Diccionario Est


        ESTER, LIBRO DE Este libro aparece en el •canon hebreo entre “los cinco rollos” (Megillot) o hagiógrafos. Se ha discutido mucho su canonicidad. Es particularmente interesante el hecho de que en •Qumrán se han encontrado rastros de todos los libros del AT, menos E. Se piensa que como la comunidad de Qumrán sólo respetaba las festividades prescritas en el Pentateuco, no estaba interesada en E., que es la historia de la festividad de •Purim, la cual no está ordenada en otra parte de las Escrituras. De todas maneras, el libro de E. ha sido considerado como canónico por el Talmud, el concilio judío de •Jamnia y la comunidad judía y cristiana, especialmente después del siglo I d.C.
Debe consignarse que la •Septuaginta contiene en E. unos ciento siete versículos que no figuran en RV60 ni en las traducciones modernas, porque no forman parte del original hebreo. Jerónimo los agrupó como un apéndice, explicando en cuál lugar del texto los había encontrado. Pero cuando Esteban Langton dividió la Biblia en capítulos y versículos, puso los versículos del apéndice de Jerónimo en forma consecutiva al final del texto original de E. En estas adiciones, que aparentemente son de origen griego, se incluye el uso del nombre de Dios, cosa que no figura en el texto hebreo, y se subraya, además, el carácter religioso del libro.

Autor y fecha. El autor es anónimo, pero hay que notar que era alguien muy familiarizado con las costumbres de la corte persa. No existen referencias externas al libro de E. que nos permitan ubicarlo en una fecha determinada, por lo cual hemos de llevarnos de las evidencias internas. Es claro que el lenguaje corresponde al período persa. Además, el texto carece de toda influencia griega. Se presenta a •Asuero como un gobernante del pasado, tratándosele benignamente. Parece que fue escrito antes de la dominación de los persas por Alejandro Magno. La mayoría de los eruditos identifican al rey Asuero con Jerjes, o Artajerjes. Por lo tanto, se piensa que fue escrito alrededor del año 400 a. C.

Problemas de historicidad. Se señala a menudo que este libro contiene algunos aspectos que presentan problemas en cuanto a su comprobación como evento histórico. Entre ellos:
a) Que la duración (180 días) de la fiesta ofrecida por Asuero es exagerada (Est. 1:1–4). Pero esta es una crítica que bien podría ser un anacronismo al evaluar un hecho del pasado con los criterios de hoy. Por otra parte, se ha sugerido que la fecha de este evento coincide con los meses de planificación militar para la expedición a Grecia, lo cual explicaría la presencia de las autoridades en Susa.
b) Que el rey persa tenía que casarse, por ley, con una princesa de una de las siete familias principales. Pero resulta que se tiene conocimiento de que Cambises no cumplió al pie de la letra con esa costumbre. La mayoría de los reyes orientales tenían muchas esposas.
c) Que los nombres de la historia tienen paralelo con leyendas persas. •Mardoqueo, sería el dios Marduc. Ester sería la diosa Istar. Amán sería el dios Humman. Vasti sería la diosa Masti. Parece dudoso, sin embargo, que los judíos utilizaran una leyenda idolátrica para justificar una festividad suya.
d) Que según Herodoto la esposa de Jerjes se llamaba Amestris. Pero eso no prueba que no tuviera otras reinas.
e) Que la orden de masacrar a los judíos parece exagerada. Pero eso no toma en consideración que los persas habían hecho unas matanzas horribles y sistemáticas contra los escitas.
f) Que se dice de Mardoqueo que había sido traído de Jerusalén como exiliado. Pero la verdadera traducción del texto señala que se alude a Cis, su bisabuelo.
Estas y otras cosas ciertamente se presentaban como dificultades en el entendimiento de un relato de algo que sucedió en un período del cual no se tienen muchos datos en la historia secular. Pero como ha sucedido en otros casos, las investigaciones históricas siempre dan la razón al texto bíblico. Y así sucederá cuando se sepa más de la historia de los tiempos de Jerjes o Artajerjes.
Por otra parte, los detalles que el libro ofrece sobre las costumbres persas coinciden con lo que se conoce en la historia secular. Se sabe por otras fuentes que en Persia el rey tenía un consejo formado por siete nobles (Est. 1:14); que el sistema de correos estaba muy desarrollado (Est. 3:13; 8:10); que tenían la costumbre de usar la •horca (Est. 2:23; 5:14); que creían en días de buena y mala •suerte (Est. 3:7). Lo que nos dice del carácter de Jerjes está atestiguado por historiadores. Sus fiestas eran muy famosas, así como sus regalos. Lo que dice E. en cuanto a que el imperio persa abarcó desde la India hasta Etiopía es correcto (Est. 1:1), así como también que el palacio de invierno del rey quedaba en •Susa. Los hallazgos arqueológicos que se han realizado en él confirman lo que dice este libro.

Características. Algunos eruditos han sugerido que el relato de E. encaja bien dentro del concepto de “historia novelada”, es decir, que el escritor tejió una trama de su fantasía poniendo a los personajes que creó dentro del marco de una época histórica determinada. La mayoría de los creyentes, sin embargo, aceptan la autenticidad del relato de E. tal como se presenta en la Biblia. El libro está escrito de una manera elegante, que mantiene la atención del lector desde el inicio con sus ingredientes de intriga y suspenso. La intención del autor es explicar el origen de la fiesta de •Purim, no hacer una biografía ni resaltar el carácter particular de los que actúan en el drama.

Asuero y Vasti. El relato comienza con una serie de festividades que durarían seis meses. Al final de éstas, Asuero hace una fiesta para el pueblo de Susa, donde abunda el vino. “Estando el corazón del rey alegre del vino” envió por la reina •Vasti, para exhibir su belleza “porque era hermosa”. Ésta, temiendo por su dignidad, desobedeció y no acudió al llamado del rey, que se enfurece y consulta qué hacer con ella. El consejo real recomienda que se destituya a Vasti como reina, y se ponga a otra en su lugar. Así se hace por decreto (Est. 1:1–22).

Ester. Después de un tiempo, se decide buscar la sustituta de Vasti. Se traen las jóvenes más hermosas, entre las cuales está Ester, una huérfana judía que había sido adoptada por su primo Mardoqueo. “Ester no declaró cuál era su pueblo”. Después de un tiempo de preparación, Ester fue “llevada al rey Asuero”, que se enamoró de ella “y puso la corona real sobre su cabeza” (Est. 2:1–18).

Mardoqueo. Ester “hacía lo que decía Mardoqueo, como cuando él la educaba”. Este Mardoqueo tenía algunas responsabilidades (“sentado a la puerta del rey”) y se enteró de una conspiración para matarlo. Informó de eso a Ester, que lo dijo al rey. Se investigó y se supo que era cierto. Se ejecutan a los conspiradores (Est. 2:19–23).

Amán. Aparece la figura de este hombre como el favorito del rey. Pero Mardoqueo no le rendía honores. •Amán se llena de odio hacia él y su pueblo. Decide destruir a los judíos. Así lo propone al rey, que acepta para complacerle (Est. 3:1–15).

El duelo de los judíos. Cuando se recibió la orden real todos los judíos tuvieron “gran luto, ayuno, lloro y lamentación”. Mardoqueo se viste “de cilicio y de ceniza”. Ester sufre “gran dolor”. Mardoqueo le recuerda que ella también corre peligro. Ester pide que los judíos de Susa ayunen por ella porque se propone presentarse ante el rey aun contraviniendo la ley que lo prohibía (“Y si perezco, que perezca” [Est. 4:1–17]).

El arrojo de Ester. La reina entró ante Asuero. Éste le extendió el cetro en indicación de gracia, y le pregunta qué quería. Ester le invita a un banquete junto con Amán. Se celebra el banquete, pero Ester no dice lo que quiere, sino que solicita que vengan a otro banquete al siguiente día. Amán se jacta con su familia de disfrutar del favor real. Su mujer le recomienda que haga preparar una horca para Mardoqueo (Est. 5:1–14).

El homenaje a Mardoqueo. El rey pierde el sueño y para distraerse pide que le lean las memorias reales. Se lee el registro de lo que Mardoqueo había hecho de salvar la vida del rey, que pregunta a Amán qué se debe hacer a una persona a quien el rey quisiera honrar. Amán, pensando que se trataba de él mismo, dijo lo que había que hacer. El rey le ordena que se haga el homenaje a Mardoqueo. Amán se ve obligado a presidir ese homenaje y se va a su casa avergonzado (Est. 6:1–14).

El banquete de Ester. En su segunda comida con el rey y Amán, Ester declara a Asuero la conspiración de Amán y lo que significaría para ella y su pueblo. El rey se enfurece y sale. Amán ruega a Ester por su vida. Cuando el rey regresa encuentra a Amán en posición comprometedora y decide que se le cuelgue en la horca que se había preparado para Mardoqueo (Est. 7:1–10).

El nuevo decreto. Mardoqueo es elevado a hombre de confianza del rey. Como la ley persa no se podía revocar, Ester convence al monarca para que dicte otro decreto que autoriza a los judíos a defenderse y aun a tomar iniciativa contra sus enemigos. Así se hace. Hay gran alegría entre los judíos (Est. 8:1–17).

La derrota de los enemigos. “Los judíos se reunieron en sus ciudades ... para descargar su mano sobre los que habían procurado su mal”. Las autoridades persas los apoyaron. Mueren los hijos de Amán. Los judíos deciden conmemorar este evento mediante la celebración de una fiesta todos los años. “Mardoqueo el judío fue el segundo después del rey Asuero, y grande entre los judíos ... porque procuró el bienestar de su pueblo y habló paz para todo su linaje”.
Lockward, A. (2003). Nuevo diccionario de la Biblia. (372). Miami: Editorial Unilit.