Lugares clave de Génesis






Montes de Ararat. 

    El pecado de Adán y Eva contagió de pecado a la raza humana. Años más tarde, este creció de una forma alarmante y Dios decidió destruir la tierra con una gran inundación. Pero Noé, su familia y dos de cada especie de animales quedaron a salvo dentro del arca. Cuando la inundación terminó, el arca descansó sobre los montes de Ararat (8:4).



Babel. 
    La gente nunca aprende. Otra vez el pecado abrazó el orgullo de la gente y lo condujo a construir una enorme torre como monumento a su propia grandeza, obviamente sin pensar en Dios. Como castigo, Dios los esparció al darles diferentes idiomas. (11:8,9).



Ur de los caldeos. 
    Abram, descendiente de Sem y padre de la nación hebrea, nació es esta gran ciudad (11:28).  



Harán. 
    Taré, Lot, Abram y Sara dejaron Ur siguiendo la fértil creciente del río Éufrates, rumbo a la tierra de Canaán. En el viaje acamparon en la ciudad de Harán (11:31).  



Siquem. 

    Dios exhortó a Abraham a dejar Harán y dirigirse a un lugar donde sería padre de una gran nación (12:1,2). Así que Abram, Lot y Sara viajaron a la tierra de Canaán y se establecieron cerca de una ciudad llamada Siquem (12:6).



Hebrón. 
    Abraham se mudó a Hebrón donde estableció raíces profundas (13:18). Abraham, Isaac y Jacob vivieron y fueron sepultados allí.   


 

Beerseba. 

    Aquí se cavó un pozo como testimonio del juramento entre Abraham y el ejército del rey Abimelec (21:31). Años más tarde , en una de las peregrinaciones de Isaac, Dios se le apareció allí y le ratificó el pacto que había hecho con su padre Abraham (26:23-25).



Betel. 

    Después de engañar a su hermano, Jacob dejó Beerseba y huyó a Harán. En el viaje, Dios se reveló a Jacob en sueños y le ratificó el pacto que había hecho con Abraham e Isaac (28:10-22). Jacob vivió en Harán, trabajó para Labán y se casó con Lea y Raquel (29:15-28).  Luego de una tensa reunión con su hermano Esaú, Jacob retornó  a Bet-el (35:1). 



Egipto. 

    Jacob tuvo doce hijos, incluyendo a José, su favorito. Los diez hermanos mayores de José sentían tanto celo que un día lo vendieron a unos mercaderes madianitas que se dirigían a Egipto. A la postre, José pasó de esclavo a ser la mano derecha de Faraón, y salvó  del hambre a los egipcios. La familia entera se trasladó  de Canaán a Egipto y allí se establecieron (46:3,4).