Números
נמדבך
"Dios disciplina a su pueblo con amor"


Números en varias versiones:  
1  2  3  4  5  6  7  8  9  10  11  12  13  14  15  16  17  
18  19  20  21  22  23  24   25  26  27  28  29  30  31  32  33  34  35  36

Tiempo de Lectura= 3:00 / Contiene: 36 capítulos, 1.288 versículos y 32.902 palabras.

MÉTODO CRÍTICO
1) ¿QUIÉN ESCRIBIÓ EL  LIBRO? Moisés

2) ¿CUÁNDO FUE ESCRITO? 1406 a siglo XIII   a.C.

3) ¿A QUIÉN FUE ESCRITO? A Israel y a nosotros

4) ¿DE DÓNDE FUE ESCRITO? Desierto del Sinaí


MÉTODO  HISTÓRICO
¿CUÁL ES EL TRASFONDO  HISTÓRICO DEL LIBRO? El libro de Números se deriva del hecho de que los hijos de Israel fueron contados dos veces. El capítulo diez es la continuación del relato de la peregrinación de los israelitas desde Egipto hasta Canaán, la cual se interrumpió en Éxodo 19. En su peregrinación desde el monte Sinaí, los israelitas habían planeado viajar hacia el  norte y entrar en Canaán por los límites del sur. Pero se asustaron por el informe de los espías quienes hablaron del gran tamaño de los habitantes de la tierra. Como resultado de eso, anduvieron vagando por el desierto durante 40 años y finalmente entraron en Canaán por el este, cruzando el río Jordán. Las experiencias de esos años en que vagaron por el desierto están registradas en este libro.

    Este libro toma su nombre de la Septuaginta porque se trata de una enumeración de los censos del pueblo de Israel, aunque su contenido principal es la peregrinación de los israelitas desde el monte Sinaí, donde se promulga la Ley, hasta la tierra prometida, Canaán. El relato está llenos de vicisitudes. En la exploración a la tierra prometida, la cobardía y el desaliento plasman el informe de los espìas al hablar del gran tamaño de sus habitantes; luego describe las experiencias de los 40 años del pueblo en el desierto. Números también describe la santidad y la soberanía de Dios al presentarlo como un Ser celoso y misericordioso que exige obediencia y fidelidad de parte de su pueblo. 


MÉTODO LITERARIO
1) ¿QUÉ GÉNERO DE LITERATURA ES EL LIBRO? Histórico.


MÉTODO PANORÁMICO
1) ¿CUÁL ES LA IDEA PRINCIPAL DEL LIBRO? Un llamado a la obediencia y santificación, el no murmurar y el funcionar bajo autoridad.

2) ¿CUÁL  FUE LA RAZÓN PRINCIPAL POR LA CUAL SE ESCRIBIÓ ESTE LIBRO? Relatar la historia de cómo Israel se preparó para entrar en la tierra prometida, cómo pecaron y fueron castigados, y cómo se prepararon para intentarlo de nuevo.

PALABRAS CLAVE DE NÚMEROS (RV1960) números o censos (y sus sinónimos), habló Jehová, de los hijos  de (subrayando luego hijos de quien eran), servicio, nube, desierto, tabernáculo (o tienda), guerra,

TEMAS: Fidelidad de Dios, rebeldía humana, peregrinación en el desierto, censo del pueblo.

COBERTURA HISTÓRICA: Cuarenta años, un período dentro del que murió la generación que salió de Egipto. 

ÉNFASIS: Preparación para la conquista militar de la tierra prometida; el pacto de lealtad de Dios hacia su pueblo Israel con respecto a la tierra; el repetido fracaso de Israel para guardar el pacto con Dios; el liderazgo de Dios para con su pueblo y la afirmación del liderazgo de Moisés; preparación para entrar y adorar en la tierra prometida; conquista y asentamiento de la tierra al oriente del río Jordán.  


  

 

Estructura de Números

TÍtulo: “Causa y efecto de dos generaciones”

Versículo Clave 14:30,31  “Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun. Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis”.

 

 1:1 Censo de Israel en Sinaí



 CENSO

Y

ORDEN

DE

ISRAEL










 PRIMERA

GENERACIÓN

 











 REBELIÓN

Y

PEREGRINAJE

PRIMERA

GENERACIÓN

 

2:1 Campamentos y tribus
3:1 Censo y los Levitas
4:1  Tareas de los Levitas
5:  Ley inmundos restitución y celos
6:1 Nazareos y el altar
8:1  Consagración Levitas
9:1  Celebración la Pascua
10:11 Salen del Sinaí





OPOSICIÓN

INTERNA

 

13:1  Los doce espías
14:1  Israelitas se rebelan
15:1  Leyes y reposo
16:1  Coré contra Moisés
17:1  Lavara de Aarón florece
18:1  Remuneración de Levitas
19:1  Purificación de inmundos
20:1  Agua Edom muerte de Aarón
21:1  Conquista y batallas


 OPOSICIÓN

EXTERNA





 VICTORIAS

DE

LA

SEGUNDA

GENERACIÓN

 

22:1  Balac y Balaam
23:1  Balaam bendice a Israel
25:1  Israel  a Baal – peor
26:1  Censo de Moab





JOSUÉ

GUÍA

SEGUNDA

GENERACIÓN

 






SEGUNDA

GENERACIÓN

PARA

ENTRAR

 

27:1  Hijas de Zelofehad petición
28:1  Ofrendas y fiestas
30:1  Ley de los votos
31:1  Venganza contra Madián
32:1  Ruben y Gad al oriente Jordán
33:1  Jornadas de Israel
34:1  Repartición  de Canaán
35:1  Ciudades de Refugio
36:1 Ley de casamientos



Contexto Histórico de Números

    La mayoría de los acontecimientos del libro se llevan a cabo "en el desierto". La palabra "desierto" es usada cuarenta y ocho veces en Números. Este término se refiere a la tierra que contiene poca vegetación o árboles, y debido a una escasez de lluvia, no puede ser cultivada. Esta tierra es mejor usada para alimentar a rebaños de animales. En el 1:1-10:10, Israel acampó en "el desierto en Sinaí". Fue en Sinaí en donde el Señor había entrado en el pacto mosáico con ellos (Ex 19-24). Del 10:11-12:16, Israel viajó desde Sinaí a Cades. En el 13:1-20:12, los acontecimientos se llevaron a cabo en y alrededor de Cades, el cual estaba localizado en "el desierto de Parán" (12:16; 13:3, 26), "el desierto de Zin" (13:21; 20:1). Del 20:14 al 22:1, Israel viajó de Cades a las "llanuras de Moab". Todos los acontecimientos del 22:2-36:13 ocurrieron mientras Israel estaba acampando en la planicie al N de Moab. Esta planicie era un terreno de tierra llano y fértil en medio del desierto (21:20; 23:28; 24:1).

    EL libro de Números se concentra en acontecimientos que se llevan a cabo en los años dos y cuarenta después del éxodo. Todos los incidentes registrados en el 1:1-14:45 ocurren en el 1444 a de C., el año después del éxodo. Los incidentes a los que se hace referencia después del 20:1 ocurren en 1406 / 1405 a.C., el cuadragésimo año después del éxodo. Las leyes y acontecimientos que se encuentran en el 15:1-19:22 no están fechados, pero probablemente todos deben ser fechados 1443-1407 a.C. La falta de material dedicado a este período de treinta y siete años, en comparación con los otros años del viaje de Egipto a Canaán, muestra el desperdicio que estos años fueron debido a la rebelión por parte de Israel en contra del Señor y su juicio consecuente.      



Autor y fecha

    Los primeros cinco  libros de la Biblia, llamados la ley, de la cual Números es el cuarto, son atribuidos a Moisés a lo largo de las Escrituras (Jos 8:31; 2 R 14:6; Neh 8:1; Mr 12:26; Jn 719). El libro de Números mismo se refiere a la escritura por Moisés en el 33:2 y en 36:13.

    Números fue escrito en el año final de la vida de Moisés. Los acontecimientos del 20:1 hasta el final ocurren en el año número 40 después del éxodo. El relato termina con Israel establecido en el lado oriental del río Jordán al otro lado de Jericó (36:13), el cual es el lugar desde donde la conquista de la tierra de Canaán comenzó (Jos 3-6). El libro de Números debe ser fechado 1405 a.C., debido a que es fundamental para el libro de Deuteronomio, y Deuteronomio está fechado en  el mes 11 del año 40 después del éxodo (Dt 1:3).    




Retos de Interpretación

 

  •  Cuatro retos de interpretación enfrenta el lector de Números.

1). En primer lugar: ¿Acaso el libro de Números es un libro separado, o es parte de un todo literario más grande: el Pentateuco? Los libros bíblicos de Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio forman la Torá. El resto de las Escrituras siempre ven a estos cinco libros como una unidad. El significado definitivo de Números no puede ser separado de su contexto en el Pentateuco. El primer versículo del libro habla del Señor,  Moisés, el tabernáculo y el éxodo de Egipto. Esto  da por sentado que el lector está familiarizado con los tres libros que preceden a Números. Aún así, todo manuscrito hebreo disponible divide el Pentateuco exactamente de la misma manera como lo hace este texto. En ellos el libro de Números es una unidad bien definida, con una integridad estructural propia. El libro tiene su propio principio, mitad y fin, aunque operando como parte de un todo. De esta manera, el libro de Números también debe ser visto con una identidad singular. 

 

2). La segunda pregunta de interpretación es las siguiente: ¿Hay un sentido de coherencia en el libro de Números? Es claramente evidente que Números contiene una amplia variedad de materiales y formas literarias. En este libros se encuentran listados de genealogías, leyes, narraciones históricas, poesía, profecía y de viajes. No obstante, todos están mezclados para contar la historia del viaje de Israel del Monte Sinaí a las llanuras de Moab.

 

 3). Un tercer asunto tiene que ver con las grandes cifras para las tribus de Israel en el 1:46 y el 26:51. Estas dos listas de los hombres de guerra de Israel, tomadas a treinta y nueve años de tiempo, presentan una cifra de más de 600.000. Estas cifras demandan una población total para Israel en el desierto de alrededor  de 2.5 millones de personas. Desde una perspectiva natural, este total parece demasiado elevado para el sustento de un número de personas tan grande en el desierto. No obstante, debe reconocerse que el Señor cuidó de Israel sobrenaturalmente durante cuarenta años (Dt. 8:1-5). Por lo tanto, las grandes cifras deben ser aceptadas literalmente.

 

   4).  El cuarto reto de interpretación principal tiene que ver con el profeta pagano Balaam, cuya historia está registrada en el 22:2-24:25. Aunque Balaam decía conocer al Señor (22:18), las Escrituras coherentemente se refieren a él como un falso profeta (2 P. 2:15, 16; Jud. 11). El Señor usó a Balaam como su vocero para hablar las verdaderas palabras que Él colocó en su boca.

 

  

 

 

Temas históricos y teológicos

 

  •  Números relata las experiencias de dos generaciones de la nación de Israel. La primera generación participó en el éxodo de Egipto. Su historia comienza en Éxodo 2:23 y continúa a lo largo de Levítico y llega hasta los primeros 14 capítulos de Números. Esta generación fue censada para la guerra de conquista de Canaán (1:1-46). No obstante, cuando el pueblo llegó a la orilla sur de Canaán, se rehusó a entrar a la tierra (14:1-10). Debido a su rebelión en contra del Señor, todos los adultos de 20 años y mayores (a excepción de Caleb y Josué) fueron sentenciados a morir en el desierto (14:26-38). En los capítulos 15-25, la primera y segunda generación empalman; la primera murió conforme la segunda llegó  a la edad adulta. Un segundo censo del pueblo comenzó la historia de esta segunda generación (26:1-56). Estos israelitas fueron a la guerra (26:2) y heredaron la tierra (26:52-56). La historia de esta segunda generación, comenzando en Números 26:1, continúa a los largo de los libros de Deuteronomio y Josué.

 

  •  Tres temas teológicos sobresalen en Números. En primer lugar, el Señor mismo se comunicó con Israel a través de Moisés (1:1; 7:89; 12:6-8), por lo tanto las palabras de Moisés tenían autoridad divina. La respuesta de Israel a Moisés reflejaba su obediencia o desobediencia al Señor. Números contiene tres divisiones claras basadas en la respuesta de Israel a la palabra del Señor: Obediencia (caps. 1-10), desobediencia (caps. 11-25) y obediencia renovada (caps. 26-36). El segundo tema es que el Señor es el Dios de juicio. A lo largo de Números , la "ira" del Señor fue provocada en respuesta al pecado de Israel (11:1, 10, 33; 12:9; 14:18; 25:3, 4; 32:10, 13, 14). En tercer lugar , la fidelidad del Señor por guardar su promesa de dar a a simiente de Abraham la tierra de Canaán es recalcada (15:2; 26:52-56; 27:12; 33:50-56; 34:1-29).

 

 

 



Vista Panorámica de Números


El título en español para el libro de Números se debe a los dos censos de Israel: el primero, de la generación que salió de Egipto (1:1–4:49) y el otro treinta y nueve años después, de la generación que entró a Canaán (26:1–65). El título en hebreo es “En el desierto,” que es tomado del primer versículo del primer capítulo del libro, según la costumbre hebrea. El título es particularmente descriptivo del contenido del libro porque registra cómo Dios guió, disciplinó y nutrió a los israelitas mientras peregrinaban por los lugares del desierto Sinaí. El libro de Números, escrito por Moisés (33:2), dedica cerca de la mitad de su contenido a narración y el resto a legislación.

El libro describe la vida de los israelitas durante su período de peregrinaje. Cuando ellos acampaban, el tabernáculo quedaba en el centro rodeado por los sacerdotes y levitas. A través del resto del campamento, se situaban las doce tribus, “cada uno junto a su bandera, bajo las insignias de sus casas paternas” (2:2). En el este, tras la bandera de Judá, estaban las tribus de Judá, Isacar y Zabulón (1:26–31). En el sur, tras la bandera de Rubén, estaban las tribus de Rubén, Simeón y Gad (1:20–25). En el oeste, tras la bandera de Efraín, estaban las tribus de Efraín, Manasés y Benjamín (1:32–37). En el norte, tras la bandera de Dan, estaban las tribus de Dan, Aser y Neftalí (1:38–43). El campamento se arreglaba según las banderas de las cuatro tribus más poderosas. La tradición antigua dice que la bandera de Judá tenía la figura de un león; la de Rubén, la de un hombre; la de Efraín, la de un buey y la de Dan, la de un águila. Estas cuatro banderas son muy significativas ya que el mismo simbolismo describe a los querubines de Ezequiel, cada uno de los cuales tenía cuatro rostros: de un león, un hombre, un toro y un águila (Ez 1:10). En forma semejante también los seres vivientes del libro de Apocalipsis tienen el rostro de un león, un hombre, un becerro y un águila (Ap 4:7). Tanto los querubines en Ezequiel como los seres vivientes en Apocalipsis, al igual que las banderas de las tribus, acompañan a la presencia misma de Dios. Los padres de la iglesia primitiva sugirieron que las cuatro imágenes en las cuatro banderas representan los cuatro evangelios: el león representa a Mateo, mostrando a Jesús como el Rey; el buey representa a Marcos, mostrando a Jesús como el Siervo; el hombre representa a Lucas, mostrando a Jesús como el Hijo del Hombre; y el águila representa a Juan, mostrando a Jesús como el Hijo de Dios, quien está en todo lugar.

El libro de Números comienza cuando los hijos de Israel se encontraban en condiciones muy favorables. Ellos reciben instrucciones especiales del Señor mientras todavía están en el monte Sinaí (1:1–10:10). Luego marchan a Cades-barnea (10:11–12:16) desde donde enviaron los espías a explorar la tierra que Dios les había prometido (13:1–24). Cuando se dieron cuenta que la tierra estaba ocupada, fallaron en confiar en Dios (13:25–33). El éxito se terminó a causa de su falta de fe; por eso tuvieron que peregrinar en el desierto durante el curso de la vida de esa generación (15:1–21:35). Cades-barnea siempre sería un símbolo de derrota por la falta de fe en Dios. En cada época, el pueblo de Dios primero debe discernir la voluntad de Dios, luego ir hacia adelante en fe.

Al juzgar la rebeldía de Israel, Dios les envió una invasión de “serpientes abrasadoras”, cuya venenosa mordedura era mortal (21:6, 7). Pero Dios proveyó sanidad milagrosa por medio de una serpiente de bronce, que Dios instruyó a Moisés que levantara. Se dijo a quienes fueran mordidos que mirarán tal serpiente y sanarían (21:8, 9). Jesús se refirió a este incidente como ilustración del poder que su muerte tiene para salvar a cualquiera que escoja creer en Él (Jn 3:14, 15).
Así como Dios fue fiel en preparar una generación para que entrara a la tierra prometida a pesar de todas sus debilidades, también Jesucristo será fiel en completar la obra de edificar su iglesia (Mt 16:18).



 Referencias Proféticas 

    La demanda de Dios por santidad a Su pueblo, está total y finalmente satisfecha en Jesucristo, quien vino a cumplir la ley por nosotros (Mateo 5:17). El concepto del Mesías prometido se extiende por todo el libro. La ordenanza en el capítulo 19 sobre el sacrificio de la vaca alazana “perfecta, en la cual no había falta” prefigura a Cristo, el Cordero de Dios sin mancha o culpa, quien fue sacrificado por nuestros pecados. La imagen de la serpiente de bronce levantada sobre una asta para otorgar la curación física (capítulo 21) también prefigura a Cristo siendo levantado, ya sea en la cruz o en el ministerio de la Palabra, para que cualquiera que lo mire por la fe, puede obtener la salud espiritual.


    En el capítulo 24, el cuarto oráculo de Balaam, habla de la estrella y del cetro que se levantará de Jacob. Aquí está una profecía de Cristo quien es llamado “la estrella de la mañana” en Apocalipsis 22:16 por Su gloria, brillantez y resplandor, y por la luz que de Él procede. Él también puede ser llamado un cetro, esto es, el portador del cetro, por su realeza. Él no solo tiene el nombre de rey, sino que tiene un reino, y gobierna con un cetro de gracia, misericordia y justicia.





Importancia en la Biblia


    Números presenta el concepto de la ira correctiva de Dios aplicada a su pueblo desobediente. Con sus rebeliones, los hebreos habían quebrantado el pacto. Ni siquiera Moisés se libró de la ira de Dios cuando fue desobediente.Pero Dios no se dio por vencido con su pueblo. Aunque de momento los castigó, seguía determinado a bendecirlos y a conducirlos a la tierra que les había prometido. Hasta el falso profeta Balaam reconoció esta verdad en cuanto al propósito soberano de Dios (23.19).
    En Números se destacan la soberanía de Dios, su santidad y su demanda de obediencia, pero también su misericordia y su fidelidad a la alianza. También se ve un significado tipológico en varios sucesos, personas y leyes (1 Co 10.5ss; Heb 3.7ss; 9.13).El Nuevo Testamento se refiere en varias ocasiones a diversos pasajes de Números.
    Compárense 21.8ss con Jn 3.14ss; 28.9ss con Mt 12.5; 16.5 con 2 Ti 2.19; 22.21ss con 2 P 2.15ss y Ap 2.14.





Apuntes de Números



 La parte significativa de la historia de Israel que encontramos registrada en el libro de Números tuvo una larga historia en la memoria del pueblo de Israel (Dt 1-4; Neh 9; Sal 78; 105; 106; 135; Hch 7) destaca la fidelidad de Dios para con su pueblo a pesar de sus muchos fracasos.