Datos de Orientación de Ester
Panorama del Libro de Ester Como en el libro de Rut, Ester aparece entre los Escritos en la Biblia hebrea, pero en la Septuaginta fue colocada en su lugar histórico, aunque después de Esdras-Nehemías. Con un maravilloso despliegue de ingenio, ironía y con una obvia habilidad literaria, el autor cuenta la historia de la manera en que los judíos en el imperio persa fueron salvados del genocidio instigado por un miembro de la corte real (muy bien puede ser que él no haya sido persa), posiblemente un amalecita que llevaba con él su antiguo odio hacia el pueblo de Dios. La historia gira en torno a las acciones de cuatro personales principales:
Dentro de esta trama está la historia de Mardoqueo, que representa el favor de Dios hacia su pueblo, de modo que el libro concluye con la exaltación de Mardoqueo a la posición de Amán, en la que él logró mucho bien para el pueblo judío (cap. 10; el mismo papel de Daniel en el siglo anterior). Recomendaciones Específicas para la Lectura del Libro de Ester Conforme el lector avanza en la lectura de esta historia de la supervivencia judía, quizás querrá buscar dos factores que ayudan a hacer que la historia funcione. El primer factor es literario. El autor es un narrador consumado, esto es evidente no solo por la manera en que se desenvuelven los personajes y la trama, sino especialmente por su inclusión de detalles que provee humor e ironía. Quién no sonreiría ante el pensamiento de un rey cuya reacción al desafío de su esposa es un decreto para todo el imperio de que "todo hombre fuese señor en su casa" (1:22), !como si eso solucionaría su problema! Le habían aconsejado que, basándose en este decreto, !"todas las mujeres honrarán a sus maridos, dese le mayor hasta el menor"! (1:20). Difícilmente se puede perder otro toque de ironía, aunque menos ingenioso: Amán, que intenta destruir a los judíos , termina destruyéndose el mismo y su familia. Las horcas levantadas para Mardoqueo son las mimas en que él es colgado. El edicto de Amán tenía la intención de despojar a los judíos de su riquezas, en lugar de eso, sus propios bienes caen en manos judías. Amán, al escribir el libreto para su propia honra y reconocimiento, de hecho escribe le libreto para Mardoqueo, y en lugar de que Amán reciba honra, debe dirigir a Mardoqueo por las calles de Susa a lomo de caballo para que ésta la reciba. Y esas no son todos, así que el lector deberá estar atento a momentos semejantes conforme se adentra en la lectura. El segundo factor es religioso. Aunque el libro de Ester es conocido por el hecho de que Dios nunca se menciona en el libro (El Cantar de los Cantares), no obstante el autor espera que sus destinatarios vean a Dios en acción en cada giro de la historia. Primero, Asuero mismo es descrito como el contraste de Dios: el que despliega "la gloriosa riqueza de su reino y el costoso esplendor de su grandeza" (Est 1:4) resulta ser una especie de títere, manipulado a voluntad de los que lo rodean. Mientras tanto el lector sabe que el Dios de gloria eterna y majestad está detrás de todo lo que sucede en la historia. Así, lo que el lector puede considerar como "pura coincidencia", debe ser reconocido como la propia soberanía de Dios que está detrás. Por ejemplo, el que Ester haya sido escogida como reina (2:15-18), que el rey haya tenido una noche de insomnio el la que descubre que ha olvidado honrar a Mardoqueo (6:1-3), el hecho de que Ester, después de tres días de ayuno obtuviera gracia ante los ojos del rey y este extendiera su cetro para recibirla sin haber sido invitada (4:11; 5:1, 2), y así por el estilo a través de todo el libro. Otro factor religioso que querrá observar es el reconocimiento de que la acción de Mardoqueo y Ester - y de los judíos que son librados de la aniquilación - es una expresión de la guerra santa. Esto surge primero en el conflicto entre Amán y Mardoqueo, que continúa el conflicto de siglos entre los israelitas y los amalecitas. Como los primeros en atacar a Israel después de su liberación de Egipto (Éxo 17:8-16), los amalecitas vinieron a considerarse como la personificación del las naciones circunvecinas que estaban contra Israel Esta historia necesita ser leída con el trasfondo de 1 Samuel 15. Probablemente no carece de importancia para esta historia el que Amán sea llamado regularmente agageo (¿una conexión intencional con el rey amalecita en 1 Sam 15 a que Saúl se rehusó matar?) mientras que Mardoqueo - al igual que Saúl - era un benjamita que también pertenece a la línea de Quis (1 Sam 9:1, 2). Este "hijo de Quis" (Est 2:5) ciertamente le asesta el golpe de gracia al "agageo". Esta es la manera en que se debe entender la narración en los capítulos 8-10. De manera similar a la narración del libro de Josué, los judíos se reunieron en todas las ciudades del imperio y "nadie les pudo resistir" (9:2). Que ellos hayan visto esto como una continuación de la guerra santa es destacado por el autor en la mención repetida de que ellos no debían tocar los despojos (9:10. 15. 16; comparece con la acción de Saúl en 1 Sam 15;1-9), aunque el rey había decretado que ellos debían tenerlos (Est 8:11). En la guerra santa las primicias de los despojos pertenecen a Dios (Deut 13:16). Un Recorrido por el Libro de Ester
Libro: "Como leer la Biblia libro por libro" por Gordon D. Fee y Douglas Stuart |

