Lectura de Proverbios 

Datos de Orientación de Proverbios
  • Contenido: una serie de poemas iniciales que alaban la sabiduría y advierten contra la necedad, seguidos por varias colecciones de proverbios de sabios que enseñaban a Israel, empezando con Salomón. 
  • Autor (es): colecciones de proverbios que se originaron con Salomón, varios hombres sabios, Agur y la madre de Lemuel, reunidos y arreglados para generaciones posteriores por alguien desconocidos.  
  • Énfasis: la sabiduría empieza con el temor y al confianza en Jehová; a un nivel práctico, consiste en la capacidad de tomar decisiones sabias entre la buena y la mala conducta; este tipo de sabiduría debe ser deseada sobre todo lo demás para vivir una vida plena y piados. 

Panorama del Libro de Proverbios 

    La mayor parte del libro de Proverbios está formada de seis colecciones de proverbios/aforismos , es decir, dichos sabios que, en su mayor parte con versos pareados (de dos líneas) que ofrecen dirección al joven - aunque su valor de ninguna manera está limitado a un solo grupo de edad - para que viva moral y útilmente en el mundo. A cada lado de estas colecciones hay un prólogo de varios poemas (1:8-9:18) que resalta la importancia de escuchar a los sabios y un epílogo de un poema (31:10-31) que idealiza a una esposa que es caracterizada por la sabiduría. Un preámbulo (1:1-7) establece el título del libro, su propósito y su tema.

    La agrupación de proverbios/aforismos se identifica dentro del libro mismo así:
  1. Proverbios de Salomón I (10:1-22:16)
  2. Dichos de los Sabios I (22:17-24:22)
  3. Dichos de los Sabios II (24:23-34)
  4. Proverbios de Salomón II (25:1-29:27
  5. Dichos de Agur (30:1-33)
  6. Dichos de Lemuel (31_1-31)

    Todos estos están diseñados para ser leídos y estudiados a la luz del prólogo, con su énfasis en la necesidad de obtener sabiduría y rechazar  la necedad (caminar en justicia y evitar el mal). Aquí también se encuentra la perspectiva teológica fundamental del libro: "El comienzo de la sabiduría es el temor de Jehová, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia" (9:10; 1:7). Porque aunque muchos de los proverbios son comunes a otras culturas, estos han sido diseñados especialmente para la vida en la comunidad del pacto de Israel. Ellos presupone no solamente el pacto de la Ley (6:16-19) - ciertamente, temer a Jehová es odiar el mal (8:13) - pero también la vida del pueblo de Dios en la tierra prometida (2:21, 22; 10:27-30).


Recomendaciones Específicas para la Lectura del Libro de Proverbios  

    Al igual que con el libro de los Salmos, el leer completamente el libro de Proverbios no es la manera ordinaria de manejar este libro (¿quién leería una colección de citas familiares?). Por otra parte, el preámbulo, el prólogo y la macroestructura del todo indican un arreglo general bastante cuidadoso; probablemente, con el propósito de ser memorizado por el joven (3:3; 4:21; 7:3; 22:17, 18). Así pues, dos asuntos son de importancia mientras lee el libro.   
    
    Primero, algunas observaciones acerca de la estructura. El preámbulo (1:1-7)prepara para una lectura del libro como un todo, enunciando su tema (v. 2, obtener sabiduría), su propósito (3-5), los contrastes básicos entre la sabiduría y la necedad (7) y su fundamento teológico (7). Al mismo tiempo. el versículo 6 ofrece un esbozo del libro, de acuerdo con sus principales "autores" (proverbios pertenecientes a Salomón y a dichos de los sabios).

    Es importante observar que el contraste ente la sabiduría y la necedad es también un contaste (primordialmente) entra la sabiduría y la mandad. Este contraste llaga a ser el tema predominante en los poemas del prólogo (1:8-9:18), donde los dos principales temas ilustrados son el dinero fácil (dinero tomado por medios corruptos) y el sexo fácil (ser seducido por la esposa de otro hombre). Al final del prólogo. la sabiduría y la necedad personificadas como mujeres que llaman al joven para que las siga. Por tanto, no debe sorprendernos que la sección central de estos poemas (caps. 5-7) amoneste al joven a que debe amar a su esposa para toda la vida (5:15-19), y a no cedes a la tentación de una mujer ajena; a su vez, estos sirven como analogías para amar la sabiduría en lugar de la necedad (caps. 8-9). Esto también ayuda a que cobre sentido el poema acróstico en el cual termina la colección (31:10-31), en el que la esposa idealizada es un modelo de sabiduría, mientras sirve como una analogía de la "mujer virtuosa". Tampoco sorprende el que estos poemas estén primordialmente en forma de amonestación.     

    Estos contrastes entre la sabiduría y la necedad sostienen la primera mitad de los Proverbios de Salomón I (10:1-15:29), ahora es su mayor parte con versículos paralelos antitéticos, en los que la segunda línea se encuentra en agudo contraste con la primera, en  vez de con amonestaciones. Aquí, la sabiduría/justicia significa diligencia en el trabajo y cuidado de la tierra, uso prudente del dinero (recursos), relaciones solicitas con lo vecinos y con familia, uso apropiado de la lengua, actitudes y acciones apropiadas (ser humilde, evitar el enojo, etc.), mientras que la necedad es descrita como todo lo opuesto. La segunda mitad de los Proverbios de Salomón I (15:30-22:16) continúa con estos temas, usando ahora predominantemente paralelos sintéticos, en los que la segunda linea completa la primera o constituye sobre ella; con la noble adicción de varios proverbios que se enfocan en el rey y su corte.

    Segundo, unos cuantos comentarios acerca de los proverbios mismos y lo que los hace funcionar. Primero, su forma es poesía. Pero se tarta de poesía hebrea, lo que significa que algunas cosas se pueden traducir al castellano y otra no. Piense en lo difícil que sería poner los siguientes aforismos castellanos en otro idioma: "Obras son amores y no buenas razones". "A Dios rogando y con el mazo dando". "A la tierra que fueres, has lo que vieres". Algo común es estos aforismos son su naturaleza rítmica de "sonido semejante", que son las características que los hacen memorables. Otros idiomas no siempre puede captar estas cualidades, aunque la esencia del proverbio puede ser sencilla. Así con estos proverbios hebreos, que son concisos (regularmente sólo tres o cuatro palabras hebreas por línea) y llenos de alteraciones, palabras capciosas, métricas poéticas, etc.; sin mencionar alusiones  y metáforas que pertenecen a su engaste cultural, las cuales no todas pueden ser captadas en castellano.   

    Su función es ofrecer instrucción práctica para el joven, con el enfoque en cómo vivir rectamente y bien en una sociedad que se entiende está bajo Dios. Es importante recordar que estos proverbios funcionan primordialmente en el hogar para reforzar los  beneficios de vivir prudentemente y bien en la vida cotidiana, no son instrucción religiosa como tal. No obstante, su objetivo es moldear al carácter del joven en maneras que se conforman a la ley, aunque la ley misma no sea mencionada.

    Su método es el mismo que con todos los proverbios: expresar verdades importantes para la vida práctica en maneras que son inolvidables y, por tanto, repetibles. Esto se hace por exageración, con una especie de frases como "todo o ninguno", con frases capciosas que no tienen el propósito de ser analizadas con precisión. Algunas veces, es la exageración - que dice la verdad, pero no toda la verdad - la que presenta la verdad.  Tome, por ejemplo, el proverbio: "Centavo ahorrado, centavo ganado". Aunque es verdad, el punto aquí es la economía, no que uno nunca deba gastar. Este dicho popular tiene una contraparte en Proverbios 17:16, "¿De qué sirve el dinero en la mano del necio para adquirir sabiduría, si no tiene entendimiento". Por eso, lo que  el lector debe hacer al leer los proverbios es determinar su sentido por medio de examinar cuidadosamente su contenido y su forma poética. Sin embargo, hay que tener cuidado de no forzarlos, y no ignorar los proverbios contrarios, que también dicen la verdad.


Un Recorrido por el Libro de Proverbios    

Preámbulo El preámbulo (1:1-7)
    Aquí se presenta asuntos importantes para la lectura de toda la colección. Los proverbios se originaron con Salomón, que es sustancialmente conocido como el hijo de David, rey de Israel (1). Se presenta así mismo el propósito de los proverbios (2-5): para obtener una vida prudente que también es recta y justa; son dirigidos a los jóvenes y a los "ingenuos" (4; esta última palabra significa algo como "simple", el que se deja desviar fácilmente); se anticipa su contenido (6) y se descifran su perspectiva básica y sus contrastes básicos (7).  
Prólogo El prólogo (1:8-9:18)
    Para entender la colección de proverbios que se inicia en 10:1 es importante que preste mucha atención a este prólogo. Verá  que viene como una serie de diez lecciones de un padre a su (s) hijo (s), especialmente al retomar la antítesis que se en 1:7; también notará que la mayor parte de este material viene como una amonestación. Cada nueva lección empieza con una introducción de varios pareados ("Escucha, hijo mío, la disciplina de tu padre", etc.) seguida por la lección misma. Las lecciones mismas están cuidadosamente estructuradas y arregladas, edificando hacia el clímax del capítulo 9, en donde la sabiduría y la necedad hacen sus apelaciones finales.   
 1:8-33 Lección 1 (e Interludio 1): Advertencia y reprensión
    Note que esta primera introducción (8, 9 ) incluye tanto al padre como a la madre (el principio de la colección en 10:1). Verá que esta lección es una fuerte advertencia contra la seducción de los hombres malvados (10-19) que se confabulan contra otros para conseguir dinero fácil ("ganancias mal habidas").
    Verá  también que en el interludio (20-33) habla la sabiduría personificada, reprendiendo no al "hijo" sino a los "ingenuos" y a los "burladores", a los que apartan al hijo de la sabiduría de los padres. Su reprensión describe básicamente el justo fin de tales personas.
 2:1-22 Lección 2: Defensa contra los malvados
    Esté atento a las cuatro distintas partes de esta lección. Una introducción más larga alienta al hijo a buscar sabiduría (1-4), luego "entenderás el temor de Jehová y hallarás el conocimiento del Dios" ( 5, 6), que a su vez guarda su camino (7, 8) y entra en su corazón para guardarlo (9-11). Lo que sigue son las dos maneras principales en el prólogo, en las que el hijo necesita protección: 1) de los "perversos" (12-15) y 2) de la "mujer ajena" (16-19). Los versículos 20-22 regresan entonces a su andar en las sendas de los justos.  
 3:1-35 Lecciones 3 y 4: El valor de la sabiduría
    La lección 3 (1-10) expone las promesas de Dios y las obligaciones del hijo: amor y fidelidad = favor con Dios y con la gente (3, 4). Confianza en el Señor = sendas derechas (5, 6). Humildad = buena salud (7, 8). Diezmos y ofrendas = abundantes cosechas (9, 10).
    La lección 4 (versículos 13-26) presenta tres poemas que resaltan el valor de la sabiduría (note el arreglo de versos pareados en 6-2-6), sus bendiciones y su valor (13-18, note las bienaventuranzas al principio y al fin); su papel en la creación (19, 20), echando mano del "árbol de de la vida" del versículo 8; y nuevamente sus bendiciones (21-26), ahora recogiendo especialmente el tema de la paz y la prosperidad del versículo 2. 
    Los versículos 27-35 al final de la lección 4 corresponden a la lección 3 al ofrecer amonestaciones y advertencias negativas.
 4:1-17 Lecciones 5-7: La supremacía de la sabiduría
    La primera de estas lecciones (1-9) resaltan la herencia familiar de la sabiduría y por consiguiente alienta al hijo a continuar en ella. La lección 6 alienta al hijo a apartarse del mal camino, el camino de maldad (10-19). Mientras que la lección 7 lo alienta a no desviarse del camino recto, el camino de rectitud. (20-27). 
 5:1-6:19 Lección 8: Advertencias contra el adulterio, la necedad y la perversidad 
    Retomando de 2:16-19, esta lección advierte contra el adulterio (5:3-14, 20), que también incluye una amonestación a la fidelidad matrimonial (15-19). Esto es seguido por una advertencia más contra los malvados (21-23) y contra dos clases de necedad (fianza por los extraños, 6:1-5; pereza 6-11). Concluye con la advertencia final, en el prólogo, contra los malvados (6:12-19).
 6:20-35 Lección 9: Más advertencias contra el adulterio
    Fíjese en la manera en que esta introducción empieza al igual que como lo hicieron las otras (20-23), pero concluye con la nota de advertencia (24, 25) que luego será elaborada. Con una triple serie de versículos (26-29; 30-33, y 34, 35), la lección señala las temibles consecuencias del adulterio: castigo, desgracia, un esposo vengativo.  
 7:1-8:36Lección 10 ( e interludio) 2): La esposa infiel y el llamado de la sabiduría 
    Esta lección final corresponde a la lección 8, que se enfoca ahora en las tácticas de seducción de la esposa infiel y adúltera. Fíjese que ella también servirá como un equivalente para la invitación del "necio" al final del prólogo (9:13-18; 9:18 con 7:27; y 9:14 con 5:8).
    Note la manera en que el segundo interludio (8:1-36) corresponde al primero (1:20-33) que siguió a la advertencia contra los "malvados". Esta vez la sabiduría ofrece alabanza al "ingenuo" y al "necio" (5) para que reconozcan el valor de ella tanto para reyes como para prósperos (12-21), no sin mencionar a Jehová mismo (22-31). Al final (32-36), ella se pone los zapatos del padre e invita a los hijos a velar diariamente ante las entradas de ella ( en comparación con la seductora).  
 9:1-18 Epílogo: Banquetes rivales de la sabiduría y la necedad
    Note cómo esta serie final empieza y termina con invitaciones rivales: "!Si alguno es ingenuo, que venga acá!", al banquete en las casas de la sabiduría y de la necedad (1-6; 13-18), y especialmente cómo la necedad remeda a la sabiduría y evoca las seducciones de la mujer infiel. Entre los dos invitaciones finales encontrará dos breves lecciones (7-9, 10-12) que contrastan al sabio y a los burladores, todo lo cual lleva al lector a leer los proverbios con diligencia y consideración. 
  Proverbios de Salomón (10:1-22:16)
 10:1-15:29
Parte 1
    Nuestra división de los proverbios de Salomón 1 en dos partes tiene le propósito de resaltar el hecho de que la mayor parte de los versículos pareados en esta sección con antitéticos, siguiendo por consiguiente la antítesis del prólogo. Pero en contraste con el prólogo, apenas hay una amonestación entre ellos. Empiezan con un pareado (10:1) que no solamente retoma la "instrucción" de los jóvenes del prólogo, sino que también pone a ambos padres en el cuadro, junto con el contraste entre el hijo sabio y el hijo necio.
    Al leer a través de este colección, fíjese como ciertos temas que caracterizan la sabiduría/necedad y la justicia/perversidad son repetidos una y otra vez en maneras diferentes y con diferentes imágenes. Apenas últimamente, los eruditos están descubriendo varios diseños que mantienen unidos a grupos más pequeños, a menudo en relación a grupos que los preceden y los siguen. Pero muchos de esos son difíciles de reproducir en la traducción al castellano, de modo que dos cosas pueden ayudar aquí al lector cuando emprenda la lectura a través de los proverbios.
    Primera, que esté consciente de los muchos proverbios educativos que se parecen a las introducciones en las lecciones del prólogo (10:17; 12:1; 13:13); estos usualmente marcan "costuras" en la colección, de modo que deberán leerse más atentamente los pequeños grupos antes y después de estos proverbios educativos.
    Segunda, pudiera ser útil al lector el usar un juego de lápices de colores y marcar algunos de los temas recurrentes. Junto con los temas más genéricos de sabio/insensato y justo/malvado, fíjese en la frecuencia de temas tales como riqueza/pobreza, trabajo/pereza, hablar (verdad/mentira, etc), relaciones (vecino, familia, rey) y actitudes (ira, amor/odio, etc.).
    Por ejemplo, los siguientes pueden ser marcados entre los treinta y dos versículos pareados en al capítulo10: contraste entre el justo y el malvado (ya sea que se expresen o se impliquen) ocurren 18 veces, tanto genéricamente (10 veces, donde éste es el punto del proverbio: 3, 6, 7, 9, 24, 25, 27-30) y en conjunción con otros temas (8 veces, 2, 11, 16, 20, 21, 23, 31, 32). Contraste entre la sabiduría y la necedad ocurren dos veces genéricamente (1, 23) y ocho veces en conjunción con otros temas (5, 8, 13, 14, 18, 19, 21, 31). Contrastes entre el habla apropiada y la inapropiada ocurren once veces (8, 10, 11, 13, 14, 18-21, 31, 32) y constituyen el tema principal en la mayoría de sus ocurrencias. Contrastes entre el trabajo y la pereza son el temas tres veces (4, 5, 26). Contrastes entre la riqueza y la pobreza ocurren tres veces (15, 16, 22), en conjunción con trabajo/pobreza en el versículo 4. El único proverbio en este capítulo que no pertenece a estos asuntos es el versículo 17, que trata con la disciplina (también 13). El hecho de que muchos de estos están relacionados y agrupados sugiere que el arreglo no es casual. El lector tal vez querrá probar esto por sí mismo en otro pequeño grupo que surja conforme avanza en la lectura.         
 15:30-22:16 Parte 2
    Aunque esta sección de los Proverbios de Salomón 2 continúa los temas y énfasis de la parte 1, son notablemente diferentes en dos maneras. Primera, verá que, aunque todavía están presentes versículos pareados antitéticos, éstos ahora son sintéticos, de modo que ambas líneas se añaden a un punto. Segunda, hay un aumento en versículos pareados que reflejan al rey y a su corte (y a otras formas de relaciones "verticales" que empezaron en 14:28, 35 en la parte 1).
 
 Los dichos de los sabios (22:17-24:34)
 22:17-24:22 Primera colección de los dichos de los sabios 
    Dos cosas señalan esta colección para distinguirla de los Proverbios de Salomón: 1) Los versos no son uniformes, cada uno tiene de dos a varias líneas, y 2) vuelven a las amonestaciones que marcan el prólogo. También son introducidos y numerados como "treinta" (22:20), lo cual probablemente incluye la introducción (22:17-21) como el primero de éstos. Observe la amplia e interesante variedad de temas cubiertos aquí.  
 24.23-24 Segunda colección de los dichos de los sabios
    Esta colección es separada, porque "treinta dichos" (22:20) pone límites a la colección anterior. Los cinco dichos de esta segunda colección son diversos, tanto en forma como en contenido, al tratar sobre relaciones con el prójimo y la diligencia en el trabajo. 
  Proverbios de Salomón II (25:1-29:27)
    Observe la manera en que esta colección de proverbios salomónicos se aparta del estilo amonestador que acaba de precederlo. Estos fueron colectados por "hombre" de Ezequías. Dos colecciones están en evidencia (caps. 25-27; 28-29), aunque el todo es menos uniforme en estilo que los Proverbios de Salomón 1.  
 25:1-27:27 Parte 1
    El lector encontrará que es esta primera parte los proverbios son más vívidos y diversos en naturaleza, con comparaciones explícitas que se vuelven más frecuentes (fíjese en el número de versículos que empiezan son "como"). La colección empieza con una serie relativa a la corte del rey (25:2-8), que también fija un patrón para varias unidades más largas (algunas veces llamadas "poemas proverbios"; 25:16, 17, 21, 22; 26:23-26; 27:23-27). Por otra parte, la mayoría de ellos repiten temas que se encuentran en la primera colección.   
 28:1-29:27 Parte 2
    La segunda colección es una serie de cincuenta y cinco versículos pareados (en mayor parte antitéticos) que se concentran primeramente en los malvados y en los rectos. Fíjese en la manera en que el primer versículo pareado, el de en medio y el último hacen explícito este tema (28:1, 28; 29:27; mire también 28:12: 29:2, 7, 16) y que ellos enmarcan versículos pareados que básicamente se refieren a los gobernantes, a la enseñanza y a la justicia para el pobre. 
  Mas dichos de los sabios (30:1-31:31)
 30:1-33Dichos de Agur
    Esta colección diversa está llena de interés, tanto en términos de forma como de contenido. Note especialmente lo siguiente: la manera en que los versículos 2-4 evocan material en Job 38:5-11, la oración en los versículos 7-9 (la única en Proverbios), las cuatro clases de malvados singularizados en los versículos 11-14 y los números dichos/acertijos de los versículos 15-31 que parecen contener sencillamente varias clases de observaciones acerca de la vida en contraste con la enseñanza moral específica.    
 
 31.1-9 Dichos de Lamuel
Esta colección final es la única en que se narra dichos de un rey que le fueron enseñados por la reina madre. Ambas partes de este capítulo final, por tanto, ofrecen ejemplos de mujeres sabías, y por consiguiente, sirve como puntales para la instrucción de la "dama sabiduría" en los capítulos 1-9.
 31:10-31 Epílogo: Una esposa sabia/ideal
    Este retrato final, idealista, de una "mujer virtuosa" debe entenderse probablemente como otro dicho que la madre de Lemuel le enseñó. Es un poema acróstico (cada versículo empieza con una letra sucesiva de las veintidós letras del alfabeto hebreo). Fíjese en la manera en que idealiza a la esposa en términos de los valores que han sido enseñados a lo largo del libro, una conclusión apropiada para la colección.     

Libro: "Cómo leer la Biblia libro por libro" por Gordon D. Fee y Douglas Stuart