Lectura de Job

Datos de Orientación de Job
  • Contenido: una brillante lucha con el asunto del sufrimiento de los justos y la justicia de Dios, aunque también responde al gran enigma: "¿dónde se encuentra la sabiduría?".
  • Fecha: la historia tiene lugar en el período de los patriarcas, se han ofrecido varias sugerencias con respecto a la composición misma.  
  • Énfasis: la sabiduría se encuentra sólo en Dios; la sabiduría humana no puede por sí sola penetrar los caminos de Dios; el sufrimiento no merecido no tiene respuesta fácil; Dios no está obligado, con los seres humanos caídos, a explicar todas las cosas; el temor al Señor es el camino a la verdadera sabiduría. 


Panorama del Libro de Job

    El libro de Job es uno de los tesoros literarios del mundo. El asunto central es la lucha en cuanto a las maneras de obrar de Dios, especialmente su justicia, cuando el piadoso sufre no por manos humanas sino por "los actos de Dios". Al mismo tiempo, el autor se formula la pregunta: "¿Dónde se encuentra la sabiduría?" que al final es poderosamente contestada en los términos de Dios solamente, conforme cada uno de los tres amigos, Elihú el más joven y Job mismo, en turno, son silenciados ante la sabiduría final de Dios. 

    La estructura del libro, importante para los propósitos del autor, es fácilmente discernible. Las dos partes mayores (caps. 3-27; 29-42:6) consisten de tres juegos de discursos. La parte 1 es una serie de diálogos. Enmarcados por el lamento de Job (cap.3) y por el discurso final (cap.27). Los diálogos también son arreglados en un patrón de tres ciclos: discursos de Elifaz, Bildad y Zofar, con una respuesta a cada uno por parte de Job. El ciclo de diálogo se hace más corto por un tercio cada vez, conforme se les acaba algo nuevo qué decir y conforme todo se vuelven crecientemente francos en su desacuerdo. 

    La parte 2 consiste de tres monólogos: de Job (caps. 29-31), de Elihú (caps. 32-37) y de Dios (caps. 38-41) quien tiene la última palabra. Todo esto, excepto el marco narrativo, está expresado a través de una poesía maravillosa.

    Los poemas están hábilmente enmarcados por su engaste narrativo (caps. 1-2; 42:7-17), que dan al lector acceso a lo que está pasando y que no es dado a los participantes mismos: el sufrimiento de Job es el resultado de una competencia en la corte celestial, en la que Satanás ha argumentado que la gente es justa solamente si "la protegen"; el crucial asunto teológico es puesto a prueba. Una segunda habilidad literaria enmarcada puede encontrarse en la posición central del discurso de sabiduría del propio autor (cap. 28), que anticipa las respuestas dadas en los discursos de Dios al final, con respecto a "¿dónde se encuentra la sabiduría?". Así:
  • Capítulos 1-3      Prólogo
  • Capítulos 4-27    Los tres diálogos-disputas
  • Capítulo 28         Los discursos sobre "¿de dónde viene la sabiduría?"
  • Capítulos 29-41  Los tres monólogos
  • Capítulo 42         Epílogo
    Los cuatro que disputan con Job expresan una rígida forma de sabiduría convencional: que Dios justo no permitiría que el justo sufriera injustamente, y que el sufrimiento de Job, por tanto, es el resultado directo de un pecado específico. Job sabe mejor que nadie que él también ha protestado de demasiadas cosas. Así pues, Dios lo llama - y a todo el mundo - desde el torbellino a un reconocimiento humilde de que la sabiduría humana para nada vale ante Dios. 


Recomendaciones Específicas para la Lectura del Libro de Job  

    Para la lectura de Job es crucial entender de qué trata el autor, tanto mediante el arreglo de las cosas como del contenido de los varios discursos. Su preocupación está centrada en dos puntos:
  1. El desafío de Satanás a Dios (1:9): "¿Acaso teme Job (y cualquier otra persona) a Dios de balde?".
  2. La pregunta que el autor mismo hace (28:12, 20): ¿Dónde se hallará la sabiduría?.
    Los asuntos son dos: como criaturas completamente dependientes de Dios para su bienestar, ¿ama el piadoso a Dios por sí mismo o solamente por su propio beneficio? Como criaturas dotadas de sabiduría humana, ¿están los piadosos dispuestos a vivir dentro de los límites de la sabiduría humana (que es ser un "temeroso de Dios y apartado del mal"; 1:8; 2:3; 28:28), o demandarán participar como iguales de la sabiduría de Dios? Así, dependencia humana y sabiduría humana son los puntos clave en el asunto. Lo que traerá estas preguntas - y que dominará la mayor parte de los discursos humanos - es la pregunta de la teodicea, es decir, cómo reconciliar el sufrimiento no merecido con un Dios que es todopoderoso y justo. Cada uno de los particulares tiene un papel importante que jugar en este drama divino-humano. 

    Satanás juega el papel crucial de poner a Dios bajo juicio, o lo que esto signifique, acerca de la relación básica entre Dios y sus criaturas humanas: el gozo recíproco del uno por el otro es solamente el resultado de lo que la criatura humana obtiene de ello. La mujer de Job hace el papel de Satanás en la tierra al apremiar a Job: ""maldice a Dios y muérete!" (2:9). El lector puede imaginarse a Satanás susurrando: "hazlo, hazlo". El asunto es si los seres humanos aman a Dios, no por Dios mismo, sino por lo que obtienen de su relación con él, lo cual los pone bajo responsabilidad. Pero haga lo que haga o diga, Job no maldecirá a Dios. como Dios en su sabiduría bien lo sabe. 

    Elifaz, Bildad y Zofar juegan (los tres por igual) el papel crucial de una forma de "sabiduría convencional". Los teólogos inflexibles, sabelotodo que creen que su sabiduría es suficiente para entender los caminos de Dios en el mundo: Dios es todopoderoso y también justo, por tanto, el sufrimiento es el resultado del pecado humano, por lo cual, no hay tal cosa como un sufrimiento no merecido. Por esto Job debiera reconocer, y confesar sus pecados (escondidos) para que sea restaurado.  

    Elihú juega el papel del que está muy confiado en la juventud, que piensa que los jóvenes realmente son más sabios que los mayores. Al mismo tiempo, irónicamente, él sí tiene, de hecho, un punto adicional que los otros no tienen: que más allá del castigo de Job, obviamente merecido, hay un valor disciplinario en tal castigo y Job debiera estar dispuesto a aceptarlo.

    Job juega el papel central. Para él todo es un enigma frustrarte. Él cree que sus calamidades finalmente vienen de Dios, sin embargo, no hay una clara correlación de causa y efecto. Pero esto también es su problema, puesto que el asunto para él es su integridad, la misma que es reconocida por Dios al principio de la narración. Él es, por tanto, el sufriente inocente y para quien las respuestas fáciles ya no funcionan. 

    Aunque él sabe que nadie está sin pecado (9:2), no obstante, en su caso, no hay correlación entre la enormidad de lo que le ha sucedido y su pecado, y confesar pecados no cometidos significaría perder su integridad que sería como quitarle mucho más que la vida misma. Así que busca continuamente una explicación para su sufrimiento, y muchos de sus discursos con súplicas al derecho de defenderse él mismo delante de Dios. 

    Jehová, por su puesto, juega el papel final. Como el indicador de la historia, está a cargo desde el principio, incluyendo hacer que Satanás piense en Job, y no al revés. Al final, las cosas están completamente cambiadas:       
  1. La pregunta de dónde se encuentra la sabiduría es contestada no solamente en términos de Dios, sino también el silenciar todas la voces humanas que insistían en que Dios les debía una explicación a ellos. 
  2. La pregunta de si uno servirá a Dios sin recibir beneficios se contesta con un sonoro !sí! 
    Este es el papel crucial que Job representa en la historia. El ingenio de este libro está en el hecho de que aunque parece que fuera una teodicea (los seres humanos sometiendo a Dios a juicio, insistiendo en una explicación de sus acciones), resulta de hechos ser una teología (Dios sometiendo a los seres humanos a juicio en cuanto a si confiarán en él, no solamente cuando no reciben beneficios inmediatos sino también cuando no les da la explicación que demandan, y por tanto en cuanto a si vivirán dentro de los límites de la sabiduría de las criaturas). El punto de los discursos finales para Job es que la sabiduría evidenciada en el orden creado es visible al ojo y sin embargo, más allá del entendimiento humano (sin explicación dada). Si así es, entonces Job debe confiar en Dios y en su sabiduría en el asunto de su sufrimiento también, para lo cual Job ofrece la respuesta final de humildad y arrepentimiento. 

    Un asunto final en relación a los largos discursos de los cinco que disputan (incluyendo a Job), es que se necesita recordar que no se debe pensar que estas son palabras de Dios. Aunque Job está más en la mira que los otros (42:8), todos ellos dicen cosas que llevan suficiente verdad como para ser peligrosas. Pero sus discursos no son palabras de Dios, él habla sólo al final, cuando todas las voces humanas han sido silenciadas. Su preocupación el leer estos diálogos es estar consciente de su medida de la verdad, pero también de sus falsas suposiciones. 

    Uno podría tratar de leer la poesía en voz alta, que es mucho mejor que pasar la vista ligeramente sobre ella. Los que hablan están luchando con asuntos profundos, y también tienen en mente el poder de las palabras, de modo que a menudo repiten sus pensamientos. Fíjese, por ejemplo, cuán frecuente se hace un punto de comparación y luego se elabora el argumento, aunque esta elaboración no se requiera para demostrar el argumento. Entonces, al quejarse de que sus amigos no le son de ayuda (6:14-23), Job compara a las corrientes de los arroyos (15) y luego se extiende rica y elocuentemente por varias líneas antes de regresar a su falta de ayuda (21). Todo esto constituye una lectura maravillosa  aun en medio del dolor y la angustia.      


Un Recorrido por el Libro de Job  

 1:1 - 2:13  Prólogo 
    Esta narración de apertura no es el punto central del libro, más bien es la razón esencial dentro de la cual deben entenderse los discursos que siguen. Note que tiene cuatro partes: 1:1-5 da la información esencial que hace funcionar la historia. Job es puesto entonces a prueba en cuanto a si servirá a Dios si es privado de todas sus posesiones (6-22). Cuando Satanás pierde esta partida, trata de nuevo (2:1-10) y pierde, aunque la mujer de Job está del lado de Satanás. La visita de los tres amigos (11-13) pone entonces el escenario para los diálogos.  
 3:1 - 26  El lamento de Job
    Job finalmente rompe el silencio con una maldición contra el día y la noche de su nacimiento (3-10). Note la manera en que lo porqués en el siguiente lamento (11-26) se unen estrechamente a la maldición. Job puede desear no haber nacido, pero tampoco se quita su propia vida. Por consiguiente el dolor es su única opción. 
 4:1 - 14:22 Primer ciclo de discursos 
    El lamento de Job lanza el primer ciclo de discursos en que cada amigo habla y escucha en turno la respuesta de Job. Note que el discurso de Elifaz es el más largo de los tres, mientras que los discursos de Job se alargan conforme los de Bildad y Zofar se acortan. 
    Capítulos 4-5. Elifaz empieza el diálogo con un recital elocuente de la teología básica "el sabio". Todavía no se expresa en forma acusatoria (4:1-6) pero este discurso prepara el camino para el resto. La retribución divina es segura (4:7-11), puesto que nadie es inocente ante Dios en busca de ayuda (5:1-16). Más adelante, Job es alentado a reconocer su calamidad como corrección y a buscar a Dios por sus beneficios (5:17-26), poniéndose así del lado de Satanás. Note la suprema confianza de Elifaz en su propia sabiduría (5:27).
    Capítulos 6-7. Job responde con la defensa de su primer lamento (6:1-13), acusando a sus amigos de no serle de consuelo (14-23), protestando por su inocencia (24-30) y finalmente, apelando directamente a Dios por el consuelo que le falta de sus amigos (7:1-21), concluyendo de nuevo con los "porqués".
    Capítulo 8. Bildad toma la posición de Elifaz, argumentando que Dios es justo y por tanto la calamidad es castigo por la maldad (1-7), basándola en la enseñanza tradicional (8-10) y en las leyes de la naturaleza (11-22). Note la manera en que declara esta posición básica: el bien y el mal son definidos claramente por lo que le sucede a la gente.
    Capítulos 9-10. Los amigos de Job no son ayuda, así que Job agoniza sobre cómo presentar su caso ante Dios, pues él esta inseguro del resultado (cap.9), así que estalla en lamentos (cap.10). Note que al pasar eso, mucho del 9:1-10 anticipa lo que viene en los capítulos 38-39.
    Capítulo 11. La verdad que finalmente, Zofar expresa acerca del perdón (13-20), desafortunadamente resulta de su suposición de que la calamidad de Job debe ser resultado de su propio pecado (1-12). !Cuán áspero puede ser a veces el "resto"!
    Capítulos 12-14. Job ha sido atormentado (12:1-3), seguir el consejo de ellos (que continuamente están de lado de Satanás) significa sacar provecho de su propia integridad. Así que, después de defender su pericia en la sabiduría como igual a la de ellos (12:4-13:12), cavila sobre cómo traer un caso legal ante Dios, lo cual es su única esperanza (13:13-14:22), pero nuevamente es una alternativa angustiosa.          
 15:1 - 21:34  Segundo ciclo de discursos
    En esta segunda ronda de discursos, los tres acusadores tocan variaciones sobre un solo tema: el tormento presente y el destino final de los malvados. Las respuestas de Job muestran destellos débiles de esperanza, que son desvanecidos por los otros, de modo que, finalmente señala que los malvados no siempre sufren. 
    Capítulo 15. Elifaz apela una vez más a la sabiduría tradicional de ellos: es el malvado el que sufre tormento, de modo que Job debe ser malvado y su propia boca lo condena automáticamente cuando cuestiona su sufrimiento.
    Capítulos 16-17. Job está de acuerdo en que su aflicción viene de Dios , pero él también está perplejo en cuanto al porqué. Su única esperanza está en un abogado celestial (16:18-21).
    Capítulo 18. Bildad difícilmente puede soportar (1-4), de modo que él parte de donde quedó Elifaz señalando el terrible destino de los malvados - !como Job! - y por eso Dios no lo escuchará (5-21).
    Capítulo 19. Job se queja de sus amigos (1-6) y acerca de que Dios lo trate como enemigo (7-12) con el resultado de que su alienación es total (13-20). Su súplica de ayuda es acompañada por una nota de esperanza (21-27) antes de advertir a sus amigos (28, 29).
    Capítulo 20. Zofar rechaza la nota de esperanza de Job, repitiendo el refrán acerca del destino de los malhechores.  
    Capítulo 21. Job cuestiona ahora la insistencia de sus consejeros sobre la rápida retribución a los malvados por parte de Dios (7-33), y quejándose por otra parte de sus amigos (1-6, 34). 
 22:1 - 26:14 Tercer ciclo de discursos  
    El debate ahora se está atenuando. Note que:
  1. Este ciclo final es una tercera parte de la extensión que el primero.
  2. No hay discurso de Zofar.
  3. Cuánta repetición hay de los argumentos anteriores. 
    Capítulo 22. Note las falsas acusaciones de Elifaz en contra de Job (6-9; 31:13-23), presuntamente verdaderas porque la teología de Elifaz lo demanda, así que, después de instruir a Job una vez más en los caminos de Dios (22:12-20) él de nuevo lo llama al arrepentimiento (21-30).
    Capítulos 23-24. De nuevo Job expresa un deseo de alegar su caso ante Dios (23:1-7), indicando tanto una confianza vacilante (8-12) como un temor tembloroso (13-17). En toco caso, Elifaz sencillamente está equivocado. El  mundo está lleno de injusticia (24:1-17), que el malvado sea maldecido (24:18-25).    
    Capítulo 25. Bildad pronuncia la palabra final de los consejeros: Dios es demasiado grande para que Job lo cuestiones. 
    Capítulo 26. Job está de acuerdo en la majestad de Dios, pero (en lo que sigue) no en las implicaciones que ellos derivan de ella. 
 27:1 - 23 Discurso final de Job 
    Note la fórmula introductoria (1) que indica que estos versículos servirán (junto en el cap. 3) de soporto a los discursos. Después de argumentar que la integridad demanda que él proteste su inocencia (27:1-6), Job devuelve la jugada a sus amigos, que se han vuelto sus enemigos (7-12), finalmente - e irónicamente - recordándoles el destino de los malvados (13-23)
 28:1 - 28 Presentando la pregunta de la verdadera sabiduría  
    Al leer cuidadosamente este capítulo fundamental se nota que el autor , no Job ni sus "amigos", presentan las preguntas esenciales: ¿Dónde se puede encontrar la sabiduría? (12) ¿De dónde viene y dónde mora? (20). Por supuesto, la respuesta es: "en Dios" (23-27) y la sabiduría humana se encuentra en el temor del Señor (28). Esta inserción entre los dos juegos de discursos anticipa claramente la respuesta final de los capítulos 38-41.  
 29:1 - 31:40  El llamado de Job a la vindicación 
    En este primer monólogo de una serie de tres, Job presenta su caso final ante Dios. Él señala primero su honor pasado y su bendición (29) y luego su actual deshonor y sufrimiento (cap.30) antes de volverse a un listado específico de su rectitud con respecto a la verdad y al matrimonio (31:1-12). Él concluye con obras en favor de la gente que Dios mismo cuida - viudas y huérfanos (13, 14; contra la acusación de Elifaz en 22:6-9) - antes de hacer su apelación final (31:35-40)   
 32:1 - 37:24 Los discursos de Elihú 
    Después de una introducción (32:1-5), Eliú habla (más que confiadamente) por los jóvenes, haciendo cuatro discursos cuyo punto básico se encuentra en el primero (caps. 32-33, especialmente cap. 33), que en lugar de protestar por su inocencia, Job debiera aprender acerca de la naturaleza disciplinaria del sufrimiento. Con este discernimiento, Eliú avanza varios pasos más que Elifaz, Bildad y Zofar, al reconocer al menos que los justos, en ocasiones, sufren. Pero en su segundo discurso (cap. 34). él está de acuerdo con sus tres mayores en que Dios gobierna un universo justo son excepción, de modo que en el tercer discurso (cap.35) señala la inutilidad del alegato de inocencia de Job. En el cuarto discurso (caps 36-37), concluye regresando al tema del primer discurso (36:6-26) antes de exaltar la majestad de Dios (cap 37), que (irónicamente) prepara a Job para lo que viene enseguida.      
38:1 - 42:6  Dios habla y Job responde
    Aquí llega al clímax del libro. Dios habla desde el torbellino, rompió el silencio en cumplimiento del profundo anhelo de Job. Pero en lugar de vincular a Job (como Job había esperado) o de reprobarlo (como sus amigos esperaban),  Dios sencillamente llama a cuentas a al sabiduría humana, el demostrar poderosamente una y otra vez desde la creación - tanto sus orígenes como también su cuidado por ella - que la sabiduría solamente está con el.
    En el primer discurso (cap. 38-39), Dios empieza con la pregunta básica para la sabiduría humana: "¿Quién es ese que oscurece el consejo con palabras sin conocimiento?" (38:2). El resto es una letanía de preguntas acerca de la creación con la intención de darle a Job (y a sus amigos) una perspectiva: "¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?". Al fin, Job responde apropiadamente con vergüenza y silencia (40:3-5).     
    El segundo discurso (40:6-41:34) recuenta  los poderes de Dios y luego desafía a Job a demostrar sus propias proezas - como si él pudiera hacerlo - derrotando las dos bestias, el Behemot y el Leviatán. El gran asunto presentado en el libro encuentra su respuesta en la a su vez doble respuesta de Job (42:1-6), es decir, su admisión de que ha hablado sin entendimiento, y su arrepentimiento una vez que verdaderamente "ha visto" a Jehová. Esto, por supuesto, es lo que el autor pretender que otros hagan también.   
 42:7 - 17 Epílogo 
    No te que el epílogo está dividido en dos partes: Primera (7-9), Dios pronuncia su veredicto en favor de Job y en contra de sus amigos. Segundo (10-17), Dios vindica finalmente a Job - que ha mantenido su confianza en Dios, ya sea que reciba o no beneficios de parte de él - con una doble porción de todo. 

Libro: "Cómo leer la Biblia libro por libro" por Gordon D. Fee y Douglas Stuart