Lectura de Éxodo


Datos de Orientación de Éxodo
  • Contenido: la liberación de Israel de Egipto y su constitución como un pueblo mediante la ley del pacto; instrucciones para la construcción del tabernáculo y su realización (el lugar de le presencia de Dios).
  • Cobertura histórica: desde la muerte de José (aprox. 1600 a.C.) hasta el establecimiento de Israel en el Sinaí (año 1440 ó 1260 a.C).
  • Énfasis: el milagroso rescate a Israel, de Egipto, obrado por Dios mediante Moisés; la ley del pacto dada en el monte Sinaí; el tabernáculo como lugar de la presencia de Dios y de adoración correcta por parte de Israel; la revelación del carácter de Dios y de sí mismo; la tendencia de Israel a quejarse contra Dios; el juicio de Dios y su misericordia hacia su pueblo cuando éste se rebelaba.   

Panorama del Libro de Éxodo

    Puede encontrarse al libro de Éxodo un poco más difícil de leer en forma completa si se lo compara con el libro de Génesis. La primera mitad (1-20) es bastante fácil, pues contiene la narración  que empezó en Génesis 12; pero después, llega a la serie de leyes (caps.21-24), seguida por instrucciones detalladas acerca del material y mobiliario para el tabernáculo (caps 25-31). La narración entonces regresa tres capítulo (caps  32-34) sólo para seguir (caps 35-40) con una repetición de los capítulos 25-31, cuando el tabernáculo y su mobiliario son construidos exactamente según las instrucciones dadas. Tanto los detalles como la naturaleza repetitiva de los capítulos 25-31 y 35-40 pueden desviar al lector a menos que se los mantenga en el contexto del gran cuadro, tanto del libro de Éxodo como de la historia más grande que se encuentra en el Pentateuco como un todo. 

    La sección narrativa empieza con la esclavitud de Israel en Egipto (cap1), seguida por el nacimiento de Moisés, su huida y su llamamiento subsecuente (en el cual se revela el nombre de Jehová), y su regreso a Egipto (caps. 2-4). Esto es seguido por el éxodo mismo (5:1-15:21), incluyendo los trabajos forzados del pueblo, el conflicto de Jehová con el faraón en la guerra santa por medio de las diez plagas, el milagro del mar Rojo, y un himno para celebrar la victoria del Dios, el Divino Guerrero sobre faraón. El resto de la narración (15:22-19:25) lleva a Israel al Sinaí en preparación para el recibimiento de la ley del pacto (caps 20-23) y su ratificación (cap 24). Parte de esta narración es la constante queja de Israel en contra de Dios, que en los capítulos 32-34 se convierte en una rebelión abierta idólatra, seguida por el juicio y la renovación del pacto. 

    El libro de Éxodo concluye con un momento narrativo final (40:34-38) en el cual la gloria de Dios (su presencia) llena el tabernáculo, el último acto esencial de preparación, alistando así al pueblo para su peregrinación e la tierra prometida. Note especialmente cómo las dos partes de esta corta escena anticipan los siguientes dos libros del Pentateuco: La gloria del Señor que llena el tabernáculo o tienda de reunión que nos lleva directamente al libro de Levíticos; de allí  Dios le habla a Moisés (y por lo tanto al pueblo) y da instrucciones sobre los usos del tabernáculo (Lev 1:1; "tabernáculo de reunión" y "tabernáculo" se usan indistintamente de allí en adelante), y la nube reaparece en la narración al principio de Número, para dar dirección cuando Israel finalmente levanta el campamento y se encamina a la tierra prometida (Núm 9:15-23).

    Las partes del la ley incluidas en la narración de Éxodo son: los Diez Mandamientos (cap 20), el libro del pacto (caps 21-23) - diversas leyes que tratan principalmente con relaciones entre el pueblo - y las instrucciones relativas al tabernáculo (caps 25-31) que se hallan seguidas por su construcción e implementación (35:1-40:33).



Recomendaciones Específicas para la Lectura del Libro de Éxodo    

    Cualquier sensación de confusión al leer este libro puede ser disminuida grandemente si se tiene en mente el porqué de su estructura general. Especialmente: ¿Por qué las instrucciones acerca del tabernáculo y su construcción en esta narración? ¿Por qué no esperar hasta el libro de Levíticos, donde parecería  encajar mejor? La respuesta es que Éxodo narra los asuntos cruciales que definen a Israel como un pueblo en relación con Dios, Jehová. Al leer, por tanto, fíjese especialmente en los tres momentos absolutamente  definitorios en la historia de Israel que hacen que esta narración, con su incrustación de porciones de la ley, tenga sentido: 1) La milagrosa liberación de la esclavitud, hecha por Dios a su pueblo, 2) el regreso de la presencia de Dios al distinguir a su pueblo de todos los otros pueblos de la tierra, y 3) el otorgamiento de la ley como un medio para establecer su pacto con ellos. 

    Primero, el momento crucial, y al que se hace referencia una y otra vez a lo largo tanto del AT como del NT, es el éxodo mismo. A Israel se le recuerda repetidamente que "Es porque Jehová os ama y guarda el juramento que hizo a vuestros padres, que os ha  sacado de Egipto con mano poderosa y os ha rescatado de la casa de esclavitud, de mano de faraón, rey de Egipto" (Deut 7:8). Así mismo Israel afirma repetidamente:"Jehová nos sacó de Egipto con mano poderosa y brazo extendido ..." (Deut 26:8)     

    Observe las maneras en que la narración destaca este evento: la historia de Moisés se da únicamente con su papel en el éxodo en mente; la situación desesperada de Israel es superada por la intervención milagrosa de Dios en su favor. Ésta es la victoria de Dios tanto sobre faraón como sobre los dioses que él representa. La victoria de Dios se conmemoró con los primeros dos himnos de celebración en el Pentateuco (15:1-21; Deut 31:30-32:43), exaltando la grandeza sin igual de su triunfo en la guerra santa. Jehová "adopta" aquí a Israel como su hijo primogénito, que debe ser liberado "para que me sirva" (Éxo 4:22, 23). Note finalmente la manera en que la narración se interrumpe dos veces (12:1-28; 12:43-13:16), para dar instrucciones para la Pascua (la celebración anual del éxodo) y para la consagración del primogénito varón (como un recordatorio del rescate de ellos por parte de Dios, como su primogénito, mientras protegía a sus propios primogénitos).      

    Segundo, la presencia divina, perdida en el jardín del Edén ahora es restaurada como rasgo central de la existencia de Israel. Este tema empieza con el  llamamiento de Moisés  en "el monte de Dios" (3:1), donde él no se atreve a "mirar a Dios" (3:6). Es tomado de nuevo en el capítulo 19, donde el pueblo "acampó allí en el desierto frente al monte" (19:2) y experimentó una teofanía espectacular (una manifestación visible de Dios), acompañada por advertencias contra tocar la montaña. La naturaleza asombrosa de este encuentro con el Dios vivo es destacada más en el ascenso y descenso de Moisés "para encontrarse con Dios" (19:3, 8, 20) y "descendió al encuentro del pueblo" (19:7; 14, 25). 

    La naturaleza esencial de este tema puede verse especialmente en los capítulos 25-40 y ayuda a explicar la repetición acerca del tabernáculo en los capítulos 32-34; porque el tabernáculo debía asumir el papel de "tabernáculo de reunión" (40:6), y por esto debía funcionar como el lugar donde el Dios de Israel debía morar en medio de ellos (después que él "dejo" al monte, por decirlo así). Luego del desastre en el desierto (cap 32) seguido por la súplica de Moisés de que Jehová no los abandone, porque "si tu presencia no ha de ir conmigo...¿En qué, pues, se conocerá que he hallado gracia ante tus ojos, yo y tu pueblo? ¿No será en que tú vas con nosotros y en que yo y tu pueblo llegamos a ser diferentes de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?" (33:15, 16, énfasis añadido. Más tarde identificado en Isaías 63:7-14 como el Espíritu Santo). Fíjese, finalmente, que el libro de Éxodo concluye con la gloria de Dios cubriendo el tabernáculo/tabernáculo de reunión, lo que significa que ahora los israelitas están listos para su viaje a la tierra prometida. Al mismo tiempo, estos capítulos finales (25-40) preparan el camino, especialmente, para recibir las reglas para la adoración y el sacrificio que aparecen en el libro de Levíticos. 

    Tercero, está el otorgamiento de la Ley con su centro de interés en los Diez Mandamientos (cap. 20), seguida por el libro del pacto (caps. 21-24). Estas leyes juntas se enfocan en la relación de Israel con Dios y en unos con otros. Esto último como una expresión del diario vivir, en su relaciones interpersonales de conformidad el carácter de Dios. Esta primera expresión de la ley en la narración del libro de Éxodo prepara por tanto el camino para su posterior elaboración en los tres libros finales el Pentateuco. Sobre la naturaleza de estas leyes y la manera en que funcionan en Israel.

    También es importante notar aquí que estas leyes siguen el modelo de antiguos pactos conocidos como "tratados soberanos", en los que un conquistados hacía un trato con el conquistado y que él los beneficiaba con su protección y cuidado mientras que ellos se mantuvieran dentro de las estipulaciones del tratado. Hay seis partes en tales convenios:   
  1. Preámbulo, que identifica al que otorga el pacto ("Jehová tu Dios", 20:2).
  2. Prólogo, que sirve como un recordatorio de la relación del soberano con el pueblo ("que te saqué de la tierra de Egipto", 20:2).
  3. Estipulaciones, que son varias leyes u obligaciones por parte del pueblo (20:3-23:19; 25:1-31:18).
  4. Cláusula del documento, que provee la lectura periódica y el aprendizaje renovado de este pacto. 
  5. Sanciones, que describen las bendiciones y maldiciones como incentivos para la obediencia.   
  6. Lista de testigos del pacto. 
    Tome en cuanta que solamente tres de estos seis ingredientes de pacto se encuentran en el libro de Éxodo. Es solamente la primera porción del pacto completo el que continúa  en Levíticos y Números, y finalmente concluye en Deuteronomio. No obstante, ya en el libro de Éxodo  son evidentes los elementos clave del pacto: 1) la revelación de quién es Dios y de qué quiere él de su pueblo, y 2) la enumeración de la obediencia como el sendero del lealtad del pacto, y por tanto el de mantener sus bendiciones.


Un Recorrido por el Libro de Éxodo 

1:1-2:25El escenario: crecimiento y opresión de Israel en Egipto.  
    Aquí encontrará las dos narraciones que comprenden el escenario para el éxodo: 1) la multiplicación y el sometimiento de los israelitas bajo faraón, incluyendo el infanticidio en un intento vano por controlar su población (cap.1); 2) ingreso de Moisés, un israelita que crece como egipcio privilegiado pero que se pone junto a su propio pueblo (2:1-15). Años después, como un propósito fugitivo asentado en Sinaí (16.22), es el candidato menos probable para el papel de libertador de Israel (23-25), retomando uno de los temas centrales desde el Génesis 
 3:1-6:27El llamamiento y comisión de Moisés
    Fíjese en varios rasgos importantes en esta narración : la revelación de Dios de sí mismo al desprevenido Moisés, incluyendo la revelación de su nombre (Jehová:"el que causa la existencia", traducido en mayúsculas pequeñas como Señor en algunas versiones castellanas); el anuncio repetido por parte de Dios de que había visto la opresión de su pueblo en Egipto e intentaba librarlo con su poder; la respuesta cuádruple de Moisés, "gracias, pero no", ante el llamamiento, y su primer encuentro con el faraón que lo llevó a una creciente opresión y al rechazo de Moisés por parte de Israel. El asombroso episodio en 4;24.26 nos recuerda que Moisés, como un padre israelita, ni siquiera había circuncidado a su propio hijo, tan pobremente preparado estaba para esta tarea    
 6:28-15:21Milagrosa liberación de la servidumbre
    Esta narración tiene cuatro partes, cada una entremezclándose con la siguiente. Fíjese en ellas mientras avanza en la lectura. 
  1. Primero está la confrontación con el faraón (6:28-11:10) que comienza con la vara de Aarón que se convierte en una serpiente, y que se traga las varas de los hechiceros egipcios que se habían convertido en serpientes también (tal vez rememorando la maldición de la serpiente en el Edén), seguida por nueve plagas y el anuncio de la décima. Cada una de ellas es un golpe al corazón de la idolatría y arrogancia egipcia. 
  2. La segunda parte (12:1-30) es una cuidadosa trama de la institución de la Pascua y la narración de la décima plaga. La razón para la instrucción de la fiesta es que la comida de la Pascua debe ser una celebración anual en la que el evento trascendental de la liberación debe relatarse. Note también la prefiguración de la redención mediante el derramamiento de sangre, que en el NT sucede cuando el "primogénito" de Dios derrama su sangre (Col 1:15-20) al asumir el papel del cordero y así encarnar esta narración en sentido reverso.   
  3. La tercera parte es el relato del éxodo mismo (12:31-14:31). Fíjese especialmente en la manera en que los recordatorios de las dos primeras partes son entretejidos cuidadosamente en esta narración. Empieza con reglamentos adicionales de la Pascua y la ley de los primogénitos; el cruce del mar Rojo incluye una confrontación final con g¿faraón, y termina con la destrucción de todo su ejercito. Aquí también el lector es introducido al tema de la queja (14:10-12; 5:21) que llegará a ser el tema principal de la siguiente sección de la narración.
  4. La cuarta parte es el canto de celebración de Moisés, Israel y Maria la profetisa hermana de Aarón (15:1-21). Note que principia como una celebración del triunfo de Dios el Guerrero sobre el faraón y sus dioses (1-12), concluye con la anticipación de la misma victoria en la conquista de Canaán (13-16) y con la futura presencia de Jehová asentada en Sion (17, 18; Sal 68). Puede ser útil notar cuán a menudo este aspecto de la victoria de Dios siguió siendo celebrado en los himnos de Israel (Neh 9:9-11; Sal 66:5-7; 78:12, 13; 106:8-12; 114:3, 5; 136:10-15).
15:22-18:27 El viaje al monte Sinaí
    La primera cosa que se encuentra después de la gran liberación de Israel es una serie de tres episodios en el desierto en que el pueblo se queja contra Moisés y así prueba a Dios (15:22-17:7). Estos episodios presagian muchos momentos similares a lo largo de toda la historia. Esto es seguido por su primer encuentro con oposición a lo largo del camino (17:8-16), que también anticipa futuros encuentros de este tipo, como también el futuro liderazgo de Josué. La historia de Moisés al seguir el consejo de Jetro acerca de compartir el liderazgo, especialmente para juzgar (cap.18), no solamente lo prepara para la organización posterior de las tribus, sino también para muchas de las leyes en el libro del pacto (21:1-23:19; p- ej., 21:6, 22; 22:8, 9).   
19:1-24:11 El pacto en el Sinaí
    El preludio (cap.19) es especialmente importante para la presente narración; fíjese cómo empieza (3-6). Aquí Dios combina su liberación de Israel "sobre alas de águilas" (4) con el llamamiento a la obediencia y la adopción de ellos como su preciada posesión (mucho del lenguaje en estos versículos es retomado por los escritos del NT con referencia a la iglesia). El resto toma la forma de una gran teofanía, con el recordatorio de la enorme distancia entre Dios santo y viviente y su pueblo.
    Note también que Dios pronunció los Diez Mandamientos (las "Diez Palabras", 20:1-17) directamente al pueblo (20:18-21) como una señal de su supremacía. Aquí las responsabilidades fundamentales hacia Dios y hacia el prójimo son pronunciadas en el orden apropiado (primero el "vertical" y luego el "horizontal"). Cuando el pueblo rogó por una comunicación indirecta con Dios, el primer asunto fue repetir el requerimiento contra la idolatría (20:22-26).
     El libro del pacto (caps. 21-23) especifica lo que las Diez Palabras significan en la práctica. Note que primeramente cubren varios aspectos de la vida en sociedad: trato a los esclavos o siervos (poniendo primero la duración en orden y en angulo contraste con su condición en Egipto), compensaciones y penas por lesiones, ley de la propiedad, violación, honestidad en los tratos con otros y adoración. Terminan con una promesa de dirección y en la eventual conquista de Canaán, anunciada sobre la obediencia del pueblo (23:20-33). El pacto es ratificado por el consenso de Israel, por el rociamiento de la sangre y por una comida teofánica para los ancianos de Israel en presencia de Dios (24:1-11).     
24:12-31:18Instrucciones respecto al tabernáculo
    Al leer estas instrucciones tenga en mente la razón de tantos y tan preciosos detalles: el tabernáculo será el lugar de la presencia de Dios entre ellos. Esto no solamente es dicho expresamente (25:8, 22; Lev 16:2), sino que explica la razón del orden de las instrucciones. El arca, donde Jehová mora entre los querubines (25:22; Lev 16:2), está en primer lugar, seguida por la mesa en la cual estará "el pan de la Presencia" (25:30). Todo el resto del mobiliario, incluyendo el altar de bronce y el vestuario de los sacerdotes, es enfocado sobre la realidad de que Jehová ha escogido morar aquí en la tierra en medio de su pueblo. Note, por ejemplo, que la razón para el vestuario de los sacerdotes es para que les "den gloria y esplendor" (28:2, 40). Al llegar al libro de Levíticos se verá que la razón de ser del altar de bronce es para ofrecer sacrificios,  para que los sacerdotes puedan acercarse a Jehová en nombre de su pueblo. Fíjese cómo esta sección termina con una renovación del mandamiento del sábado, que está relacionado especialmente con el "reposo" de Jehová (repetido aquí porque es el regalo de Dios para los antiguos esclavos que trabajaban todo el día, cada día de la semana).  
 32:1-34:35Rebelión, rompimiento del pacto, renovación del pacto
    Hay un contraste: mientras Moisés está en lo alto del Sinaí recibiendo instrucciones para el lugar de la morada de Jehová entre ellos, su hermano está abajo, dirigiendo al pueblo en la construcción y adoración de ídolos (32:1-26), aunque supuestamente están adorando a Jehová (5). El castigo (32:27-29) es seguido por la intercesión de Moisés por el pueblo, consiguiendo así las promesa de parte de Dios de que su misma presencia los acompañará y así los distinguirá de otros pueblos (32:30-33:23). Esta es la importancia de incluir aquí las breves narraciones acerca del tabernáculo de reunión (tienda de reunión, 33:7-11) y de la (anticipada) visión de la gloria de Dios (33:18-23). En el capítulo 34, el pacto es renovado (1-28); se incluye un breve resumen del libro del pacto (caps 21-23) en el contexto de otra importante teofanía. El lenguaje de la autorevelación de Jehová en los versículos 4-7 es uno de los momentos más importantes en la historia bíblica y se recurre a ella a lo largo del resto del AT. La narración final, que tiene que ver con Moisés al salir de la tienda de reunión con un rostro que irradiaba la gloria de Dios (34:29-35; 2 Cor 3), anticipa la gloria que descendería sobre el tabernáculo cuando éste estuviera terminado (40:34-38).    
 35:1-39:43La construcción del tabernáculo y su mobiliario
    La larguísima repetición de los asuntos de los capítulos 25-31 sirve específicamente para resaltar el significado del tabernáculo como el lugar de la presencia de Jehová. Fíjese que el orden cambia ligeramente de modo que el tabernáculo estará en su lugar  antes que el símbolo de la Presencia (es decir, al arca) sea construida, pero empieza con el mandamiento del sábado (35:1-3). Ni algo tan importante como la construcción del tabernáculo debe sustituir el regalo del sábado.   
 40:1-38El tabernáculo es levantado y la gloria desciende
    Note cómo este evento final en el libro de Éxodo sigue el diseño anterior: instrucciones para levantar el tabernáculo (1-16), seguidas por la implementación (17-33). Todo esto para que la gloria de Jehová (la misma gloria que impresionara tanto a los israelitas cuando la vieron en el  monte Sinaí) pudiera llenar el tabernáculo (34; 1 R 8:10, 11), tomando la forma de una columna de nube en el día y de fuego en la noche (38). Un recordatorio constante y visible de la presencia de Dios en su pueblo.

Libro: "Cómo leer la Biblia libro por libro" por Gordon D. Fee y Douglas Stuart