Arqueología

Nahum

SITIOS ARQUEOLÓGICOS

Nahúm 1. “Nínive”

Localizada en Mosul, Iraq, Nínive fue una antigua du-dad que estuvo habitada desde el VII milenio a.C. Sin embargo, la prominencia de esta ciudad en la Biblia se debe a su distinción como una de las ciudades capitales del imperio asirio, el cual dominó el antiguo Cercano Oriente durante la mayor parte del periodo desde el 900 hasta el 612 a.C.

Nínive se encontró en la cúspide de su poder bajo el reinado de los reyes asirios Senaquerib, Esarjadón y Arsubanipal. Numerosos descubrimientos arqueológicos en Nínive provienen del periodo en que estos reyes reinaron:

    • Los muros de la ciudad, de casi 13 km de longitud, encerraban un área que abarcaba aproximadamente 688 hectáreas.

    • Se han excavado partes del palacio, que cubrían tres grandes bloques de la ciudad. Relieves pintados y esculpidos que nos muestran las hazañas de Senaquerib, incluyendo la derrota de Laquis en el 701 a.C. (2R 18:14,17),2 revestían los muros.

    • La ciudad poseía una cantidad enorme de parques y jardines acuáticos, lo que puede explicar el enfoque en las aguas, en Nahúm 2:8.

    • El relato de la conquista de Judá por parte de Senaquerib en el 701 a.C. (2R 18:13-19:36) se encontró allí. A Ezequías se le menciona por su nombre en la versión de Senaquerib.

    • Otros registros mencionan a Manasés, rey de Judá, quien proporcionó los materiales de construcción para el palacio Esarjadón en Nínive y las tropas para la invasión a Egipto por parte de Asurbanipal.

    • Uno de los hallazgos más significativos fue la biblioteca de Asurbanipal. Esta contenía unos 1,500 textos diferentes, algunos con múltiples copias, incluyendo tablillas' de archivo, % literarias, mágicas, médicas, de adivinación, y rituales.

El libro de Nahúm, así como Sofonías 2:13-15, predijeron la derrota y destrucción de Nínive. Estas profecías se cumplieron cuando una coalición de babilonios, medos y escitas demolió la ciudad en el 612 a.C., tal como lo describe una crónica babilónica.

PUEBLOS, TERRITORIOS Y GOBERNANTES ANTIGUOS

Nahúm 3. “Asiria a lo largo del período asirio medio”

El corazón del territorio asirio se ubicaba en una pequeña zona en el norte de Mesopotamia, atravesada por el río Tigris. Por el año 7000 a.C. se establecieron aldeas en esta región, aunque aparecieron rastros de actividad humana de miles de años antes.

Las grandes ciudades de Asiria incluían a Asur (fundada aprox. 2700 a.C.) Nínive' (fundada aprox. 3000 a.C.) y Kalhu, (el Calah bíblico, actual Nimrod, fundado en aprox. 878 a.C.; ,<Mapa 8b»). Aunque Asiria estuvo previamente dominada por Babilonia, eventualmente se convirtió en el imperio más poderoso del antiguo Cercano Oriente. Su historia fue de expansión y retracción continuas.

Periodo asirio antiguo (aprox. 2334-1275 a.C.)

En los inicios de su historia Asiria era un grupo de ciudades independientes. El imperio de Sargón de Acad (aprox. 2334-2279 a.C.) ejercía autoridad en Asiria, y se dice que un rey del linaje de Sargón, Manishtushu (aprox 2269-2255 a.C.) construyó un templo en Nínive. Con el colapso del poder de Acad, Asiria cayó bajo otro poder mesopotámico, la tercera Dinastía de Ur (aprox. 2112-2004 a.C.).

Algún tiempo después Asur obtuvo su independencia y empezó a establecer colonias comerciales en Anatolia. Miles de documentos cuneiformes de la ciudad anatolia de Kanish (actual Kultepe) proporcionan información detallada sobre las prósperas colonias mercantiles asirias de aproximadamente 1900 a 1750 a.C.

Al mismo tiempo, las tribus amorreas del oeste empezaron a invadir Mesopotamia. Un gobernante amorreo, Shamshi-Adad 1 (aprox. 1814— 1782 a.C.) dominó la mayor parte del territorio central asirio, incluyendo Asur. Colocó a sus hijos en el cargo de gobernadores de Mari en el río Éufrates y Ekallatum, al sur de Asur en el Tigris.

El mismo Shamshi-Adad se aventuró al oeste, estableciendo un vasto imperio que se extendió sobre el norte de Mesopotamia hasta Siria. Después de su muerte en 1781 a.C., el hijo de Shamshi-Adad, Dagón I, no fue capaz de mantener el imperio de su padre. Hammurabi de Babilonia conquistó Mari y Asur, mientras que los horeos' invadieron desde el noreste.

Para los siguientes 400 años virtualmente no hay documentación de las ciudades asirias, con excepción de la lista de reyes asirios.'

El reinado de Ashuruballit I (1364-1329 a.C.), quien unificó y consolidó las ciudades-estado de Asiria en una entidad política estable, marca el comienzo de Asiria como un estado político. Las cartas descubiertas en Amarna demuestran que él mantenía correspondencia como un igual con Amenhotep IV de Egipto.

Aunque el rey babilónico consideraba a Ashuruballit I como su vasallo, Ashuruballit I fue capaz de ejercer una influencia considerable en Babilonia cuando su hija fue dada en matrimonio al rey babilónico y el hijo de esta unión se convirtió en el próximo gobernante de Babilonia.

    • Gran parte de la literatura y el conocimiento de Babilonia fue llevado a Asiria, lo cual sería una práctica que los monarcas asirios posteriormente continuarían. Después del reinado de Ashuruballit, sus sucesores perdieron influencia en Babilonia; sin embargo, ellos (particularmente Adad-narari 1) fueron capaces de avanzar hacia el oeste sobre Mitanni y tan lejos como Carquemis («Mapa 8b»), y continuaron colocando la infraestructura para la construcción del imperio.

Periodo asirio medio (aprox. 1274— 935 a.C.)

El imperio asirio emergió bajo los siguientes dos reyes, Salmanasar I (aprox. 1274-1245 a.C.) y Tukulti-Ninurta 1 (aprox. 1244-1208 a.C.). Como el hijo de Ashuruballit, Salmanasar I hizo una campaña especialmente en el oeste contra los hititas y también contra los horeos de Mitanni. Tukulti-Ninurta continuó las expediciones militares de su padre, e incluso adquirió el control temporal de Babilonia. la primera deportación registrada ocurrió bajo el reinado de Tukulti-Ninurta, quien reubicó a los hititas de Siria a la zona central asiria como obreros.

Tukulti-Ninurta también estableció una nueva capital en el banco oriental del Tigris; y fue asesinado en su propio nuevo palacio.

Con el colapso del imperio hitita, otros pueblos empezaron a trasladarse. Los Mushki (probablemente los frigios) emigraron a Anatolia, y los arameos (sirios) avanzaron sobre Asiria desde el oeste, lo que provocó la decadencia en el control asirio. En la inestabilidad resultante, Babilonia pudo retomar su independencia, y Asiria el control sobre otras áreas debilitadas.

Ashur-resha-ishi I (aprox. 1133-1116 a.C.) restauró y reunificó el área central de Asiria, y Tiglat Piléser I (aprox. 1115-1077 a.C.) utilizó esta base para construir y expander el imperio hacia todas direcciones. Su campaña contra los Mushki y los arameos fue exitosa, y puso a todo el territorio sirio y el sur de Anatolia bajo el dominio de Asiria. Asimismo, marchó hacia el sur sobre Babilonia, y capturó muchas de sus ciudades principales. La cultura asiria surgió bajo la prosperidad originada por estas conquistas militares. Sin embargo, ante la muerte de Tiglat Pileser, los éxitos de Asiria una vez más declinaron, hasta el reinado de Ashurdan II (aprox. 934-912 a.C.).

PUEBLOS, TERRITORIOS Y GOBERNANTES ANTIGUOS

Nahum 3. “Asiria desde el periodo neo-asirio en adelante”


Periodo neo-asirio (aprox. 934-612 a.C.)

Ashur-dan III le devolvió la estabilidad a Asiria y reclamó el territorio occidental perdido por los arameos. Los siguientes dos reyes reconsolidaron y expandieron el estado. Se establecieron puestos de avanzada militares en todo el imperio para reabastecer las tropas en la campaña.

Ashurnasirpal 11 (884-859 a.C.) construyó una nueva capital en Calah («Mapa 8a), el posterior Nimrod. Se dirigió hacia el norte a los montes Zagros y al oeste a Siria-Palestina, demandó el tributo y sometió a los pueblos derrotados a trabajos forzados en Calah. Su hijo Salmanasar 111 (859-824 a.C.) continuó expandiendo el imperio al norte y al oeste. Sus anales documentan un conflicto que involucró una coalición de diez reyes, incluyendo a Acab de Israel, quien proporcionó 2,000 carros y varios miles de soldados para la batalla de Qarqar en el 853 a.C.', Salmanasar, incapaz de derrotar la coalición, se volvió a ocupar de estas naciones nuevamente durante los años subsecuentes. Eventualmente, Jehú de Israel pagó tributo al rey asirio, tal como lo describe el obelisco negro de Salmanasar III. En el frente sur Salmanasar ayudó al rey babilónico a dispersar a los invasores arameos.

Hacia el final del reinado de Salmanasar, Asiría empezó a decaer debido a las revoluciones internas. Durante los 80 años posteriores a su muerte, los reyes asirios intentaron retener el control sobre los territorios remotos. La famosa reina Semiramis gobernó Asiria durante el tiempo en que su hijo Adadnarari III (810-782 a.C.) era menor de edad, quien a su vez subyugó Damasco, recibió tributo de los reyes cercanos, incluyendo Joas de Israel; y las tribus caldeas' lo reconocieron como soberano.

Tiglat Piléser III (744-727 a.C.) fortaleció la autoridad real y recuperó los territorios sirios perdidos. Continuó su marcha a través de Siria y Palestina y bajó a Egipto, y recibió tributo de Damasco, Biblos, Tiro y Samaria (cf. 2Cr 28:19-21). Cuando Damasco y Samaria se rebelaron, Tiglat Piléser suprimió la revuelta, y convirtió a estas ciudades en estados vasallos (cf. 2R 15:30). Nombró a una persona como rey de Babilonia, y posteriormente él mismo tomó el trono.

Durante el corto reinado de Salmanasar V (726-722 a.C.), Samaria fue sitiada. Los registros asirios le atribuyen la rendición de Samaria a Salmanasar V o a Sargón 11(722-705 a.C.).

Es muy probable que la caída de Samaria fuera un resultado inevitable cuando Salmanasar fue asesinado y Sargón II usurpó el trono en 722 a.C.' Luego sucedió la deportación masiva de los israelitas a Asiria. Sargón II obtuvo el control de Siria-Palestina, derrotando una coalición de sirios y egipcios en Qarclar en el 720 a.C. Desde 720 hasta 710 también luchó contra el rey babilónico Marduk-apal-iddina y al final prevaleció sobre él (el Merodac Baladán de Is 39:1).

El hijo de Sargón, Senaquerib (701-681 a.C.) es famoso por su sitio en Jerusalén. Ezequías de Judá recibió ánimos para rebelarse contra Asiria en base a la resurgente fuerza egipcia. Sin embargo, Senaquerib derrotó completamente a Egipto, luego ejerció su fuerza contra Ezequías. Jerusalén, a pesar de estar sitiada, milagrosamente escapó de la derrota (2R 18-19). Senaquerib destruyó Babilonia en el 689 a.C. pero fue asesinado por dos de sus hijos, y otro de sus hijos lo sucedió, Esarjadón.

Bajo el reinado de Esarjadón (680-669 a.C.) el ejército egipcio fue derrotado, después de lo cual Egipto fue regido por gobernadores nombrados por Asiria. Con la mayor parte de Siria-Palestina sometida, Esarjadón reconstruyó Babilonia y supervisó una obra extensa en Nínive, Asur y Calah. Antes de su muerte en 669 a.C., les exigió a sus oficiales que juraran lealtad a su hijo Asurbanipal. Sin embargo, Esarjadón le entregó el trono de Babilonia a otro hijo, Shamash-shuma-ukin.

Asurbanipal se enfocó en Egipto, que intentaba recuperar su independencia. Aunque Menfis y Tebas' habían sido capturadas en 663 a.C., Egipto se liberó de la dominación asiria cuando se presentaron problemas en otras partes del imperio y era necesaria la atención de Asurbanipal. La guerra civil estalló entre Asurbanipal y su hermano Shamash-shuma-ukin en 652 a.C. Asurbanipal obtuvo la vic-toria cuatro años después de un largo sitio de Babilonia.

Aunque Asiria obtuvo la victoria, nunca se recuperó de las pérdidas en su ejército y sus recursos. Los sucesores de Asurbanipal fueron incapaces de restaurar la grandeza del imperio.

Nabopolasar de Babilonia recuperó gran parte del territorio de Asiria durante la última parte del siglo VII a.C. y los babilonios y los medos invadieron la parte central del territorio, y capturaron Asur en 614 a.C. En 612 la capital de Asiria, Nínive, cayó después de un corto sitio. Aunque Ashuruballit II intentó gobernar un estado independiente asirio desde Harran, el no era adecuado para Babilonia y sus aliados. El imperio asirio, que una vez había sido imponente, había llegado a un final definitivo.

(Biblia de Estudio Arqueológica. Vida. p.1531)