Diccionario Rt


RUT, LIBRO DE Uno de los libros llamados “cinco rollos” (Megillot) en la Biblia hebrea, junto con Cantar de los Cantares, Lamentaciones, Eclesiastés y Ester.

        Autor y fecha. No se sabe quién fue el autor de R. La tradición judía lo atribuía a Samuel, pero en el texto aparecen ciertos arameísmos que hacen que muchos lo vean como una obra escrita después del exilio. Otros señalan que posiblemente fue escrito antes del exilio, pero en el N de Israel, en un hebreo que tenía mezcla de arameo. Además, se ha sugerido que la relevancia con que se describe el hecho de que Rut era extranjera y que pudo casarse con •Booz, confirmaría la fecha posexílica, que recuerda la época de Esdras, cuando hubo aquella gran oposición contra los matrimonios mixtos. El libro, según esa opinión habría sido escrito como un contraste frente a la posición de Esdras y Nehemías.

Propósito y características. La obra, aunque establece los antecedentes genealógicos de David, el fundador de una dinastía, no parece haber sido escrita con ese único fin. Debe ser vista, más bien, como una hermosa historia de amor. El cuidado de un hombre para su familia, el amor de una nuera para con su suegra y viceversa, y el romance de una joven extranjera con un prominente miembro de la comunidad israelita.

Desarrollo. “En los días que gobernaban los jueces”, Elimelec y su familia tuvieron, por causa de una gran hambre en Israel, que ir “a morar en los campos de Moab”. Elimelec murió allí. Su viuda era Noemí. Los dos hijos de ambos casaron con mujeres moabitas, pero también murieron. Todo aconteció en un período de “unos diez años”. Noemí decide regresar a Israel, con sus dos nueras, Orfa y Rut. Pero en el camino, pide a éstas que retornen a su lugar de origen. Orfa, llorando, así lo hizo. “Mas Rut se quedó con ella”, y le dijo: “... adondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”. Fueron, entonces, a Belén (Rt. 1:1–22).

Allí vivía un pariente de Elimelec, “el cual se llamaba Booz”. Rut fue a recoger gavillas en el campo de ese señor. Booz la ve y pregunta por ella, le dicen su propósito y da instrucciones para que no la molesten. Habla con ella y alaba el comportamiento que había tenido para con su suegra. La invitó a comer. Luego dio órdenes de que le dejaran ex profeso “algo de los manojos”, a fin de que Rut se fuera con suficiente alimento. Rut regresa a casa de Noemí y le cuenta lo que había pasado. Vuelve a espigar en el campo de Booz “hasta que se acabó la siega de la cebada y la del trigo” (Rt. 2:1–23).

Noemí decide que era tiempo de buscar marido para Rut y la instruye para que busque una posible decisión de parte de Booz. Rut cumple las instrucciones de su suegra (“Haré todo lo que tú me mandes”). Mientras Booz dormía “a un lado del montón” de granos, Rut vino “y le descubrió los pies y se acostó”. Al despertar Booz “a la medianoche” y preguntar quién estaba allí, la moabita se identificó y le dijo: “Extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano”. Se trataba de una petición a que Booz cumpliera con la costumbre del levirato (Dt. 25:5–6). Booz se alegra por lo que Rut había hecho, “no yendo en busca de los jóvenes, sean pobres y ricos”, pero le indica que había un “pariente más cercano” que él. Le pide que espere y la despide con alimentos. Rut vuelve a su casa y lo cuenta todo a Noemí, quien dice: “... aquel hombre no descansará hasta que concluya el asunto hoy” (Rt. 3:1–18).

Booz busca la oportunidad de juntarse con el otro pariente y le propone que adquiera las tierras de Elimelec. El pariente acepta. Pero entonces Booz le aclara que con las tierras iba incluido el deber de casarse con Rut, ante lo cual el otro decide renunciar a su derecho a las tierras. Mediante una ceremonia tradicional que consistía en la entrega del zapato como señal de la transacción, Booz quedó con los derechos sucesorales de Elimelec en presencia de testigos, tomó las tierras y casó con “Rut la moabita ... para restaurar el nombre del difunto sobre su heredad”. Rut y Booz procrearon a Obed, que fuera el abuelo de David. La obra termina con la genealogía de David (Rt. 4:1–22).
Lockward, A. (2003). Nuevo diccionario de la Biblia. (901). Miami: Editorial Unilit.