Lectura de 2 Corintios

Datos de Orientación para 2 de Corintios 
  • Contenido: probablemente dos cartas (caps 1-9; 10-13) combinadas en una, que tratan principalmente sobre la frágil relación de Pablo con la iglesia de Corinto y tocando, en el proceso, varios otros asuntos también (el ministerio de Pablo, la ofrenda para los pobres en Jerusalén, y sobre algunos itinerantes judíos cristianos que han invadido a la iglesia). 
  • Autor: Pablo, juntamente con Timoteo.
  • Fecha: aproximadamente el año 54-55 d.C., desde Macedonia (2:13; 7:5), muy probablemente Filipos. 
  • Recipientes: 1:1 Corintios.
  • Ocasión: el regreso de Tito de una visita reciente (7:5-7) y la anticipada tercera visita de Pablo a la iglesia (13:1) a la luz de: 1) la necesidad de la iglesia de tener preparada la ofrenda antes de que Pablo llegue, y 2) la facilidad con que han recibido a algunos "falsos apóstoles..disfrazados como apóstoles de Cristo" (11:13).
  • Énfasis: el ministerio cristiano como uno de servicio, reflejando el de Cristo; la mayor gloria del nuevo pacto en contraste con el antiguo; la gloria del evangelio mostrado en la debilidad de sus ministros; el evangelio como reconciliación; el dar a los pobres como una expresión de generosidad, no de obligación. 

Panorama de la Segunda Epístola de Pablo a Los Corintios

    Leer esta Epístola es algo así como encender el televisor a la mitad de una obra muy complicada. Las personas están hablando y las cosas están sucediendo, pero no estamos seguros de quiénes son algunos de los personajes  o cuál es la trama. De hecho, al llegar a esta carta desde 1 Corintios, se tiene la sensación de entrar en un mundo nuevo. Muy pocos de los asuntos tratados en la carta anterior aparecen aquí, con excepción de la preocupación por la ofrenda (1 Co 16:1-4; 2 Corintios 8,9) y quizá un regreso al asunto de los alimentos sacrificados a los ídolos en 2 Corintios 6:14-7:1. Pero esto es una observación desde la superficie, lo que constituye un punto de unión entre ambas es la gran tensión relacional que uno percibe entre Pablo y los corintios con respecto al verdadero apostolado.

    Cuatro asuntos que se enfrentan entre sí en el curso de nuestra (s) carta (s) justifican todas sus parte:
  1. El cambio de planes de Pablo en cuanto a sus visitas a Corinto.
  2. La ofrenda.
  3. Su apostolado y ministerio.
  4. La presencia de los itinerantes judíos cristianos 
    Los tres primeros asuntos vienen de 1 Corintios y son tratados en 2 Corintios 1-9. Una explicación cronológica de sus relaciones pasadas inmediatas con ellos, al parecer cortadas abruptamente por su cambio de plan acerca de las visitas actuales propuestas, se encuentra en 1:12-2:13 y es retomada en 7:5-16. La larga interrupción de 2:14-7:4 es la joya que corona esta carta. Aquí Pablo defiende su apostolado - en - debilidad (recuerde 1 Corintios), un asunto que ha sido agravado por los oponentes de Pablo (2:12-4:6). La necesidad de tener preparada la ofrenda antes de que él llegue es tratada en los capítulos 8-9. Los capítulos 10-13 contienen un vigoroso ataque contra sus opositores cristianos judíos - comparable al de Gálatas (Fil 3:2) - entremezclado con indignación, sarcasmo mordaz y dulces súplicas a los corintios para que entren en razón.    


Recomendaciones Específicas para la Lectura de La Segunda Epístola de Pablo a los Corintios

    En ningún aspecto encontrará el lector que ésta Epístola es un libro fácil de comprender, en el sentido de su cohesión. La razón para esta dificultad se debe a tres factores:
  1. Primero, que es el legado de cartas más intensamente personal de Pablo porque a través de todo está en cuestión la constante y mayormente dolorosa relación entre Pablo y esta iglesia. La intensidad de esta dimensión personal explica en número de cosas, incluyendo tanto la manera en que Pablo habla, como la dificultad que el lector tiene a veces para seguir el hilo de pensamiento (ejemplo 2:14-7:4).
  2. En segundo lugar, la probabilidad de que ésta carta (2 Corintios) sea la cuarta y quinta carta de Pablo a esta iglesia, unidas como una en el proceso de trasmisión (una carta procede a  nuestra 1 Corintios. Ver 1 Cor 5:9; entre 1 y 2 Corintios hay una carta triste mencionada en 2 Cor 3:3, 4). Hay dos razones para creer esto: 1) Aunque Pablo habla contra los itinerantes en 2;17-3:3 ("traficantes de la palabra de Dios"), el resto de los capítulos 1-9 reflejan una situación relativamente estable, incluyendo súplicas y palabras cariñosas (1:7; 2:1-4: 6:11-13: 7:13-16) de un tipo que no aparecen en absoluto en 1 Corintios. Es la opinión casi general de que algo ha pasado entre el momento en que él escribió estas palabras y lo que aparece en los capítulos 10-13. 2) En 8:16-18 Pablo recomienda a Tito y a otro hermano que serán portadores de la cuarta carta (caps.1-9) y recogerán la ofrenda. En 12:18 Pablo se refiere a este envío como a un evento pasado.
  3. En tercer lugar está la pregunta en cuanto a la cohesión de los cuatro asuntos que componen la carta. Nuestra propuesta: la relación de Pablo con esta iglesia, que ya era frágil cuando escribió la Primera carta (1 Corintios), se ha vuelto más agria aún. Esto está relacionado en parte con un cambio de planes en cuanto al itinerario bosquejado en 1 Corintios 16:1-9. En vez de venir vía Macedonia, vino directamente de Efeso, lo que fue para ellos una sorpresa y una mortificación (la ofrenda no estaba lista). Un encuentro serio con alguien, al que se alude en 2 Corintios 2:1, 2, 5-11, y 7:11, 12 (tal vez uno de los itinerantes), hizo que Pablo se fuera tan abruptamente como había llegado.            
    En el intermedio, Pablo cambió de planes otra vez. En vez de regresar a Corinto desde Macedonia (1:15, 16), se fue a Efeso y envió a Tito con su lastimosa carta (2:3, 4), en parte para asegurarse de que el asunto de la ofrenda iba marchando (8:6). Cuando él y Tito finalmente se reunieron en Macedonia (2:12, 13; 7:5-7), Tito trajo noticias que en esencia eran buenas. Aunque la carta de Pablo les había dolido, como bien sabía él que lo haría, también los llevó al arrepentimiento y a (demasiada) disciplina del hombre que había atacado a Pablo (2:5-11). Todo esto se trata en los capítulos 1-7.

    Sin embargo, la principal razón de la venida de Pablo está en primer plano:recoger la ofrenda (caps. 8-9). De manera que Tito es enviado anticipadamente con la cuarta carta (caps 1-9), en la que Pablo da las explicaciones de sus actos y especialmente expresa su esperanza de que la ofrenda con toda seguridad esté lista cuando él y algunos macedonios vengan un poco después (9:1-5).

    Mientras tanto, los itinerantes estaban haciendo su "trabajo". Para cuando Tito llegó con la cuarta carta, parecía que ellos habían logrado ventaja, así que Tito se apresuró a regresar a Macedonia con las malas noticias, moviendo a Pablo a escribir nuevamente, esta vez confrontando tanto a los corintios como a sus opositores por falsear el evangelio y jugar con el verdadero significado del apostolado. Esta carta fue preservada como los capítulos 10-13 de nuestra Segunda Epístola de Pablo a los Corintios. 

    Al poner en su perspectiva correcta estos asuntos para una lectura más fácil de esta carta, asegúrese de no perder de vista la grandiosidad de su teología, tanto del ministerio como del evangelio. Aquí Pablo retorna la teología de la cruz y su aplicación al ministerio, que empezó en 1 Corintios 4:9-13, y la desarrolla detalladamente, sino enaltecida, por medio de la debilidad de los "vasos de barro" (2 Cor 4:7; 12:7-10) que la proclaman. Después de todo, tal ministerio está en conformidad con el crucificado. Por consiguiente, Pablo repetidamente se gloría en sus debilidades, no porque le gustaba sufrir, sino porque esto significaba que la atención estaba enfocada en el Salvador, no en el mensajero. Y el pasaje que trata acerca de la gloria de un nuevo pacto por medio de Cristo y el Espíritu (3:1-18) "vale el precio del libro". Así que !lea, y disfrute!         


Un Recorrido por la Segunda Epístola de Pablo a los Corintios



 1:1-11
Saludos y alabanzas Dios
    En vez de la usual expresión de gratitud y oración seguida por un breve saludo (1, 2), en este caso Pablo prorrumpe en alabanza a Dios por su consolación en el sufrimiento (3-7), que sirve como una manera en que los corintios se enteren de su más reciente escape de la muerte (8-11).



 1:12-2:13
 Explicación sobre el cambio de planes de Pablo
    Al leer esta sección, hay que estar consciente del hecho de que todo aparece en orden cronológico. Así que hay que notar que Pablo se siente impulsado a dar, al comenzar, razones por su más reciente cambio de planes (1:12-17). Esto es porque, al final del día el evangelio mismo está en juego si sus mensajeros mismo no son confiables (18-22).  Pablo entonces explica por qué escribió la carta tan triste en vez de regresar después de su dolorosa visita (1:23-2:4). Después de pedir compasión para el hombre que le causó tristeza (2:5-11), dando como resultado la mencionada carta, continúa con el tema de su itinerario de Efeso a Troas y de ahí a Macedonia, reflexionando especialmente en su propia ansiedad sobre la carta triste (2:12, 13). 











 2:14-7:4
 Pablo, ministro del nuevo pacto
    La ansiedad de Pablo por no recibir noticias de Corinto en Troas resulta en esta gran digresión. Aunque en su forma integral se lee como algo que fluye conscientemente, aun se puede observar cómo fluye esta corriente. Después de las expresiones de gratitud iniciales por la victoria a pesar de la presente ansiedad (2:14), pasa a maravillarse en cuanto al ministerio que Dios le ha dado (15, 16), que luego presenta en contraste con los itinerantes , ahora en términos del nuevo pacto efectuado por Cristo y el Espíritu (2:17-3:6).  
    Esto lanza un contraste entre lo antiguo y lo nuevo (3:7-18, evidencia de la "naturaleza judía" de sus oponentes). Para hallarle algo de sentido a este pasaje tal vez querrá leer Éxodo 34:29-35, ya que esto es un ejemplo perfecto de lo que es conocido como midrash judío, una aplicación sermonaria de un testo del Antiguo Testamento a una situación nueva. Nótese cómo culmina con la pasada obra de Cristo y la presente obra del Espíritu (2 Cor 3:14-18)
    Luego Pablo aplica lo que hasta este punto ha sido dicho a la situación de él y la de ellos (4:1-6), que a su vez lleva a una reflexión sobre las tensiones de vivir "ya, pero todavía no", contrastando las presentes debilidades de nuestro cuerpo y sufriendo con eterna gloria y resurrección futura (4:7-5:10).
    Regresando a su propio papel de proclamar a Cristo, Pablo exhorta en cuanto a que la muerte y resurrección de Cristo cambian nuestra perspectiva de todo, incluyendo la manera en que los corintios deberían verlo a él y a sus sufrimientos como apóstol (5:11-17). La mención del evangelio significa característicamente la elaboración de su gloria y sus propósitos, !ahora (notablemente), en términos de reconciliación (5:18-21)!
    Finalmente, Pablo apela a ellos para que lo acepten tanto a él como a su evangelio (6:1, 2, 11-13), nuevamente en forma de afirmación retóricamente poderosa de la existencia presente como "ya, pero todavía no" (3-10).
    La digresión inusitada en 6:14-7:1 es probablemente sobre el asunto de comer lo sacrificado a los ídolos (1 Cor 8:1-13; 10:14-22), mencionado de paso para luego seguir con su apelación a una mayor apertura el efecto (2 Cor 6:11-13), tema al que regresa en 7:2-4 y que finalmente lo trae de regreso a donde se quedó en 2:13.     
 
  
  



 7:5-16
 La  explicación renovada
    Este pasaje que inicia en 7:5 retoma el relato cronológico de los eventos recientes de 2:13. Pablo explica cómo ha reaccionado ante el regreso de Tito con las buenas noticias de la tristeza piadosa de ellos y su actitud generalmente abierta hacia Pablo. Se siente particularmente complacido de que Tito encontró que eran tal y como Pablo había dicho que eran.  




 8:1-9:15
 Tener la ofrenda lista para cuando él venga
    Pero a pesar de su disposición al arrepentimiento (7:11), sigue pendiente el asunto en cuanto a lo que Tito sólo podía comenzar (8:6) pero no llevar a cabo, es decir: la ofrenda para los pobres en Jerusalén. Podemos ver que lo que ahora preocupa a Pablo es que él se ha jactado ante los macedonios de la buena disposición de los corintios, y algunos representantes de estas iglesias están preparados para acompañarlo a Corinto (9:1-5). Así que alrededor de los elogios de Tito y de los dos que lo acompañarán (8:16-24, Tito debe asegurarse de que la ofrenda esté lista), Pablo a la vez apela a:
1) el ejemplo de Macedonia (8:1-5),
2) a la manera en que ellos han sobresalido en tantas cosas, incluyendo el haber iniciado la ofrenda (8:6-12),
3) el principio bíblico de que los que tienen abundancia compartan con los necesitados (8:13,15), y 4) la generosidad como una expresión verdadera de piedad (9:6-15).  













 10:1-13:14
 Defensa del ministerio de Pablo contra los falsos apóstoles
    Aunque este asunto se anticipa en 2:17-3:3, después de las palabras dulces dichas en 7:5-16 no estamos preparados para la "artillería" que viene. Podemos ver todo esto es una feroz defensa del ministerio de Pablo,tanto personalmente como en términos del carácter del mismo, a la luz de los falsos apóstoles, cuyas difamaciones surgen a través de todo.  
    Así que Pablo comienza enfrentando una de las acusaciones de sus oponentes: la supuesta duplicidad entres sus cartas y su conducta personal al estar con los corintios (10:1-11), señalando, a la vez, la duplicidad de sus oponentes de invalidar sus terrenos en vez de evangelizar por su propia cuenta (10:12-18). Esto lo lleva a un ataque directo contra ellos - son proveedores fraudulentos de un falso evangelio (11:1-4) - seguido por un cáustico entre ellos (como siervos de Satanás, quienes toman el dinero de los corintios para su propio beneficio) y él (11:1-15). Personalmente incómodo por lo que siente que ha sido obligado a hacer, finalmente recurre a hablarles "como un loco" (11:16-33, un "loco" en el teatro griego permitía a un dramaturgo hablar osadamente a los concurrentes y salirse con la suya). Puesto que sus oponentes se jactan de sus logros (10:12, 13; 11:8), Pablo se "gloría" en su falta de logros, y de esta manera deliberadamente - e irónicamente - pone su ministerio en un contexto de conformidad a la cruz. La máxima ironía es su escape de Damasco por la ventana de un muro (!el mayor honor en la milicia romana era dado a la primera persona que escalaba un muro en una batalla!)  
    Continúa gloriándose en su debilidad al rehusarse a dar prominencia a las visiones y revelaciones, como lo hacen sus oponentes, culminando en la final nota teológica: que el poder de Cristo "se perfecciona en su debilidad" (12:1.10), reflejando nuevamente la teología de la cruz articulada en 1 Corintios 1-4. Esto seguido por una serie de apelaciones (mayormente personales, 2 Cor 12:11-21).
    Las exhortaciones finales (13:1-10) resumen los argumentos anteriores antes de los saludos finales (11-13) y la bendición trinitaria final (14).   


Libro: "Cómo leer la Biblia libro por libro" por Gordon D. Fee y Douglas Stuart