Diccionario Pr


        PROVERBIOS, LIBRO DE Uno de “los escritos” (Ketuvim) hagiógrafos de la Biblia hebrea. Es una colección de aforismos, refranes y sentencias al estilo de la llamada “literatura sapiencial”, muy abundante en el Oriente Medio. Al parecer, esta colección de p. servía como un manual de ética para la educación de los jóvenes. Los fines educativos del libro se resumen en Pr. 1:1–6 (“Para entender sabiduría y doctrina, para conocer razones prudentes...”). Y la máxima principal de toda la obra es que “el principio de la sabiduría es el temor de Jehová” (Pr. 1:7).

Autor y fecha. En el título del libro se dice: “Los p. del rey Salomón, hijo de David” (Pr. 1:1). Pero eso no quiere decir necesariamente que el autor fuera ese rey. Los que opinan que éste es el autor, se basan en las palabras de 1 R. 4:32–34, donde se señala que Salomón “compuso tres mil proverbios, y sus cantares fueron mil cinco”. Pero algunos eruditos opinan que esas palabras se refieren a asuntos de la naturaleza (“... sobre los árboles.... sobre los animales, sobre las aves...”), y no sobre el carácter de los humanos, que es el caso de p.
El texto mismo del libro atribuye a otros personajes cierta cantidad de las máximas. En Pr. 24:23 se lee: “También estos son dichos de los sabios” En Pr. 30:1 se menciona: “Palabras de Agur, hijo de Jaque, la profecía que dijo a Itiel...” Y en Pr. 31:1 se habla de las “palabras del rey Lemuel, la profecía con que le enseñó su madre”. Finalmente, hay que tener en cuenta las palabras de Pr. 25:1 (“También esos son proverbios de Salomón, los cuales copiaron los varones de Ezequías, rey de Judá”). Ante todas estas declaraciones se entiende que esta obra tuvo sus orígenes en Salomón, que compuso algunos de los p. que figuran en el libro. Otros fueron coleccionados por diferentes personas, entre ellos “los varones de Ezequías”, hasta que se constituyó la colección en la forma en que ha llegado a nuestras manos. Ezequías comenzó su reinado en el 727 a.C., pero no debe dudarse que aun después se incluyeran en p. algunos elementos adicionales.

Desarrollo. La diversidad de los temas hace difícil la elaboración de un resumen de este libro. Pero pueden distinguirse las siguientes divisiones naturales del texto:

a) Del 1:1 al 9:18. Bajo el título de “P. de Salomón”, se ofrece una serie de consejos, hablando de padre a hijo, escritos en forma de poemas cortos. Muchos son dísticos (dos versos), otros más extensos. Se elogia la sabiduría, a la cual se presenta a veces de manera personificada. Es de notar el poema de advertencia contra “la mujer ajena”, que aconseja en contra del adulterio.

b) Del 10:1 al 22:16. Esta sección tiene también el título de “los P. de Salomón”. Se trata de comunicar la aplicación práctica de la sabiduría mediante numerosos ejemplos del hombre sabio o recto, a quien se contrasta con el necio o malo (“El hijo sabio alegra al padre, pero el necio es tristeza de su madre” (Pr. 10:1); “El necio será siervo del sabio de corazón” (Pr. 11:29); “Las riquezas de los sabios son su corona; pero la insensatez de los necios es infatuación” (Pr. 14:24); etcétera.

c) Del 22:17 al 23:34. La traducción de Pr. 22:17 en RV60 lee: “Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios, y aplica tu corazón a mi sabiduría”. Pero otras traducciones entienden que, en realidad, dentro de estas palabras está el título de una sección del libro. BJ lo pone así: “Palabra de los sabios. Presta oído y escucha mis palabras y aplica tu corazón a la ciencia”. De manera que el texto original indica que se van a incluir las “palabras de los sabios”. Según algunos eruditos, este título atiende al hecho de que los p. contenidos en esta parte fueron al parecer extraídos de obras muy famosas de la antigüedad, especialmente la escrita por el egipcio Amenemope y el asirio Ajicar. Al final, hay unos versos que están antecedidos por las palabras: “También estos son dichos de los sabios” (Pr. 24:23)

d) Del 25:1 al 29:27. Se titula esta sección diciendo que son “p. de Salomón, los cuales copiaron los varones de Ezequías, rey de Judá” (Pr. 25:1). Son también una serie de dísticos (“Como el que se corta los pies y bebe su daño, así es el que envía recado por mano de un necio” (Pr. 26:6); “El crisol prueba la plata, y la hornaza el oro, y al hombre la boca del que lo alaba” (Pr. 27:21); “El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, y no habrá para él medicina” (Pr. 29:1); etcétera.

e) Del 30:1 al 30:14. Se encabeza esta sección diciendo: “Palabras de Agur, hijo de Jaqué; la profecía que dijo el varón a Itiel, a Itiel y a Ucal”. No se tienen datos sobre quién fuera esta persona. Es probable que se trataba de un sabio de tiempos anteriores a •Ezequías. Sus palabras constituyen una oración en forma poética.

f) Del 30:15 al 30:33. Son versos que utilizan recursos numéricos (“La sanguijuela tiene dos hijas que dicen...”; “Tres cosas hay que nunca se sacian; aun la cuarta nunca dice: ¡Basta!”; “Tres cosas me son ocultas; aun tampoco sé la cuarta...”; etcétera).

g) Del 31:1 al 31:31. Son las “palabras del rey Lemuel, la profecía con que le enseñó su madre”. Se desconoce quién fue este personaje. Se incluye en esta sección el poema sobre “la mujer virtuosa” (“... ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a las de las piedras preciosas...”), con lo cual termina el libro.
Lockward, A. (2003). Nuevo diccionario de la Biblia. (855). Miami: Editorial Unilit.