Oseas
הזשע
"Dios ama al pecador"

Oseas en varias versiones:  
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Tiempo de Lectura= 0:35 / Contiene: 14 capítulos, 197 versículos y 5.175 palabras.



1) ¿QUIÉN ESCRIBIÓ EL  LIBRO? Oseas 

2) ¿CUÁNDO FUE ESCRITO?  ?

3) ¿A QUIÉN FUE ESCRITO? Israel

4) ¿DE DÓNDE FUE ESCRITO?  ?

MÉTODO  HISTÓRICO

1) ¿CUÁL ES EL TRASFONDO  HISTÓRICO DEL LIBRO?  El mensaje del profeta Oseas fue dirigido principalmente a Israel. Los primeros tres capítulos nos dan  un relato de los problemas domésticos de Israel. Tienen el propósito de mostrarnos los pecados de Israel y el amor de Dios. El resto del libro contiene denuncias contra el pueblo por su idolatría y su pecado.

    El libro pertenece al grupo de los profetas menores. Su estilo literario es brillante y presenta figuras léxicas y amplio vocabulario. El mensaje de Oseas fue dirigido principalmente a Israel. Los primeros tres capítulos ofrecen un relato de los problemas internos de Israel, y el propósito es mostrar los pecados del pueblo y el amor de Dios. El resto del libro contiene denuncias contra el pueblo por su idolatría y su pecado que constituyen mensajes de juicio salpicados de ruegos de compasión y amor. 



MÉTODO LITERARIO
1) ¿QUE GENERO DE LITERATURA ES EL LIBRO?  Profecía


MÉTODO PANORÁMICO
1) ¿CUÁL ES LA IDEA PRINCIPAL DEL LIBRO? Oseas emplea muchas imágenes de la vida diaria. Presenta a Dios como esposo, padre, león, leopardo, osa, rocío, polilla y otros; Israel es ilustrado como esposa, enfermo, vi{a, uvas, olivo, mujer parturienta, horno, neblina y humo, por nombrar unos pocos.  

2) ¿CUÁL  FUE LA RAZÓN PRINCIPAL POR LA CUAL SE ESCRIBIÓ ESTE LIBRO? Ilustrar al amor de Dios por su pueblo pecador. 

PALABRAS CLAVE EN OSEAS (RV1960): fornicar (fornicación, prostitución), en aquel tiempo, conocimiento, pacto, convertirse, volver (se), maldad (iniquidad, inicuo, pecar, pecado),de mi, contra mí (Jehová), Judá, Israel, Efraín. 

TEMAS: Fidelidad e infidelidad, Dios y Baal, juicio y restauración.

ÉNFASIS: El inagotable amor de Dios por su pueblo, aunque debe castigarlos por su infidelidad. 

CARACTERÍSTICAS PARTICULARES: Oseas emplea muchas imágenes de la vida diaria. Presenta a Dios como esposo, padre, león, leopardo, osa, rocío, polilla y otros; Israel es ilustrado como esposa, enfermo, viña, uvas, olivo, mujer parturienta, horno, neblina y humo, por nombrar unos pocos. 

 

 

 

 

Estructura de Oseas

 

Título: “El amor incondicional de Dios a Israel infiel”

Versículo Clave: 3:1  “Me dijo otra vez Jehová: Ve, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran  dioses ajenos, y  aman tortas de pasas”

 

1:1  La esposa infiel

FIDELIDAD E INFIDELIDAD

2:2  Amor de Dios al pueblo infiel
4:1  Jehová e Israel

ADULTERANDO

FIDELIDAD

DE DIOS

5:1 Apostasía de Israel
5:15  Insinceridad y rebelión
8:1  Idolatría
9:1  Castigo por infidelidad
11:1 Dios se compadece
14:1  Suplíca


Autor y fecha

    El libro de Oseas es la única fuente de información acerca del autor. Poco se conoce de él y aún menos acerca de su padre, Beeri (1:1). Probablemente, Oseas fue oriundo del reino norteño de Israel, debido a que nuestra familiaridad con la historia, circunstancias y topografía del norte (4:15; 5:1, 13; 6:8, 9; 10:5; 12:11, 12; 14:6). Esto haría que él y Jonás fueran los únicos profetas del reino del norte que escribieron. Aunque él se dirigió tanto a Israel (el reino del norte) como a Judá (el reino del sur), identificó al rey de Israel como "nuestro rey" (7:5). 

    Oseas tuvo un período extenso de ministerio, profetizando 755-719 a.C., durante los reinados de Uzías (790-739 a.C.), Jotam (750-731 a.C.), Acaz (735-715 a.C.) y Ezequías (715-686 a.C.) en Judá, y Jeroboam II (793-753 a.C.) en Israel (1:1). Su larga carrera cubrió a los últimos seis reyes de Israel desde Zacarías (753-752 a.C.) hasta Oseas (732-722 a.C.). El derrocamiento de Zacarías (el último de la dinastía de Jehú) en el 752 a.C. es nombrado como aún futuro (1:4). De esta manera siguió a la predicación de Amós en el norte, y también fue un contemporáneo de Isaías y Miqueas, quienes profetizaron en Judá. 2 Reyes 14-20 y 2 Crónicas 26-32 registran el período histórico del ministerio de Oseas.       



 

Contexto Histórico de Oseas

    Oseas comenzó  su ministerio a Israel (también llamado Efraín, de acuerdo a su tribu más grande)durante los días finales de Jeroboam II, bajo cuya guía Israel estaba disfrutando tanto de paz política y prosperidad material, como también de corrupción moral y bancarrota espiritual. No obstante, después de la muerte de Jeroboam II (753 a.C.), la anarquía prevaleció e Israel declinó rápidamente. Hasta su derrocamiento por parte de Asiria veinte años más tarde, cuatro de los seis reyes de Israel fueron asesinados por sus sucesores. Profetizando durante los días que rodearon a la caída de Samaria, Oseas se enfoca en la desviación moral de Israel (EL libro de Amós) y su rompimiento de la relación de pacto con el Señor, anunciando que el juicio es inminente. 
    Las circunstancias no estaban mucho mejor en el reino del sur. Usurpando la función sacerdotal, Uzías había sido azotado por la lepra (2 Cr 26:16-21); Jotam toleró las prácticas idólatras, abriendo el camino para que Acaz alentara la adoración de Baal (2 Cr 27:1-28:4). El avivamiento de Ezequías únicamente sirvió para reducir la aceleración de Judá hacia un destino similar al de su hermana del norte. Reyes débiles en ambos lados de la frontera repetidamente buscaron alianzas con sus vecinos paganos (7:11; 2 R 15:19; 16:7) en lugar de buscar la ayuda del Señor 


Detalles de Oseas

Reprobación de Israel

Llamamiento de Otras Naciones

            Oseas fue profeta del reino del norte; habla del rey de Israel como “nuestro” rey (7:5). Su mensaje era para el reino norteño, con referencias ocasionales a Judá.

Fecha de Oseas

            Aproximadamente durante los últimos 40 años del reino de Israel. Comenzó su ministerio cuando bajo Jeroboam II estaba en el cenit de su poder (véase bajo 2 Reyes 14). Así pues, fue testigo de su vertiginosa caída. Fue contemporáneo menos de Amós, y mayor de Isaías y Miqueas. Como niño pudo haber conocido a Jonás. Los reyes en cuyos días profetizo fueron Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y Jeroboam II de Israel. Las fechas aproximadas de estos reyes fueron como sigue:

 

Reyes de Israel del Norte

  • Jeroboam II, 790-749. Reino de gran prosperidad. Comienza Oseas.
  • Zacarías, 748. Reino 6 mese. Fue muerto por Salum.
  • Salum, 148. Reinó un mes. Fue muerto por Manahem.
  • Manahem, 748-738. Indeciblemente cruel. Títere de Asiria. 
  • Pekaía, 738-736. Fue muerto por Peka.
  • Peka, 748-730. Fue muerto por Oseas. Cautiverio de Galilea, 734.
  • Oseas, 730-721. Caída de Samaria, 721. Fin del reino.

 

Reyes de Judá del Sur

  • Uzías, 787-735. Un buen rey. Comienza Oseas.
  • Jotam, 749-734. Un buen rey.
  • Acaz, 741-726. Muy malo. Cautiverio de Galilea, 734.
  • Ezequías, 726-697. Un buen rey. Caída de Samaria, 721.

            La cronología de la época es algo confusa y parece que a veces dos reyes ejercían autoridad simultánea. El plazo máximo del ministerio de Oseas sería 790-697 a.C., y el mínimo 750-725. Asumiendo que su obra abarcó alguna parte considerable de los reinos tanto de Jeroboam como de Ezequías, podríamos quizás colocarla alrededor de 760-720 a.C. Al vivir hasta el reino de Ezequías, Oseas fue también contemporáneo de los seis reyes del norte que seguían a Jeroboam. Quizás la razón por la cual no se les nombre sea la brevedad de sus reinos; 6 reyes en 20 años, siendo asesinados cuatro de ellos; una época de violencia desenfrenada que acompañaba a las agonías de muerte de la nación.

 

La Situación

            Unos 200 años antes de los días de Oseas, diez de las doce tribus se habían separado del reino davídico y habían establecido un reino independiente, cuyo dios oficial era el becerro de oro. En este plazo Dios había enviado a los profetas Elías, Elisea, Amós, y ahora Oseas. Pero persistían en negarse a volver a Jehová, y cían más y más hondo en las abominaciones de la idolatría.     

 

 

 

Retos de Interpretación

 

  • El hecho de que la esposa infiel, Gomer, es simbólica de la Israel infiel es indudable; pero quedan preguntas.

 

1.        En primer lugar, algunos sugieren que las escenas matrimoniales en los caps. 1-3 deben ser tomadas únicamente como alegoría. Pero no hay nada en la narración, presentado en prosa simple, que cuestione su ocurrencia literal. Mucho de su efecto se perdería si no fuera literal.  Cuando elementos no literales dentro del libro son introducidos, son presentados con “verá” (5:13; 9:10, 13), la forma hebrea normal de introducir escenas no literales. Además, no hay relato alguno de un profeta que se haya hecho a sí mismo el sujeto de una alegoría o parábola.

2.        En segundo lugar, ¿cuáles son las implicaciones morales del mandato de Dios para Oseas de casarse con una prostituta? Parece mejor ver a Gomer como pura al tiempo del matrimonio con Oseas, para volverse más tarde una mujer inmoral. Las palabras “tomate una mujer fornicaria” deben entenderse prolépticamente, esto es viendo el futuro. Una mujer inmoral no podía servir como el retrato de Israel saliendo de Egipto (2:15; 9:10), quien más tarde se alejó de Dios (11:1). El capitulo tres describe a Oseas retornando a su mujer, quien había sido rechazada debido a adulterio, un rechazo que era injustificable si Oseas se hubiera casado con una prostituta con conocimiento total de su condición.

3.        Una tercera pregunta surge con respecto a la relación en el cap. 1 y el cap. 3 y si la mujer del cap. 3 es Gomer u otra mujer. Hay varios factores que sugieren que la mujer del cap. 3 es Gomer. En el 1:2, el mandato de Dios es: “Ve, tomate”; no obstante, en el 3:1, su mandato es: “Va, ama”, sugiriendo que el amor de Oseas tenía que ser renovado con la misma mujer. Además, dentro de la analogía del cap.1, Gomer representa a Israel. Conforme Dios renueva su amor hacia la Israel infiel, así Oseas debe renovar su amor hacia la infiel Gomer. Si Oseas tres denotara a una mujer diferente confundiría la analogía.           

 

 

 

 

 

Temas históricos y teológicos

 

  •  El tema de Oseas es el amor leal de Dios por su pueblo de pacto, Israel, a pesar de su idolatría.  De esta manera Oseas ha sido llamado el San Juan (el apóstol del amor) del AT. El verdadero amor del Señor por su pueblo no tiene fin y no tolerará rival alguno. El mensaje de Oseas contiene mucha condenación, tanto nacional como individual, pero al mismo tiempo, él retrata incisivamente el amor de Dios hacia su pueblo con emoción ferviente. Oseas fue instruido por Dios a casarse con cierta mujer y experimentar con ella una vida doméstica la cual era una dramatización del pecado e infidelidad de Israel. La vida matrimonial de Oseas y su esposa, Gomer, proveen la rica metáfora que aclara los temas del libro: Pecado, juicio y amor perdonados.  

 

 

 

Vista Panorámica de Oseas


¿Puede alguna persona quedar fuera del amor de Dios? ¿Puede alguna cosa alejar a alguien del amor de Dios? Con un alto costo, a Oseas le fueron dadas, por inspiración divina, las respuestas a éstas preguntas que él registró en su libro (1:1).

A Oseas se le ordenó que se casara con Gomer, quién era virgen cuando se casó, pero después se hizo ramera, así como Israel primero fue fiel, luego infiel (1:2). Bajo las órdenes de Dios, Oseas se casó con Gomer y tuvieron dos hijos y una hija; sus nombres representan la ruptura de su matrimonio (1:3–9). Posteriormente sus nombres fueron cambiados e investidos con nuevas promesas y esperanzas (2:1). Gomer abandonó definitivamente a Oseas y a sus hijos para juntarse con amantes, de quienes ella creía que le sostenían sus lujos (2:5) cuando en realidad era Oseas quien pagaba sus extravagantes gastos (2:8). Oseas y sus hijos suplican a la madre que vuelva a casa (2:2). Rechazando sus súplicas, Gomer se vende en esclavitud, y Oseas, quien todavía la ama, paga el precio de rescate (3:2). El la ayuda durante un período de rehabilitación, luego el matrimonio se reanuda (3:1). Por medio de su mucho amor por su infiel esposa, él se da cuenta de cuánto ama Dios a Israel, su pueblo infiel. Desde la perspectiva del amor de Dios, Oseas le predica al Israel infiel sermones de restauración y de amenaza de juicio, alternadamente.

Oseas profetizó durante el tiempo de los últimos reyes de Judá, por tanto fue un contemporáneo de Amós en Israel y de Isaías y Miqueas en Judá (1:1). El vio el deterioro político y la decadencia moral en cada área de la vida de Israel. La degradación estaba a la orden del día; el pecado dominaba la vida social y espiritual del pueblo. Aunque estaban siendo atacados por Asiria, la corrupción interna de la sociedad de Israel era de mayor peligro que cualquier enemigo externo.

Oseas es el profeta del amor de Dios (11:1, 4; 14:4). Su libro es un recordatorio de que el pecado es semejante a la infidelidad dentro del matrimonio. El que peca se aleja voluntariamente de Dios; sin embargo, El ha proporcionado perdón y reconciliación por medio de la muerte y resurrección de Cristo. Aunque el conocimiento de Oseas acerca de la provisión de Dios era incompleto, por fe él sabía que Dios reconciliaría a su pueblo consigo mismo. A causa de la muerte de Cristo, tanto los judíos como los gentiles que creen en Él, por medio de la fe entran en una relación personal con el Señor en la que no hay acusación (Ro 8:33), ni condenación (Ro 8:1, 34) ni separación del amor de Cristo (Ro 8:35–39).
 



Referencias Proféticas


    Oseas 2:23 es el hermoso mensaje profético de Dios de incluir a los gentiles [los no judíos] como Sus hijos, como también está escrito en Romanos 9:25 y 1 Pedro 2:10. Los gentiles no son originalmente “el pueblo de Dios,” pero a través de Su gracia y misericordia, Él ha nos ha dado a Jesucristo, y por la fe en Él somos injertados en el árbol de Su pueblo (Romanos 11:11-18). Esta es una asombrosa verdad acerca de la Iglesia, una que es llamada un “misterio” porque antes de Cristo, el pueblo de Dios era considerado únicamente el pueblo judío. Cuando Cristo vino, los judíos fueron endurecidos temporalmente “hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles.” (Romanos 11:25)



Importancia en la Biblia


    La historia del → PACTO de Dios y la infidelidad del pueblo, desde la salida de Egipto, se presenta en Oseas con la figura del matrimonio (2.2ss; 11.1). Dios no puede pasar por alto la infidelidad, cuyo fruto es desorden y caos (4.4–6; 8.7; 10.13). La caída de Israel será el resultado final de ese proceso, pero en medio de esta situación, Oseas afirma lo que es el centro mismo de su mensaje: la gracia de Dios disciplina pero no abandona a su pueblo (11.3, 4, 8). En esa fidelidad inquebrantable descansa la esperanza de la restauración (11.9–11). Solo el amor de Dios puede inducir al arrepentimiento y a la conversión (2.14–23; 6.1–3). El reconocimiento de la misericordia divina hará posible un nuevo trato entre los israelitas (6.6).Oseas habla frecuentemente de un juicio o litigio de Dios con su pueblo (2.2ss; 4.1, 4;7.10; 12.2), de clamor (8.2) o de sentencia (2.6, 9, 10–16), recursos literarios que señalan el quebrantamiento del pacto. Pero a menudo el profeta (cuya conciencia de hablar en nombre de Dios es muy clara, como se deduce de su estilo) introduce quejas en las que se

expresa la piedad de Dios y del profeta por el pueblo (7.13ss; 8.8ss) y en que Oseas intercede por Israel (9.14).


    Lo fundamental del mensaje de Oseas es la relación de Dios con Israel. Oseas ve los mismos males morales y religiosos que su contemporáneo Amós, pero halla la raíz de los mismos en la infidelidad de Israel al pacto. La nación ha abandonado a su esposo y se ha entregado a los dioses cananeos (baales), confiando en ellos, o en su propio poder militar

y en alianzas extranjeras (5.13; 7.11; 12.1). Como consecuencia, toda su vida privada y pública se ha corrompido (4.11). Israel no tiene conocimiento de Dios, ha quebrado la relación con Él y no discierne ni sigue su voluntad. En Oseas, más que en ningún otro profeta del Antiguo Testamento, se ve la relación que existe entre su mensaje, su persona, y las experiencias de vida personales y de su pueblo.





Apuntes de Oseas



El libro de Oseas, que arde con el fuego del amor de Dios por su pueblo, nos recuerda que el Dios de la historia bíblica juzga la infidelidad, incluso cuando expone la esperanza más allá de juicio.