Comentario Nah




Comentario de Nahum

La Destrucción de Nínive





    Dos de los profetas tuvieron que ver con Nínive: Jonás. alrededor del 785 A.C., y Nahúm, cerca del 630 A.C., a un intervalo como de 150 años. El mensaje de Jonás fue de misericordia; el de Nahúm, de juicio. Junto, ilustran cómo Dios trata a las naciones; prolongando el día de la gracia, pero por fin castigado el pecado persistente. 

Nahum el Hombre

    Poco se sabe de Nahúm. Era "de Elcos" (1:1). Su nombre aparece en la palabra "Capernaum," que significa "pueblo de Nahum". Esto puede indicar que fue habitante, o quizás fundador, de Capernaum, famosa más tarde como escenario del ministerio de Jesús. Su pueblo natal Elcos probablemente se hallaba en las cercanías. Se dice que había un Elcos sobre el Tigris, de manera que Nahúm puede haber sido de los israelitas del cautiverio. También había un Elcos al sur de Jerusalén. Si Capernaum fue su hogar, entonces era del mismo vecindario de Jonás y de Jesús.

Fecha de Nahum

    El libro mismo indica los límites dentro de los cuales pertenece. Tebas había caído (3:8-10; 663 A.C.). Se predice como inminente la caída de Nínive que sucedió en el 607 A.C. Así pues, el libro se escribió entre estas dos fechas. Puesto que representa a Nínive como en el cenit de su gloria, y ya que sus dificultades comenzaron con la invasión escita  de 626 A.C., puede ser bastante acertado colocar esta profecía poco antes de la invasión escita, digamos alrededor del 630 A.C.. Esto haría a Nahúm contemporáneo de Sofonías, quien también profetizó la ruina de Nínive en lenguaje de vividez sorprendente (Sof 2:13-15). 



Capítulos 1-3. Asolamiento de Nínive


    A través de estos tres capítulos, en lenguaje parte dicha acerca de Nínive y en parte dirigida a ella misma, la destrucción de la ciudad se predice en detalle pasmoso y gráfico.
    "Tardo para la ira" (1:3) quizás se dice para recordar a Nínive la visita de Jonás, años antes. La ira de Dios (1:2-8) se presenta en toda la Biblia en contraposición a Su misericordia. 
    La caída de la "ciudad de sangres" (3:1) sería nueva de gozo indecible para el mundo que había oprimido tan implacablemente, y especialmente para Judá. Para una nota sobre la brutalidad asiría.
    "Como estanque de aguas" (2:8); los numerosos canales protectores a lo largo de los muros daban a Nínive este aspecto.
    También Sofonías predijo la caída de Nínive, en estas palabras: "Pondré a Nínive en asolamiento, y en secadal como un desierto. Y rebaños de ganado harán en ella majada; el pelícano también y el erizo dormirán en sus umbrales, y cualquiera que pasare junto a ella se burlará y sacudirá su mano" (Sof 2:13-15).      



NÍNIVE


    Nínive era la capital del imperio asirio, que había destruido a Israel. Fundada por Nimrod, poco después del Diluvio (Gén10:11-12), desde el principio había sido rival de Babilonia; ésta en la parte sur del valle del Eufrates, y Nínive en la parte norte, unos 480 km. distantes entre sí. Nínive se hizo potencia mundial cerca de 900 a.C. Poco después, comenzó a "recortar" a Israel. Alrededor del 785 A.C., Dios había enviado a Jonás a Nínive, en un esfuerzo para apartarla de su carrera de conquista brutal. Dentro de los 60 años siguientes, o sea en el 721 A.C., los ejércitos asirios habían completado la destrucción del reino norteño de Israel. Todavía durante otros cien años, Nínive siguió creciendo en poderío y en arrogancia.

    Al tiempo de la profecía de Nahúm, Nínive era la ciudad reina del mundo, poderosa y brutal más allá de toda imaginación; la cabeza de un estado guerrero construido a base del saqueo de los demás pueblos. Riquezas sin límite, desde los extremos más remotos de la tierra, llenaban sus arcas. Nahúm la compara con una guarida de leones, fieras rapaces que se alimentaban de la sangre de las naciones (2:11-13).

    Con sus suburbios, la ciudad de Nínive era de unos 48 km. de largo por 16 de ancho. Estaba protegida por 5 muros y 3 fosas o canales, construidos mediante el trabajo forzado de innumerables miles de cautivos extranjeros. La mención de Jonás, de 120.000 niños (Jonás 4:11), sugiere que puede haber tenido cerca de un millón de habitantes. La ciudad interior de Nínive propiamente dicha, de unos 5 km. por 2 1/2, construida de los ríos Tigris y Khoser, estaba defendida por 65 km. de muros de 30 m. de alto y lo suficientemente anchos para cuatro pistas de carros a la par.

    En el momento culminante del poderío de Nínive, y en vísperas de su repentina destrucción, apareció Nahúm con esta profecía, que algunos han llamado la "Endecha de Nínive", o el "Clamor de la Humanidad pidiendo Justicia".

    La Caída de Nínive, 607 (o 612) A.C. Unos 20 años después de la profecía de Nahúm, Nínive se vio rodeada de un ejército de babilonios y medos. Después de los años de sitio, una repentina creciente del río se llevó parte de los muros. Nahúm había predicho que "las puertas del río abrirán" para el ejército destructor (2:6). A través de la brecha así abierta los babilonios y medos atacantes se lanzaron a la obra de destrucción; caballo atropellador, sonido de látigo, carros y estruendo de ruedas, resplandor de espada y multitud de muertos (2:3-4; 3:1-7), todo sucedió exactamente tal como Nahúm había dicho, y la ciudad sanguinaria y vil pasó al olvido.
    Su destrucción fue tan completa que hasta su lugar fue olvidado.Cuando pasó Jenofonte con sus 10.000, unos 200 años después, creyó que los túmulos eran reinas de alguna ciudad parta. Cuando Alejandro Magno combatió en la famosa batalla de Arbela, 331 A.C., cerca del área de Nínive, ni sabía siquiera que había existido allí ciudad alguna.  

    Descubrimiento de las Ruinas de Nínive. Toda traza de las glorias del imperio asirio había desaparecido de manera tan completa que muchos eruditos habían llegado a creer que las referencias de él en la Biblia y otras historias antiguas eran mitos, y que en realidad nunca había existido tal imperio. En 1820 el inglés Claude James Rich estuvo 4 meses bosquejando los túmulos frente a Mosul, al otro lado del Tigris, los cuales él sospechaba fueran las ruinas de Nínive. En 1845 Layard identificó de manera definitiva el sitio, y luego él y sus sucesores desenterraron las ruinas de los esplendidos palacios de los reyes asirios, cuyos nombres han llegado a ser familiares en todas partes, lo mismo que cientos de miles de tablillas en las cuales leemos la historia de Asiría tal como los asirios mismos la escribieron, y que complementan y confirma en un grado notable el relato bíblico. 

    Koyunjik es el nombre del túmulo principal, al lado este de Tigris, frente a la ciudad moderna de Mosul. Cubre una 40 hectáreas, y tiene una altura medio de 27  metros. Cubre los palacios de Senaquerib y de Asur-banipal. Senaquerib fue el rey que invadió Judá. Su palacio era el más grande de todos. Fue descubierto por Layard, 1849-50, y cubre una área como de tres manzanas grandes de casa de una ciudad moderna.  

    Biblioteca de Asur-banipal quizás sea l hallazgo arqueológico más notable que jamás se haya hecho. Fue desenterrada por Layard, Rassam y Rawlinson, 1851-54, en el palacio de Senaquerib. Originalmente contenía unos 100.000 tomos. Ha sido recobrada como una tercera parte, que ahora está en el Museo Británico. Asur-banipal tenía algo de arqueólogo. Hizo que sus escribas buscaran y copiaran las bibliotecas de la Babilonia antigua, de 2.000 años antes de sus propios tiempos. Así pues, a él le debemos el haber conservado el conocimiento de la literatura babilónica primitiva. 

(Compendio Manual de la Biblia. por Halley. p. 330)