Lugares clave de 2 Reyes






Jericó

El ministerio de Elías había llegado a su fin. Tocó con su túnica el río Jordán, y lo cruzó junto con Eliseo sobre tierra seca. Elías fue llevado por Dios en un torbellino, y Eliseo regresó solo con la túnica. Los profetas de Jericó se dieron cuenta de que Eliseo era el sustituto de Elías (1:1-2:25).





Desierto de Edom

El rey de Moab se rebeló en contra de Israel, ahí las naciones de Israel, Judá y Edom decidieron atacar desde el desierto de Edom, pero se les acabó el agua. Los reyes consultaron a Eliseo, quien les dijo que Dios les mandaría agua y victoria (3:1-27).





Sunem

Eliseo estaba interesado en los individuos y en sus necesidades. Ayudó a una mujer a pagar una deuda al darle una provisión de aceite para vender. A otra familia en Sunem, le resucitó a un niño (4:1-37).





Gilgal

Eliseo se preocupó por los jóvenes profetas de Gilgal, retiró el veneno de la comida, alimento a todos con poca comida, y hasta hizo flotar un hacha para que se pudiera recuperar. Fue debido a Eliseo que Naamán, un comandante del ejército sirio, fue sanado de lepra (4:38-6:7).





Dotán

A pesar de que curó a un comandante sirio de lepra, Eliseo fue leal a Israel. Conoció los planes de batalla del ejército sirio y mantuvo informado al rey de Israel. El rey sirio persiguió a Eliseo en Dotán y rodeó la ciudad, esperando matarlo. Pero Eliseo oró para que los sirios fueran cegados, luego los guió a Samaria, la ciudad capital de ISrael (6:8-23).    





Samaria

Los sirios no aprendieron esta lección. Más tarde sitiaron Samaria. Irónicamente, el rey de Israel pensó que era error de Eliseo, pero este dijo que habría comida en abundancia al siguiente día. Para hacer realidad las palabras de Eliseo. Dios provocó el pánico en el campamento sirio y el enemigo huyó, dejando sus provisiones al pueblo de Samaria que estaba muriendo de hambre (6:24-7:20).





Damasco

A pesar de la lealtad de Eliseo hacia Israel, él obedeció a Dios y viajó a Damasco, la capital de Siria. El rey Ben-adad estaba enfermo y envió a Hazael a preguntar a Eliseo si se recuperaría. Eliseo sabía que el rey moriría, y se lo dijo a Hazael. Pero Hazael entonces asesinó a Ben-ada y se proclamó a sí mismo rey. Más tarde, Israel y Judá unieron fuerzas para pelear contra esta nueva amenaza siria (8:1-29).





Ramot de Galaad

Mientras que Israel y Judá peleaban con Siria, Eliseo envió a un joven profeta a Ramot de Galaad para ungir a Jehú como próximo rey de Israel. Jehú destruyó las dinastías malvadas de Israel y Judá, mató a los reyes Joram y Ocozías, y la malvada reina Jezabel. Luego, destruyó la familia del rey Acab y a los adoradores de Baal en Israel (9:1-11:1).     





Jerusalén

Atalía, hambrienta de poder, llegó a ser reina de Judá cuando su hijo Ocozías fue asesinado. Hizo matar a todos nietos excepto a Joás a quien su tía ocultó. Joás fue coronado rey a la edad de siete años y derrocó a Atalía. Mientras tanto en Samaria, los sirios continuaron acosando a Israel. El nuevo rey de Israel se encontró con Eliseo y este le dijo que tendría la victoria sobre Siria tres veces (11:2-13:19).      

Después de la muerte de Eliseo surgieron una serie de reyes malvados en Israel. Su idolatría y el rechazo a Dios ocasionaron su caída. El Imperio Asirio capturó Samaria y tomaron en cautiverio a la mayor parte de los israelitas (13:20-17:41). Judá tuvo un pequeño descanso debido a algunos reyes que destruyeron ídolos y adoraron a Dios. Pero muchos se alejaron de Él. Así que Jerusalén cayó ante las siguientes potencia mundial, Babilonia (18:1-25:30).