Diccionario Cnt


CANTAR DE LOS CANTARES Libro escrito en forma poética, como los •Salmos, •Proverbios, •Eclesiastés y •Lamentaciones. El título en la versión castellana viene de la Vulgata, que tradujo como Canticum Canticorum unas palabras que en hebreo podrían significar “lo mejor de las canciones de Salomón”. Este libro es único en muchos sentidos. Al igual que el libro de •Ester, en C. de los C. no se menciona a Dios. Pero Ester por lo menos tiene mucho sentido nacionalista, lo cual está ausente en C. de los C. Como la Biblia es un libro eminentemente religioso muchas personas han tenido dificultad para entender el papel de este poema amoroso dentro del •Canon. En efecto, no faltaron sugerencias para su exclusión. Cuando se suscitó este tema en la reunión de Jamnia en el año 90 d.C., el famoso rabino Akiva, defendió su inclusión, diciendo que todas las Escrituras eran santas, pero que el C. de los C. era “la más santa entre las santas”, comparándola con el Lugar Santísimo.

Algunos han planteado que no se trata de un solo poema sino una colección de poemas amorosos. El poeta utiliza imágenes muy atrevidas, así como expresiones y comparaciones de gran hermosura. Y a pesar de que su tema es el amor humano, entre un hombre y una mujer, con claras connotaciones eróticas, en ningún momento el poema cae en lo prosaico o vulgar, y mantiene siempre una altura expresiva que ha sido la admiración de todos.

También se ha planteado que fue escrito en forma de un drama. Unos decían que con dos personajes, otros que con tres. La teoría del drama con dos personajes pone a Salomón y la Sulamita, mientras que la de los tres personajes introduce a un supuesto pastor que es el verdadero prometido de la muchacha. Salomón se ha llevado a la joven a su harén, pero las exclamaciones de amor de ésta son interpretadas como dirigidas a su novio, el pastor, al que permanece fiel y con quien finalmente logra unirse. Esta teoría, sin embargo, parece muy forzada y generalmente los eruditos la rechazan, prefiriendo ver solamente dos personajes, y sin atribuir a la obra la cualidad de drama, sino viéndola como un poema lírico sin nada que se parezca a una moraleja final. Esto no elimina la posibilidad de que este poema fuera escrito para ser leído con la participación de varias voces, entre ellas un coro.

Se han propuesto tres teorías de interpretación del C. de los C.: la naturalista o literal, la alegórica, y la simbólica. Los rabinos siempre le dieron una interpretación alegórica, pensando que el libro habla de la relación amorosa de Dios con su pueblo Israel. Más tarde algunos de los llamados padres de la Iglesia siguieron ese ejemplo, pero cambiando a Israel por la Iglesia. Es decir, que el poema describe el amor del Esposo, que es Cristo, por su Esposa, que es la Iglesia. Orígenes fue el primero en introducir esta teoría. La interpretación literal pone atención al poema como fruto de una realidad histórica específica, esto es, el idilio entre dos personas: una de ellas fue la Sulamita y otra que proba-blemente fuera Salomón. Se miran entonces las expresiones del escrito como verdaderas confesiones y exclamaciones de amor entre humanos. La interpretación simbólica reconoce como histórico el hecho de ese idilio, pero piensa que del mismo pueden colegirse enseñanzas y símbolos que apuntan a realidades de otro orden, como sucede con muchas otras escrituras. El Salmo 45, por ejemplo, es una “canción de amores”, probablemente para uso en una boda real, pero no hay dudas de que su lenguaje encierra enseñanzas relacionadas con la persona de Cristo. Lo mismo puede hacerse con C. de los C.

En cuanto a quién lo escribió y cuándo, ha habido también mucha discusión. Los lingüistas señalan que al parecer fue escrito en tiempos en que ya el arameo había desplazado al hebreo como lengua popular, pero hay suficientes arcaísmos como para asegurar que probablemente fuera escrito, o por lo menos fuera editado en la forma en que lo conocemos, alrededor del año 400 a.C. Esto no rechaza el posible origen salomónico del C. de los C. que es la tradición corrientemente aceptada, puesto que el texto pudo muy bien surgir en días de Salomón y pasar por un proceso de conservación y, al mismo tiempo, de elaboración, hasta llegar a la forma de hoy.
Lockward, A. (2003). Nuevo diccionario de la Biblia. (197). Miami: Editorial Unilit.