Estudiar Salmos





Estudio Inductivo de Salmos



  1. Al estudiar los Salmos, sean oraciones o cánticos, no olvide que son composiciones poéticas. Pero la poesía hebrea no se caracteriza por su rima o por su métrica sino, más bien, por un rasgo particular conocido como paralelismo de miembros, donde un verso inicial se relaciona con el siguiente, generalmente más corto que el primero, el cual puede repetir la misma idea, contrastarla, o complementarla. En algunos casos, ese paralelismo consta hasta de tres versos.  Los salmos varían en su estructura. Nueve de ellos son acrósticos; es decir, cada verso o copla comienza con una de las veintidós letras del alfabeto hebreo, hasta completar éste en orden consecutivo. Dichos salmos acrósticos son: 9, 10, 25, 34, 37, 111, 112, 119, y 145.

  2. La mayoría de los salmos tienen un epígrafe con información acerca del autor, o del momento en que se escribió, a quién iba dirigido, con qué acompañamiento musical debía cantarse, o el género literario a que pertenecía. Cuando comience a leer un salmo con epígrafe, consulte las referencias cruzadas (si es que las tiene). Así podrá situar el salmo en su contexto.

  3. Preste atención al tema del Salmo y a su desarrollo. En algunos casos el tema se propone al principio del salmo, mientras que en otros se encuentra a mitad del mismo. Cada salmo tiene su propio tema, y se desarrolla conforme a la estructura y estilo que su autor quiso darle.

    1. Algunos salmos, como el 78, nos brindan una perspectiva histórica del pueblo de Israel y deben estudiarse con mucha atención. Tomando en cuenta los acontecimientos en ellos narrados, así como la intervención y el constante cuidado de Dios por su pueblo.

    2. Si el salmo alude a algún personaje o circunstancia particular que se mencione en alguno de los libros históricos de la Biblia, pudiera volver a ese libro y anotar el salmo relacionado con tal personaje o circunstancia. Por ejemplo, en el margen de 2 Samuel 12 anote el Salmo 51.

  4. Las palabras clave hacen evidente el tema del cántico u oración presente en el salmo. A veces el salmo comienza y termina con una frase clave. Esté atento para esas palabras y frases, y márquelas. Busque además las siguientes palabras clave, y márquelas de manera distintiva: justo, recto(s) de corazón, íntegro(s), malvado(s), malo(s), pecado (iniquidad, maldad), oración (orar), alabar, alabanza(s), adorar, cantar, cántico(s), temer (temor), refugio, esperar (esperanza), salvar (salvación), librar (liberación), invocar, suplicar (súplica), ruego(s), y clamar (clamor). Anote estas palabras en una tarjeta, para usarla como marcador de libro mientras estudia y medita en los salmos.

  5. No pierda de vista el punto central de estos salmos, que es Dios. Hay mucho que aprender acerca de Él. Además, Él merece que lo adoremos y le rindamos culto. Tome nota de sus nombres y de sus títulos y atributos, así como del modo en que debemos relacionarnos con Él.

    1. No deje de buscar a Jesucristo, que es Dios y uno con el Padre, en los Salmos, pues Él mismo dijo: “Era necesario que se cumpliera todo lo que ésta escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos” (Lc 24:44).      

    2. Los salmos se dirigen al corazón y al alma, pero también a la mente. Anote en el margen todo lo nuevo que aprenda acerca de Dios (bajo este símbolo ∆) y medite en eso. Dedique tiempo a la alabanza y a la adoración. Los Salmos pueden ayudarle a amar al Señor su Dios con todo el corazón, con toda la mente, con toda el cuerpo, con toda su alma, y con todas sus fuerzas.

  6. Al terminar de leer algún salmo anote el tema correspondiente en la hoja Capítulos de Salmos.

  7. El libro de Salmos de divide en cinco secciones, o libros, que pueden verse ya señalados en Capítulos de Salmos.                          

    1. Asigne un título a cada sección, o anote su tema.

    2. Lea los Salmos 41:13; 72:18-19; 89:52; 106:48; y 150:6, notando lo que allí se dice y la forma en que termina cada sección.




 

Hojas de trabajo de Salmos







12 Métodos de Estudio Bíblico


    Estos son los  12 métodos de estudios bíblicos que lo capacitarán para que estudie la Biblia por sí mismo. Se presentan en orden de simplicidad y uso de las obras de consulta, empezando con las más fáciles y siguiendo con las más difíciles.



l. Método devocional. Seleccione una breve porción de su Biblia y en oración medite en ella hasta que el Espíritu Santo le manifieste la manera en que puede aplicar la verdad que le mostró en su propia vida. Escriba una aplicación personal.

Detalles - Ejemplo - Formulario



2. Método del resumen de un capítulo. Lea un capítulo de la Biblia por lo menos cinco veces: luego escriba un resumen de la idea central que haya encontrado. Detalles - Ejemplo - Formulario



3. Método de cualidades del carácter. Escoja una cualidad de carácter que le gustaría adquirir para su propia vida y estudie lo que la Biblia dice al respecto. Detalles - Ejemplo - Formulario



4. Método temático. Elija un tema bíblico. Después piense en tres o cinco preguntas de las que le gustaría tener una respuesta. A continuación estudie todas las referencias bíblicas al tema que pueda encontrar y escriba las que contesten las preguntas que había elaborado. Detalles - Ejemplo - Formulario



5. Método biográfico. Seleccione un personaje bíblico e investigue todos los versículos que se relacionan con esa persona con el fin de estudiar su vida y características. Tome nota de sus actitudes, puntos fuertes y débiles. Después aplique en su propia vida lo que haya aprendido. Detalles - Ejemplo - Formulario



6. Método de tópicos. Reúna y compare todos los versículos que encuentre sobre un tema en particular. Organice sus conclusiones en un bosquejo que le permita compartir el estudio con otras personas. Detalles - Ejemplo - Formulario



7. Método de estudio de palabras. Estudie las palabras importantes de la Biblia. Investigue cuántas veces se menciona una palabra en las Escrituras y cómo se usa. Investigue el significado original de la palabra. Detalles - Ejemplo - Formulario



8. Método de trasfondo de un libro. Estudie lo relacionado con la historia, geografía, cultura, ciencia y problemas políticos en los tiempos bíblicos. Use libros de referencia bíblicos para aumentar su comprensión de la Palabra. 

Detalles - Ejemplo - Formulario



9. Método de estudio de un libro. Estudie todo un libro de la Biblia leyéndolo varias veces hasta obtener un panorama general del mismo. Estudie el trasfondo del libro y tomé notas de su contenido. Detalles - Ejemplo - Formulario



10. Método de análisis de capítulos. Domine el contenido de los capítulos de un libro de la Biblia echándole un vistazo en profundidad a cada uno de los versículos del capítulo. Desglose cada versículo palabra por palabra para poder observar cada detalle. Detalles - Ejemplo - Formulario



11. Método de síntesis del libro.Resuma los contenidos y los temas principales de un libro de la Biblia después de haberlo leído varias veces. Haga un bosquejo del libro. Este método se lleva a la práctica después de haber realizado el método de estudio del libro y el método de análisis de capítulos de cada capítulo de ese libro. Detalles - Ejemplo - Formulario



12. Método de análisis versículo por versículo. Este método selecciona un pasaje de las Escrituras y lo examina con lujo de detalles mediante preguntas, descubriendo referencias cruzadas y parafraseando cada versículo. Se escribe una posible aplicación de cada uno de los versículos que se estudiaron. Detalles - Ejemplo - Formulario