Lectura de Eclesiastés

Datos de Orientación de Eclesiastés
  • Contenido: las reflexiones de un maestro de sabiduría que lucha con las realidades de la vida; qué ganancia se obtiene de lograr riquezas o sabiduría cuando al final la muerte reclama su dominio tanto sobre el rico como sobre el pobre, sobre el sabio como sobre el insensato; pero especialmente se sitúa en un contexto de conocer el temor de Dios. 
  • Fecha en que fue redactado: desconocida, las opiniones de los eruditos abarcan un período muy amplio.
  • Énfasis: la naturaleza transitoria de la vida presente; cómo vivir sabiamente en un mundo donde la única certeza es la muerte y el juicio; la futilidad de las búsquedas humanas que no tiene en cuenta el temor de Dios.  

Panorama del Libro de Eclesiastés 

    Eclesiastés nos llega de un editor (12:9-14) que ha compilado las enseñanzas de proverbios de un rey israelita quien se refiere a sí mismo como "Qojejet ("predicador"), un título que alude a su rol como maestro de sabiduría en una asamblea, probablemente del pueblo de Dios (12:9). Un prólogo (1:1-11) presenta la preocupación básica que impulsa la empresa entera del Qojelet, es decir, el hebel (="aliento", "vapor", "vanidad") de la naturaleza humana en un mundo que continúa siendo como antes y después de la vida entera de cualquiera. El libro concluye con las palabras del editor-copilador, quien exhorta a considerar las palabras del Qojelet como estímulo para los jóvenes, pero también advierte que hay un límite adecuado para tal especulación (12:12), y al final tiene cuidado de que todo sea clocado dentro del marco de la sabiduría bíblica: temer a Dios por medio de obedece sus mandamientos da significado a la vida humana.  

 Las palabras del mismo Qojelet están encerradas (1:1; 12:8) en el estribillo melancólico: !Hebel, hebel!, dice Qojejet; !Hebel de hebel!. Todo es hebel. El resto es un interrogante en cuanto a cómo una persona debe vivir en un mundo como éste, puesto que la realidad no es tan clara como algunas expresiones de la sabiduría tradicional nos podrían hacer pensar . La estructura del libro su contenido, ya que no hay un aparente orden del mismo. Lo que el autor hace es jugar y volver a jugar con ciertos temas, avanzando todo el tiempo hacia su consejo concluyente a los jóvenes (11:9-12:7): disfruta de la vida mientras son jóvenes, pero hacerlo teniendo presente a su Creador. Si el material del Qojelet puede ser dividido en subdivisiones coherentes, parecerían ser 1:12-6:12 y 12:7; el primero jugando y volviendo a jugar con las inquietudes del Qojelet; y el segundo, al mismo tiempo que las mantiene vivas, las hace sonar mucho más como sabiduría proverbial. 


Recomendaciones Específicas para la Lectura del Libro de Eclesiastés  

    Tradicionalmente, ningún otro libro de la Biblia ha sido tan difícil de leer. Esto se debe a:
  1. La naturaleza algo incoherente de muchas de las observaciones del Qojelet, al menos para la mente occidental.
  2. Algunas declaraciones antitéticas dentro del mismo libro,
  3. El lado negativo de algunas de estas declaraciones que parecen tan contradictorias con el resto de la Biblia. 
    Pero si tratamos de leer el libro desde la perspectiva del editor-copilador, la de un maestro de sabiduría quien, viviendo antes de la completa revelación de la resurrección, reconocía el valor de la afirmación del Qojelet de que la vida en el mundo presente no siempre tiene sentido, entonces podemos ver que el mensaje final del libro no es en absoluto un trabajo hedonista o fatalista como algunos lo interpretan. Para entender esto, es crucial apreciar el propio contexto (o contextos) del Qojelet.    

    Primero, entre otras cosas, el Qojelet fue escrito dentro de la tradición de la Sabiduría de Israel, una tradición que no estaba tratando de hablar en nombre de Dios en la misma manera en que lo hacían los profetas, sino una que meditaba cuidadosamente sobre la vida para enseñar a los jóvenes a vivir correctamente delante de Dios. Y en cierto modo como el autor de Job, pero en contraste con la manera en que algunos podrían aplicar mecánicamente el libro de los Proverbios, el Qojelet está convencido de que las maneras del Creador están más allá de la investigación. Aunque mantiene una firme confianza en Dios todo el tiempo (2:23; 3:11-14: 5:7b, 19; 9:7) y cree que Dios es justo (3:17; 8:12, 13), de cualquier manera encuentra que el mundo real no es tan previsible como, por ejemplo, los "consoladores" de Job lo encuentran, quienes ven causas y efectos seguros para cada cosa y de esta manera representar un tipo de "sabiduría" contra la que el Qojelet reacciona igualmente fuerte.

    Cuatro realidades dominan la respectiva general del Qojelet:
  1. Dios es la única realidad indiscutible, el Creador de todo y de quien procede la vida como un don (3:12-14), incluyendo su naturaleza generalmente penosa, para el Qojelet.
  2. La manera en que Dios obra no es siempre comprensible (si acaso es algunas veces, 3:11; 8:17).
  3. En el lado humano, la obra que se hace "debajo del sol" (2:17) sencillamente no es clara, de hecho, gran parte de ésta no tiene sentido. La manera en que debería ser (los justos obtienen lo bueno, los malos obtienen lo malo) no es la realidad, al menos en forma consistente, en la vida presente.
  4. El elemento igualador es la muerte, que llega igualmente a los ricos y a los pobres, a los sabios y a los insensatos.
    De acuerdo con la falta de esperanza del Qojelet en la resurrección, una vez que uno muere todo se acaba sin dejar memoria, en el olvido, no importa lo que su vida haya significado algunas vez (9:5, 6). Y es esta realidad la que hace que la vida parezca hebel (esta palabra aparece treinta veces, un poco más de la mitad de las setenta y tres que aparecen en todo el AT). 

    El punto en cuestión es el significado que esta palabra tiene para el Qojelet, puesto que literalmente significa "soplo" o "vapor". La mayor parte del tiempo la usa como una metáfora para la naturaleza de la existencia humana. Pero, ¿cuál es el peso metafórico que contiene? Una tradición que se remonta a la Septuaginta la traduce como "vacuidad" (RVA, "vanidad", es decir "en vano"), indicando la naturaleza "vaporosa" de nuestra vida humana (junto con su compañera, la "aflicción de espíritu"). Otra tradición, como por ejemplo, la NVI,se inclina por "absurdo". Aunque cualquiera de éstas se aplican bien en algunos casos y en muchos otros no. En la mayoría de los casos el sentido parece ser la naturaleza pasajera/transitoria o insustancial de las cosas, como el vapor mismo. Este parece ser especialmente el sentido en este prólogo, donde la vida humana, en contraste con la constancia y la "antigüedad" del mundo, se evapora rápidamente. Más aún, el "vapor", que es nuestra vida, es evasivo también y está fuera de nuestro control. Es como "querer alcanzar el viento" (NVI) (un juego irónico de palabras para habel = "soplo".    

    De manera que, ¿cómo debemos entender esto del "vapor" de estos "pocos días y hebel" por los que pasamos como sombras (6:12; 2:3; 5:18), especialmente a la luz de las desigualdades de la vida, y que para los que viven alejados de Dios (los "insensatos) no tiene absolutamente ningún significado? La  respuesta de Qojelet no es, como algunos lo han acusado, de "sacarle el mejor provecho, porque sólo se vive una vez" (una interpretación equivocada de la repetición del tema de "comer y beber", 2:24; 3:13; 5:18; 8:15; 9:7). Más bien, su punto parece ser que, aun cuando sabemos tan poco, con excepción de la certeza de la muerte, debemos vivir la vida, por hebel que ésta sea, como un don de Dios. Esto es porque, al final, el gozo y el placer no vienen de "obtener" (asegurarse una "ganancia" por lo que uno hace), pues esto se evaporará en la jornada misma, la vida que Dios nos ha dado. La muerte llega a todos por igual, pero no todos viven por igual. En tal mundo, el gozo y la satisfacción deberán encontrase en las cadencias de la vida sin tratar de estar en control o "adquirir ganancias" de lo que en sí es meramente transitorio.  

     Aun leído desde esta perspectiva, las sabiduría del Qojelet no es reconfortante del todo. Pero sobre todo lo demás, es un libro ortodoxo. Si se echa de menos cualquier mención de los grandes eventos de la historia judía, esto está de conformidad con la tradición de la Sabiduría, y si uno se siente incómodo de tener grandes pero contradictorias realidades opuestas una al lado de la otras, es porque probablemente nosotros, como los "consoladores" de Job, preferimos las cosas más simples de lo que son. Pero al final, aun Qojelet no deja a los jóvenes en el vacío. Una manera es claramente preferible a la otra, ya las asó llamadas contradicciones sirven para acentuar el hecho. El creyente en Cristo, quién ahora lee desde la perspectiva de la esperanza gozosa de la resurrección y la certeza de un juicio divino debe, con mayor razón, estar preparado para apreciar la manera en que el Qojelet abraza la vida en el presente, a pesar de su naturaleza hebel. 
   

Un Recorrido por el Libro de Eclesiastés 

 1:1-11Introducción al tema
    Después del encabezado, donde el Qojetel es identificado como un rey davídico (sin embargo, no nombrado a propósito), los versículos 2-11 introducen temas del libro: todo es como un vapor,nada humano es permanente o nuevo. La pregunta básica a ser respondida se presenta inmediatamente (3): ¿cuál es. entonces, el provecho del trabajo del hombre? La razón de esto es el versículo 4: los humanos vienen y se van, pero la tierra permanece, lo cual es luego ilustrado en diferentes maneras (5-7), antes de concluir con la nota de la finitud humana a la luz de la realidad masiva de la historia (8-11)   
 1:12-2:26 Varias maneras de tratar de obtener ganancia del trabajo
    Desde la perspectiva de su rol como rey (quien debería haber recibido más provecho en la vida), el Qojolet presente la pregunta del versículo 3 acerca del "provecho/ganancia" del trabajo humano. Comienza con su preocupación especial, es decir, la sabiduría (1:12-18). Aun cuando es útil, sólo trae más pena, porque ahora entendemos la naturaleza  hebel de las cosas. Luego avanza hacia la búsqueda del placer (2:1-3) y la acumulación de riqueza y posesiones (2:4-11), pero estos también son efímeros y, por lo tanto, no son ganancia, ya que la misma suerte, la muerte, les espera a todos (2:12-16). El lecho de que las ganancias de la persona deben ser dejadas a alguien más echa a perder todo (2:17-23),  a menos de que esté preparado para hacer algunos ajustes; es decir, disfrutar del don de la vida como proveniente de Dios en vez de sólo usarla para obtener ganancias.    
 3:1-22 Un tiempo para todo
    El Qojelet ahora describe líricamente la naturaleza de la realidad que su lector debe apreciar. El mundo que Dios ha hecho tiene sus cadencias y sus épocas (1-8) que lo ponen fuera del alcance de ganancias (9), pero que produce gozo cuando uno  se ajusta a él (10-22).  Note la insistencia de Qojelet de que esto es un don de Dios (11-14) y que él toma esta posición aun cuando vive en mundo en el que no hay certeza acerca del futuro del individuo (21). Al mismo tiempo, él regresa a temas tratados anteriormente (la impiedad humana, la muerte como la gran igualadora).   
 4:1-16 Éxito, opresión y soledad
    Tomando el tema de la impiedad (3:16, 17), el Qojolet hace notar que el deseo de obtener ganancias resulta en la opresión de otros, que es un espectáculo tan lastimoso para él que la no existencia sería mejor (4:1-3), el trabajo y el logro (éxito), sigue diciendo, son resultado de la rivalidad (4-6). Tal esfuerzo está en contra del amor al prójimo y por lo tanto ocasiona soledad (7, 8); la mejor alternativa es vivir en comunidad (9-12). Usando una ilustración de un rey (13-16), concluye que la pobreza con sabiduría es mejor que el éxito con insensatez: el muchacho "sucesor" de un rey con el tiempo sufre la misma suerte que aquel a quien sucedió.
 5:1-7 Sobre acercarse de Dios 
    El Qojelet interrumpe su letanía contra las ganancias y la opresión para dar una exhortación en cuanto a una actitud apropiada hacia la adoración a Dios; ser un interlocutor que habla poco y correctamente, mostrando asombro reverencial ante la presencia de Dios
5:8-6:12  Riquezas y opresión
    Regresa al tema da la opresión, la búsqueda y acumulación de las riquezas, el Qojelet ahora enfoca su atención en el amor al dinero (5:8-13). Siguiendo en el mismo tono, reflexiona sobre las riquezas que se pierden por un infortunio, y por lo tanto, no pueden dejarse como herencia (5:14-17; - 1 Tim 6:6-10 donde Pablo reflexiona sobre este pasaje), antes de volver al contentamiento que Dios da (Ecl 5:18-20). Luego, característicamente, el Qojelet reconoce que muy pocos han recibido este don (6:1, 2) y ejemplo de esto, en esa cultura, es el hombre enormemente bendecido que no recibe una sepultura adecuada (6:3-6),  y en el versículo 7 se resume la locura que esto significa. Luego 6:8-12 hace un resumen de la primera mitad del libro.
7:1-29  La ventaja de la sabiduría
    En 12:9, se refiere al Qojelet como investigador y compositor de proverbios. Aquí finalmente tenemos tal colección de proverbios "mejor que", que responden a inquietudes anteriores. Nótese cómo traza un sendero central con respecto a la sabiduría, sin idolatrarla ni odiarla, sino viviendo a la plena luz de la misma, puesto que aun en nuestra existencia efímerala sabiduría es mejor que la insensatez, y esto incluye aceptar la realidad de la muerte (2-4). En el corazón mismo de las cosas se encuentra el contentamiento discutido anteriormente (7-24). Pero aun si la sabiduría en sí misma es elusiva (23-25), algunas cosas sabias pueden ser aprendidas, tales como evitar a la mujer que tiende una trampa (26; Prov 2:16-19; 5:1-23), y la realidad de que los humanos se han extraviado, a pesar de la manera en que fueron creados (27-29) 
8:1-17  Sobre enfrentar un mundo injusto
    Nótese cómo el Qojelet "explica" la pregunta del versículo 1 refiriéndose al hombre sabio en una corte real (2-6), quien se retira antes de enfrentarse al rey. Luego esta observación es aplicada a la persona  sabia que no puede cambiar las cosas como son (7, 8). En los versículos 9-15, retoma el tema de la maldad y la injusticia, insistiendo en que es mejor temer a Dios y disfrutar de la vida que él nos ha dado, pero concluyendo con lo enigmático de la vida (16, 17).   
9:1-12  Sobrevivir frente a la realidad de la muerte
    Nótese como muchos de los temas anteriores se tratan nuevamente: la certeza de la muerte para todo(1-6), que el significado está en disfrutar en la vida que Dios ha dado (7-10), aunque el resultado sea imprevisible y con frecuencia desagradable (11, 12). 
9:13-10:20 El camino de la sabiduría 
    Aquí el Qojelet reflexiona una vez más sobre las ventajas del camino de la sabiduría en contraste con el de la insensatez. Note especialmente la repetición de mejores ..." en 9:13-18, mientras que la mayor parte del capítulo 10 reafirma esto con una colección de material proverbial, especialmente en cuanto a cómo sobrevivir bajo un mal gobierno.  
 11:1-8Sobre no comprender los caminos de Dios 
    Una vez más el Qojelet retoma un tema anterior, enfatizando esta vez nuestra imposibilidad para controlar los tiempo basándose en nuestra comprensión limitada (1-6) y concluyendo con la realidad de lo agridulce de la vida. (7, 8).
 11:9-12:8Una palabra final a los jóvenes 
    Habiendo repetidamente recomendado el disfrutar esta vida breve hasta lo máximo posible y mientras dura, el Qojelet concluye enfocando la atención en el joven (el hijo del hombre sabio, 12:12). La brevedad de la juventud le concede un tiempo aún más corto en el cual debe sacar el mayor provecho a las oportunidades. Por consiguiente, es instado a vivir plenamente (11:9, 10) a la luz de la intrusión lenta, pero segura, de la muerte en la vida de las personas a medida que van envejeciendo (12:1-7). Esto es lo que significa: "Acuérdate de tu Creador.." (12:1, 6). Note cómo el versículo 8 sirve para encerrar todo el libro (1:2): La vida es transitoria y evasiva.    
 12:9-14Epílogo: el Qojelet, un hombre sabio 
    El compilador, cuya voz fue escuchada previamente en 1:1, 2 y 7:27, agrega un epílogo, destacando el valor de los argumentos de Qojelet pero resumiendo su propia perspectiva ortodoxa en los versículo 13, 14 (los del Qojelet en 8:12, 13). Los pensamientos del Qojelet son ciertos, lo vació de la vida sin el temor de Dios y sin guardar sus mandamientos debe impulsar a los verdaderos sabios a meditar en estas "palabras de verdad" (12:10).  

Libro: "Cómo leer la Biblia libro por libro" por Gordon D. Fee y Douglas Stuart