Aplicación

Esdras

Aplicación de Esdras

1. ¿Qué hacían los contemporáneos de Esdras con relación a su pecado? ¿Cómo sabe si la angustia que mostraban los llevaba al arrepentimiento, o si no era más que simple remordimiento? ¿Qué hace usted en cuanto a su propio pecado? ¿Cómo se trata el pecado en su propia congregación?

2. ¿Qué aprendió en cuanto a la oración y al ayuno? ¿Son estas prácticas parte integral de su vida diaria con el Señor? ¿Por qué?

3. Al repasar lo estudiado en Esdras, ¿qué ha aprendido acerca de Dios, sus promesas y sus caminos? ¿En qué medida afecta ese conocimiento su propia vida?


Aplicación final de Esdras

1. ¿Cuáles son las verdades básicas de Esdras?

2. ¿Cómo se aplican estas verdades a mi vida?

3. ¿En vista de estas verdades, qué cambios deberían hacer en mi vida?.

4. ¿Cómo pienso llevar a cabo estos cambios?

5. ¿Cuál será mi oración personal referente a esta verdad, y los cambios que debería efectuar en mi vida?


Aplicación práctica

El Libro de Esdras es una crónica de esperanza y restauración. Para los cristianos cuya vida está cicatrizada por el pecado y la rebelión contra Dios, hay una gran esperanza en que nuestro Dios es un Dios de perdón, un Dios que no nos dará la espalda cuando lo busquemos quebrantados y arrepentidos (1 Juan 1:9). El regreso de los israelitas a Jerusalén y la reconstrucción del Templo se repiten en la vida de cada cristiano que regresa de la cautividad del pecado y la rebelión contra Dios, y Lo encuentra dándole una amorosa bienvenida a casa. Sin importar cuánto hayamos estado ausentes, Él está listo para perdonarnos y recibirnos de nuevo dentro de Su familia. Él está dispuesto a mostrarnos cómo reconstruir nuestras vidas y resucitar nuestros corazones, dónde está el templo del Espíritu Santo. Al igual que en la reconstrucción del Templo en Jerusalén, Dios supervisa el trabajo de renovación y re-dedica nuestras vidas a Su servicio.

La oposición de los adversarios de Dios para la reconstrucción del templo, despliega un patrón que es típico de aquel que es el enemigo de nuestras almas. Satanás usa a aquellos que parecen estar en sincronización con los propósitos de Dios para retarnos e intentar frustrar los planes de Dios. Esdras 4:2 describe el discurso engañoso de aquellos que dicen adorar a Cristo, pero cuyo intención real es destruir, no construir. Debemos estar en guardia contra tales engañadores, responderles como lo hicieron los israelitas, y rehusar ser engañados por sus suaves palabras y falsas profesiones de fe.

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