Diccionarios 1-2S


        SAMUEL, LIBROS DE Libros del AT que contiene la historia de Israel desde el período de los •jueces hasta el reinado de David. En el •canon hebreo, estos libros formaban una unidad, contenida dentro de los llamados Nevi’im, o los profetas. Algunos eruditos opinan que los libros de •Josué, •Jueces, Samuel y •Reyes formaban parte de una misma colección de obras históricas. Cuando se compara la •Septuaginta con trozos del texto hebreo de Samuel encontrados en •Qumrán, se comprueba que esa traducción tiene pasajes muy iluminadores, señal de la calidad del texto que se usó para ella.

Autor y fecha. El que la obra lleve el nombre de Samuel no debe tomarse como señal de que fuera éste quien la escribió. Muchos eruditos opinan que lo más probable es que se trate de una compilación hecha en el siglo VI a.C. El compilador pudo haber sido un funcionario real o un escriba. Está por definir si la compilación se hizo simplemente poniendo juntos varios trabajos, algunos de los cuales son mencionados ( •Jaser, Libro de. •Gad. •Natán), o si éstos sólo fueron utilizados como fuentes, elaborándose otro texto. A favor de la teoría de una compilación parece estar el hecho de que algunos acontecimientos están relatados dos veces (los llamados “dobletes”). Por ejemplo, la forma en que Saúl conoció a David aparece primero en 1 S. 16:14–23, y luego se ofrece otra versión en 1 S. 17:1–58. Hay una corriente de opinión que expone que la misma mano que compiló los libros de •Jueces, •Samuel y •Reyes, editó también parte del •Deuteronomio.

Características. La división en dos partes del libro de Samuel se hizo en la •Septuaginta. La obra narra la forma en que comenzó la monarquía israelita. Es evidente que el libro enfatiza la dimensión nacional-religiosa de esa monarquía, interpretando los acontecimientos históricos desde el punto de vista del pacto entre Dios e Israel.

Desarrollo. Primero de Samuel. La historia comienza narrando las circunstancias del nacimiento de Samuel. Luego se alude al mal comportamiento de los hijos de •Elí. Dios se revela al joven Samuel. Los israelitas son derrotados por los filisteos. El arca cae en manos de éstos, que la retienen por siete meses, luego la devuelven. El arca queda en •Quiriat-jearim. Israel hace obras de arrepentimiento y logra vencer después a los filisteos (1 S. 1:1 al 7:17).

El pueblo, sin embargo, decide pedir a Samuel que les constituya un rey “como tienen todas las naciones”. Dios lo concede. Saúl es ungido como rey. Después de una victoria contra los amonitas la monarquía es confirmada. Saúl organiza el ejército y ataca a los filisteos. Éstos contraatacan. Antes de la batalla, Saúl se impacienta, no espera a Samuel y ofrece un holocausto (“Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto”). Samuel llega y se irrita por este hecho y le profetiza: “Tu reino no será duradero”.Jonatán ataca a los filisteos. En la batalla que sigue Israel sale vencedor. Saúl pierde autoridad ante el pueblo, que no le permite ejecutar a Jonatán por un juramento apresurado del rey. Continúa la lucha entre israelitas y filisteos. Dios ordena a Saúl la destrucción de •Amalec. Saúl vence a los amalecitas, pero se queda con lo mejor del botín y perdona la vida a su rey •Agag. Samuel lo reprende por no haber obedecido, diciéndole que “como pecado de adivinación es la rebelión”. Le dice que su reino sería pasado a otro. Samuel y Saúl se separan para no verse más (1 S. 8:1 al 15:35).

Dios ordena a Samuel ungir a David como rey. Se realiza un enfrentamiento con los filisteos en •Efes-damim. El gigante •Goliat desafía a los israelitas. David llega al campamento, enviado por su padre. Se ofrece como voluntario y mata al filisteo con una pedrada. Jonatán y David entablan amistad. La canción de las mujeres que celebraban la victoria alaba más a David que a Saúl, lo cual enfurece a éste. Saúl encarga a David deberes militares buscando que muera en los enfrentamientos con los filisteos, pero éste sale siempre vencedor. Saúl procura matarlo con una lanza, pero David lo evade. •Mical, hija de Saúl y esposa de David, lo salva de un intento de asesinato (1 S. 16:1 al 19:24).

David huye a Ramá. Jonatán y él hacen pacto. Saúl intenta herir a Jonatán cuando éste defiende a David. En •Nob, David es recibido por el sacerdote •Ahimelec, luego huye a Gat, en tierra filistea, donde se hace pasar por loco. Después va a la cueva de •Adulam, donde se le unen unos cuatrocientos hombres (“... todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu”). Saúl mata a los sacerdotes de Nob (1 S. 20:1 al 22:23).

David libra la ciudad de •Keila de un ataque filisteo y se queda en la ciudad, pero Dios le dice que Saúl le buscará allí y que los habitantes lo entregarán, por lo cual, huye al desierto. Jonatán le visita. Saúl persigue a David, pero tiene que desistir momentáneamente en vista de que se había presentado un ataque filisteo. David mora en •En-gadi. Después Saúl le persigue aun allí. David, pudiendo matar a Saúl en una cueva, no lo hizo. Luego, desde lejos, le hizo ver el hecho a Saúl (1 S. 21:1 al 24:32).

Muere Samuel. David, en el •Carmelo, estuvo a punto de hacer una hecatombe con la casa de •Nabal. Éste muere, y David toma como mujer a •Abigail. Saúl desciende al desierto de •Zif, insistiendo en sus propósitos contra David. De nuevo se presenta a David la oportunidad de matar a Saúl. No lo hace, pero decide volver con su gente a •Gat, y ponerse a las órdenes del rey •Aquis. Desde allí hacía incursiones por los países vecinos enemigos de Israel, sin dejar testigos, y decía a Aquis que había ido a otra parte. Los filisteos lanzan una gran ofensiva contra Israel. Saúl, viendo el peligro de la inminente batalla, consulta a una pitonisa. Los príncipes de los filisteos se niegan a que David les acompañe. Éste, al regresar a Siclag, donde moraba, encuentra que los amalecitas habían incendiado la ciudad, y se habían llevado a todas las familias. David persigue a los amalecitas, los vence y recuperan el botín. La batalla con los filisteos se produce en el monte •Gilboa. Saúl y sus hijos son vencidos y mueren (1 S. 25:1 al 31:13).

Segundo de Samuel. Al enterarse de la muerte de Saúl y Jonatán, David los lamenta en un poema. Consulta a Dios, quien le indica que vaya a •Hebrón. Allí vinieron los ancianos de Judá y le ungieron por rey. Pero •Abner, general benjamita, tomó a •Is-boset, hijo de Saúl y lo hizo rey sobre •Galaad. Comenzó una guerra civil que duraría unos siete años. En unas de las peleas de ésta, Abner mató a •Asael, hermano de Joab y Abisai. David se fue fortaleciendo. Is-boset y Abner tuvieron un altercado, lo cual condujo al primero a buscar la paz con David, entrevistándose con él. Joab se enteró del asunto y mató arteramente a Abner, vengando así a su hermano. Dos siervos de Is-boset, al saber de la muerte de Abner, mataron a su rey y le llevaron la cabeza a David. Pero éste los ejecutó (2 S. 1:1 al 4:12).

Vinieron, entonces, los ancianos de Israel y ungieron a David por rey sobre todas las tribus. David conquista Jerusalén de mano de los jebuseos. Los filisteos iniciaron otra campaña, pero fueron derrotados en dos ocasiones consecutivas. David intenta trasladar el arca a Jerusalén, pero el proyecto se frustra por la muerte de •Uzza, que puso su mano sobre ella. David corrige los errores cometidos en el traslado y logra al fin llevarlo a cabo. David plantea a •Natán el plan de construir una casa para el arca. Dios lo aprueba, pero dice que quien lo haría sería un hijo de David (2 S. 5:1 al 7:29).

David somete a los filisteos, a los moabitas, al rey de •Soba y al de •Damasco. Domina también a los edomitas. Investiga si había quedado alguien de la casa de Saúl y protege a •Mefi-boset, hijo de Jonatán. Se desata una guerra contra los amonitas a causa de una ofensa hecha por éstos a embajadores de David, los sirios participan del lado de los amonitas. David vence y los reyes sirios se le someten. •Rabá, capital amonita, fue sitiada. Estando en Jerusalén, David cae en adulterio con •Betsabé y luego ordena la muerte de su esposo •Urías. El profeta •Natán reprende abiertamente a David por su pecado y éste se arrepiente. Ocurre, después de esto, la toma de Rabá. •Amnón, hijo de David, deshonró a su media hermana •Tamar. •Absalón, hermano de Tamar, hace venganza matando a Amnón, pero tiene que salir huyendo hacia •Gesur, donde permanece unos tres años (2 S. 8:1 al 13:39).

Joab logra al cabo de este tiempo que David perdone a Absalón. Éste regresa a Jerusalén, pero comienza a urdir una conspiración contra su padre. David tiene que salir huyendo de la capital, pero deja amigos con la encomienda de trastornar los planes de Absalón. Cuando huía, David recibe ayuda de varias personas, así como maldiciones de parte de •Simei, un benjamita. En Jerusalén, •Husai, amigo de David, logra confundir el consejo de •Ahitofel, consiguiendo así un tiempo precioso para que el rey pudiera alejarse y recomponer sus fuerzas. Al plantearse la batalla entre los que seguían a Absalón y los que eran fieles a David, el primero es derrotado y muerto, lo cual David lamenta (2 S. 14:1 al 18:33).

David comienza a buscar la reconciliación del pueblo. Ofrece a •Amasa, general de Absalón, el puesto de jefe del ejército, pero Joab lo asesina. David perdona a Simei, el que lo maldijo y agradece a los que le ayudaron cuando la rebelión de Absalón. Poco después, sin embargo, se produce otra rebeldía en la tribu de Benjamín, comenzada por •Seba. Sitiado en •Abel-bet-maaca, Seba es muerto por los habitantes de la ciudad. Vino un hambre a la tierra de Israel y David consultó a Dios para saber la causa. La razón estaba en una injusticia que se había cometido contra los gabaonitas en tiempos de Saúl. Éstos pidieron venganza en las personas de los descendientes de ese rey, los cuales fueron ejecutados, y se perdonó a Mefi-boset (2 S. 19:1 al 21:22).

David escribe un cántico de alabanza a Jehová por haberle librado de sus enemigos. Se narran varios episodios de los hombres de guerra más famosos de David. Pero el rey fue incitado a hacer un censo. Joab se opuso, pero la palabra del rey prevaleció. Al terminar este censo, David sintió que había hecho mal. Dios le dice, a través del profeta •Gad, que sería castigado. Comienza una peste en Israel. David ruega perdón a Dios y Gad le ordena hacer un sacrificio en la era de •Arauna, un jebuseo. David compra el terreno de Arauna, levanta allí un altar y ofrece sacrificios, y cesa entonces la plaga (2 S 22:1 al 24:25).
Lockward, A. (2003). Nuevo diccionario de la Biblia. (929). Miami: Editorial Unilit.