Figuras de Dicción en Juan


No

Referencia

Figuras de Dicción

1

1:1

599 Hipérbaton

1:1. “En la última frase de este versículo, el sujeto, determinado por el artículo, está al final, de modo que el predicado (Theós = Dios, sin artículo, esto es, la naturaleza divina) es colocado al principio: “¡y Dios era el Verbo!”. Con lo que se enfatiza que el Verbo, no sólo estaba en comunión continua, desde la eternidad, con Dios el Padre, sino que él mismo era (y es) Dios.

2

1:1-2

228 Clímax o Graduación

1:1-2. Para poder observar bien la gran solemnidad del clímax con que se abre el cuarto Evangelio, poniendo de relieve la divinidad del Señor Jesucristo, es menester traducir literalmente el griego: “En el principio era (existía ya) el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y Dios era el Verbo. Éste estaba en el principio con Dios.”

3

1:3

346 Pleonasmo que afecta a frases

1:3. “Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”

4

1:4

431 Heterosis de los tiempos

1:4 “En él estaba (es decir está) la vida, y la vida era (es decir, es) la luz de los hombres.”

5

1:4-5

228 Clímax o Graduación

1:4-5. Las perfecciones y la actividad del Verbo son señaladas aquí mediante otro clímax: “En él estaba la vida; y la vida era la luz de los hombres. La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la dominaron (o: comprendieron).”

6

  

 

7

1:5

173 Paromeosis

1:5. “La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no prevalecieron contra ella (o: no la comprendieron).” Ni en el original no en la traducción castellana aparece la figura paromeosis, pero en el caldeo “tinieblas” es qevel, y “comprendió” es gabel.

276 Paréquesis

1:5. Véase la figura en el siríaco: “LA luz resplandece en las tinieblas (qeval), y las tinieblas no la comprendieron) o: dominaron, qabel).

8

1:9

351 Perífrasis o circunlocución

1:9. “… era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que vive a esté mundo”. El texto griego, según la puntuación más probable, dice textualmente: “Estaba la luz, la verdadera, la que alumbra a todo hombre, llegando a este mundo.” Esta parece ser la mejor versión de este controvertido versículo, ya que la expresión “el que viene” o “el que está llegando” sólo se aplica en el N.T (especialmente en los escritos de Juan) al Señor Jesucristo. Así que el versículo enseña dos verdades primordiales: 1) que la Luz salvadora ya no estaba confinado a un solo pueblo o a una sola nación, sino a todo el mundo; 2) que nadie puede ser iluminado sino por Jesucristo.

9

 

 

 

 

10

1:10

253 Antanaclasis

1:10. “Estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de él; pero el mundo no le conoció.” Es muy probable que la palabra “mundo” se tome aquí en tres sentidos: Primero, por el planeta que habitamos; segundo, por el Universo entero; tercero,  por el sistema satánico, anti divino que se opuso a Cristo. Queda un cuarto sentido en 3:16, donde “mundo” significa la humanidad pecadora, a la que Dios amó hasta el extremo de enviar a su Hijo Unigénito a morir por ella.

496 Metonimia del sujeto

1:10. “… pero el mundo (gente del mundo) no le conoció”.

11

 

 

12

1:11

250 Poliptoton

1:11. “Vino a lo que era suyo (esto es, posesión suya: gr. ta ídia, en neutro),  y los suyos (esto es, sus compatriotas; gr. hoi idioi, en masculino de plural) no le recibieron.”

253 Antanaclasis

1:11. “Vino a lo que era suyo, y los suyos no le recibieron.” En el primer caso, se refiere a sus posesiones (neutro plural); en el segundo, a su pueblo (masculino plural).

13

1:12

433 Heterosis de los tiempos

1:12. “… les dio potestad de haber sido hechos (es decir, de ser hechos) hijos de Dios”.

14

 

 

1:13

214 Paradiástole

1:13. “los cuales no han sido engendrados de sangres (lit.), ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”.

15

 

16 

 

17

1:14

562 Sinécdoque de la parte

1:14. “Y el Verbo se hizo carne”; es decir, hombre.

624 Símil

1:14. “… y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre”; es decir, la gloria realmente le corresponde al que es el Hijo Unigénito del Padre.

819 Genitivo de contenido

1:14. “… lleno de gracia y de verdad”; es decir, lleno con gracia y con verdad.

18

 

 

  

 

19

1:15

404 Antimeria del adverbio

1:15, 27. “… el que viene detrás de mí, está delante de mí” (lit.); es decir, el que está ahora en posición posterior a la mía, tiene precedencia sobre mí. Los adverbios griegos correspondientes (opíso y émprosthen), nunca dicen referencia al tiempo, sino a la posición local o al grado de dignidad. Nótese también que los verbos “hacerse” (o: “llegar a ser”) y “ser” (o: “estar”), con un adverbio o con una frase adverbial, cambian con frecuencia el significado del adverbio en el de un nombre (v.2S11:23; Jn 6:25; Mr 4:10; Hch 5:34; 13:5; Ro 7:3; 16:7; Ef 2:13; 2Ts 2:7; 2Ti 1:17).

431 Heterosis de los tiempos

1:15. “”Éste era (es decir, es) de quien yo decía.”

20

1:16

536 Sinécdoque del género

1:16. “Porque de su plenitud todos hemos recibido”; es decir, todos los que han recibido la gracia.

21

1:17

577 Endíadis

1:17. “Pues la ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad vinieron con Jesucristo.” Es cierto que “gracia y verdad” correspondan al binomio, muy frecuente en el A.T., de “misericordia y fidelidad”. Pero esto no resuelve la evidente dificultad: ¿Es que no había misericordia y fidelidad en el A.T.? ¿Es que no había “gracia” alguna en la Ley? V. Dt 4:32-40, para ver la elección de Israel por una gracia, etc. ¿Y es que no había verdad (y fidelidad) en la Ley? ¡Cada palabra de la Ley es pura verdad! Sin embargo, en Jn 1:17 se establece un claro contraste entre la Ley, por un lado, y la gracia y la verdad, por otro. La dificultad se resuelve mediante la explicación de la endíadis: “la verdadera gracia, la gracia abundante, de cuya plenitud todos hemos recibido (v.16), vino por medio de Jesucristo”. 

22

1:22

344 Pleonasmo que afecta a frases

1:22. “… ¿Quién eres?... ¿Qué dices de ti mismo?”.

23

1:23

79 Elipsis

1:23.Ha de suplirse aquí una elipsis, de forma que leamos: “Dijo: Yo soy aquel de quien está escrito: Voz de uno que clama en el desierto…”

24

1:24

376 Epícrisis

1:24. “Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.” Con esta frase se recuerda que los  fariseos daban mucha importancia al bautismo, lo cual explica que tuviesen mucho interés en averiguar qué significaba el ministerio del Bautista. 

25

1:28

376 Epícrisis

1:28. “Estas cosas sucedieron en Betábara (muchos MSS dicen: Betania), al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.” Esto se nos dice para explicar que la gente había venido desde muy lejos.

26

 

27

1:46

448 Heterosis del género.

1:46. “… ¿De Nazaret puede salir algo bueno?” (neutro), a pesar de que hace referencia de Jesucristo

638 Proverbio

1:46. “¿De Nazaret puede salir algo bueno?” A la vista de 7:41, 42, 52, parece ser que era un proverbio ya en uso.

28

1:51

187 Duplicación

1:51. “De cierto, de cierto…” (gr. amén, amén). De esta forma enfatiza Jesús en Juan, 25 veces, la solemnidad de lo que va a decir a continuación (v. 1:51; 3:1, 5, 11; 5:19, 24, 25; 6:26, 32, 47, 53; 8:34, 51, 58; 10:1, 7; 12:24; 13:16, 20, 21, 38; 14:12; 16:20, 23; 21:18).

29

2:4

785 Erótesis o Interrogación

2:4. “Jesús, le dijo (a su madre): ¿Qué tengo que ver contigo?” (lit. ¿qué a mí y a ti?). V. en idiotismo. También, en Jue 11:12; 2S 16:10; 1R 17:18; 2R 3:13; Mt 8:29; Mr 5:7; Lc 8:28.

30

2:7

819 Genitivo de contenido

2:7. “… Llenad estas tinajas de agua”; esto es, con agua.”

31

2:9

387 Epitrecon

2:9. “También aquí puede verse el paréntesis en nuestras versiones.

32

2:17

815 Genitivo de relación y objeto.

2:17. “… el celo de tu casa”; con respecto a tu casa.

33

2:18

62 Elipsis

2:18. “¿Qué señal nos muestras de que eres el Mesías, ya que haces esto?” Es un caso parecido al de Jue 6:17, donde dice Gedeón: “Muéstrame una señal de que tú eres Yahweh que hablas conmigo.”

34

 

  

 

35

2:19

426 Heterosis

2:19. “Destruid este templo.” Esto no era un mandamiento del Señor, sino una profecía de lo que había de suceder. Nótese que, cuando falsearon sus palabras, no lo hicieron poniendo la frase en imperativo, sino declarando que Él había dicho: “Destruiré este templo”, con lo que se ve que no lo entendieron literalmente por imperativo.

632 Hipocatástasis

2:19. “… Destruid este templo, y en tres días lo levantaré”. El v. 21 explica la figura. DE parte de los oyentes, no hubo en esta ocasión “fe”, ni mucha ni poca. Sus discípulos sólo lo recordaron y lo entendieron después de la resurrección de Jesús. Sus enemigos sí que lo recordaron, pero sólo para trastornar el sentido de la frase(Mt 26:61).

36

2:21

812 Genitivo de aposición

2:21. “Pero él (Jesús) se refería al templo de su cuerpo” = al templo que era su cuerpo.

37

2:23

253 Antanaclasis

2:23-24. “… muchos creyeron en su nombre, al ver las señales que hacía. Pero Jesús mismo no se confiaba a ellos”. El verbo griego es el mismo (pisteúein), pero en el primer caso significa dar asentimiento a Su doctrina o a SU persona (en tiempo presente, si se trata de fe salvífica, mientras que aquí está an aoristo, lo cual es indicio, según Hendriksen, de que no eran salvos. Nota del trad.); en el segundo caso, significa confiarse como a un amigo. 

38

2:25

594 Eufemismo

2:25. “… pues él sabía lo que había en el hombre”. Ésta es una solemne condenación del corazón humano, perverso y engañoso por naturaleza (Jer 17:9).

39

 

 

 

 

40

3:2

66 Elipsis

3:2. Mediante el relleno de una elipsis, las cual fue vista por Jesús en el pensamiento (si no, en palabras) de Nicodemo, se entiende mejor el giro sorprendente que el Señor da a la conversación. Podemos expresarla del modo siguiente: “Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, sino está Dios con él. Por eso, he venido a ti, para que me instruyas sobre el reino de Dios.” De esta forma, la respuesta de Jesús se entiende mejor.

799 Proterapia

3:2. “… Rabí sabemos que has venido de Dios como maestro”, etc.

41

3:4

788 Erótesis o Interrogación

3:4. “… ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?”

42

3:5

577 Endíadis

3:5. “… el que no nace de agua y espíritu (lit.), no puede entrar en el reino de Dios”. Nótese que no hay artículos en el original. La endíadis es evidente: “de agua espiritual”, o: “del Espíritu que nos imparte el agua” (Ez 36:25-27, que Nicodemo debería haber recordado, así como Jn 4:14; 7:37-39; 1Co 12:13). El “agua espiritual” representa, por metonimia, al propio Espíritu Santo (Ap 22:1 “el río que sale del trono de Dios y del Cordero”).  

43

 


 

44

3:6

448 Heterosis del género

3:6. “Lo nacido (neutro) de la carne, carne es; y lo nacido (neutro) del Espíritu, espíritu es.”. Los participios griegos son neutros, a pesar de que dicen referencia a personas, porque lo nacido de la carne o del Espíritu respectivamente es más bien la naturaleza carnal o espiritual que la persona individual; pero también, porque incluye a seres humanos de ambos sexos.

456 Metonimia de la causa

3:6. “… lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”. Aquí, el vocablo “espíritu”, usado por segunda vez, tiene un sentido diferente del primero (antanaclasis); pero además, por metonimia, significa el efecto de la operación regeneradora del Espíritu Santo: un hombre nuevo, una nueva naturaleza, en todas sus manifestaciones. Esta nueva naturaleza es constantemente llamada “espíritu”. (Ro 8:1-15), así como la vieja naturaleza es llamada “carne”. Otros ejemplos pueden verse en Sal 51:17; Is 26:9; Ez 18:31; Mt 5:3; 26:41; Hch 16:16; 19:21; 20:22; Ro 1:9; 1Co 5:3, 4, 5; 6:20; 1P 3:4.

45

3:8

219 Epanadiplosis

3:8. En este versículo, las versiones no pueden conservar la figura por traducir al principio por “viento” el griego “pneuma”. Paro hay buenas razones para traducir: “El Espíritu sopla donde quiere…; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. En efecto, la palabra griega “pneuma” ocurre 385 veces en el N.T y nunca se traduce por “viento”, excepto en este caso, siendo así que el vocablo griego para “viento” es “ánemos”, el cual sale 31 veces en el N.T y siempre se traduce por “viento”. Por otra parte, el viento no tiene voluntad, mientras que el Espíritu tiene voluntad y voz. Para mayor abundamiento, el verbo griego “thélo” = “querer” sale 213 veces en el N.T y siempre expresa un acto espiritual de deseo o determinación, procedente de un ser capaz de desear, querer y decidir. Véase la expresión casi sinónima en 1 Co 12:11: “Pero todas estas cosas las efectúa uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular conforme quiere” (lit.). Finalmente, no es correcto decir del “viento” que no sabemos de dónde viene ni a dónde va, puesto que las mismas Escrituras nos dicen explícitamente que las idas y venidas del viento pueden ser fácilmente conocidas y observadas (Job 1:19; Sal 18:10; Ec 1:6; Ez37:9; Lc 8:23); en cambio, no se puede decir lo mismo del “Espíritu Santo”, ni siquiera del “espíritu” del hombre, como puede verse por Ec 11:5, donde la verdadera traducción del hebreo “ruaj” es “espíritu” (Ec 3:21), mientras que en el versículo anterior (11:4) ha de traducirse por “viento”, como lo exige el contexto y la comparación con 1:6. Los elementos que se oponen en el contexto entero de Jn 3:3-8 son “carne” y espíritu”; lo de la naturaleza y lo de la gracia, y así como los movimientos del Espíritu son contrarios a los de la carne y superiores a la naturaleza, así también lo es “todo el que es nacido del Espíritu”; éstos son “hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él” (1 Jn 3:1). Así como el hombre inconverso (el “mundo” en este sentido) no puede entender las cosas del Espíritu (1Co 2:14), tampoco puede entender los nuevos deseos, motivaciones y actitudes de los que han nacido de arriba, del Espíritu.    

46

3:10

677 Ironía

3:10. Hay cierta ironía, aunque suave, en las palabras: “Tú eres el maestro de Israel (lit.), ¿y no conoces estas cosas?”

47

3:11

438 Heterosis de persona y número

3:11. Entra dentro de lo probable que éste sea un caso del uso del plural por el singular.

48

3:13

246 Poliptoton

3:13. “Y nadie ha subido al cielo (gr. eis ton ocuramón), sino el que descendió del cielo (gr. ek tou ouranoú); el Hijo del Hombre, que está en el cielo” (gr. en to ouranói). Como puede verse, el vocablo “cielo” está, tanto en griego como en castellano, en tres casos distintos. Ha de tenerse en cuenta que la última frase no figura en los MSS más acreditados. Pero, según aparece en bastantes MSS, esas tres casos distintos centran nuestra atención en el hecho de que nadie ha subido al cielo por su propio impulsó (Pr 30:4), ya que, en griego, el verbo ascender es activa; además, está aquí en pretérito perfecto, indicando que ninguno ha subido y está allí. También ha de notarse que el versículo no contradice al hecho de que Enoc y Elías ascendiesen al Cielo, pues no subieron por su propio impulso, sino que fueron arrebatados por Dios, lo cual es algo muy distinto.  

49

3:14

658 Gnome o Cita

3:14-15. Aquí, las palabras referentes a la serpiente de bronce, aunque no son citadas, son modificadas en su nueva aplicación.

50

3:15

347 Pleonasmo

3:15-16. “para que todo aquel que creer en él, no perezca, sino que tenga vida eterna”.

51

 

52

  

53

3:16

431 Heterosis de los tiempos

3:16. “Porque de  tal manera amó (es decir, ama) Dios al mundo.”

496 Metonimia del sujeto

3:16. “Porque de tal manera amó Dios al mundo”; es decir, a los perdidos habitantes del mundo. V. también en sinécdoque

558 Sinécdoque del todo

3:16. “Porque de tal manera amó Dios al mundo”; es decir, a las personas que pueblan el mundo, no sólo a la nación de Israel, como anteriormente (Dt 33:3).

54

 

55

3:19

471 Metonimia de la causa

3:19. “… y los hombres amaron más las tinieblas que la luz”; es decir, prefirieron vivir en las tinieblas del pecado. 

483 Metonimia del efecto

3:19. “Y ésta es la condenación”; es decir, la causa de la que la condenación es el efecto: “que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz”.

56

3:24

376 Epícrisis

3:24. “Porque Juan no había sido aún encarcelado.” Ésta es la razón por la que Juan no había cesado de bautizar.

57

3:26

355 Hipérbole o exageración

3:26. “… y todos viene a él”. Ésta es una exageración de los discípulos de Juan, provocada por los celos.   

58

3:27

501 Metonimia del sujeto

3:27. “… Un hombre no puede recibir nada, si no se le ha dado del cielo”; es decir, de Dios.

59

3:29

620 Anacoluto 

3:29. “… que Jesús le decía: Compra lo que necesitarnos para la fiesta (estilo directo); o que diese (estilo indirecto) algo a los pobres”.

60

3:31

253 Antanaclasis

3:31. “… el que es de la tierra, es terrenal (lit. de la tierra), y habla cosas terrenales (lit. de la tierra)”. La construcción sintáctica es la misma en las tres frases, pero el sentido es diferente: “El que es de la tierra (en cuanto a su origen), es de la tierra (en cuanto a su naturaleza) y habla de la tierra (cosas que están de acuerdo con su origen y naturaleza). 

61

3:32

538 Sinécdoque de género

3:32. “… y nadie recibe su testimonio”; es decir, nadie por su propio impulso, sino aquellos a quienes ha sido dado por el Padre (Mt 11:25; 16:17).

62

3:34

455 Metonimia de la causa

3:34. “… pues Dios no da el Espíritu (es decir, los dones y las operaciones del Espíritu) por medida”. En efecto, el Espíritu Santo es una persona y, por tanto, no puede ser medido ni dado por media. La “medida” es, pues, la de los dones que imparte.

63

4:8

387 Epitrecon

4:8. Todo el versículo es un claro paréntesis.

64

4:19

599 Hipérbaton

4:19 El griego dice textualmente, hipérbaton incluido: “Le dice la mujer: Señor, estoy viendo que profeta eras tú”.

65

4:21

577 Endíadis

4:21-22. El tema de estos versículos es: ¿en qué consiste la verdadera adoración? La respuesta es: Los genuinos adoradores “adorarán” (no se trata de una opción, sino de una obligación) en espíritu y en verdad (23, 24); es decir, de un modo verdaderamente espiritual, puesto que “Dios es espíritu” (24) Versículo también en hipérbaton.

66

4:23

551 Sinécdoque de la especie

4:23, 24. “Pero llega la hora, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán (gr. proskynetaí proskynésousin) al Padre en espíritu y en verdad, etc.”

67

 

 

68

4:24

55 Elipsis

4:24. “Espíritu es Dios” (lit.). Nótese el énfasis al colocar “Espíritu” en primer lugar (Jn 1:1: “… y Dios era el Verbo”).

599 Hipérbaton

4:24. “Espíritu (es) Dios.” El énfasis, muy conforme con el contexto, está en el vocablo “espíritu”. Ésa es la razón por la que nuestra adoración ha de ser verdaderamente espiritual. Versículo también en endíadis.

69

4:31

253 Antanaclasis

4:31-32. “Entretanto, los discípulos le rogaban diciendo: Rabí, como. Pero él les dijo: Yo tengo para comer otro alimento que vosotros no sabéis.” En el primer caso, “comer” se refiere al alimento físico; en el segundo, al cumplimiento de la voluntad del Padre (v.34).

70

4:38

432 Heterosis de los tiempos

4:38. “… otros han trabajado, y vosotros habéis entrado (es decir, entraréis) en su labor”.

71

5:7

64 Elipsis

5:7. Aquí se sobreentiende fácilmente la elipsis, por la prisa que el pobre hombre tenía en referir el motivo de su prologada enfermedad. A la pregunta de Jesús: “¿Quieres quedar sano?” (6), responde simplemente: “Señor, no tengo hombre para que me meta en el estanque…” (lit.). El paralítico considera superfluo comenzar diciendo: “Ciertamente quiero quedar sano, por no tengo…” 

72

5:8-11

312 Correspondencia

5:8-11:

A. Jesús le dijo: Levántate, toma tu camilla y anda.

     B. Y al instante aquel hombre quedó sano,

           C. y tomó su camilla y echó a andar.

                D. Y era sábado aquel día.

                D. Decían, pues, los judíos a aquel que había sido sanado: Es

                     sábado;  

           C. no te es lícito llevar la camilla.

     B. Él les respondió: El que me sanó,

A. él mismo me dijo: Toma tu camilla y anda.

 

Aquí vemos, en A y A, las palabras de Cristo; en B y B, la curación del hombre; en C y C, se lleva la camilla; y en D y D, el sábado

73

 

 

 

74

5:21

122 Elipsis

5:21. Este versículo se suele traducir como su tuviese elipsis simple, pero queda más claro si se aprecia en él una elipsis compuesta y se lee del modo siguiente: “Porque como el Padre levanta a los muertos y da vida a los que quiere, así también el Hijo levanta a los muertos y da vida a los que quiere”.

312 Correspondencia

5:21-29. Aquí tenemos una combinación de series introvertidas y alternantes del modo siguiente. Véase al introversión:

A. 21. Resurrección y vida.

     B.22-23. Juicio.

     B.24. Juicio.

A.25-29. Resurrección y vida.

 

EL miembro A lleva alternancia, y puede ampliarse así:

A. c. 25-26. Acerca de la vida y la resurrección.

         d. 27. Acerca del juicio

     c. 28-29. Acerca de la resurrección.

         d. 29b. Acerca del juicio.

75

5:24

344 Pleonasmo que afecta a frases

5:24. “… El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de la muerte a la vida”.

76

5:29

815 Genitivo de relación y objeto

5:29. “… resurrección de vida...resurrección de condenación”; esto es, respectivamente, para vida eterna y para condenación eterna.

77

5:39-40

376 Epícrisis

5:39-40. Aquí tenemos dos vv. Con doble epícrisis; la primera aprueba; la segunda condena; pero ambas añaden una solemne verdad, con independencia de la aserción que las precede. Véase la estructura:

A. Escudriñáis (mejor que: Escudriñad) las Escrituras,

     B. porque a vosotros os parece que en ellas tenéis vida eterna.

A. Y ellas con las que dan testimonio de mí;

     B. y no queréis venir a mí para que tengáis vida.”   

78

5:44

619 Anacoluto

5:44. Dice textualmente: “¿Cómo podéis vosotros creer, recibiendo gloria unos de otros, y no buscáis la gloria de parte de Dios solo?” 

79

6:1

820 Genitivo de partición, separación, etc.

6:1. “… al otro lado del mar de Galilea (relación), el de Tiberias (aposición)”; es decir, el mar perteneciente a Galilea, a saber, Tiberias (como lo llaman los gentiles).

80

6:4

377 Epícrisis

6:4. “Y estaba cerca la pascua.” Con esto se nos explica por qué salía tanta gente en dirección a Jerusalén.

81

6:17

553 Sinécdoque de la especie

6:17. “Y entrado en una barca, venían (lit.- es decir-, se dirigían) al otro lado del mar, hacía Capernaúm (lit.); y era ya oscuro, y Jesús no había venido (esto es, no había ido) a ellos.”

82

6:21

79 Elipsis

6:21. Suplida la elipsis, ha de leerse aquí: “Querían, pues, recibirlo en la barca, y le recibieron, y enseguida estuvo la barca sobre la tierra a la que iban.”

83

6:27

439 Heterosis del grado

6:27. “Trabajad, no  por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna”. Aquí, el Señor no prohíbe trabajar por la comida material, sino que la pone en segundo lugar con respecto a la comida espiritual. 

84

6:28

257 Sineciosis o Cohabitación

6:28, 29. “… ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado”. En el primer caso, la palabra “obras” es usada por los judíos en su acepción propia; pero, al repetirla Cristo, la de un sentido más elevado, que es el único que puede cuadrar a la fe (iTs 1:3 “la obra de vuestra fe”).

85

6:32

116 Elipsis

6:32. “No fue Moisés quien os dio el verdadero (de la frase posterior) pan del cielo, sino que es mi Padre quien os da el verdadero pan del cielo.”

86

6:33

496 Metonimia del sujeto

6:33. “Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo”; es decir, a los que, del mundo, creen en el Salvador. (v. 51; Jn 1:9; 3:17).

87

6:35

116 Elipsis

6:35. Suplida la elipsis, debe leerse así: “Yo soy el pan de la vida; el que a mí viene, de ningún modo tendrá hambre jamás (de la siguiente clausula); y el que en mí cree, de ningún modo tendrá sed jamás.” Como ya dijimos anteriormente, la doble negación griega ou me es muy enfática y debe traducirse “de ningún modo” o “en absoluto”. Lo curioso es que, cuando quiera es usada por algún hombre en el N.T., este hombre nunca es capaz de hacer buena su palabra (Mt 16:22; 26:35; Mr 14:31; Jn 11:56; 13:8; 20:25); con esto, parece como si la Palabra de Dios nos repitiera una y otra vez lo que dijo Jesús en Mt 5:37: “Sea, pues, vuestra  palabra: Sí, sí; no, no.” Por contraste, siempre que dicha expresión aparece en los labios  de Jesús, ¡cuán seguros podemos estar de su veracidad y poder! (Mt 5:18, 20; Lc 22:34; Jn 6:37; He 8:12; 13:15;; también Pedro en 1P 2:6, citando de la Escritura). Es que “la palabra de Dios vive y permanece para siempre” (1P 1:23).   

88

 

 

89

6:37

159 Tapéinosis

6:37. “Al que a mí viene, de ningún modo le echaré fuera.” Al contrario, lo recibiré con los brazos abiertos, y nadie lo arrancará de mi mano (10:28).

286 Negación repetida

6:37. “Todo (gr. pan ho, en neutro, a fin de enfatizar la universalidad) lo que el Padre me da, vendrá (gr. héxei, llegará hasta donde yo estoy) a mí; y al que a mí viene (gr. ton erkhómenon – en presente- : al que está viniendo, al que está en camino de llegar a mí), de ningún modo le echaré fuera.” Este versículo cobra todavía mayo fuerza cuando se le compara con He 13:5, donde, citando de Dt 31:8 y Jos 1:5, refuerza el sentido del hebreo y de la versión de los LXX, acumulando negativos: “De ningún mode te dejaré, ni de ningún modo te desampararé” (lit.). El griego dice: “Oume se anó ou se me enkatalipo.” Este último verbo es el mismo de Mt 27:46; Mr 15:34. El desamparo de Jesús ha garantizado nuestro amparo.    

90

6:39

288 Amebeon

6:39, 40, 44, 54. Aludiendo a la primera resurrección de Ap 20:5, Jesús promete solemnemente: “y yo le resucitaré en el último día”.

91

 

92

 

93

6:51

543 Sinécdoque de la especie

6:51. “… si alguien come de este pan (esto es, todo el que coma de este pan), vivirá para siempre”.

562 Sinécdoque de la parte

6:51. “… y el pan que yo daré es mi carne”; esto es, mi persona.

690 Idiotismo

6:51. “Yo soy el pan vivo que descendió del cielo, si alguien como de este pan, vivirá para siempre”; es decir, del mismo modo que el cuerpo vive temporalmente por medio del alimento material, así la nueva vida se nutre espiritualmente alimentándose de Cristo por medio de la fe. Lo mismo, en el v. 53: “Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros”; esto es, a no ser que Cristo sea vuestro alimento espiritual y participéis de su vida (pues la vida está en la sangre), no tenéis vida espiritual. Esto no puede referirse a la Cena del Señor, puesto que no había sido instituida todavía, y no lo habrían podido entender los oyentes. Comparando los versículos 35, 40 y 47 con los versículos 53 y 54, se ve claro que creer en Cristo equivale a comer su carne y beber su sangre.     

94

6:52

788 Erótesis o Interrogación

6:52. “… ¿Cómo puede esté darnos a comer su carne?”. Era “dura” aquella enseñanza (v.60), y pensaron que era absurda.

95

6:60

599 Hipérbaton

6:60. “…Dura es esta palabra”. Ya se ve dónde está el énfasis.

96

 

 

 

 

97

6:62

66 Elipsis

6:62. El original dice textualmente: “¿Si, pues vierais al Hijo del Hombre subiendo adonde estaba primero?” Es evidente que aquí falta la apódosis o segunda parte de la cláusula. El pensamiento es parecido al 3:12: “Si os he dicho cosa de la tierra, y no creéis, ¿cómo creeréis si os digo las del cielo?” Así que la apódosis debe suplirse así: “Si, pues, vieseis al Hijo del Hombre subiendo adonde estaba primero, ¿no creeréis entonces?” También puede suplirse añadiendo: “entonces no os ofenderéis” (8:28 y 3:13). 

151 Aposiopesis

6:62. “¿Pues si vieseis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero…?” Ya hemos examinado este texto al estudiar las elipsis; pero parece ser que hay también aquí aposiopesis. Es difícil suplir adecuadamente lo que está implicado en la pregunta del Salvador. Lo vierto es que, cuando ascendió a los cielos, se negaron igualmente a creer en Él.

98

6:63

455 Metonimia de la causa 

6:63. “… las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida”; es decir, producen vida divina, espiritual y eterna. 

99

7:4

600 Hipérbaton

7:4. El griego dice textualmente, y en el siguiente orden: “Porque nadie hace algo en secreto y procura él (al mismo tiempo) darse a conocer.”

100

7:5

377 Protímesis

7:5. “Porque ni aun sus hermanos creían en él.” Esta solemne edición explica muchas cosas, especialmente Mr  3:21, 31-35.

101

7:7

496 Metonimia del sujeto

7:7. “No puede el mundo (los incrédulos del mundo) aborreceros a vosotros.”

102

7:28

677 Ironía

7:28. Una lectura muy probable, a la vista del contexto posterior es en forma de exclamación irónica: “¡A mí me conocéis, y sabéis de dónde soy!” Pero, no conociendo a Dios, no podían conocer a su Enviado.

103

7:35

815 Genitivo de relación y objeto

7:35. “… ¿Acaso va a ir a la dispersión de los griegos…? (lit.); es decir, a los judíos dispersos entre los gentiles. 

104

 

 

 

 

 

 

 

 

  

105

7:38

62 Elipsis

7:38. “El que cree en mí, como dijo (lit.) la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” Echando un vistazo a los comentarios, es fácil percatarse de la dificultad de este versículo. Pero, ¿no habrá aquí una referencia a la haftorah, es decir, a la porción de los profetas que había de ser leída en el primer día de la Fiesta de los Tabernáculos? Esta porción es Zac 14:1-21, donde leemos (v.8): “Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas” (Ez 47:1-11). Jesús no estaba presente el primer día, pues subió a la mitad de la fiesta (7:14); pero, cuando profirió las palabras de 7:38, “en el último y gran día de la fiesta”, parece evidente su referencia a Zac 14:8; así que la elipsis podría suplirse del modo siguiente: “El que cree en mí dijo la Escritura respecto de Jerusalén, así que de su interior correrán ríos de agua viva.”. Lo profetizado acerca de Jerusalén tiene ahora lugar en la experiencia del que cree en Jesús. Así como han de salir del interior de Jerusalén esos ríos de aguas vivas, así también ahora el Espíritu Santo hace que fluyan de la nueva naturaleza  del creyente los ríos de gracia, de poder y de dones que el mismo Espíritu Santo imparte (1Cr 12:4; Ro 12:3; Ef 4:7).    

502 Metonimia del sujeto

7:38. “El que cree en mí, como dice la Escritura (Pr 18:4; Is 58:11), de su vientre (lit.) correrán ríos de agua viva”; es decir, de los más íntimo de su corazón regenerado (como puede verse, comparando Pr 18:4 con Mt 15:18-19; Mr 7:20-21; Stg 3:6).

106

107

7:39

74 Elipsis relativas

7:39. “…  pues aún no había sido dado el Espíritu”.

333 Epexégesis

7:39. Este versículo es añadido para interpretar lo dicho en el versículo 38.

108

7:48

788 Erótesis o Interrogación

7:48. “¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos?” Esta pregunta, desde entonces acá, sirve de excusa para no reconocer las demandas de Dios y de Su Palabra, a no ser que la gente más influyente de las iglesias las reciban. De este modo, se coloca al hombre por encima de Dios, en lugar de procurar mostrarnos a nosotros mismo aprobados únicamente por Dios (2Ti 2:15). 

109

7:52

688 Idiotismo

7:52. “… Escudriña y ve”; es decir, escudriña y verás.

110

8:20

377 Epícrisis

8:20. “Estas palabras habló Jesús en el lugar de las ofrendas, enseñando en el templo; y nadie le prendió, porque aún no había llegado su hora.” La figura muestra aquí cuán fácilmente (humanamente hablando) podía haber sido arrestado donde se había reunido tanta gente. 

111

8:27

377 Epícrisis

8:27. “Pero no comprendieron que les hablaba del Padre.” De esta formase nos asombra de la incredulidad y ceguera de los judíos (v. 12:37).

112

8:43

468 Metonimia de la causa

8:43. “¿Por qué no conocéis (lit. es decir, no comprendéis y, por tanto, no recibís) mi lenguaje?”

113

8:44

774 Epitímesis o Reprimenda

8:44. “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él ha sido homicida desde el principio y no se mantuvo en la verdad, pues no hay verdad en él”, etc. V. metonimia e idiotismo.

114

8:47

263 Antimetábola

8:47. “El que es de Dios, escucha las palabras de Dios; por esto no las escucháis vosotros, porque no sois de Dios.”

115

9:2

117 Elipsis

9:2. “Preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, este hombre, pues es ciego, o sus padres, para que haya nacido ciego?” (V.. más arriba, sobre Jn 9:3).

116

9:14

377 Epícrisis

9:14. “Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos”. Esto nos dice mucho acerca de los episodios narrados en este capítulo.

117

 

 

9:22

377 Epícrisis

9:22. “Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo a los judíos.” Con esto, se nos explica el proceder de los padres del ciego

118

9:31

600 Hipérbaton

9:31. “Sabemos que a los pecadores Dios no oye”.

119

 

 

120

 

10:1

173 Paromeosis

10:1. “El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas.” También aquí, el caldeo o arameo nos da una bella expresión paromeótica: “Min Tharo Letiro:”

276 Paréquesis

10:1. La frase “El que no entra por la puerta en el redil” sería en siríaco: “min tar a letirá

121

10:8

536 Sinécdoque del género

10:8.  “Todos cuantos vinieron antes de mí son ladrones y salteadores”; es decir, todos los que no entraron por la puerta, sino que subieron por otra parte, como es claro por el v. 1.

   Otros ejemplos pueden verse en Mt 10:22; 16:19; 18:18; 21:26; 24:9; Lc 15:1; 1Co 6:2; 9:19, 22; 13:7; Fil 2:21; 4:13; Col 1:28; He 6:16.

122

10:16

596 Ampliación

10:16. “También tengo otras ovejas que no son de este redil”. No las tenía todavía, pero estaban ya en los designios del Padre.

123

 

 

 

 

124

10:22

373 Cronografía

10:22. “… Era invierno”. Esta breve descripción del tiempo por objeto poner de relieve el estado de humillación del Hijo de Dios, ya que, en el v. siguiente, se nos dice que “andaba paseando en el templo por el pórtico de Salomón”, en lo más alto del monte Moriah, para calentarse. Esto no da a entender que nadie le había invitado a entrar en casa o en las cámaras del templo en las que había fuego. Podemos compararlo con 18:18 (v. también Mr 6:48; Hch 2:15M 10:3, 9 etc.).

377 Epícrisis

10:22. “Se celebró por entonces la fiesta de la Dedicación en Jerusalén, etc. “Esto se nos dice para mostrar que Jesús no se había ausentado de Jerusalén después de la fiesta de los Tabernáculos, sino que había permanecido para estar presente en esta otra fiesta, que databa del tiempo de los macabeos (v. 1Mac 4:59). V. también en cronografía.

125

10:23

411 Antimeria del sustantivo

10:23. “Y Jesús andaba paseando en el templo por el pórtico de Salomón”; es decir, edificado en el mismo lugar, y semejante al de Salomón, puesto que dicho pórtico fue destruido a fuego, como el templo mismo, por Nabucodonosor.

126

10:27

205 Polisíndeton

10:27-28. Con un quíntuple polisíndeton se detalla aquí la seguridad de que disfrutan las genuinas ovejas del Pastor Divino.

468 Metonimia de la causa

10:27. “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco”; es decir, las amo con el afecto de un tierno pastor.

127

10:28

724 Antropopatía

10:28, ya citado.

128

10:29

440 Heterosis de los tiempos

10:29. “Mi Padre que me las dio, es mayor que (esto es, el mayor de) todos.”

129

11:11

594 Eufemismo

11:11. “… Nuestro amigo Lázaro se ha quedado dormido (es decir, ha muerto); mas voy a despertarle” (esto es, a resucitarle).

130

11:29

553 Sinécdoque de la especie

11:29. “Ella, en cuanto lo oyó, se levantó deprisa y vino (eso es, fue) a él.”

131

11:40

511 Metonimia del adjunto

11:40. “… ¿No te he dicho que sí crees, verás la gloria (esto es, el poder glorioso) de Dios?”.

132

12.19

356 Hipérbole o exageración

12:19. “… Mirad el mundo se va tras él”. De esta manera expresaban su enojo los enemigos de Jesús, al ver las multitudes que seguían al Maestro.

133

  

 

134

12:25

117 Elipsis

12:25. También aquí se ha de suplir la eclipsis repitiendo la idea de la segunda cláusula: “El que ama su vida en este mundo, la perderá para la eternidad; y el que aborrece su vida en este mundo, la guardará par vida eterna.”

472 Metonimia de la causa

12:25. “El que ama su vida, la perderá”; es decir, el que tiene más interés por su vida temporal que por Cristo (Mt 16:25; Lc 14:26). (También en hipérbole)

 135

 


136

12:27

517 Metonimia del adjunto

12:27. “Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? Padre, sálvame de esta hora (esto es, de este tiempo de prueba). Mas para esto he llegado a esta hora (es decir, a estos sufrimientos”.

756 Epanortosis o Corrección

12:27. El Señor Jesús dice: “… Padre, sálvame de esta hora (lectura más probable). Mas para esto he llegado a esta hora”.

137

12:32

537 Sinécdoque del género

12:32. “… a todos atraeré a mí mismo”; es decir, a todos los que crean (6:44), pues no todos creen.

138

12:34

788 Erótesis o Interrogación

12:34. “… ¿Quién es este Hijo del Hombre?”. Así expresaban los enemigos de Jesús lo que ellos creían que era un absurdo.

139

12:43

809 Genitivo

12:43. “Porque amaban más la gloria de los hombres (la que los hombres dan) que la gloria de Dios (la que Dios da).”

140

12:50

483 Metonimia del efecto

12:50. “Yo sé que su mandamiento es vida eterna”; es decir, que el efecto del mensaje mandado por Dios es vida eterna.

141

 

  

142

13:7

238 Poliptoton

13:7. Aquí tenemos la apariencia de un poliptoton, pero no la realidad, puesto que, en el original, los verbos son diferentes (también en la Reina-Valera 1960 y 1977; iguales, en la RV 1909 y anteriores.

265 Derivación

13:7. En algunas versiones, tanto inglesas como castellanas, parece como si existiera la figura (ingl. “knowest…know”; cast. “entiendes... entenderás”), pero eso es una mala traducción, ya que los verbos son distintos en el original: el primero es óida; el segundo, ginósko.

143

13:8

285 Negación repetida

13: 8. “No me lavarás los pies jamás” – dice Pablo a Jesús -. De nuevo tenemos ou me al comienzo de la frase. ¡Pero se los lavó!

144

13:10

238 Poliptoton

13:10. Tampoco aquí hay poliptoton, como podría parecer por las versiones (tanto inglesas como castellanas), que usan dos veces el verbo “lavar”, mientras que el original usa cuidadosamente dos verbos distintos: “El que está lavado (gr. lelouménos = bañado), no necesita sino lavarse (gr. nípsasthai = limpiar una parte) los pies.” La doctrina que aquí nos es presentada por el Señor se entiende mejor si recordamos que el que había sido totalmente purificado mediante el sacrificio de la víctima sobre el altar de bronce; sólo necesitaba limpiarse en el agua de la pila de bronce, en la que los sacerdotes se lavaban las manos y los pies (sus obras y sus caminos). De la misma manera, los que han sido regenerados por el Espíritu Santo y han sido bañados en la sangre del Cordero, sólo necesitan ser limpiados de los pecados en que todos incurrimos (Stg 3:2; 1Jn 1:7-10). 

145

13:14

555 Sinécdoque de la especie

13:14. “Lavar los pies” es sólo un ejemplo de los muchos servicios humildes que debemos hacer unos con otros. Lo mismo, en 1S 25:41; 1Ti 5:10.

146

13:18

63 Elipsis

13:18. “No hablo de todos vosotros; yo sé a quiénes he elegido; mas he hecho esto para que se cumpla la Escritura que dice: El que como pan conmigo, levantó contra mí su calcañar” (vv. 26-30).

147

13:27

798 Epítrope

13:27. “Lo que vas a hacer, hazlo más pronto.” Jesús no está sancionando el mal, sino permitiendo según el deseo de Judas.

148

13:34

378 Epítasis

13:34. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros.” Luego se añade la epítasis: “como yo os he amado, que también os améis unos a otros”.

149

14:1-4

233 Repetición

14:1-4. La repetición de los pronombres “yo” y “vosotros” en esta porción sirve para enfatizar el hecho de que nada ni nadie puede interponerse entre el Señor y los Suyos, de forma que Su prometido regreso sea siempre objeto de nuestra consideración.

150

14:6

583 Endíatris

14:6. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida”; es decir, el camino verdadero y vivo. Es cierto que Jesús es la verdad y la vida, pero lo que en este versículo quiere el Señor enfatizar es que él es el único camino al Padre, pues el tema de toda la porción es “el camino”; así que los otros dos nombres sirven para describir la naturaleza de dicho camino (He 10:21) “por camino nuevo y vivo”).

151

14:11

225 Anadiplosis

14:11. “Creedme que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí”.

152

 

 

 

 

  

153

14:17

263 Antimetábola

14:17. Este v. merece ser propuesto de forma que se observe bien su estructura:

“el Espíritu de la verdad,

a. al cual el mundo no puede recibir,

    b. porque no le ve,

        c. ni le conoce;

        c. pero vosotros le conocéis,

    b. porque mora con vosotros,

a. y estará en vosotros”.

496 Metonimia del sujeto

14:17. “. El Espíritu de la verdad, al cual el mundo (es decir, los mundanos) no puede recibir”. Lo mismo, en 15:9; 16:20, 33; 17:9, 14).

154

14:18

159 Tapéinosis

14:18. “No os dejaré huérfanos.” Al contrario, vendré a vosotros con mí Espíritu, quien estará siempre con vosotros para defensa, ayuda y consuelo. Más aún, después vendré y os tomaré a mí.

155

14:23

573 Sinécdoque de la parte

14:23. “Pero llega la hora (es decir, el tiempo), y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.” V. este versículo y el siguiente, más adelante, endíadis. Lo mismo, en 5:25, 28; 16:2; 17:1; 1Ts 2:17; Flm 15; 1Jn 2:18 (2 veces) 

156

 

  

157

14:27

547 Sinécdoque de la especie

14:27. “La paz os dejo, mi paz os doy”; es decir, no sólo paz, sino toda clase de bendiciones, de las que la paz es la principal y como la suma de todas las demás. Lo mismo, en 20:19, 21, 29.

629 Metáfora

14:27. Puede dar paz verdadera

158

15:2

266 Derivación

15:2. “Todo pámpano en mí que no lleva fruto, lo quita (gr. aírei); y todo aquel que lleva fruto, lo limpia (gr. kathaírei), para que lleve más fruto.”

159

15:4

99 Elipsis

15:4. “… así tampoco vosotros podéis llevar fruto, si no permanecéis en mí”.

160

 

161

15:5

405 Antimeria del verbo

15:5. “… porque sin mí nada podéis hacer”; es decir, separados de mí, aparte de mí.

538 Sinécdoque del género

15:5. “… sin mí (aparte de mí) nada podéis hacer”; es decir, nada que tenga valor espiritual o sea aceptable a los ojos de Dios.

162

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

163

15:6

31 Elipsis

15:6. “El que en mí no permanece, es echado fuera como el pámpano y se seca; y los recogen, y los echan en el fuego y arden.” El subrayado los no está en el original, y el sentido del versículo está oscuro; o más bien, se introduce en él un nuevo sentido por inconsecuencia en las versiones. El comienzo del versículo, así como dos veces en el v. 4, debe decir, como en más de otras 30 veces del N.T. “a no ser que alguien…”, o “excepto que…”. En los versículos anteriores, el Señor se ha dirigido a los discípulos en segunda persona del plural, pero aquí sienta una aserción general que concierne a todos. No quiere decir, pues, “si alguien que está ya en Él, no continúa en Él…”, puesto que no se está refiriendo a un pámpano literal, sino “a no ser que alguien permanezca en Él, es echado fuera COMO el pámpano sin fruto”. También es menester corregir el v. 2, según suele aparecer en las versiones, pues, además de la colocación incorrecta de las palabras, se traduce el verbo aírei por  “quita” o “corta”, cuando su sentido primordial es “levanta”. El versículo debe traducirse así: “Todo pámpano en mí que no lleva fruto, lo levanta…” En otras palabras, lo levanta del suelo donde no puede llevar fruto, y cuida de él (Is 42:3) para que produzca fruto, y “al que lleva fruto lo poda para que dé más fruto”. Habla, pues, aquí de dos casos distintos, de dos clases de pámpanos: uno que no da fruto, y otro que lo da; al primero lo levanta para que dé fruto; al segundo lo poda para que dé más fruto.   

433 Heterosis

15:6. “El que en mí no permanece, fue echado fuera… y se secó”; es decir, es echado fuera… y se seca.

164

15:8

425 Heterosis

15:8. “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto t seáis…”; es decir, cuando lleváis mucho fruto y sois…

165

15:22

439 Heterosis de grado

15:22. “Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado,  no tendrían pecado”; es decir, el pecado de incredulidad voluntaria.

166

15:25

63 Elipsis

15:25. “Pero eso sucede para que se cumpla la palabra que está escrita en su Ley: Me aborrecieron sin motivo.” La razón de la elipsis se halla en el énfasis que se carga sobre la cita del Salmo. Es notable que el vocablo griego que traducimos “sin motivo” es dereán = gratis, de regalo; el mismo precisamente que aparece en Romanos 3:24 y se traduce por “gratuitamente”. ¡Por aquí vemos que no había más motivo para que nosotros fuésemos justificados, que el que había para que Jesús fuese odiado! 

167

16:5

685 Idiotismo

16:5. “… y ninguno de vosotros me pregunta: ¿Adónde vas?”. El sentido del verbo “preguntar” es aquí “investigar” o “descubrir”, ya que Pedro le había hechos ya precisamente esa pregunta 13:36.

168

16:8-11

329 Prosapódosis

16:8-11. “Y cuando él venga, redargüirá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.” Después de mencionar las palabras “pecado”, “justicia” y juicio”, el Señor vuelve sobre ellas una por una, a fin de explicar en detalles la entonces futura misión del Espíritu Santo en cuanto a presentar públicamente la enorme culpabilidad de los que rechazaron a Cristo: “Pecado” es aquí, como aclara Jesús, la incredulidad en él, no cualquier otro pecado; “justicia” es la que Dios obró en Cristo, al hacerle ascender al Cielo y sentarle a Su diestra, llevándolo fuera del mundo incrédulo, hasta que venga de nuevo “con el bieldo en la mano”; “juicio” es la sentencia pronunciada contra Satanás, en espera de ser ejecutada a su tiempo.    

169

16.12

233 Repetición

16:12-15. Aludiendo a la obra, entonces futura, del Espíritu Santo acerca de nosotros, el Señor repite nueve veces, en el original, el tiempo futuro de los verbos, con el que se pone de relieve la solemne promesa de que el Espíritu Santo nos conducirá a toda verdad, a cosas que no habían sido conocidas antes, pero que fueron enseñadas, bajo la inspiración divina, por el Apóstol Pablo en sus epístolas, comenzando por Romanos y terminando por las Cartas a los fieles de Tesalónica. Ninguna otra parte de la Biblia contiene tanta doctrina teológica, especialmente sobre la Iglesia.

170

16:13

448 Heterosis del género

16:13. “Pero  cuando venga él, el Espíritu de la verdad, etc.” A pesar de que “Espíritu” es neutro en griego, el pronombre “él” es masculino, para darnos a entender que el Espíritu Santo es una persona.

171

16:32

756 Epanortosis o Corrección

16:32. “He aquí la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado y me dejaréis solo; más no estoy solo, porque el Padre está conmigo.” He aquí una doble corrección parcial.

172

17:2

816 Genitivo de relación y objeto

17:2. “… potestad de toda carne” (lit.); es decir, sobre todos los hombres. Véase otros ejemplos con el vocablo griego exousía = potestad, facultad, autoridad (Mt 10:1; Mr 6:7; 1Co 9.12).

173

 

 

174

 

175

17:3

368 Epíteto

17:3. “… que te conozcan a ti, el único Dios verdadero”. El adjetivo “verdadero” no es una mera cualificación de Dios,  sino un epíteto que caracteriza al “único Dios” (v. también 1Ts 1:9; 1Jn 5:20). Así se le distingue de los que no son dioses (v. 1Co 8:5, 6; Gá 4:8).

468 Metonimia de la causa

17:3. “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan (es decir, que crean en ti) a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.”

483 Metonimia del efecto

17:3. “Y ésta es la vida eterna”; es decir, la vida eterna es el efecto del conocimiento experimental de Dios y de su Cristo.

176

17:5

600 Hipérbaton

17:5. “Y ahora glorifícame, tú, Padre, al lado tuyo, con la gloria que tenía, antes que el mundo existiese, junto a ti” (lit.). El hipérbaton nos hace aquí detenernos a considerar la misteriosa profundidad de las palabras.

177

17:21

496 Metonimia del sujeto

17:21. “… para que el mundo (muchos en el mundo) crea”.

178

 

17:26

239 Poliptoton

17:26. “Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún…” En el versículo anterior (Jn 17:25), Jesús había dicho: “Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido” (el verbo griego es el mismo en los tres casos y en el mismo tiempo del verbo, pero en diferente persona: “égno” – 3ª persona del singular - : “égnon” – 1ª del singular -; “égnosan” – 3ª de plural-).

  

179

18:20

538 Sinécdoque de género

18:20. “… y nada he hablado en oculto”; es decir, nada de que se me pueda acusar como digno de juicio.

180

18:24

432 Heterosis de los tiempos

18:24. Según algunos comentaristas, este versículo debería leerse así: “Pues Anás le habá enviado (lit. envió) atado a Caifás, el sumo sacerdote.” Pero los mejores comentaristas traducen: “Anás entonces le envió atado a Caifás, el sum sacerdote.” Con lo que la figura no tiene lugar aquí.

181

 


182

18:38

679 Ironía humana

18:38. “Le dijo Pilato: ¿Qué es verdad?”  Al no esperar la respuesta del Señor, parece ser que la pregunta de Pilato es irónica (v. en erótesis). Lo mismo ocurre con sus palabras: “¡He aquí vuestro rey!”, en Jn 19:14.

787 Erótesis o Interrogación

18:38. “… ¿Qué es verdad?”

183

19:22

254 Antanaclasis

19:22. “Lo que he escrito, he escrito.” En el primer caso, se refiere al acto mismo de escribir; en el segundo, a la firmeza del documento, que ya no se puede rectificar.

184

19:36

658 Gnome o Cita

19:36. Aquí, lo que se dice del cordero pascual (Ex 12:46) es modificado y aplicado a Cristo (1Co 5:7).

185

19:37

657 Gnome o Cita

19:37. Cita de Zacarías 12:10. Varían las palabras con respecto a los LXX, pero el sentido es el mismo.

186

20:17

431 Heterosis de los tiempos

20:17. “No sigas reteniéndome (lit.), porque aún no he subido (es decir, aún no subo) a mi Padre.”

187

20:25

285 Negación repetida

20:25. Es aquí Tomás el que asegura: “… de ningún modo (ou me) creeré.” ¡Pero creyó!

188

20:30

383 Simperasma

20:30. Aquí tenemos una concisa referencia a mucho de lo que no está contenido en el cuarto Evangelio.

189

21:12

604 Silepsis

21:12. “Y ninguno (singular) de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres?, sabiendo (plural) que era el Señor.” La figura pone de relieve que ninguno pregunto, porque todos lo sabían.

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21:15

332 Epexégesis

21:15-17. La triple restauración de Pedro tiene por objetivo asegurarle que su anterior triple negación no le separaba del ministerio pastoral y que , a pesar de haber caído, la oración de su gran Abogado había sido escuchada para que le fe de Pedro no fallara (Lc 22:32).

191


192

21:25

358 Hipérbole o exageración

21:25. Es también una manifiesta hipótesis hiperbólica.

479 Metonimia del efecto

21:25. “Yo soy la resurrección y la vida”; es decir, el Autor de la resurrección y el Dador de la vida inmortal.