristo al iniciarse Su carrera triunfal. Según otros, es el comienzo del reino del Anticristo al tiempo del fin. Para otros es un símbolo de la prosperidad triunfante del Imperio Romano, la potencia mundial bajo el cual la Iglesia inició su carrera. Citan a Gibbon, quien llama los reino de los cinco emperadores Nerva, Trajano, Adriano, Antonio Pío y Marco Aurelio, del 95 al 180 d.C., "la época más feliz y más próspera en la historia de la raza humana". Así, pues, cuando Juan escribía, el Imperio Romano entraba en su edad de oro, en que su poderío alcanzó su mayor extensión y la paz universal prevaleció dentro de sus fronteras. 

El Segundo Sello (6:3-4). El Caballo Bermejo. La guerra; o más bien, guerra civil, "se matasen unos a otros". Esto, y los caballos negro y amarillo de los dos próximos sellos, quizás represente los males que azotan a la humanidad a causa de haber ésta rechazado a Cristo; o las terribles guerras del Anticristo en el tiempo del fin; o una era de guerras civiles dentro del imperio romano, después de su siglo de oro representado por el primer sello. Durante el siglo del 200 al 300 d.C., más de cincuenta hombres reclamaron el trono. En lugar de haber hombres fuerte sobre el trono, administrando las leyes del Imperio, luchaban entre ellos mismos acerca de cuál había de ser emperador. A causa de sus guerras, cien años de guerra civil, y del séquito invariable de toda guerra prolongada - el hambre, la pestilencia y la muerte - el Impero Romano perdió más de la mitad de sus habitantes, e inició su carrera hacia la destrucción.      

    El Tercer Sello (6:5-6). El Caballo Negro; el hambre. La balanza: escasearían los alimentos, y se venderían por peso. El "denario" equivalía a unos 17 centavos (.EE.UU.) y era el valor general de un jornal. La "libra" de trigo era cerca de un litro. Generalmente podrían comprarse de 15 a 20 "libras" por un denario. "No dañes el aceite no el vino" parece indicar una situación en la cual abundarían los artículos de lujo mientras los de primera necesidad alcanzaban precios de hambre, lo que quizás significaría que los gobernantes tendían abundancia mientras al pueblo común le faltaba.  

    El Cuarto Sello (6:7.8). El Caballo Amarillo; la Muerte, resultado natural de la guerra y del hambre. Los tres jinetes iban juntos. Las "fieras" ayudaban. A las guerras civiles del Impero Romano siguió un aumento notable del número de las fieras.  

    El Quinto Sello (6:9-11). Visión de las almas de los mártires. La actitud del Imperio Romano hacia la Iglesia fue de persecución. Los historiadores registran diez persecuciones de la Iglesia en los primeros 300 años. Una ya había pasado: la de Nerón en el 64 d.C. La segunda ya terminaba: de Domiciano, 96 d.C. Pronto vendría la tercera: Trajano, 98-117 d.C. Luego Adriano, 117-138 d.C.; Antonio Pío, 138-161 d.C.; Marco Aurelio, 161-180; Septimio Severo, 193-211; Decio, 249-251; y Diocleciano, 284-305. Algunos creen que este sello trata de los mártires bajo el reinado del Anticristo en el tiempo del fin.     

    El Sexto Sello (6:12-17). Presenta un período de revolución, trastorno, convulsiones y consternación en el reino mundial, al acercarse del día de la ira. Se cree que posiblemente se una profecía de la conversión de Constantino y su inauguración del cristianismo como religión de Estado del Impero Romano, lo cual fue realmente una de las revoluciones más portentosa de toda la historia. O, las terribles convulsiones que precedieron la caída del Imperio Romano, o las más terribles convulsiones al fin del mundo, o ambas, siendo las primeras proféticas de las segundas. O, quizás, la Revolución Francesa, o cualquier gran crisis de la historia mundial; o la dispensación cristiana como un todo, en su marcha revolucionaria a través del mundo. Sea cual se el significado exacto, previene inequívocamente de la ira de Dios sobre los desobedientes. 

    Los 144.000 (7:1-8). Este capítulo cae bajo el sexto sello. Algunos lo llaman interludio en los sellos sexto y séptimo. 144.000 es el cuadrado de 12, multiplicado por mil, y se cree que debe tomarse no numéricamente sino simbólicamente, en representación de todo Israel, o de la suma total de todos los cristianos. Los "cuatro cientos" (1-3) quizás sean los agentes de la "ira del Cordero" que acaba de mencionarse en el 6:16, e idénticos con las Siete Trompetas que vienen luego. El "sellamiento" de los siervos de Dios (3) parece referirse a un proceso de evangelización en el mundo, ya sea la evangelización del Imperio Romano antes de su caída, o el llamamiento del pueblo entero de Dios a través de toda la era cristiana; o que son sellados para su protección inmediatamente antes de la Gran Tribulación.

La Gran Multitud en el Cielo (9-17). Los "144.000" eran los electos de Israel. Esta "multitud" es de todas la naciones. Aquella escena fue en la tierra; ésta, en el cielo. Aquéllos fueron sellados en vista de una tribulación que venía; ahora la tribulación ha pasado. Los estudiantes de la Biblia difieren acerca de si se trata de dos grupos diferentes, o de un mismo grupo bajo dos aspectos. Sí parece que el "Israel" del v. 4 contrasta con "toda nación" en el 9, y que lo primero significa los cristianos judíos y lo segundo los cristianos gentiles de todas las naciones. Sin embargo, una visión se refiere al período de su llamamiento o prueba, y la otra al tiempo del premio final, lo cual parece dar a entender que ambas se aplica al mismo grupo. La multitud lavada en la sangre, segura por fin en la casa del Padre, es la contestación al clamor de los mártires bajo el quinto sello.      


Capítulos 8 y 9. LAS SEIS PRIMERAS TROMPETAS

    Su Relación para con los Siete Sellos. Las sietes trompetas con el séptimo sello. Cuando fue abierto el séptimo sello, hubo "silencio en el cuelo durante meda hora", como si se preparara algo portentoso. Luego resuenan las trompetas. Lo que sigue parece llevar al lector en progresión ordenada hasta la consumación (11:14-15).

    Las Cuatro Primeras Trompetas (8:7-12). Estas parecen ser una presentación más completa de los "cuatro vientos" (6:16-17:3), detenidos mientras se sellaba a los siervos de Dios, y ahora listos para ser sueltos. 
  1. "Granizo, fuego y sangre sobre la tierra.
  2. Un monte ardiendo, echado al mar.
  3. Una estrella candente cae sobre los ríos
  4. Son heridos sol, luna y estrellas. 

    Los intérpretes preteristas ven en esto un anuncio de terribles juicios próximos a caer sobre el Imperio Romano.
    Los intérpretes futuristas asignan estas trompetas al período de la Tribulación,  y entienden que representan convulsiones literales de la naturaleza durante el reino del Anticristo.

    Los intérpretes históricos, que tienen casi 2.000 años en donde escoger, tienen diferentes opciones acerca de lo que pueden simbolizar. Es muy general la opinión de que se refieren a la caída del Imperio Romano a manos de los bárbaros del norte, en el quinto siglo d.C. Durante 800 años ningún enemigo extranjero había pisado suelo italiano. En el siglo 1-2 d.C. el Imperio alcanzo su edad de oro. En el siglo siguiente, 2-3 d.C., comenzaron a minarlo las guerras civiles. Durante ambos siglos, persiguió a la Iglesia. En el siglo cuarto, acogió y sedujo a la Iglesia. En el siglo quinto, ola tras ola de bárbaros del norte invadieron el Imperio. En el 409 d.C. los godos cayeron sobre Italia en furia salvaje, dejando detrás de sí solamente ciudades incendiadas y tierras quemadas, ensangrentadas y asoladas. Los vándalos, en 422 d.C., atravesaron Galia y España hasta África; construyeron una flota,  y durante 30 años combatieron a la flota romana que durante 600 años había tenido el dominio del Mediterráneo, y la barrió de los mares. En el 440 a.C. Atila el humo, desde la lejana Asia Central, apareció a orillas del Danubio a la cabeza de 800.000 guerreros. Avanzando hacía el oeste, encontró a los ejércitos romanos y los derrotó con terribles matanzas sucesivas sobre los ríos Marne, Ródano y Po, de manera que estos ríos literalmente fluían en sangre. Cargado de botín, volvió hasta el Danubio. Cuando murió, el río fue desviado de su curso, y su cuerpo sepultado en su lecho. Volvieron las aguas, y todavía fluyen sobre su cuerpo. Fue en realidad una plaga de los "ríos". En el 476 d.C. Odoacro, a la cabeza de otra horda de bárbaros, sitió y tomó Roma. Cayó el poderoso Imperio Romano que durante 600 u 800 años había regido al mundo, se apagó la luz de la civilización romana, y comenzaron las tinieblas de la Edad Media. 

    La Quinta Trompeta (9:1-11). Las langostas demoníacas soltadas del abismo por una estrella caída. En forma de caballos de guerra, con rostros de hombres, cabello de mujer, y dientes de león. Tenían corazas de hierro, y sus alas sonaban somo ejércitos de carros, y caballos que se precipitan a la batalla. Herían como escorpiones. A desemejanza de langostas, les era prohibido dañar los árboles, la hierba y toda vegetación. Atormentaban a los hombres durante cinco meses. La época normal de la langosta era de cinco meses, desde mayo hasta septiembre.       
    El intérprete preterista considera que se refiere a la amenaza de los partos al Imperio Romano.
    El futurista cree que significa que la tierra será literalmente infestada de demonios en los días de la Tribulación.
    Algunos intérpretes históricos ven en esto una predicción del surgimiento y la expansión del mahometanismo en el mundo que había sido cristiano. Las langostas proveen un fondo árabe. Mahoma inició su movimiento en la Meca, en Arabia, 630 d.C. En el 637 cayó Jerusalén. Luego Egipto; luego Persia, y el norte de África. Pocos años más tarde todo el oeste de Asia y el norte de África, tierras en donde el cristianismo surgió y reinó durante 600 años, fueron barridos por los ejércitos mahometanos como por una ola marina y desde entonces hasta ahora han sido mahometanos. Fue uno de los golpes más duros que la Iglesia jamás haya recibido. El movimiento mahometano fue encabezado por un ejército implacable de feroces jinetes, célebres por sus barbas y largos cabellos como de mujer, turbantes amarillos que parecían de oro, y cotas de malla de hierro. A diferencia de los godos, perdonaban  los árboles, la tierra y toda vegetación, porque así Mahoma lo había mandado, pues para quienes vivían en la aridez sin árboles de los desiertos mahometanos, los árboles se tenían por la más preciosa bendición de los cielos. Durante 150 años continuaron sus esfuerzos de dominar al mundo. En el reinado de Haroun-al-Raschid 786-809 d.C., en el cenit de la gloria sarracena, dejaron de ser amenaza para el resto del mundo e iniciaron relaciones pacíficas con las naciones que no habían conquistado. Del año 630 al 786 son cinco meses, conforme a la teoría de un año por cada día. 

    La Sexta Trompeta (9:12-21). El ejército de 200.000.000 jinetes del Eufrates, con corazas de fuego, de jacinto y de azufre, Los caballos tenían cabezas como de león, y fuego, humo y azufre salían de sus bocas. Fueron soltados para la hora, día, mes y año, lo que parece significar el tiempo exacto señalado; o según la teoría de un año por un día , 396 años. Para el preterista, esta visión es una presentación figurada de las hordas partas, presionando sobre las fronteras orientales del Imperio Romano y esperando el regreso de Nerón. Para el futurista es el ejército literal del Anticristo, ayudado por la actividad sobrehumana de los demonios. Para algunos intérpretes históricos, se refiere a los turcos, que cruzaron el Eufrates en el 1057 d.C., obtuvieron el dominio sobre el mundo mahometano, y 386 años después, en el 1453 d.C., en donde fue usada por primera  vez la artillería y la pólvora.           


Capitulo 10. EL LIBRO ABIERTO

    En el capítulo 5 era un libro sellado. Aquí es un libro abierto. Es uno de los mensajes del libro sellado, pues aparece bajo la sexta trompeta, que provino del séptimo sello.   
    Parece ser un anuncio, dentro de un fondo de tremenda majestad, de que el fin está cercano; pero que antes de que venga el fin, aún falta otro período profético que recorrer.
    La supresión de los "siete truenos" quizás signifique que ciertas influencias poderosas se oponían a lo que el ángel estaba por anunciar. 
    El no haber más "tiempo" quizás signifique que en la eternidad nuestro concepto del tiempo se habrá abolido, de manera que como Jesús podamos decir, "Antes de que Abraham fuese, yo soy". Pero se cree que "demora" sea traducción más exacta que "tiempo", en cuyo caso el significado sería: El gran día de Dios es venido; la hora del juicio está ya a punto de sonar. 
    Lo "amargo" y lo "dulce" quizás signifique que cuando le era grato conocer lo por venir, sin embargo sus terrores le llenaban de dolor. O puede significar que tendrán que sufrir los buenos con los malos. 
    Los intérpretes preteristas ven en esto una revelación especial de desastres preteristas del Imperio Romano,  en los cuales la Iglesia, que el Imperio tenía en su seno, también habría de sufrir.
    Los intérpretes futuristas lo toman como anuncio de que el reino del Anticristo está muy cercano. 
    Algunos intérpretes históricos lo toman como profecía simbólica de una época de la Biblia abierta. Por extraño que parezca, la iglesia quitó del pueblo la Biblia, y puso en su lugar los decretos de los papas y concilios de la Iglesia. Durante la Edad Media la Biblia era un libro prohibido. Su traducción a otro idioma fuera del latín era prohibida. La Iglesia prohibió al pueblo su lectura, y usaba todos los medios a su alcance para reprimir su uso. Innumerables miles de cristianos fueron muertos por leer la Biblia. La Reforma Protestante devolvió la Biblia al pueblo. En un sentido religioso, la historia moderna es la de una época de la Biblia abierta. Ha sido traducida en más de 1.100 idiomas. Toda bendición de la civilización moderna es un resultado directo de la Biblia abierta: la libertad civil y religiosa, las instituciones democráticas, las reformas sociales, la libertad de palabra y la educación popular. Así, pues, algunos intérpretes toman la visión del ángel con el librito abierto como predicción de este día gozoso de la historia del mundo. Creen que posiblemente los "siete truenos" hayan significado los rayos y truenos del Papado - la Inquisición, con sus horrendos asesinatos de muchos millones de cristianos - en un esfuerzo para ahogar el movimiento que devolvía el mundo una Biblia abierta y una Iglesia purificada. No abogamos a favor de esta interpretación, sino solamente tratamos de presentar una explicación justa de lo que es.       



Capitulo 11. LOS DOS TESTIGOS 

    Medición del Templo (1, 2). Se mide el Templo, pero el patio y la Ciudad Santa se dejan para ser holladas de las naciones durante 42 meses. Algunos creen que esto se refiere a la destrucción de Jerusalén en el 70 . d.C.; otros, que significa que el Templo será reconstruido literalmente; y otros, que no representa el Templo material sino Israel espiritual, la Iglesia. 

    Parece distinguirse aquí entre la parte verdadera del pueblo de Dios, y la profesante. La verdadera será preservada; la profesante se deja para que sea corrompida o profanada por el mundo. 

    La "maldición" parece hacerse al comienzo de los 42 mese. Pero algunos la entienden como predicción de lo que sucederá al final de los 42 mese , en cuyo caso sería una comparación de la Iglesia con su prototipo divino, simbolizándose así una era de reformación de la Iglesia. 

    Los Dos Testigos (3-13). Profetizaban en cilicio, durante el mismo plazo en el cual la Santa Ciudad era hollada de las naciones. Posiblemente sea otro símbolo de aquello que representa el "Templo"; el verdadero pueblo de Dios metido y apartado de los que habían de ser "hollados", y mientras tanto, "profetizando" o dando testimonio de Cristo.  

    Se les identifica además como los "dos olivos y los candeleros". Este alude a Zacarías 4:1-14, en donde se explica que el candelero es la Casa de Dios, y los olivos el Espíritu, mediante el cual Zorobabel completaría la Casa de Dios que durante años había estado en ruinas. Así, pues, aquí la Iglesia, después de ser hollada, aún sería llevada a una perfección gloriosa por el Mesías y el Espíritu Santo.

    ¿Quiénes son los dos testigos? Son muchas las contestaciones, y ninguna de ellas se halla libre de dificultades. Alguno dicen que Pablo y Pedro, cuyos cuerpo en aquel tiempo yacían en la ciudad de Roma. Otros, que Moisés y Elías, vueltos a la tierra y testificando con poder sobrenatural en los días del Anticristo. Otros, que la Iglesia verdadera, que testificará de Cristo durante toda la edad cristiana. Otros, que el Antiguo y Nuevo Testamento; y otros, la Biblia y la Iglesia, que ambos dieron en cilicio su testimonio durante la Edad Media, aproximadamente 1260 años, pues de la Biblia era prohibida, y la Iglesia visible se dedicaba a gobernar el mundo mas bien que testificar de Cristo; pero con la Reforma, la Biblia y una Iglesia testificante nuevamente se hicieron conspicuas y prominentes en el mundo.       

    La Séptima Trompeta (15-19). Ha venido el fin. El largo conflicto ha terminado. Se nos lleva más allá del Día del Juicio. El propósito entero de Dios, que se nos ha presentado en tipo y en profecías, ha llegado a su gloriosa consumación. En el próximo capítulo el escritor vuelve atrás para seguir de nuevo con un pensamiento diferente.   


Capitulo 12. LAS MUJER, EL NIÑO, Y EL DRAGÓN

    Hasta aquí, en los sellos y las trompetas, el relato se ha seguido hasta el juicio final, tratándose principalmente con la suerte del mundo. En el capítulo 12 el escritor vuelve al punto de partida, y en una nueva serie de visiones presenta cosas antes omitidas, y que se relacionan en gran marte con la suerte de la Iglesia.  

    La Mujer. Generalmente se cree que ésta simboliza la Iglesia; o Israel, o Israel en la primera parte del capítulo, y luego la Iglesia. Los diferentes símbolos del libro no siempre tienen un mismo significado. Aquí el pueblo de Dios se representa con la madre del Mesías; en el capítulo 21, es Su esposa. Puede usarse una metáfora en un contexto, con un significado diferente al que tiene en otro contexto. El ser revestida del "sol, la luna y 12 estrellas" puede significar la gloria y el interés celestial en el hecho de que ella da a luz el Niño.  

    El Niño. El lenguaje y el contexto parecen implicar naturalmente que se trata del Mesías; aun cuando algunos toman al niño como símbolo de la primera generación de cristianos, y otros, como símbolo de todos los cristianos. Si es el Masías, el dragón sí puedo matarle, pero no "devorarle", pues El ascendió al cielo, victorioso sobre la muerte. El éxito del dragón en darle muerte fue contraproducente, pues dio al pueblo de Dios la única arma la cual el dragón no tiene poder, la "sangre del Cordero".   

    El Dragón. Se le identifica expresamente como el diablo. Las "siete cabezas, siete diademas y diez cuernos" representan el dominio de Satanás como príncipe de este mundo caído; o más bien, su pretensión de dominio universal y sus esfuerzos de alcanzarlo. Es el dios de este mundo: pero no es Dios. No es omnipotente, ni se halla en todas partes, ni sabe todas las cosas. No hay dos dioses, Dios y el diablo: solamente un Dios. El diablo es un poderoso príncipe del mal, a quien por alguna causa más allá del entendimiento humano se le permite perturbar por algún tiempo; pero su suerte es inevitable. El "bermejo" probablemente indica su naturaleza homicida. El homicidio es su arma. Las "estrellas del cielo" (4) que echa a tierra quizás signifique su poder para dirigir las huestes del mundo invisible contra los santos de Dios, o de influir y llevar a la apostasía a dirigentes de la Iglesia.   

    La Guerra en el Cielo (7-12). Esto puede significar que Satanás, enfurecido por su fracaso en frustrar la obra de Cristo crucificándole,.Le siguió en Su ascensión y se atrevió a saltar los baluartes del cielo, en donde recibió una nueva derrota aplastante y perdió para siempre todo poder de dañar a Cristo o a las almas de los mártires a quien había muerto. Perdida toda oportunidad de causar daños en el cielo, desde ahora en adelante se dedica a la tierra, para estorbar e impedir en cuanto puede, la obra redentora de Cristo, y para alejar del cielo al mayor número posible de seres humanos. 

    O la "guerra en el cielo" quizás sea una representación gráfica de lo que le sucedió a Satanás en la muerte y la resurrección de Cristo.

    O, como piensan algunos, su lanzamiento del cielo puede ser simultáneo con la Tribulación y causa de la misma. 

    Sea cual sea el significado exacto, es evidentemente aquello mismo que Jesús vio en una visión (Luc 10:18). 

    "Miguel" (7) el arcángel aparentemente era el ángel guardián de Israel (Dan 10:13), 21; 12:1), y había tenido alguna experiencia previa en luchar contra el diablo (Judas 9).

    La "guerra en el cielo" puede ser un paralelo de los conflictos entre el bien y el mal en la tierra. Quizás  el resultado dependa, más allá de lo que nosotros nos damos cuenta, de lo ejércitos del mundo invisible. 

    En su esfuerzo para evitar que se salven por la sangre de Cristo cuantos sea posible, el Dragón se sitúa en la "Bestia", el "Falso profeta" y la "Babilonia" de los capítulos siguientes. 


    La Mujer Huye al Desierto. El "rió de agua" que el Dragón lanzó tras ella quizás se refiera a las persecuciones de la Iglesia a manos del Imperio Romano; o a las persecuciones del período de la Tribulación. El "desierto" puede significar la transición de la Iglesia, de judía a gentil. O quizás signifique que el remanente fiel de Israel será preservado entre los gentiles durante el período de la Tribulación. 

    Una opinión muy generalizada es que después del surgimiento de "Babilonia", la Iglesia "Ramera" del capítulo 17, la Iglesia verdadera se escondió. Mientras la Iglesia ramera estaba sobre un trono de poder mundial, la Iglesia verdadera estaba fuera de vista en el desierto.

    Los 1260 días del v. 6 son idénticos con el "tiempo, tiempo y la mitad de un tiempo" del v. 14, significa este último "un año, año y medio año" o sean 3 1/2 años. Es igual a los 42 mese. 3 1/2 años son 42 meses, lo cual a razón de 30 días por mes son 1260 días. Por qué se usan tres expresiones que signifiquen exactamente el mismo plazo  de tiempo, no lo sabemos, a no ser que tengan matices de significado que se nos escapan. 
  • La mujer estuvo en el desierto 3 1/2 años, o 1260 días. 
  • La Ciudad Santa fue hollada 42 meses. 
  • La Bestia vivió 42 mese después de sanada su herida mortal. 
  • Los dos testigos profetizaron en cilicio 1260 días. 
    Así, pues la Santa Ciudad fue hollada mientras la mujer estuvo en el desierto, los dos testigos profetizaban en cilicio, y Babilonia (la Bestia revivida) estaba sobre el trono, todo al mismo tiempo. Los intérpretes futuristas le entiende como 3 1/2 años literales. Los intérpretes históricos aceptan la teoría de un día por un año (Eze 4:6) según la cual 1260 días serían 1260 años, la duración aproximada de la Edad Media.      


Capitulo 13. LAS DOS BESTIAS

    La Primera Bestia (1-10). Esta "Bestia" es la forma que el Dragón asume para proseguir su guerra contra la Mujer (12:17).

    Su aspecto es un compuesto de leopardo, oso y león, las tres primeras de las cuatro bestias de Daniel (Dan 7:3-6), y parece ser él mismo idéntico con el cuarto, conservando en algún grado las características de sus predecesores. 

    Así como el Dragón, cuyo implemento era, tenía siete cabezas y diez cuernos (cap. 17). Una de las cabezas había recibido un golpe mortal, pero la herida había sido sanada. Siguió como potencia mundial 42 meses, blasfemó el nombre de Dios, e hizo guerra contra los santos. 
    
Para el intérprete preterista, esta bestia es el Imperio Romano. Se piensa que el sanamiento de su herida mortal, alude a la creencia popular de que Nerón volvería a la vida, o que su espíritu había vuelto en la persona de Domiciano. Las blasfemias se refieren a las pretensiones de deidad de los emperadores romanos al exigir que se les adorase; y especialmente a Domiciano, que se hizo llamar "Señor Dios". La guerra contra los santos fue la persecución bajo Nerón y Domiciano, y 42 mese significaba un tiempo limitado. 

    Para el intérprete futurista, esta bestia es el Anticristo mismo, en su imperio federado de 10 reinos, la última forma del dominio gentil, durante la Tribulación, inmediatamente antes de que el Señor  venga. Sus blasfemias, y su salvaje guerra contra los santos, lo hará un tiempo de tribulación tal como el mundo jamás ha conocido. Los 42 meses se toman como 3 1/2 años literales.
     Para el intérprete histórico, las Bestia representa la concentración y personificación del poder mundial, a través del período entero de la historia, continuada como una sola entidad pero que se manifiesta bajo varias formas en diferentes edades, con muchas y diversas modificaciones. Las siete cabezas, son las siete grandes potencias que han dominado a la historia: Egipto, Asiria; Babilonia, Persia, Grecia, Roma y la Roma papal. El sanamiento de la herida mortal alude al surgimiento de la Roma papal de entre las ruinas de la Roma pagana, y su dominación del mundo es escala más vasta, durante mayor tiempo, y con mano más despótica, que cualquiera de sus predecesores. Las blasfemias se refieren a las pretensiones de infalibilidad papal,  de autoridad para perdonar pecados, de conceder indulgencias, etc. La guerra contra los santos se interpreta como referencia a las persecuciones papales de la Edad Media y de comienzos de la Reforma, en las cuales algunos historiadores han calculado que perecieron más de 50.000.000 mártires a manos de la Roma papal, lo cual constituye unos de los capítulos más crueles y más brutales de la historia de la humanidad. Los 42 mese o 1.260 días se toman como 1.260 años, la duración aproximada del Papado como potencia mundial, del siglo 6 al 18.       

    La Segunda Bestia (11-18). Esta bestia se parecía a un cordero; la primera, a un leopardo. La bestia-leopardo había sido muerta, y fue la bestia-cordero quien volvió a la vida. A la bestia-cordero después se le llama el "Falso Profeta" (16:13; 19:20; 20:10); es decir, el Cordero pretendido. Parece haber acuerdo general en que la bestia leopardo representa el poder civil, y la bestia-cordero el poder religioso. 

    Para el intérprete preterista, la bestia-cordero es el sistema sacerdotal del Imperio Romano, organizado para compulsar la adoración al Emperador; o, como piensan algunos, el gobierno provincial de Asia, país pacífico y al cual el gobierno imperial había delegado del poder de hacer obligatoria la adoración del Emperador. Tan prominente erudito como lo era Sir William Ramsay sostenía esta última opinión.

    Para el intérprete futurista, la bestia-cordero es la cabeza eclesiástica del último imperio mundial, del cual será cabeza política la bestia-leopardo, el Anticristo mismo.

    Para el intérprete histórico, la bestia- cordero es la Iglesia apóstata, la cual, después de la caída de l Imperio Romano, sanó el golpe mortal que Roma había recibido y dio nueva vida a la ciudad como cabeza de un potencia pagano-cristiana que siguió dominando a los gobiernos del mundo durante unos 12 o 13 siglos. Esta potencia combinada de bestia-leopardo y bestia-cordero, la unión del Estado y de la Iglesia, se denomina "Babilonia". Su naturaleza se explica en mayor detalle en el capítulo 17.

    El Número 666. La identificación de la Bestia-Cordero. Es el nombre de un hombre, o posiblemente de un grupo de hombres o de una institución encabezada por un hombre o grupo de hombres. Es un nombre cuyas letras, vistas como número, suman 666.      

    En hebreo, el valor numérico de las letras de "Nerón César" suman 666 (Nero César da 616, cifra al margen de lagunas versiones). Nerón fue en verdad una bestia, pero es un tanto difícil llamarle bestia-cordero. 

    En griego (idioma en que el Libro fue escrito), suma 666 las letras de "Lateinos"; L, 30; A. 2; T, 300; E, 5; I, 10; N. 50; O, 70; S, 200.  "Lateinos" significa "el reino latino". Así lo entendía Ireneo, alumno de Policarpo alumno de Juan y obispo de Esmirna cuando fue escrito el libro. El latín era el idioma de Roma. Fue hecho idioma oficial de la Roma papal, y todavía lo es. Entre todas las naciones de todas las lenguas, sus oraciones, cánones, misales, breviarios, decretos, bulas,, adoraciones, bendiciones y maldiciones, se hacen en latín. 

    Algunos entienden así el número: 6 es el número del hombre. No llega al 7, que e sel número divino. 666 es una concentración triple de 6. El cuadrado de 6 es 36: las cifras 1, 2, 3 etc., hasta 36, sumadas, dan 666. El significado parece ser que por poderosa que la Bestia sea, o llegue a ser, aun así no iguala a Dios.  


Capitulo 14. EL CORDERO Y SUS SEGUIDORES 

    Los 144.000 (1-5). El Cordero y sus fieles seguidores se contrastan con la Bestia y los suyos en el capítulo anterior. Tienen en sus frentes el nombre del Cordero, así como los de la la Bestia se señalan con el nombre del él (13:16, 17). Son sin mentira (5), en contraste con los milagros mentirosos de la Bestia (13:14). Son "vírgenes", en contraste con la Bestia "ramera" (17:5). No hemos de entender que son célibes literales, pues el N.T. en ninguna parte ve como pecaminoso el matrimonio, y por lo contrario lo enaltece como símbolo de la relación entre Cristo y Su Esposa. Eran fieles a Cristo, contrastando así con el "adulterio" de Babilonia la Iglesia apóstata. El "nuevo cántico" que tronaba en el oído como rugido de muchas aguas (2, 3) era uno que solamente los redimidos podían conocer. La persona no salva, jamás puede conocer los goces de los redimidos. Y éstos mismos, cuando lleguen al cielo, experimentarán arrobamientos más exquisitos que todo cuando pudieran imaginarse. En el cielo todos cantarán, cantarán y cantarán. ¿Quienes eran los 144.000? El lenguaje y el contexto parecen indicar a la Iglesia verdadera del Cordero, en contraste con la Iglesia falsa del cordero pretendido; la Esposa fiel en el "desierto", mientras la esposa infiel se deleita en su adulterio con el mundo. Son las "primicias" (4) en contraste con la "mies" general (15, 16). Probablemente sean los mismos 144.000 del capítulo 7:4; los salvos de Israel, en contraste con los salvos de todas las naciones (6); o la primera generación cristiana; o el cuerpo entero de los redimidos; o la Iglesia arrebatada.    

    El Ángel con el Evangelio Eterno (6, 7). Los 144.000 eran las primicias. Aquí el cuadro simboliza la evangelización del mundo entero. El arma del Cordero al conducir su ejército contra la Bestia es la predicación sencilla del Evangelio. Para algunos, la aplicación específica del cuadro es ka evangelización de los gentiles, después de haberse predicado a Israel. Para otros, tipifica la era de las misiones mundiales modernas, antes de la caída de "Babilonia" que se anuncia en el versículo siguiente. Para otros, es el anuncio de que el Reino milenial está ya cercano. 

    La Caída de Babilonia (8) Es la primera mención de Babilonia en el libro. Lo primero que se nombra es su caída, que se menciona de nuevo en el !6:19. La caída de Babilonia se nombra dos veces, antes de sugerirse que haya tal cosa como una Babilonia. Se le describe de manera completa en los capítulos 17, 18. Era cosa tan horrenda que el escritor quería asegurarles a sus lectores que aquello no tendría sino una existencia pasajera, antes de intentar describírselo. "Babilonia" es el nombre que se a da a la alianza efectiva de la Bestia revivida y al falso Cordero del capítulo 13. 

    La Suerte de los Adoradores de la Bestia (9-12). El libro de Apocalipsis conoce solamente dos clases de personas; las que son de Dios, y las de la Bestia. Aquí la infeliz suerte de los que tienen la marca de la Bestia se presenta en triste contraste con el gozo indecible de los que tienen las marca del Cordero (3). Su condenación se describe en mayor detalle en los capítulos 19 y 20. La suerte contrastada de los redimidos y de los perdidos, tan notable en este libro, era también características de la enseñanza de Jesús en los Evangelios. 

    Los Muertos Bienaventurados (13). Esto nuevamente contrasta con el tormento de los malos, que acaba de nombrarse en el versículo anterior. Por fin han terminado los padecimientos de los mártires. El tiempo anhelado del capítulo 6:9-11 por fin ha llegado.  

    La Cosecha de la Tierra (14-16). El capítulo comienza con la visión de las "Primicias" (4), y termina con visiones de la cosecha final, con una época de predicación del Evangelio entre ambos. En el capítulo 11, los sellos y las trompetas habían llevado el panorama hasta su fin. Los capítulos 12-14 comienzan nuevamente desde el principio y presentan otra serie hasta el final; el desarrollo de la Bestia, que termina en su derrota a manos del Cordero. Esta visión es otra representación de la parábola de la cizaña de Mateo 13:37-43. Ambas presentan el recogimiento final de los elegidos. "La mies de la tierra está madura" (15) se relaciona con la razón por qué el Señor demora Su venida. El espera hasta que la cosecha esté madura. De la mies de la tierra se había hablado largo tiempo antes, en el A.T. (Joel 3:9-14). "Jehová rugía desde Sión, y temblarán los cielos y la tierra. Muchos pueblos en el valle de la decisión. Echad la hoz, porque la mies está madura. El lagar está lleno, porque mucha es la maldad de ellos". Es un cuadro antiguo del ángel-heraldo volante de Juan, al cual siguen luego los ángeles de la mies. 

    La Vendimia de la Tierra (17-20). Esta visión se refiere a los malos, pues el lagar es "el lagar de la ira de Dios" (19). Es otra representación de la suerte de los malos, tal como Jesús había dicho en Mat. 13:42, "los que hacen iniquidad.. los echarán en el horno de fuego", y en Mar. 25:46, "irán éstos al castigo eterno". 

    ¿Qué significan los "1600 estadios" del v. 20? Son 200 millas (320 km.) nuestras. Pero el significado debe buscarse en el número más bien que en la distancia literal. 1600 es 4 X 4 X 100. Se cree que simbolice la destrucción de la Tierra Santa, o del mundo entero. 

    "Fuera de la ciudad" (20) probablemente alude a la Ciudad de Dios y signifique que el pueblo de Dios está a salvo de la ira que cae sobre los malos. 

    Los "caballos" (2) que pisaron el lagar parecen ser los de los ejércitos del cielo que acompañan al Cordero a las bodas (19:15). Los eventos son también los mismos.     



Capítulos 15, 16. SIETE COPAS DE LA IRA DE DIOS

    Las siete  copas de los juicios de Dios por los cuales es quebrantado el poder de "Babilonia" (16:19). Hasta este momento no se ha hablando de "Babilonia" sino para nombrar su caída (14:8). Lo que es Babilonia, se explica con los capítulos 17 y 18: la coalición de la Bestia y el Falso Profeta. 

    El Cántico de los Vencedores (15:2-4). Precede a las siete copas de la ira de Dios una escena en el cielo, en la cual aparentemente, se nos lleva más allá del cumplimiento de éstas. Aquí se nos da un vislumbre de la ilimitada alabanza celestial de Dios por la forma en que El ha dirigido el curso de la historia (3-4). El "cántico de Moisés y del Cordero". Así como el pueblo de Dios, luego de pasar el Mar Rojo (Ex 15; Deut. 32) se hallaba a salvo de los ejércitos de Egipto, éstos también ha llegado a la otra ribera y están a salvo de todo mal para siempre. Es similar al "nuevo cántico" del 5:9-14, el  arranque de gozo indecible ante la primera mirada de sus nuevas circunstancias y la primera vez que contemplan sin velo a Dios.      
    Quizás uno de los propósitos de esta visión preliminar hay sido tranquilizar a los santos respecto a su seguridad en medio de las terribles catástrofes venideras, y contrastar el glorioso destino de los salvos con la terrible suerte de los perdidos. Los juicios se dirigen contra Babilonia, como institución, y también contra los individuos que tiene la "marca" de la institución. El libro representa el curso de gobiernos y potencias mundiales,"gigantescas formas de imperio en el camino de la ruina", pero jamás pierde de vista el destino de los individuos, de los cuales hay solamente dos clases: los que tienen la marca de la Bestia, y los que llevan el nombre del Cordero.

    La Ira de Dios (15:1, 7). Las copas se llaman copas de la ira de Dios: "en ellas es consumida la ira de Dios". Es SU ira a causa de la maldad de Babilonia. Dios es Dios de amor y de misericordia; pero aquellos que rechazan Su misericordia demasiadas veces algún día aprenderán, para dolor suyo, que en cuanto mayor ha sido Su misericordia, tanto más grande será Su ira. "Nadie podía entrar en el templo" (8) quizás signifique que nadie podrá entrar a Su presencia para interceder a fin de evitar los juicios. El día de la intercesión ha pasado.  

    Las Cuatro Primeras Copas (16:2-9). Así como las cuatro primeras trompetas, caen sucesivamente sobre la tierra, mas, ríos y sol. 
    Los ríos en donde fue derramada la tercera copa eran los mismos en donde Babilonia (17:6; 18:24) había derramado la sangre de los santos (6). Los intérpretes históricos ven esto una alusión al sistema de ríos del norte de Italia, o a los de Europa, en donde fueron martirizados millones de las víctimas del pasado.
    La cuarta copa, al contrario de la cuarta trompeta que oscureció al sol, intensifica al calor solar. 

    La Quinta Copa. (16:10-11). Se derrama sobre el trono de la Bestia, cuyo reino ya había padecido grandemente bajo las cuatro copas primeras. Su poderío es quebrantado; pero sigue blasfemando.  

    La Sexta Copa (16:12-16). La Batalla de Armagedón. Esta copa,  a semejanza de la sexta trompeta, afecta al Eufrates. Bajo la sexta trompeta, el ejercito demoníaco de 200.000.000 de jinetes fue soltado del Eufrates. Aquí, el Eufrates se seca para dar paso a un ejercito aún mayor. Los espíritus del Dragón, de la Bestia y del Falso Profeta reúnen en Armagedón a los reyes de toda la tierra para la batalla del gran día de Dios. Nótese la admonición parentética (15) de que al aproximarse la batalla, la venida del Señor se acerca. Un ladrón no da aviso previo de su aproximación; así. también, la venida del Señor tomará por sorpresa al mundo (Lucas 21:34).    

    La Séptima Copa (16:17-21). Esto parece ser la batalla misma de Armagedón, que bajo el sexto sello se preparaba. La copa fue derramada al aire. Hubo granizo de cerca de 50 kilos de peso, y un gran terremoto. Cayó Babilonia.    

    La interpretación preterista: Las copas con las terribles catástrofes próximas a sobrevenirle al Imperio Romano, cuyo clímax sería la destrucción de la ciudad de Roma por las hordas partas de más allá del Eufrates (Este último nunca se cumplió). 

    La interpretación futurista: Las copas representan convulsiones literales de la naturaleza y otros calamidades que sobrevendrán al imperio confederado del Anticristo, que culminarán en una batalla literal en Meguido, el histórico campo de batalla de Palestina. El terremoto será literal, y el granizo, literal  y de 50 kilos. 

Las interpretaciones históricas son muchas. Esta es una de las más comunes: Las copas son cuadros de los juicios por los cuales el Papado (el cual, según esta interpretación, es Babilonia) deja de ser potencia mundial; las tremendas convulsiones del siglo 18. El papado fue la potencia dominante del mundo desde el siglo 6, hasta el 18. Su crecimiento fue lento, siempre en aumento desde el siglo 6 al 9. Desde el 9, hasta el 13 dominó de manera absoluta a los reyes de Europa. Desde el siglo 13 decayó lentamente. Fue terriblemente sacudida por la Reforma protestante del siglo 16, y por la Revolución Francesa y las guerras de Napoleón a fines del siglo 18 y comienzos el 19, desde cuya época se poderío en el gobierno mundial ha sido mera sombra de lo que era en el Edad Media. En los días de su decadencia el Papado recibió a manos de Napoleón su humillación máxima y una pérdida de prestigio de la cual jamás se ha repuesto. En la Edad Media el papa hablaba, y los reyes temblaban. Pero aquel días ha pasado. Se piensa que las recientes guerras mundiales quizás sean parte de la batalla de Armagedón, que prosigue hasta su clímax. Las enormes piedras de granizo quizás sean una profecía de la guerra aérea. 



Capitulo 17. BABILONIA, LA GRAN RAMERA

    La "Gran Ramera" (1) es la "gran ciudad" (18) que reina sobre los reyes de la tierra, asentada sobre siete montes (9). Su nombre era "Babilonia" (5). Se sentaba sobre una bestia bermeja (3) que tenía siete cabezas y diez cuernos. Estaba vestida de púrpura, escarlata y piedras preciosas, el pago  de su adulterio (4). Era madre de abominaciones, y ebria de la sangre de los santos (5, 6). Las siete cabezas era siete reyes, de los cuales cinco habían caído (10). Los diez cuernos eran diez reyes que aún no habían recibido reino (12).

    La remera es Babilonia, y Babilonia es la ramera. La mujer es una ciudad, y la ciudad una mujer. "Ramera" indica la clase de mujer que es. Es una sola entidad, presentada bajo metáforas. 

    Luego otra mujer es otro ciudad (21:2, 9, 10). La "Esposa del Cordero" es la "Nueva Jerusalén", la "santa Ciudad". 

    "Se les identifica a las dos mujeres contrastadas con dos ciudades en gran contraste. Una mujer pertenece a la Bestia, la otra al Cordero. Una es inmunda, la otra pura. Una se vistes de escarlata, la otra de lino fino. Una está sentada en poder, sobre un trono de esplendor mundano; la otra, perseguida y escondida en el desierto. Una está destinada a la condenación, la otra a la gloria eterna"  

    La Iglesia aparece primeramente como madre pura. Luego se hace adúltera, vendiéndose al mundo a cambio de poder y riquezas. 

    Para el intérprete preterista, "Babilonia" es la ciudad de Roma, célebre por su lujo y magnificencia. La "bestia bermeja" es el Imperio Romano. La "blasfemia" es la deificación de los emperadores. Los siete reyes: Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio, Nerón, Vespasiano, y Tito, que reinaron del 31 a.C. al 81 d.C. El "octavo" era la reaparición de Nerón. Los diez reyes eran gobernantes partas que se creía ayudarían a Nerón a vengarse de Roma por haberle destronado. (La profecía referente a Nerón jamás se cumplió, de manera que cuando menos esta parte de la interpretación no puede ser correcta). La "fornicación" se entiende como fornicación espiritual o sea la idolatría, pues la ciudad tenia vasta multitud de dioses. Puede también haber referencia a la fornicación literal, pues la ciudad estaba llena de prostitutas, a quienes se les obligaba a llevar "sus nombres en sus frentes". "Ebria de la sangre de los mártires" se refiere a las persecuciones de Nerón y de Domiciano. 

    Para el interprete futurista, "Babilonia" es una ciudad mundial literal y futura. Algunos le cree Roma; otros, que la Babilonia literal, reconstruida. Ven a dos "Babilonias"; una, la cristiandad apóstata; la otra, el imperio confederado del Anticristo, último y más terrible tirano del mundo, en los días de la Tribulación, en cuyo tiempo creen que todos los detalles de este capítulo en forma literal.           

    Para el intérprete histórico, "Babilonia", la cual es una coalición de la Bestia y de la Bestia-cordero del cap. 13, representa a la Iglesia apóstata, o el cristianismo apóstata, o el cristianismo apóstata, en adulterio con el mundo, principal, manifestación de la cual fue el Papado. No que "Babilonia" se refiere al Papado exclusivamente, sino al espíritu del mundo en la iglesia y dominando a la iglesia manifestación máxima del cual ha sido el Papado.

    El anhelo del poder mundial comenzó a manifestarse en escala amplia, dentro de la Iglesia en el siglo 4. cuando el Imperio Romano cesó en su persecución e hizo del cristianismo la religión del Estado. Entonces el espíritu de la Roma Imperial penetró en la Iglesia, que dejó de ser una institución que testificara de Cristo, y se hizo una vasta institución autoritaria que usurpa para sí autoridad para regir el mundo. 

    Cuando cayó el Imperio Romano, la Iglesia sanó su herida mortal. Mediante la ayuda de la Iglesia, Roma revivió, y durante mil años rigió al mundo en el nombre de Cristo pero en el espíritu y a la manera de los reyes terrenales. Los papas romanos fueron herederos y sucesores de los césares romanos. El Vaticano se halla en donde estuvo el palacio de los césares. Los papas han vivido con toda la pompa y el esplendor de los césares, y han reclamado para sí toda la autoridad de éstos, y más. A través de los siglos, el palacio papal ha sido de entre los más lujosos del mundo. Las  rentas anuales del Papa son de millones de dólares. Las "abominaciones" y las horrendas inmoralidades de los papas de la Edad Media son bien conocidas. Los horrores de la Inquisición, ordenadas por los papas, fueron mucho más extensivos y brutales de lo habían sido las persecuciones de los césares, y forman el cuadro más repugnante de toda la historia. El "escarlata" es el color papal. El trono papal es de escarlata. Lo conducen doce hombres vestidos de escarlata. Son escarlatas los sombreros y los trajes de los cardenales. En ningún lugar de la tierra se exhibe mayor pompa. boato y esplendor terreno, que en la coronación de un papa. 
    Para la Iglesia, juzgada por las normas del Nuevo Testamento, esto es adulterio con el mundo. Casi no hay detalle del cuadro del capítulo 17 que no puede aplicarse directamente al Papado.

    Pero el Papado no ha sido el pecador único. Es el más prominente y conspicuo ejemplo en la historia, de una iglesia dominada por el mundo. Pero el espíritu del mundo prevalece lastimosamente en las iglesias protestantes, y en todo el cristianismo entero. Aun en nuestro propio país, en donde creemos tener la forma más pura del cristianismo que se haya conocido desde los días de las persecuciones primitivas, la mundanalidad, el orgullo, el anhelo del poder, y el profesionalismo tan generalmente evidentes en las Iglesias, indican que ésta aún no ha salido del todo de su adulterio con el mundo. "Babilonia" ha sido terriblemente sacudida, pero no caerá sino hasta el día de Armagedón. Parece que es cuanto más grande y más poderoso se hace cualquier organización o institución eclesiástica, tanto más naturalmente atrae a su dirección a hombres egoístas y ambiciosos quienes demasiado a menudo la usan para su propio engrandecimiento. Tal es la debilidad de la naturaleza human.            



Capitulo 18. LA CAÍDA DE BABILONIA     

    Este capítulo es muy similar al manteo de Jeremías sobre al asolamiento de la Babilonia del A.T. (Jer 50:51); especialmente el incidente de la piedra echada al mar. (v.21; Jer 51:63-64). Babilonia, la ciudad del Eufrates, la ciudad maravilla del mundo antiguo, era la ciudad que había llevado cautivo al pueblo antiguo-testamentario de Dios. Así, pues, Juan aplica el nombre a la potencia mundial que había de cautivar a la Iglesia. Nombra al "Eufrates" bajo la sexta trompeta y la sexta copa, como la tierra de conde vendrían los enemigos de Dios. 
    Roma era la Babilonia del N.T., la potencia mundial que ya había iniciado la persecución del pueblo novotestamentario de Dios, así como la Babilonia literal había hecho con Su pueblo del A.T. Quizás una de las razones por qué se le llama a Roma "Babilonia" en lugar de usarse el nombre propio, es que en un tiempo de persecución sería demasiado peligrosos nombrar claramente a la ciudad como objeto de tan terribles juicios. Luego, también, según algunas interpretaciones,  "Babilonia" tenía significados más allá de la Roma de los días novotestamentarios; se aplicaba más específicamente a un Roma de días futuros y de una naturaleza diferente; a una coalición de la "Iglesia Ramera" y la "Bestia" 
    Aparte de la representación pictórica de Apocalipsis, otros pasajes del N.T tales como 2 Tes 2:3-10; 1 Tim 4:1-3; 2 Ped 2; Judas 18, predicen en lenguaje claro el surgimiento y la ascendencia temporal dentro de la Iglesia cristiana, de una potencia apóstata que "se extiende por todo el mundo mediante la fuerza y el engaño, notable por su profunda corrupción de la religión, crasa inmoralidad y libertinaje, junto con un ascetismo de justicia propia, sus arrogantes y blasfemas pretensiones, usurpaciones de prerrogativas divinas, y persecución del pueblo de Dios, grandes riquezas, magnificencia y lujos, su dependencia de la ayuda de potencias mundana, cuya tiranía a prueba y apoya, sentada en el Templo de Dios". "Cada una de estas características se ve con sobrada claridad en el triste cuadro del gobierno papal del mundo a través de la oscura Edad Media; en su crasa corrupción de la doctrina y del culto cristiano, su celibato obligatorio y sus austeridades, su esplendor meretricio y su falsificación de ritual judaico, su arrogancia blasfema de títulos y honores divinos, sus pretensiones de infalibilidad y de autoridad suprema sobre la conciencia, de dispensaciones y de absolución de pecados, pretendidas profecías y milagros, opresión y persecución del pueblo de Dios, con la ayuda de gobernantes terrenos.     
    Este contubernio de leopardo-bestia ye de cordero-bestia, este adulterio de la Iglesia y del mundo al que se le llama "Babilonia", ya sea el Papado o el cristianismo y sin vida en su totalidad, está condenado. Cuando cae, el cielo entero resuena de aleluyas (19: 1-5). Luego siguen las alegres notas de la procesión nupcial, mientras el Cordero celebra matrimonio con su Esposa verdadera. 



Capitulo 19. LA DESTRUCCIÓN DE LA BESTIA Y DEL FALSO PROFETA

    Los cuatro enemigos de la Iglesia eran el Dragón, la Bestia, el Falso Profeta y Babilonia. En al capítulo 18 cayó Babilonia. En esté, son destruidos la Bestia y el Falso Profeta. En el 20, el Dragón pasa a su suerte final.
    La Bestia, el Falso Profeta y Babilonia parecen ser personificaciones de instituciones. El Dragón es una persona. 
    No solamente son destruidas las instituciones, sino todos aquellos que han llevado la "marca" de la institución (14:9-11). Si la Bestia bajo la forma de Babilonia es el Papado, ¿debe incluirse a todos los miembros de la Iglesia Romana entre lo que tenían la "marca" de la Bestia? Seguramente que no. La institución como tal es corrompida y entregada a fines mundanos. Pero puede haber dentro de su grey quienes realmente aman a Cristo más de lo que aman los aspectos corrompidos de su iglesia. En realidad, pueden tener en sus corazones la marca de Cristo. Muchos protestantes, que no tienen la marca de la Bestia en lo externo, ciertamente la tienen en grandes letras en su corazón. La Iglesia protestante, como institución, es mucho más libre de corrupción humana que la romana, y ni remotamente interpone tantos obstáculos  humanos entre el individuo y el Salvador como hace aquélla. La "marca" es asunto del corazón. Muchos que lucen por fuera ,a marca de Cristo pueden tener la marca de la Bestia por dentro;  y muchos que llevan la marca externa de la Bestia pueden tener la marca más profunda de Cristo en su corazón. Dios puede distinguir cuál "marca" tenemos. 

    Los Corso de Aleluyas (1-8). El primero expresa la gozosa celebración celestial de la destrucción de Babilonia la Ramera. El segundo, en una oleada de voces como el rugido del océano o del trueno lejano, anuncia las bodas del Cordero con su Esposa verdadera. En la cena de las bodas, a los creyentes individualmente se les llama invitados; colectiva mente, se les llama Esposa.              

    El Caballo Blanco y los Ejércitos Celestes (11-16). Se este caballo blanco es el mismo del primer sello (6:2), entonces este es el triunfo final, de que aquél era el comienzo. Si aquel primer caballo representa al reino de este mundo, luego este segundo caballo blanco es vencedor sobre aquél. La visión parece representar la venida del Señor en gloria. Los ojos como de fuego y la espada que sale de Su boca indican Su ora contra los desobediente, tal como se expresa en 2 Tes 1:7-10. 

    La suerte final de la Bestia y del Falso Profeta (17-21). La gran cena para las aves de rapiña contrasta con la cena de las bodas del Cordero. Después de la caída de "Babilonia", que era la alianza efectiva de la Bestia y el Falso Profeta, éstos continuaron por algún tiempo cada uno en su propio campo. Ahora les toca su turno. El "lago de fuego" es el fin de las instituciones por medio de las cuales obraba el Dragón. Desaparecidos sus agentes, está impotente, y pronto para ser atado.     


Capitulo 20. EL MILENIO

    La única mención bíblica específica del milenio es en esta capítulo. Hay muchos pasajes que se tratan de él, pero el texto mismo no lo dice. Se dice que la segunda venida del Señor se menciona más de 300 veces en el N.T., pero el milenio solamente una vez en toda la Biblia, y esto en la parte más misteriosa del libro más misterioso de la Biblia entera. Vivir en la bienaventurada esperanza y la expectación continua de la venida del Señor es una cosa; tener una teoría acerca del Milenio es otra. Algunos creen que el milenio será una era de bienaventuranza en este mundo; otros, que será de las edades de la eternidad después que haya terminado esta existencia de sangre y carne. 
    Satanás es Atado (1-3). Así como la expulsión de Satanás del cielo (cap 12) se relacionaba con el nacimiento y la ascensión de Cristo, su encadenamiento aquí se relaciona con la segunda venida de Cristo. Algunos creen que los dos pasajes tratan de un mismo evento. Pero en al capítulo 12, Satanás turba la tierra; aquí se le impide turbar. El "abismo" era el lugar de los demonios (Luc 8:31). El dominio de Satanás, regido por uno de sus arcángeles (9:11), es ahora su prisión. Ha sido el "príncipe de este mundo", pero no lo será durante el Milenio. El "abismo" no es el "lago de fuego" que será el destino final de Satanás.

    El  Reino Milenial (4-6). Durará mil años. Algunos lo entienden como mil años literales, a manera de descanso sabático después de 6.000 años de existencia humana. Algunos lo creen un período largo e indefinido. Si aquí se aplicara el dicho de 2 Pedro 3:8, de que "un día delante del Señor es como mil años, y mil años como un día", podría significar, en la cronología divina, cualquier cosa desde un día hasta 360.000 años.

    "La primera resurrección" (5). No se menciona una segunda resurrección, pero la frase de "los otros muertos no volvieron a vivir hasta que sean cumplidos mil años" indica que habrá dos resurrecciones, una antes del milenio y otra después. Las enseñanzas del N.T. generalmente presentan la venida del Señor, la resurrección y el día del juicio, en una sola perspectiva, así como al contemplarse picos distintos de montañas, uno detrás de otro y casi en línea, parece estas cerca uno de otro aun cunado en realidad quizás los separen grandes distancias. Sin embargo, quizás Jesús cuando usó la frese "la resurrección de los justos" (Luc 14:14), haya querido sugerir que no sería a un mismo tiempo la resurrección de todos. Pablo, al hablar de la resurrección en 1 Cor 15:23, dice "cada uno en su orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida; luego el fin", como si el fin pudiera ser algún tiempo después de la resurrección de Su pueblo, así como la de éstos habrá sido algún tiempo después de la de El.              

    La Suerte Final de Satanás (7-10). Destruidas Babilonia, La bestia y el Falso Profeta, los agentes a través de los cuales Satanás había hecho su perniciosa obra (caps. 17, 18, 19), ahora por fin toca el turno para recobrar el dominio de la tierra.

    "Magog" (8) es el nombre general de la posteridad de Jafet (Génesis 10:2). "Gog" es un príncipe. En Eze 38 y 39 atacan al pueblo de Dios desde el norte. Aquí vienen de "los cuatro ángulos de la tierra". Probablemente se usen como nombres de los enemigos de Dios de entre todas las naciones. 

    ¿Cómo podrá Satanás reunir a tan vasta horda, si él habrá estado atado mil año, y habrá transcurrido un reino de justicia? Se ha sugerido que siendo este el tiempo de la resurrección general, las vastas multitudes de hombres y mujeres malos y veles de todos los siglos, que vuelven entonces a la vida, serán campo fértil para la obra de Satanás. 

    El "lago de fuego y azufre" (10) es el destino final de Satanás, de la Bestia, del Falso Profeta y de los perdidos. Si la Bestia y el Falso Profeta eran instituciones más bien que personas, cuando menos fueron creadas y dirigidas por personas, cuyo espíritu expresaban. Aun cuando el ser echado al fuego significa la aniquilación de las instituciones, las personas continuaban viviendo en tormento "día y noche para siempre jamas", expresión gráfica de aquello que nunca jamás tiene fin.     

    El Juicio Final (11-15). Este pasaje contiene uno de los mensajes más personales de la Biblia. Debiéramos leerlo a menudo. Nos ayudará a estar listos a contestar el pase de lista. 
    La huida de la tierra, de la presencia de Aquél que se sentaba sobre el "gran trono blanco" (11) puede haber sido causada por fuego (2 Ped 3:10-12). A los que ya habían sido juzgados, aquí se les ratifica el juicio en presencia del universo reunido. 

    El juicio es completo. Toda persona, de todo tiempo y región, estará allí. Todo acto y todo motivo habrá sido registrado. Es el día de que habla Pablo en Romanos 2:16, "el días cuando Dios juzgará lo encubierto de los hombres". Nos hace serios y pensativos el recordarlo.

    Solamente habrá dos clases: los salvos y los perdidos. Los "libros" son el registro de las obras de los hombres. El "libro de la vida" contiene la lista de los salvos. Hay hombres de carácter tan mixto que nosotros no sabríamos en donde colocarlos. Pero Dios sabe.
 
    La "segunda muerte" es la suerte definitiva del día final, y que se distingue así de la muerte física que es suerte común de toda la humanidad. Aquí se le llama "el lago de fuego", lo mismo de que había hablado Jesús en los Evangelio , el lugar del "fuego que nunca se apaga", el "fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles". "Temed a aquél que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en la Gehenna; así os digo: a éste temed". ¿Fuego literal? ¿Quién los sabe? Quizás sea aún más doloroso para el alma, de lo que es el fuego para el cuerpo.   


Capitulo 21. EL CIELO

    Este capitulo se refiere, no a un nuevo orden social en este mundo presente, sino al hogar eterno de los redimidos, la "Casa de muchas moradas" del Padre.
    Es uno de los capítulos más hermosos, consoladores y preciosos de la Biblia entera; uno que nunca nos cansamos de leer. 
    El "nuevo cielo y nueva tierra" (7). El primer cielo y primera tierra ya han pasado, tal como dijo Pedro (2 Ped 3:10), el cielo con gran estruendo (¿explosión?), y la tierra y todas sus obras quemadas. No sabemos el grado de cambio que esto implica en el universo físico; ni si será esta misma tierra re-hecha y renovada por fuego, o una tierra completamente diferente; ni en qué grado nosotros, con nuestros cuerpo glorificados, incorruptibles y espirituales, seremos limitados a algún planeta o estrella, o si estaremos libres para recorrer las esferas sin límites del espacio y de la eternidad. !Cómo quisiéramos saberlo! Algún día lo sabremos. 
    "EL mar ya no es" (1), pero hay un "río" (22:1). Nos preguntaremos, pues, si debe tomarse literalmente. Quizás el "fuego" que consuma a la tierra no deje mar. Tal vez el "rió de agua de la vida" no sea agua material. Algunos creen que el "mar" es símbolo de la perpetua intranquilidad, y que su ausencia  indica la paz ininterrumpida del cielo; o, ya que se consideraba como barrera entre las naciones, su ausencia signifique la fraternidad universal.   
    La "Nueva Jerusalén" (9, 10), la Santa Ciudad. La Biblia comienza con un huerto y termina con una ciudad. Es la ciudad en busca de cuyos cimientos Abraham dejó su hogar en Ur de los Caldeos. Ahora la ciudad está completa, y Abraham se goza en sus glorias. La Santa Ciudad es la antítesis de Babilonia. La Iglesia, la Esposa del Cordero, se había hecho adúltera con los reinos del mundo, y entonces su nombre era Babilonia. Pero ahora la  adúltera ha desaparecido, y la Esposa verdadera toma su lugar propio.
    El "Tabernáculo de Dios" (3) es con los hombres; la morada de Dios, la casa del Padre, de muchas mansiones. En el Edén, el hombre fue echado de la presencia inmediatamente y consciente de Dios. Ahora de le restablece. En este mundo andamos por fe. Allá, veremos verdaderamente Su rostro y estaremos con El a través de los ciclos incesantes de las edades interminables. No más muerte, llanto, dolor, pesar del corazón no tristezas. Es un nuevo universo. !Cuán admirable será estas allá, especialmente para aquéllos que aquí poco han conocido sino el sufrimiento" Cuando más grande haya sido el sufrimiento aquí, tanto mayor será la gloria allá. 
    "Afuera están los abominables" (8, 22:15, etc.). Muchos cristianos con culpables de algunas de las cosas que aquí se mencionan. Para nosotros, nos parece que hay muchos grados diferentes de carácter, y no sabríamos en donde trazar la raya que los separa. Pero Dios sabe. Para Dios hay solamente dos clases: Los Suyos, y los que no lo son. 

    La Ciudad de Oro (21:9-22:5). La Esposa de Cristo, una ciudad, es mostrada a Juan por el mismo ángel que le había mostrado la Iglesia adúltera (cap. 7), que también era una ciudad. La antigua Babilonia de que tomaba su nombre la iglesia ramera, era una "ciudad de oro". Ahora aparece la verdadera Ciudad de Oro en todo su infinito esplendor y magnificencia.    

    Las Dimensiones de la Ciudad. 12.000 estadios (1.500 millas o 2.220 km.) Este puede ser el largo de cada costado, o el perímetro total, de manera que cada costado tenga 3.000 estadios, con 1.000 estadios entre un puerta y otra. El muro tenía 144 codos (66 m.). Si esto se refiere al espesor del muro, su altura sería de 3.000 o de 12.000 estadios. Si los 144 codos son la altura del muro, luego la ciudad se levantaría sobre éste hasta una altura inmensa. Las medidas son múltiplos de 12, el número del pueblo de Dios. Hay 12 puertas, inscritas con los nombres de las 12 tribus de Israel, y 12 fundamentos con los nombres de los 12 apóstoles. La ciudad era un cubo perfecto, al igual de su prototipo el Lugar Santísimo del Tabernáculo. 12.000es símbolo del pueblo de Dios llevado el enésimo grado, en representación del  estado completo, perfecto y glorioso de la creación redimida. Algunos creen que la ciudad era una pirámide más bien un cubo; pero en tal caso, ¿cómo sería antitipo del Lugar Santísimo?  

    El estar inscritos los nombres de las 12 tribus en las puertas, y de los 12 apóstoles en los cimientos, quizás indique que jamás serían olvidados los fundamentos de la ciudad, sino que a través de las edades sin fin de la eternidad serían tenidos en amante recuerdo por los habitantes de la ciudad. 

    Las Piedras Preciosas. El pectoral del sumo sacerdote, con sus 12 piedras que llevaban los nombres de las 12 tribus, quizás haya sido una vaga representación en el lejano pasado, de aquello que Dios tenía propuesto. Las piedras son similares a las de la Nueva Jerusalén. Las del pectoral: piedra sárdica, topacio, carbunclo, esmeralda, zafiro, diamante, jacinto, ágata, amatista, berilo, ónice y jaspe. De la Nueva Jerusalén: jaspe, zafiro, ágata, esmeralda, ónice, cornalina, crisólito, berilo, topacio, crisopraso, jacinto y amatista. Hay dificultad en identificar estas piedras. Posiblemente no hayan sido las mismas que ahora llevan estos nombres. Estos son los colores que se cree representan: Jaspe, el diamante. Zafiro, azul. Jacinto, azul celeste. Esmeralda, verde. Onice, rojo y blanco. Cornalina, rojo fuego. Crisólito, dorado.  Berilo, verde mar. Topacio, verde transparente. Crísopraso, púrpura. Jacinto, rojo. Amatista, violáceo. La ciudad misma era de oro; los muros, de jaspe. Los cimientos brillaban con los colores del arco iris; cada puerta, una perla. Todo era hecho de las cosas materiales más valiosas y más hermosas que el conoce, reunidas en un espectáculo resplandeciente más allá de toda imaginación: hermosura, gloria, paz y seguridad eterna. 


Capitulo 22.     PALABRAS FINALES

    El Árbol de la Vida (1-5). Es el huero del Edén restablecido, en medio de la ciudad de oro; el paraíso, la inmortalidad. ¿Qué haremos en el cielo? ¿Cantar? Seguramente. ¿Qué sería el cielo sin música? ¿Qué dice Shakespeare? "Quien no tiene música en el ama, es apto para la traición". Pero hay más. Habrá, sin suda, toda oportunidad para desarrollar nuestras aspiraciones no satisfechas en la tierra.  Habrá vida creciente, avanzando siempre hacia adelante, siempre hacia arriba, tomando nuestro sitio en la admiración divina del universo; cuerpo incorruptibles, en un ambiente incorruptible; haciendo, quizás, alguna diligencia en una estrella remota con solamente pensar en ello. 

    Importancia del Libro (6). Aquí reafirma que es la Palabra de Dios (1:2). Así como comenzó el libro (1:3) con una bendición sobre aquellos que leen y guardan sus palabras, también termina (22:7). "No selles las palabras de este libro" (10) es una advertencia seria a que no se le descuide, sino que se le estudie.
    "El que es injusto, sea injusto todavía; el que es santo, sea santificado todavía" (11) es una solemne delegación de los perdidos a su suerte, y de los salvos, a la suya. En este mundo, mientras aún dura el día de la gracia, el carácter puede mejorarse o empeorar. Pero llegará el momento en que se fija, para toda la eternidad. El castigo eterno y la vida eterna no son decretos arbitrarios de Dios, sino un resultado inevitable, así como del botón viene la flor. El castigo del pecado es el pecado. El premio de la santidad es la santidad.  
    Nótese nuevamente (14-15), la separación absoluta del trigo y de la cizaña. Una y otra vez se nos repite, que solamente hay dos calces de personas, y solamente dos destinos. 
    "Yo soy la raíz y el linaje de David", "la estrella resplandeciente de la mañana" (el brillante gobernador, Núm 24:17). Es decir: Yo soy aquél hacia quién señalaba toda profecía. No hay otro.

    La Invitación Final (17). Jesús acaba de decir, "Vengo pronto" (12).  El Espíritu, la Esposa, y todos cuanto oyen, se unen en el coro y en la petición, "Ven". Jesús contesta, "Vengo pronto" (20). Es Su última palabra transcrita, el mensaje final para Su Esposa que le espera, mientras El desaparece de nuestra vista. El pasaje contiene una invitación a los pecadores, de que vengan a El, para que estén preparados cuando EL venga.

    La Advertencia Final contra la mutilación de la Palabra de Dios (18, 19). Esto no les gusta a los críticos racionalistas, quienes quisieran limitar su aplicación a este libro solamente, por cuento les condena al arrogarse la liberta de eliminar toda porción de la Escriture que no les conviene (Deut 4:2; 12:32). Sí se refiere de manera especial al Apocalipsis, pero es una amonestación tremenda contra tratar livianamente cualquier porción de la Palabra de Dios.          


 
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