Comentario de Nehemías

Reconstrucción del Muro de Jerusalén 




    Según una persistente tradición judía, Esdras fue el autor de 1 y 2 Crónicas, Esdras, y Nehemías, siendo estos cuatro libros originalmente uno solo; aunque algunos piensan que Nehemías mismo quizás haya escrito este último libro. 
    Esdras era biznieto de Hilcías, el sacerdote que 160 años antes había dirigido las reformas del rey Josías (Esdras 1:1; 2 Reyes 22:8); descendiente dignísimo de su célebre antepasado. Fue de Babilonia a Jerusalén,  457 a.C., 80 años después del primer regreso de los judíos, y 13 años antes de la llegada de Nehemías. Era tanto escriba como sacerdote (Esdras 7:11) en el período de transición de la época de los sacerdotes a la de los escribas, y se dice que ayudó en la formación del canon del Antiguo Testamento.  

    Nehemías llegó a Jerusalén en el 444 A.C., Esdras ya había estado allí 13 años. Pero Esdras era sacerdote, ocupado en enseñar religión al pueblo. Nehemías vino como gobernador civil, con autorización del rey de Persia para reconstruir el muro y restablecer a Jerusalén como ciudad fortificada. Los judíos habían vuelto casi 100 años antes, y poco habían progresado fuera de la reconstrucción del templo, por cierto un templo muy significante, porque cada vez que comenzaban a trabajar en el muro, sus poderosos vecinos lo impedían ya sea con amagos de fuerza u obteniendo órdenes de la corte persa para hacer cesar la obra.  



Capítulos 1, 2.  Viaje de Nehemías a Jerusalén


    Algunas parte del libro están escritas en primera persona, siendo tomadas directamente de los informes oficiales de Nehemías.
    Nehemías era un hombre de oración, patriotismo, acción, valor y perseverancia. Su primer impulso siempre era orar (1:4; 2:4; 4:4, 9; 6:9, 14). Pasó cuatro meses orando antes de presentar su petición al rey (1:1; 2:1).
    Nehemías era copero del rey Artajerjes (1:11; 2:1); oficial importante y de confianza. Artajerjes era rey de Persia; 465-425 A.C., hijo de Jerjes y por lo tanto hijastro de Ester, quien llegó a ser reina de Persia unos 60 años después de haber regresado los judíos a Jerusalén. Esto debe de haber dado a los judíos gran prestigio en la corte persa. Ester probablemente aún vivía y era de influencia en el palacio, cuando tanto Esdras como Nehemías fueron a Jerusalén. Podemos suponer que se le debe a Ester la bondad de Artajerjes hacia los judíos, y su interés en la reconstrucción de Jerusalén.



Capítulo 3. Reconstrucción de las puertas

Nota Arqueológica 
    "Las gradas que descienden de la ciudad de David" (15), "la esquina" (25) y "la torre que sobresalía" (26); los restos de todas estas pueden distinguirse claramente hoy día.



Capítulos 4-6. Reconstrucción del muro


    Los enemigos antiguos de los judíos, ahora en posesión de la tierra, moabitas, amonitas, asdoditas, árabes, y los recién traídos samaritanos, todos se pusieron astutamente y encarnizadamente a la reconstrucción de los muros de Jerusalén. Movilizaron sus fuerzas y marcharon contra la ciudad. Pero Nehemías, con fe en Dios, y armado y disponiendo hábilmente a sus trabajadores, siguió adelante con la tarea día y noche; y a pesar de todos los obstáculos, el muro se terminó en 52 días. Por fin Jerusalén era de nuevo una ciudad fortificada, 142 años después de su destrucción en 586 A.C.



Capítulos 7, 8. Lectura pública del libro de la Ley


    Terminados los muros de Jerusalén, Nehemías y Esdras reunieron al pueblo para organizar la vida nacional. El capítulo 7 es casi igual a Esdras 2, con su lista de aquellos que habían vuelto a Jerusalén con Zorobabel casi cien años antes. Había asuntos genealógicos que atender. 
    Luego, durante siete días, desde el alba hasta el mediodía Esdras y sus ayudante "abrieron el libro de la Ley a ojos de todo el pueblo, y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura." Esta lectura y exposición trajo una gran ola de arrepentimiento entre el pueblo, un gran "avivamiento," y un pacto solemne de que guardarían la Ley, tal como se ve  en los capítulos 9 y 10. 
    Fue el  hallazgo del Libro de la Ley lo que produjo gran reformación bajo Josías (2 Reyes 22). Fue el hallazgo, por Martin Lutero, de una Biblia, que el Papado romano había retirado de la circulación, lo que trajo la Reformación Protestante y dio la libertad religiosa al mundo moderno. Lo nefasto de la Iglesia Romana es el reemplazo de la Palabra de Dios con decretos papales. La debilidad del protestantismo moderno es su descuido de la Biblia que profesa seguir. La necesidad más grande de hoy es la predicación expositiva de la Palabra. Otras formas de predicación, la mayor parte no vale la pena escucharlas. 



Capítulos 9-12. El Pacto. Dedicación del muro


    En profunda penitencia y gran sinceridad, "hicieron fiel alianza, y la escribieron, y protestaron y juraron que andarían en la ley de Dios" (9:38; 10:29). Ya terminado y dedicado el muro, la décima parte de la población fue trasladada dentro de la ciudad, y se organizó el gobierno y los servicios del Templo. 



Capitulo 13. Fin de la obra de Nehemías


    Faltó corregir el descuido de los diezmos, del día de reposo, y en cuanto a los matrimonios mixtos. Nehemías fue gobernador de Judá cuando menos 12 años (5:14). Dice Josefo que vivió hasta edad muy avanzada, y que gobernó durante todo el resto de su vida. Dice 2 Macabeos que "formó una biblioteca, habiendo recogido de todas parte los libros de los profetas, los de David, y las cartas de los reyes...que se habían perdido durante la guerra."


(Compendio Manual de la Biblia. Halley .p 216)