Lectura de Hechos

Datos de Orientación para el Libro de los Hechos
  • Contenido: la segunda parte del relato de Lucas acerca de las buenas nuevas de Jesús, y cómo por el poder del Espíritu éstas buenas nuevas se esparcieron de Jerusalén a Roma.
  • Autor: ver el Evangelio según Lucas.
  • Fechas: ver el Evangelio según Lucas
  • Recipientes: ver el Evangelio según Lucas
  • Énfasis: las buenas nuevas de la salvación de Dios mediante Jesús con para los judíos y para los gentiles por igual, cumpliendo así las expectativas del Antiguo Testamento; el Espíritu Santo dirige a la iglesia en esparcir las buenas nuevas; la iglesia tiene el buen sentido de tomar parte con Dios respecto a su salvación y a la inclusión de los gentiles; la salvación para todos es cosa de Dios y nada puede impedirla; las buenas nuevas son aceptadas con gozo por algunos y rechazadas con ira por otros.  


Panorama del Libro de los Hechos

    Al escribir este relato más grande de las buenas nuevas acerca de Jesús, Lucas ha dado forma a las dos partes para que se correspondan en algunas maneras importante. En el libro de Los Hechos, por ejemplo, la geografía se ha revertido, empieza en Jerusalén y luego se extiende a otras partes de Judea (caps.1-12), su sección central grandes es otra narración de viaje, cuando Pablo lleva el evangelio desde Antioquía a Europa (caps. 13-20), la tercera parte final (caps. 21-28) describe los juicios de Pablo ante los mismo tres tribunales que Jesús (el Sanedrín judío, Luc. 22:66-71 / Hech 22:30-23:10; el procurador romano Luc. 23:1-5, 13-25 / Hech 24:1-27; y uno de Herodes Luc 23:1-12 / Hech 25:23-26:32), que en el caso de Pablo resulta en que lleva el evangelio al corazón del imperio (Roma).

    La clave para la comprensión del libro de Los Hechos es reconocer el "movimiento" del evangelio desde Jerusalén a Roma, narrada en seis partes (compartimientos) y señalados por pequeñas declaraciones sumarias de Lucas en 6:7; 9:31; 12:24; 16:5; y 19:20. En cada caso, la narración parece hacer una pausa por un momento antes de tomar una nueva dirección  algunas veces geográficas, a veces étnicamente y en ocasiones, las dos. Las buenas nuevas que son esparcidas, por supuesto, son la salvación de Dios (el perdón de los pecados) ofrecida a toda la gente (judíos y gentiles por igual) mediante la muerte y resurrección de Jesús y por el poder del Espíritu Santo. Aquí al fin la promesa a Abraham (Gn 12:2, 3; ver Hech 3:25), expresada repetidamente por los profetas como parte de su esperanza para el futuro - que los gentiles se unirían a Israel como el pueblo de Dios (Isa 2:1-5; Miq 4:1-5; Zac 14:16-18) - encuentra su cumplimiento.  

    El primer compartimiento (1:1-6:7) cuenta la historia de la propagación de las buenas nuevas de Jesús en Jerusalén por parte de los apóstoles. El segunda (6:8-9:31) marca la primera expansión geográfica a las vecinas Judea y Samaria (1:8), donde Esteban y los helenistas interpretan el papel principal. El tercero (9:32-12:24) narra la primera expansión a los gentiles (Cornelio) y la conversión de la figura clave (Pablo) en lo que sería su todavía mayor expansión. Con Pablo ahora como figura central, el cuarto compartimiento (12:12-16:5) narra la expansión a los gentiles en Asia, y cómo los primeros líderes trataron con el "problema" de la inclusión gentil "sin ley". El quinto (16:6-19:20) marca el salto del evangelio de Asia a Europa, la iglesia es ahora también firmemente más gentil que judía. El sexto (19:21-28:31) cuenta cómo Pablo (el apóstol de los gentiles) finalmente llega  a Roma (la capital del mundo gentil) con las buenas nuevas, pero lo hizo, Lucas nos recuerda, desde Jerusalén en medio de una serie de pruebas muy semejantes a las de Jesús. 


Recomendaciones Específicas para la Lectura del Libro de Los Hechos 

    La historia en la segunda parte todavía es acerca de Jesús, como nos los recuerda el breve prólogo (1:1, 2). La primera parte era acerca de lo que "Jesús comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido arriba". Con algunas conexiones cuidadosamente escogidas para la primera parte, Hechos principia retomando la profecía de Lucas 3:16 hecha por Juan el Bautista acerca de la venida del Espíritu Santo (Hch 1:5). Los discípulos recibieron la promesa del "poder" del Espíritu Santo (Luc 24:49), "investidos del poder de lo alto") para llevar el testimonio de Jesús. Lucas narra enseguida la ascensión (Luc 24:51) en el contexto del regreso prometido de Jesús. La clara implicación es que mediante el Espíritu ellos deben llevar la historia hasta  que él venga (la parábola en Luc 19:11-27).

    La manera en que Lucas hace esto es el ingenio del libro de Los Hechos. 
  1. Primero, observe el gran número de discursos que Lucas registra a lo largo de la narración (Pedro en 2:14-39; 3:11-26; 10:27-43; Esteban en 7:1-53; Pablo en 13:16-47; 17:22-31; 20:17-35). Estos tienden a aparecer en puntos clave e ilustran la manera en que el evangelio es predicado (o difundido) en una variedad de escenarios. En cada caso, el discurso o incluye la esencia de la historia de Jesús o se enfoca en ella al final. Así, la historia de Jesús continúa en el libro de Los Hechos conforme los primeros creyentes llevan testimonio de él.
  2. Segundo, observe 1) la conexión entre Jesucristo y el Espíritu, y 2) que el Espíritu es finalmente responsable por cada cambio de dirección importante en la narración. La manera en que Lucas conecta a Jesús y al Espíritu es especialmente importante. El  lector recordará de la lectura de Lucas que el Espíritu es la clave para el ministerio terrenal de Jesús (Hech 10:38). Ahora "exaltado por la diestra de Dios y viendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís" (Hch 2:33). Cristo, el gran portador del Espíritu, es también el gran "bautizador" en el Espíritu de modo que otros reciban el Espíritu y así lleven testimonio de Cristo. Por eso, no es de sorprender que en cada giro, el Espíritu es la fuerza conductora detrás del movimiento impulsor del evangelio.
  3. Tercero, porque el evangelio es asunto de Dios, iniciado por él y expresando su fidelidad a Israel mediante Cristo y efectuado por el poder de Espíritu, Lucas también nos recuerda regularmente que nada puede detenerlo, ni los líderes judíos en Jerusalén (caps. 3-5; "no podréis destruirles. !No sea que os encontréis luchando contra Dios!"; 5:39); ni los judíos incrédulos  como Saulo de Tarso, dispuesto a la destrucción (8:1-3); ni la iglesia en Jerusalén (11:1-18); "¿quién era yo para poder resistir a Dios?, pregunta Pedro, v 17); ni líderes seculares, como Herode (21:1-24, "Herodes... murió comido de gusanos. Pero la palabra de Dio crecía y se multiplicaba", 23, 24), ni judaizantes dentro de la iglesia (15:1-35); "¿por qué ponéis a prueba a Dios?" 10), ni oposición religiosa o secular de los griegos (16:16-40; 19:23-41), ni naufragios no serpientes (caps 27, 28). Con la llegada de Jesús y del Espíritu, el tiempo del favor de Dios ha venido. El evangelio es la actividad de Dios en la historia. La salvación es para toda la gente, judíos y gentiles por igual, y nada puede detenerlo. Y así el libro concluye con Pablo predicando en Roma con toda audacia y sin impedimento (28:31).        
    El lector recordará del Evangelio de Lucas que la naturaleza universal de salvación fue expresada en una manera vertical para incluir a los pobres de toda clase imaginable. En el libro de Los Hechos Lucas se ha concentrado horizontalmente sobre la misión a los gentiles, los marginados finales por Israel. Pero a través de toda la narración la restauración de Israel (Hch 1:6) es siempre mantenida a la vista. El evangelio principia como buenas nuevas para Israel  "hijos de los profetas y del pacto" (3:25), de modo que millares de vuelven a Cristo desde el principio. Al avanzar, llevado por lo judíos helenistas, abraza a los judíos caídos (los samaritanos, 8:4-25) y un prosélito judío (8:26-40). El primer gentil convertido es un "temeroso de Dios" (10:2), y a donde quiera que Pablo va, siempre empieza en la sinagoga, donde algunos creen. Y al final, en Roma, todavía suplica a Israel para que crean en Jesús (28:17-28), pero ellos rehúsan, de modo que "a los gentiles es anunciada esta salvación de Dios, y ellos oirán" (28).

    Eso lleva al lector a recordar el otro lado de la profecía de Simeón (Lc 2:34, 35), que Jesús será "para señal que será contradicha". El lector querrá observar, conforme progresa la narración, que la iglesia se ve más y más compuesta de gentiles, mientras que los judíos de la diáspora y los líderes judíos en Jerusalén dirigen la oposición. Esto obviamente entristece a Lucas, pero también es parte del recordatoria a sus lectores implícitos (gentiles) que ellos pertenecen al Israel que Dios está reconstituyendo mediante Cristo y el Espíritu.   

    Finalmente, observe con cuidado que la repentina inserción de "nosotros" en la narración en 16:10 (en Troas), que sigue hasta el versículo 17 (en Filipos), es retomada de nuevo en 20:5 (de nuevo en Troas), y continúa hasta 21:19 (en Jerusalén) y de nuevo en 27:1 hasta 28:16 (de Cesárea en Roma). Dos cosas son notables acerca de este fenómeno:
  1. El autor se presenta a sí mismo sin fanfarria como compañero de viaje de Pablo por algún tiempo.
  2. En esos pasajes los detalle son muchos más abundantes y vívidos, sugiriendo que él puede estar usando algo como un diario.  
    Acerca de su colocación en el canon, se ve que Lucas entiende que su Evangelio y Hechos deben ser dos partes de una historia. Terminó en dos libros de aproximadamente igual longitud (en vez de un libro extenso) porque cada uno cabría en un rollo de papiro. Pero al juntar al canon del Nuevo Testamento, la iglesia primitiva separó Lucas de Hechos (puesto que los dos existirían en rollos separados, hasta cuando eran copiados) mediante percepción inspirada.  En el canon, la primera parte pertenece ahora al cuádruple Evangelio (Evangelio según Lucas), mientras que la segunda parte, el libro de Los Hechos sirve como un puente entre los Evangelios y Pablo. Sin embargo, al leer el libro de Los Hechos, se necesita recordar cómo éste encaja en el plan inspirado de Lucas.

Un Recorrido por El Libro de Los Hechos    

 









1:1-6:7
Las buenas nuevas empiezan en Jerusalén
    Después del prólogo que empieza donde terminó el Evangelio (1:1-11), Lucas narra primero la llenura de los doce (1:12-26), dado que ellos sirven como representantes de/a Israel. La venida del Espíritu Santo entonces marca un nuevo principio (2:1-13; el mundo gentil ya está presente en el pueblo de Dios), seguido por la explicación de Pedro del fenómeno de las lenguas y los resultados (2:14-41). Esto es seguido por una seria de esbozos que ilustran la vida primitiva de la iglesia en Jerusalén: su vida común (2:42-47; 4:32-37), su predicación y su ministerio de sanidad (3:1-26; 5:12-16), la oposición (4:1-22; 5:17-42) y juicio dentro de la comunidad por "tentar al Espíritu" (5:1-11). Lo que descubrirá al leer es una nueva comunidad que cree en Jesús pero continúa viviendo dentro del judaísmo. 
    Observe también con cuidado dos cosas que ocurren desde los últimos capítulos del Evangelio de Lucas: 1) el ministerio de los discípulos es principalmente en los atrios del templo, los mismos atrios del templo purificado por Jesús y convertidos en arena de sus días finales de enseñanza (Lc 19:45-21:38), y 2) todo en esta sección es visto como cumplimiento de momentos fundamentales de la historia del Antiguo Testamento: el don de los últimos días del Espíritu prometido por Joel (Hch 2:16-21), la resurrección de Jesús como el verdadero heredero de David (2:24-32), la presente exaltación de Jesús como el exaltado Señor del Salmo 110:1 (2:33-35), que el Mesías sufriría (3:17-23), que la promesa de Abraham de que él bendeciría a las naciones está a punto de cumplirse (3:25), que el Jesús rechazado es la piedra angular rechazada del Salmo 118 22 (4:11) y el Mesías contra el cual las naciones se enfurecen (4:25, 26). Observe este tema al continuar por el resto del libro de Los Hechos. 
    Esta sección termina (6:1-7) observando que dentro de la comunidad han surgido dos grupos: judíos cristianos que hablan griego (helenistas) y los judíos cristianos que hablan arameo (residentes en Jerusalén). Los primeros, que pertenecen a la sinagoga helenista en Jerusalén, llegan a ser clave para la siguiente expansión. Observe la manera en que el versículo 7 trae este compartimiento a su conclusión.     
 






6:8 - 9:31
Las buenas nuevas se extienden a Judea y Samaria
    Esta sección se inicia donde terminó la última. Verá que el evangelio ha hecho importantes incursiones en la sinagoga de habla griega (6:8-15). Los primeros dos líderes mencionados en 6:5 (Esteban y Felipe) son responsables de la siguiente fase de la historia. El discurso de Esteban (cap 7) modelado por pasajes como Nehemías 9:6-37 y Salmos 105 y 106, aborda dos asuntos cruciales de su acusación (Hch 6:13), es decir, que el vino nuevo no puede ser echado en odres viejos (Luc 5:36-39): 1) el templo (Dios no mora en edificios hechos de manos, en cumplimiento de Isa. 66:1, 2) y 2) la ley (los verdaderos transgresores son los que crucificaron a Jesús, no los creyentes). Observe especialmente el papel de Moisés en este discurso: que el que fue "rechazado" por Israel (Hch 7:23-29, 35, 39) también predijo que Dios les enviaría un "profeta como yo de entre vuestros hermanos" (Hch 7:37), que también fue rechazado (51, 52). 
    Enseguida viene la expansión a Samaria y a los prosélitos gentiles mediante el ministerio de Felipe (cap 8). Observe aquí que se entendía que Jesús sería el siervo sufriente de Isaías (32.35). El compartimiento termina entonces con la conversión de uno de los principales líderes de la oposición en la sinagoga helenista, Saulo de Tarso, que sería responsable (en su mayor parte) de las dos fases siguientes de la expansión (Asia, Europa). Note la manera en que Saulo es presentado por primera vez (8:1-3), tal vez el lector querrá también adelantarse a las dos ocasiones en que Pablo mismo repite esta historia (22:1-21; 26:2-23), en ambos casos enfatizando su papel en la misión a los gentiles. Una vez más, observe cómo 9:31 resume y así concluye ésta sección.       






 9:32 - 12:24
Las buenas nuevas se extienden a los gentiles
    Observe la manera en que Lucas empieza y termina este compartimiento con las historias de Pedro (9:32-43; 12:1-19). La primera tiene el propósito de preparar el ambiente para la historia de Cornelio y recordar al lector que los apóstoles continúan haciendo obras poderosas. La conversión de Cornelio es tan importante que Lucas la narra dos veces (10:1-48; 11:1-18). La importancia es que el primer gentil fue traído a la fe, no mediante los helenistas (que podrían ser sospechosos en Jerusalén), sino mediante Pedro, a pesar de que era tan renuente. Todo esto orquestado por el Espíritu Santo. Cuando es criticado en Jerusalén, Pedro narra la historia nuevamente. Por causa de la obra del Espíritu, Pedro no pudo estorbar a Dios (11:17). Los de Jerusalén se asombraron y dijeron: "!Así que también a los gentiles Dios ha dado arrepentimiento para vida!" (11:18). También esencial a este compartimiento es el establecimiento de la iglesia en Antioquía por los helenistas (19-30), puesto que será la iglesia que enviará la obra misionera a Asia y a Europa. La historia de Pedro, con la cual concluye la segunda sección (12:1-19), no solamente ilustra el tema de "nada puede estorbarlo", sino que también pone el escenario para la muerte de la oposición en este caso (12:19-23). Observe especialmente la manera en que la oración sumaria de 12:24 está en contraste directo con el versículo 23.    
 




12:25 - 16:5
Las buenas nuevas se extienden a Asia  
    Busque los siguientes asuntos fundamentales conforme avanza en la lectura de la historia:
  1. La iglesia en Antioquía es el nuevo centro (12:25-13:33; 14:26-28).
  2. Pablo se vuelve la figura predominante (13:4-12).
  3. El sermón en Antioquía de Pisidia (13:16-41) ilustra la predicación en las sinagogas de la diáspora. 
  4. La expansión del evangelio también lleva a la primera brecha abierta con el judaísmo, específicamente sobre la misión a los gentiles, apoyada por Isaías 49:6 (Hch 13:47)   
    Observe la manera en que estos tres relatos en Hechos 14 refuerzan estos temas, especialmente el poder de Dios que da cuenta de la inclusión de muchos gentiles y de la ampliación de la brecha entre los judíos de la diáspora y los primeros creyentes en Cristo. El concilio de Jerusalén (15:1-35), en el que los principales papales fueron desempeñados por Pedro y Santiago, afirma un evangelio "son ley" a los gentiles. Observe la brevedad de la oración sumaria en este caso (16:5) 
 


16:6-19:20
Las buenas nuevas se extienden a Europa 
    Aquí Lucas registra el segundo y tercer viaje misionero de Pablo (16:6-18:22; 18:23-19:20), observé cómo Pablo siempre sale de Antioquía y regresa a ella. La misión a Europa es orquestada especialmente por el Espíritu (16:6-10), y aquí el autor se une a la historia. En este compartimiento Lucas también registra casos de conflicto con las autoridades paganas (16:16-40; 17:5-9; 18:12-17), que tienden a ser instigados por los judíos de la diáspora (17:5, 23; 18:12). En cada caso, el estado o no interviene o se excusa. Lucas incluye aquí también un ejemplo de predicación en un ambiente totalmente pagano (17:16-34). De nuevo fíjese en la manera en que 19:20 funciona para concluir la sección.    




19:21 - 28:30 
Las buenas nuevas (y Pablo) llegan a Roma 
    El lector encontrará absorbente esta sección final de la narración. Conforme avanza en la lectura, no pierda de vista que la mayor parte de ella trata de la manera que Pablo llega a Roma: mediante una serie de juicios similares a los que pasó Jesús. De nuevo observe la entrada y salida del autor. Al principio y al fin, Pablo está todavía alcanzando a sus compatriotas judíos (21:17-26; 28:17-28). Pero ellos resueltamente rechazan a Cristo, de modo que la palabra final es de juicio en las palabras de Isaías 6:9, 10 (Luc 8:10) y de aceptación por los gentiles (Hch 28:26-28). Mire especialmente que en las dos "defensas" de Pablo (22:1-21; 26:2-23) él relata su historia de modo que resalta su papel en la misión a los gentiles. También crucial a la historia es el constante recordatoria de que tal como Jesús (quien aunque murió como un criminal del estado, había sido declarado tres veces sin culpa) así Pablo: él y la iglesia son encontrados "sin culpa" de delito contra Roma (22:29; 23:26-30; 26:32). 
    En su vívida narración del naufragio en 27:1-28:16 Lucas también nos aclara que la llegada de Pablo a Roma fue finalmente por la obra de Dios. Así, cuando el apóstol a los gentiles llega a la capital gentil y todavía trata de alcanzar a los judíos, pero afirmando a los gentiles, la gran historia de Lucas llega a su fin.    

Libro: "Cómo leer la Biblia libro por libro" por Gordon D. Fee y Douglas Stuart