Diccionario Gn



        GÉNESIS, LIBRO DE Primer libro del •Pentateuco. El título viene de la palabra griega geneseos, que significa “origen” o “fuente”. En diversos lugares del libro aparecen las siguientes expresiones: “estos son los orígenes de...” (Gn. 2:4); “este es el libro de las generaciones de...” (Gn. 5:1); “estas son las generaciones de...” (Gn. 6:9; 10:1; 11:10, 27; 36:1); “estos son los descendientes de...” (Gn. 25:12, 19); “estos son los linajes de...” (Gn. 36:9); “esta es la historia de la familia de...” (Gn. 37:2). Por esta razón la •Septuaginta le aplicó el nombre de G. Los hebreos lo llaman Bere’shit (“en el principio”), porque así comienza el libro.

Autor. Se atribuye a Moisés, según la tradición judía y cristiana, aunque el libro no lo dice así. Los judíos se referían al Pentateuco, como “los libros de Moisés”. Cuando leemos en Lc. 24:27 que el Señor Jesús “comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían”, se entiende claramente que ese “desde Moisés” es una referencia al Pentateuco y, por lo tanto, también al G. Lo mismo puede decirse de citas como Jn. 5:46 (“Porque si creyéseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él”). Algunos señalan, sin embargo, que esa forma en que se hacía referencia a los libros del Pentateuco no implica necesariamente la autoría del líder hebreo. No obstante, la mayoría de los creyentes opinan que el origen del libro de G. está en los tiempos de Moisés, aunque no puede descartarse que en el devenir de las edades se hicieran modificaciones hasta llegar a la forma actual. Pentateuco.

Propósito. G. relata la historia de cómo Dios crea el universo, sus relaciones con el hombre, la caída de éste y la forma en que comienzan a desarrollarse los planes redentores de Dios a través de la elección de una persona, Abraham, que vendría a ser bendición para toda la humanidad por medio de su descendencia. La narración histórica termina cuando Jacob y sus hijos están ya viviendo en Egipto, lo que continuará expuesto en el libro de Éxodo. Si no se tiene esto en cuenta y se pretenden para este libro otros propósitos, será fácil caer en contradicciones y confusiones. Muchos críticos de G. dan la apariencia de que vinieron a buscar en él cosas que se encuentran totalmente fuera del propósito del libro. G. no es una cosmogonía, ni una historia geológica de la tierra. No intenta describir la creación del universo. Toca ese asunto solamente para enmarcar su tema y colocarlo en una perspectiva histórica muy general ( •Creación). Pero tiene que hacer una grandiosa síntesis de éste y otros aspectos para centrarse luego en su trama. No narra la historia de los inicios de la creación, sino de los comienzos de la redención. Las grandes síntesis de G., sin embargo, no son mitos, ni fábulas, ni parábolas; son historia expresada en pocas palabras. En efecto, una de las cosas admirables de G. es lo bien logradas que resultan sus síntesis históricas, puesto que han servido por miles de años a generaciones diferentes en conocimiento y cultura.

Desarrollo. Algunos comentan que el primer capítulo de G. parece haber sido escrito con un estilo litúrgico, pues presenta unas fórmulas solemnes en las cuales se expresan las acciones de Dios en la creación. Dios habla y las cosas son. Luego hace al hombre, varón y hembra, lo coloca en el huerto de Edén y le da mandamientos. La serpiente engaña a los seres humanos, que pecan y son expulsados del paraíso. Pero en ese mismo momento de la •caída reciben la promesa de una simiente que heriría en la cabeza a la serpiente. Adán y Eva tienen dos hijos: Caín y Abel. Pero lo que se ve es que uno de ellos hiere al otro, no a la serpiente. Caín se aleja de Dios (“... de tu presencia me esconderé...”). Pero Adán y Eva tienen un tercer hijo, a quien llaman Set, con el cual hay un comienzo de búsqueda del retorno a la relación con Dios (Gn. 1 al 4).

La humanidad se desarrolla así con el paralelismo de una mayoría que se aleja de Dios y unos pocos que lo buscan (Enoc). La narración va reduciendo su enfoque de la humanidad en general hacia un grupo de personas que se presentan como antepasados de Noé. Como la mayoría de los hombres viven en violencia, Dios decide enviar su juicio ( •diluvio), pero salva a Noé y a sus familiares. Dios renueva su pacto con el hombre. Los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, pueblan la tierra. Las naciones surgen de ellos (Gn. 5 al 10).

El enfoque se reduce más y se fija en Sem y su descendencia. Dentro de ella nace Abraham. Se describe el llamamiento que Dios le hace para que vaya a Canaán, y las vicisitudes de su estancia allí y en Egipto. Dios promete a Abraham un hijo a pesar de que su esposa era estéril. Abraham tiene un hijo, Ismael, con la egipcia Agar, pero ese no es el hijo prometido por Dios. Dios hace juicio contra Sodoma y Gomorra, y salva a Lot, sobrino de Abraham. Finalmente Sara concibe y da a luz a Isaac. Dios prueba a Abraham pidiéndole la vida de su hijo, y al ver que obedece, le hace sacrificar un cordero en su lugar (Gn. 11 al 22).

Abraham busca esposa para su hijo. Isaac se casa con Rebeca. Rebeca tiene dos hijos, Esaú y Jacob. El primero menosprecia su primogenitura y la cede a Jacob. Isaac emigra a Egipto y vuelve a Canaán. Al querer disponer de la bendición paterna para Esaú antes de morir, Isaac es engañado por su hijo Jacob, que luego tiene que huir. Viaja a Mesopotamia a casa de Labán, pariente de su madre. Dios se le revela en el camino. En Padam-aram se enamora de Raquel y pide su mano. Es engañado y se casa con Lea, pero se queda trabajando para conseguir a Raquel por esposa. Tiene hijos con Lea, con Bilha la sierva de Raquel, con Zilpa la sierva de Lea y finalmente con Raquel. Un total de doce varones y una hembra. Jacob enriquece pero, al mismo tiempo, es engañado varias veces por Labán. Finalmente decide regresar a Canaán. Teme el encuentro con Esaú, pero Dios de nuevo se le revela. Esaú le recibe bien. Muere Isaac (Gn. 23 al 35).

Se narra entonces la historia de José. Éste era amado por su padre y envidiado por sus hermanos, que le venden como esclavo. Es llevado a Egipto, donde la bendición de Dios le acompaña y llega a ser primer ministro de Faraón, y organiza el país para un período de abundancia y otro de hambre. En medio del segundo, sus hermanos tienen que venir dos veces a comprar alimento a Egipto. José les atiende pero no se revela a ellos sino en el segundo viaje. Manda a buscar a su padre Jacob y sus familiares, que descienden así a vivir en Egipto, donde Faraón les asigna tierras. Se ofrece la lista de las doce familias de los hijos de Jacob. Éste muere tras bendecirlos. José le entierra en Canaán, en la cueva de Macpela. José ratifica su perdón a sus hermanos y les dice: “Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y Jacob”. Muere José y es “puesto en un ataúd en Egipto”. (Gn. 36 al 50).
Lockward, A. (2003). Nuevo diccionario de la Biblia. (427). Miami: Editorial Unilit.