Lectura de Lucas

Datos de Orientación para el Evangelio según Lucas
  • Contenido: la historia de Jesús como primera parte de Lucas-Hechos, que es la historia de la salvación de "Israel", que Cristo y el Espíritu han efectuado; la primera parte empieza con el anuncio del nacimiento de Jesús hecha por el Espíritu y acaba con su ascensión. 
  • Autor: de acuerdo con una tradición muy temprana es Lucas, el médico y en algún tiempo acompañante del apóstol Pablo (Col 4:14), el único autor gentil en la Biblia. 
  • Fecha: incierta: los eruditos están divididos entre una fecha anterior a la muerte de Pablo (aprox. 64 d.C; ver Hech 28:30, 31) y una después de la caída de Jerusalén (70 d.C., por causa de su uso de Marcos).
  • Recipiente (s): Teófilo, conocido solamente por Lucas-Hechos; de acuerdo con tales prefacios propios de la literatura grecorromana, probablemente él fue el patrocinador de los libro de Lucas-Hechos, suscribiendo así su publicación; los lectores implícitos con cristianos gentiles, cuyo lugar en la historia de Dios es asegurada por la obra de Jesucristo y por el Espíritu. 
  • Énfasis: el Mesías de Dios ha venido a Israel, su pueblo, con la inclusión prometida de los gentiles; Jesús vino a salvar a los perdidos, incluyendo a toda clase de personas marginadas a los que la religión tradicional ponía fuera de los límites; el ministerio de Jesús es llevado a cabo bajo el poder del Espíritu Santo; la necesidad de la muerte y resurrección de Jesús (que cumplió las promesas del Antiguo Testamento) para el perdón de los pecados.   



Panorama del Evangelio Según Lucas

    Si Marcos es uno de esos que no pueden relatar mal una historia, Lucas es uno que puede relatarla a la perfección. Su visión incluye todo: la historia de Jesús, ahora colocada en el contexto de la historia del mundo (Luc 2:1; 3:1, 2), incluye también el ministerio continuo del Espíritu en la iglesia. Así, se necesita leer la primera parte en conexión con la segunda parte, cómo era la intención del mismo Lucas, y no solamente en el contexto de los otros tres Evangelio (por lo tanto, dirigiremos al lector hasta el libro de Los Hechos en el siguiente capítulo, fuera del orden canónico). Por tanto, la historia de Lucas es presentada en dos partes principales: 
  1. La manera en que empezaron las buenas nuevas de salvación de Dios para todo el pueblo mediante el poder del Espíritu, con Jesús en Galilea y en Jerusalén (Evangelio de Lucas).
  2. La manera en que las buenas nuevas de la salvación de Dios, mediante Jesús, fueron llevadas a cabo por los apóstoles desde Jerusalén a Roma (Hechos) por el poder del Espíritu Santo. 
    Los capítulos 1 y 2 de Lucas introducen la historia y anticipan todos sus temas e intereses importantes: Los eslabones con las promesas del Antiguo Testamento. El Papel de rey davídico de Jesús. La restauración de Israel. La inclusión de los gentiles. El interés de Dios por los pobres. El papel del Espíritu Santo. La oposición anticipada. El gozo causado por las buenas nuevas acerca de Jesús.

    En 3:1 - 4:13 los ministerios de Juan y Jesús están conectados, como es anticipado en el capítulo 1. Jesús es presentado a Israel mediante su bautismo y tentación, él también es conectado a la misión gentil por una genealogía que lo remonta desde Abraham hasta Adán. 

    El resto del Evangelio está presentado en tres partes, separadas por acotaciones geográficas. En 4:14-9:50 Jesús enseña y sana en Galilea. La narración inicial de un sábado en Nazaret (4:16-30) sirve como el prototipo para el resto de la historia: cumplimiento de las promesas del Antiguo Testamento, el Espíritu Santo descendiendo sobre el Mesías, las buenas nuevas a los pobres, la inclusión de los gentiles, el rechazo por algunos de Israel.    

    En 9:51 Jesús  "afirmó su rostro para ir a Jerusalén", aunque él no llegó allá hasta 19:45. Aunque regularmente descrito en esta larga sección como en camino a Jerusalén (10:38; 13:22; 17:11; 18:31), Jesús todavía junta discípulos en torno a él, desafía a todos con sus enseñanzas, rechaza un entendimiento farisaico de Dios, y a su vez es finalmente rechazado por las autoridades religiosas y políticas.        

    Finalmente en Jerusalén (19:45-24:53) Jesús es rechazado por los líderes judíos y es crucificado. Pero la crucifixión y la resurrección eran de necesidad divina, evidencia de la fidelidad de Dios a su pueblo. Así termina la primera parte, con la ascensión y con una nota de gozo, cuando los discípulos permanecen en el templo, esperando la segunda parte. 


Recomendaciones Específicas para la Lectura del Evangelio Según Lucas

    El principal interés de Lucas (en ambas partes) es la historia de salvación, la salvación de Dios para "Israel" con la prometida inclusión de los gentiles. Para Lucas la salvación significa la aceptación de Dios y el perdón de los pecados. Este tema, retomando uno del Antiguo Testamento, es expresado especialmente como "buenas nuevas a los pobres" (4:18; 7:22; 1:51-53), todos los que han estado marginados por la sociedad en general y especialmente por los agentes del poder religioso. Ellos son lo "perdido" (19:10) e incluye a acaudalados cobradores de impuestos (19:1-9), a "los (económicamente) pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos" (14:13; 16:19-31), a un samaritano (17:11-19; 10:25-37) y a mujeres (7:36-50; 8:2, 3; 10:38-42; las tres mujeres de los caps. 1, 2). Esté alerta a estos conforme avanza en la lectura. Esto también incluye a los gentiles, pero la dimensión de la historia es reservada para el libro de Los Hechos. Por consiguiente, en la primera parte la universalización de la salvación es vertical, cubriendo cada estrado de la sociedad de Israel. En la segunda  parte es horizontal, enfocándose especialmente en los gentiles y en la marcha del evangelio de Jerusalén a Roma. 

    Así, en el evangelio según Lucas, Jesús viene como el Mesías real de Israel (la anunciación a María 1:32, 33; está llena del lenguaje del pacto davídico de 2 Samuel 7:14, 16) y como el que ha venido a ayudar !a Israel su siervo, para acordarse de la misericordia, tal como habló a nuestros padres, A Abraham y a su descendencia para siempre" (Luc 1:54, 55; 1:68-75; 2:30-32). Lucas empieza la segunda parte con la pregunta de los discípulos: "Señor, ¿restituirás el reino a Israel en este tiempo?" (Hech 1:6).      

    Es en este contexto que el templo (Sion) desempeña un papel importante en Lucas-Hechos. No solamente el Mesías es presentado - y  reconocido - en el templo (Luc 2:21-38), sino que la única narración de la niñez de Jesús en los Evangelios (2:41-52) lo coloca en los atrios del templo teniendo discusiones con los maestros. Esto anticipa su regreso al templo para enseñar en 20:1 - 21:38, después que lo hubo purificado (19:45-48). Apropiadamente, el derramamiento del Espíritu Santo y la primera proclamación del evangelio suceden en el templo en Hechos 2-6. Pero este Dios que ha regresado así a su templo terrenal, también ha anunciado su futura destrucción (Luc 21:20-24), en esta nueva era de salvación, Dios ya no mora en un templo hecho por manos (Hech 7:48-50). Y esto lleva al otro lado de la historia - que muchos en Israel, especialmente los "religiosos" y sus líderes, rechazan a Jesús, cumpliendo de esta manera la profecía de Simeón (Luc 2:34) - . "Éste es puesto para caída y para lavamiento de muchos en Israel y para señal que será contradicha". Esto empieza en la narración programada en 4:16-30 y continúa por todo el Evangelio, culminando el final con el rechazo de Jesús por los líderes judíos en Jerusalén. Esto se convierte en un tema importante en el libro de Los Hechos.    

    A este respecto, observe cuidadosamente el papel importante  que desempeña en la presentación de Lucas los libros de Isaías y Salmos. El interés del libro de Isaías por las naciones en el contexto del rechazo judío enmarca el todo de Lucas-Hechos, empezando en la evocación de Simón de Isaías 49:6 (Lucas 2:32), seguido por la propia cita de Isaías 40:3-5 respecto a Juan el Bautista ( Lucas 3:4-5, "y toda carne verá la salvación de Dios"); y finalmente, con la cita de Jesús de Isaías 61:1, 2 al empezar su ministerio público (Luc 4:18, 19). En el mismo final (Hech 28:26, 27), el rechazo de Jesús por la diáspora judía en Roma es vista como el cumplimiento de Isaías 6:9, 10 (cita de Isaías 49:6 en el importante discurso de Pablo en Hechos 13:47). Al mismo tiempo, el siervo sufriente de Isaías es la clave para entender el ministerio terrenal de Jesús (Luc 22:37; Hech 8:32, 33; Marcos), mientras que la futura venida de Jesús al templo como rey justo de Israel y su presente exaltación como Señor son vistos a la luz de Salmos 2, 118 y 110 (ver Lucas 20:17, 42, 43; Hech 2:34, 35; 4:11, 25, 26; 7:56; Hebreos).
    Aunque la salvación viene mediante Jesús, Lucas enfatiza especialmente el papel que el Espíritu Santo desempeña en la salvación de Dios. El lector se dará cuenta de la manera en que el Espíritu Santo predomina en loas eventos de los capítulos 1 y 2 del Evangelio según Lucas, como también en el ministerio de Jesús mismo. Todo lo que Jesús hace por vía de preparación (3:1-4:11) es dirigido por el Espíritu Santo. Su ministerio empieza en la cita de Isaías 61:1: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido..." (Luc 4:18). Que Lucas intentara que sus lectores insertaran en su mente "por el Espíritu" a lo largo de esta narrativa acerca de su ministerio terrenal es aclarado por Pedro en Hechos 10:38: "... cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder" y cómo "Él anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él". Este tema es constante en el libro de Los Hechos. 

    El lector también debe observar el énfasis sobre la oración y el gozo a lo largo del Evangelio. Jesús mismo ora en cada punto importante en la historia, y Lucas incluye más enseñanza sobre la oración que los otros Evangelios. Y la salvación como "buenas nuevas para los pobres" hace que la gente regularmente glorifique a Dios con gran gozo. Aquí está un gentil que está profundamente agradecido por ser incluido en la salvación de Dios para con su pueblo Israel.      


Un Recorrido por el Evangelio Según Lucas

  Empieza la historia (1:1-4:13)



 1:1- 4
El Prólogo
    El prefacio del Evangelio según Lucas sigue un consenso literario bien conocido por el cual un autor presenta la razón de su narración, usualmente a la luz de lo que otro han hecho y casi siempre dirigiéndose a su patrocinador como alguien que debe ser honrado. Lucas mismo se enteró acerca de eventos relacionados con Jesús por algunos que fueron testigos presenciales (¿incluyendo a María? ver 2:51); él también sabía tales narraciones más antiguas (Marcos era uno de ellos, al que usó al escribir su propio relato).
 











1:5- 2:52
El anuncio y nacimiento de Jesús, al Mesías
    Es importante observar con cuidado cuatro cosas aquí:  
  1. Lucas deliberadamente enlaza la historia de Jesús a Israel. Por ejemplo, la historia de Elizabet y Juan evoca la de Ana (1 Sam 1, 2), la madre de Samuel, el profeta que ungió a David. El nacimiento del Mesías es anunciado a María en el lenguaje del pacto davídico (1 Sam 7:14, 16). María prorrumpe en una canción que evoca al Salterio, como lo hace Zacarías el padre de Juan en el nacimiento de éste. Dios al fin "ayudó" a Israel su siervo, para acordarse de la misericordia, tal como habló a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia" (Luc 1:54, 55) para levantar "un cuerno de salvación en la casa de su siervo David" (1:69). La narración concluye (2:52) con palabras que evocan el crecimiento del joven Samuel (1 Sam 2:26).
  2. Toda la gente implicada está entre los pobres de Israel. Así (en el capítulo 2), Jesús nace en un pesebre porque no había lugar para hospedarse. Su nacimiento es anunciado a humildes pastores. En la "purificación" de Jesús y de María sus padres ofrecen el sacrificio de los más pobres de entre los pobres. Una viuda profetiza acerca de Jesús.
  3. La bendición y la profecía de Simeón son especialmente programados: Jesús será la gloria de Israel, él traerá bendición a las naciones, y él "es puesto para caída y levantamiento de muchos en Israel".
  4. Lucas enfatiza especialmente la humanidad de Jesús (2:52). El elemento milagroso es atribuido regularmente a la obra del Espíritu Santo. Toda la historia se desarrolla de esta manera.
 


3:1- 4:13
La preparación de Jesús para el ministerio
    Enlazado con Jesús en el capítulo 1, Juan el Bautista entra en escena anunciando el nuevo éxodo. Pero Juan no es el Mesías, más bien, él señala al pueblo la venida del Mesías (y su bautismo con el Espíritu Santo y fuego). Jesús es bautizado y él mismo es ungido por el Espíritu. Después de una genealogía (que traza la genealogía de Jesús hasta Adán), el Espíritu lo lleva al desierto para ser tentado (como lo fue Israel después de su "bautismo" por el mar Rojo). Y así Jesús es preparado para su ministerio público.  
  El ministerio de Jesús en Galilea (4:14-9:50)
    En esta primera sección principal de su Evangelio, Lucas entrelaza una serie de narrativas cortas que ilustran el ministerio poderoso de Jesús en favor de los pobres y los cautivos; también son incluidas varias ilustraciones de sus enseñanzas en escuchar la palabra de Dios y ponerla en práctica (8:21). El lector verá cómo Lucas mantiene unida la narración con el uso de la repetición de resúmenes cortos que ayudan al lector a mantenerse enfocado en la grandeza de Jesús y en cómo él trae el reino (4:15, 15, 44; 5:15; 7:17; 8:1-3). También entretejida en la narración, pero no en un papel prominente, está el principio de la oposición (5:17-21, 30; 6:7; 7:31-35, 44-49).
 






4:14- 44
Buenas nuevas para Nazaret y Capernaún  
    Después de un resumen introductorio (14, 25) Lucas usa la visita de Jesús a la sinagoga, en su pueblo de Nazaret, para presentar su ministerio completo (16-30): cumpliendo las promesas del Antiguo Testamento, ungido por el Espíritu, con buenas nuevas para los pobres,incluyendo la libertad de los cautivos; justificado por dos historias del Antiguo Testamento acerca de la inclusión de los gentiles, provocando oposición. Observe especialmente que la oposición es el resultado de que Jesús les recuerda a algunos judíos de la anterior inclusión de los gentiles por parte de Dios (anticipando de esta manera la historia del libro de Hechos).
    Esto es seguido por dos narraciones cortas que ilustran el poderoso ministerio de Jesús a favor de los pobres y los cautivos. Así, al echar fuera demonios y sanar enfermos (4:31-44), Jesús, el (humilde) Guerrero divino, enfrenta a Satanás en la guerra santa en el propio supuesto terreno de Satanás (4:6; 10:18)    
 


5:1- 6:11
Misión y controversia
    Después de llamar a sus primeros discípulos (5:1-11), la sanidad realizada por Jesús de un hombre con lepra hace que la fama de Jesús se extienda (12-16). También se inicia una serie de historias de conflictos sobre el derecho de Jesús de perdonar pecados (17-26), de comer con los pecadores (27-32), de que sus discípulos no ayunan (33-39), y su quebrantamiento de las reglas tradicionales del Sábado (6:1-11).   


6:12 - 49
 
Jesús instruye a sus discípulos y a otros
    Jesús ahora nombra a los doce ("Israel de nuevo!), a los que instruye (20) en presencia de otros (17-19) acerca de la naturaleza del discipulado. Observe el énfasis sobre los pobres y humildes, que son perseguidos por causa de Jesús; sobre amar y no juzgar, y finalmente sobre la obediencia. 



7:1 - 50 
Buenas nuevas para los pobres
    Nuevamente Jesús muestra compasión por los pobres, en este caso un gentil (1-10) una viuda (11-17) y una prostituta (36-50). Observe que la segunda historia concluye con la exclamación: "!un gran profeta se ha levantado entre nosotros!" (16), que luego dirige la narración acerca de Jesús y Juan el Bautista (18-35). Observe además cómo el rechazo de Juan por los fariseos (30) lleva a la historia final en esta sección, donde surge el punto de vista de los fariseos que seguirá hasta el fin en la siguiente sección.  



8:1 - 56 
Oír verdaderamente: temor y fe
    Lucas presenta ahora a Jesús como un maestro de parábolas con el propósito de enfatizar el escuchar verdaderamente (para llevar a la obediencia, 1-21). Esto es seguido por tres historias de milagros (con cuatro milagros) que demuestran el poder de Jesús sobre la creación, los demonios, la muerte y la impureza (ver los comentarios sobre el libro de Lev. 11:1 - 16:34). Observe cómo la primera y la última de estas historias retoman los temas del temor y la fe.   
 


9:1 - 50
La identidad de Jesús y el discipulado auténtico
    Observe el papel importante que los doce desempeñan en esta serie final de narraciones, empezando cundo Jesús los envía al ministerio (1-19). La sección mayor concluye entonces con la confesión de Pedro y las primeras dos predicciones de la muerte de Jesús (9:18-27; 9:43b-50), más la transfiguración (28-36), en la que Jesús habla con Moisés y Elías acerca del "éxodo" (30, 31) que él va a emprender en Jerusalén.     
 En camino a Jerusalén (9:51 - 19:44)
    Al leer esta larga narración de viaje, se encontrará que aunque toda la narración se desarrolla en camino a Jerusalén, el hilo con frecuencia se pierde (entre otras cosas porque son incluidos la misión de los setenta y los eventos de dos sábados diferentes). Lucas probablemente intenta que leamos esta sección a la luz de los eventos ya predichos que pronto se van a revelar en Jerusalén. También esté vigilante de varios temas anteriores entretejidos a todo lo largo:
  1.  La llegada de la salvación de Dios para toda la gente, especialmente a los pobres y los perdidos.
  2. La confrontación regular, y en ocasiones áspera, entre Jesús y los líderes judíos.
  3. El tema estrechamente relacionado de que Jesús va a Jerusalén a sufrir y a ser sacrificado.
  4. La formación de los discípulos, preparándolos especialmente para el tiempo después de su partida. 



 9:51 - 11:13
Discipulado: escuchar y hacer la palabra
    Observe cuánto de este material es dedicado a la instrucción de los discípulos. La actitud de ellos hacia la oposición samaritana (9:51-55) es desafiada finalmente por la parábola de Jesús en 10:25-37, cuyo punto es deshacer la pregunta "¿quién es mi prójimo?". Entre estos está "el costo del discipulado" (9:57-62) y la misión de los setenta (10:1-24). Luego viene la historia de cómo verdaderamente se recibe a Jesús (38-42, escuchando su palabra) y también la instrucción sobre la oración (11:1-13)   
 


11:14 - 54
Oposición a Jesús 
    En las siguientes narraciones la autoridad de Jesús es puesta en duda, primero por algunos de entre las multitudes que lo cuestionan acerca de por quién echa fuera los demonios, y luego por medio de demandar una señal (15, 16), a los cuales Jesús responde en los versículos 17-32; y luego por los fariseos (37, 38), a los cuales Jesús les responde con una serie de ayes por los fariseos y sus maestros (39-54).  
 12:1 - 13:9Discípulos y preparación
Observe los dos énfasis en esta serie de materiales:
  1. No buscar la riquezas, sino estar contento con lo que uno tiene y ser generoso con los pobres.
  2. Vigilancia a la luz de la futura crisis escatológica.   
 







13:10 - 17:10
Jesús en oposición al fariseísmo  
El lector verá que esta siguiente serie empieza con una controversia entre Jesús y los fariseos cobre la demostración de compasión por parte de Jesús en sábado (13:10-17). Después de dos parábolas acerca del reino de Dios (18-21), él responde entonces a la pregunta sobre quién será salvo, implicando que muchos no lo serán (22-30), lo cual lo lleva a su dolor por Jerusalén (31-35). Después de esto, observe dos temas recurrentes en el conflicto de Jesús con los fariseos:
  1. La actitud de ellos hacia los pobres y los perdidos.
  2. La actitud de ellos hacia el dinero (14:1-16:31).
Observe que la muy amada parábola del hijo pródigo indica que la pugna entre Jesús y los fariseos con los puntos de vista opuestos acerca de Dios (no un esclavista, 15:29, sino un Padre misericordioso y perdonador). La sección concluye entonces con instrucciones detalladas a los discípulos sobre el perdón y la servidumbre fiel (17:1-10). 




17:11 - 19:27 
Respuesta a la presencia del reino
    Observe la manera en que esta serie final empieza con el recordatorio de que Jesús está "yendo a Jerusalén". La cuestión es la respuesta apropiada a la presencia del reino: gratitud (17:11-19, que incluye a una persona samaritana de nuevo), fidelidad (17:20-18:8), humildad (18:9-17), y el problema de la riqueza (18:18-30). Después de la tercera predicción de su futura muerte (18:31, 34), Jesús sana a un hombre ciego y encuentra en Jericó a un hombre perdido (18:35-19:10). La parábola final (19:11-27) tiene especialmente el propósito de preparar a los discípulos para su ausencia.  
 Los eventos del fin (y nuevo principio) en Jerusalén (19:45 - 24:53) 




19:45 - 21:38 
Jesús enseña en el templo
    Como se anticipó en los capítulos 1 y 2, Jesús regresa ahora al templo. Después de echar fuera a los cambistas, él toma su lugar correcto como maestro en el templo, un evento que es puesto en el contexto de los líderes religiosos que traman matarlo (19:47). Observe la manera en que toda esta sección describe el conflicto entre Jesús y la oposición en el contexto del templo, mientras "el pueblo" (48) desempeña el papel de aprendices que están al lado de Dios. Observe también cómo la parábola de los arrendatarios en la viña (20:9.19) aclara que la viña (Isa 5:1-7) está a punto de ser dada a otros (gentiles 
 



22:1 - 23:56
El juicio y la muerte de Jesús
    Habiendo estructurado la narración hacia este punto, Lucas ahora vuelve a tomar los eventos que rodearon la muerte de Jesús. Jesús es llevado ante tres tribunales (el Sanedrín judío, Herodes Y Pilatos). Ante las figuras políticas él es declarado inocente de delito (23:4, 13-15). Por su audiencia gentil, que sabía que los romanos reservaban la crucifixión para los esclavos o para los insurrectos que no eran ciudadanos, Lucas se asegura de hacer notar que Jesús mismo "no ha hecho ninguna cosa digna de muerte" (23:15). Hasta en su crucifixión, Jesús entiende la salvación a uno de "los malhechores" (39-43), quien también afirma la inocencia de Jesús. 
 



24:1 - 53
La vindicación y exaltación de Jesús
    Lucas tiene la narración más larga de la resurrección entre los cuatro Evangelios. Al se reconocido en el partimiento del pan, Jesús mismo interpreta repetidamente su muerte en términos del plan divino y del cumplimiento profético: Cristo debe sufrir y levantarse de entre los muertos, "y que en su nombre se predicase el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén" (24:47), señalando así a la segunda parte (libro de Los Hechos). Observe que Lucas concluye en el templo con los discípulos regocijándose y esperando.   

Libro: "Cómo leer la Biblia libro por libro" por Gordon D. Fee y Douglas Stuart