Lugares clave de Ester





El mundo en los días de Ester


Ester vivía en la capital del vasto Imperio Medo-Persa, que había incorporado las provincias de Media, Persia, así como los imperios anteriores de Asiria y Babilonia. Ester una judía, fue elegida por el rey Asuero para ser su reina. La historia de la forma en que salvó a su pueblo se desarrolla en el palacio de Susa.








Susa


    La ilustre ciudad capital de los elamitas, y más tarde una de las capitales del Imperio Persa (Est. 1:1-3). Los griegos la llamaron Susa y los hebreos Susán. Esta ciudad tuvo una larga historia, ya que en los registros de Mesopotamia, del 3er milenio a.C., existen referencias a ella. Estaba ubicada sobre el río Ulai (Dn. 8:2), a unos 160 km al norte del Golfo Pérsico. La tomó Asurbanipal c 645 a.C., quien llevó a algunos de sus habitantes a Samaria (Esd. 4:9, algunos eruditos creen ver en este pasaje una mención a los primitivos habitantes de Susa). Durante el apogeo del Imperio Neobabilónico, Susa estuvo en manos de los reyes caldeos. Más tarde la tomó Ciro, fundador del Imperio Persa y vencedor de Babilonia. Darío I inició grandes construcciones en Susa y edificó un hermoso palacio y una gran apadana (sala para fiestas). Esta ciudad compartió el honor de ser capital del imperio junto con Babilonia y Ecbatana (Acmeta). Susa fue el lugar donde ocurrieron los acontecimientos que figuran en el libro de Ester en la época del rey Asuero (Jerjes). Nehemías sirvió en esa ciudad como copero de Artajerjes I (Neh. 1:1). Cuando Alejandro Magno llegó a Susa en el 331 a.C., cayeron en sus manos los vastos tesoros acumulados por generaciones de reyes persas. El lugar está ahora completamente abandonado, y en él se encuentran enormes montículos que abarcan muchos kilómetros cuadrados. La ciudad moderna, ubicada al pie 1121 de esos montículos, lleva el nombre de Shush. Loftus comenzó las excavaciones en ellos en 1851, y desde 1884 varias expediciones francesas las han llevado a cabo intermitentemente con resultados muy buenos. En el palacio del período persa se encontraron mayólicas hermosamente coloreadas, que se exhiben actualmente en el museo del Louvre, en París. Los descubrimientos hechos en ese edificio y en la apadana ponen de manifiesto que sólo un hombre íntimamente relacionado con esos lugares pudo haber escrito el libro de Ester. Uno de los grandes descubrimientos hechos allí fue el Código de Hamurabi, que apareció entre 1901 y 1902. Había sido llevado a Susa antiguamente desde Babilonia como botín de guerra por un rey elamita (figs 315, 481). Mapa XII, D-8. . Leer mas: http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/significado/susa/