Gráficos

Lamentaciones

Fechas de Lamentaciones

  • 626 a.C Jeremías es llamado a profetizar.

  • 605 a.C. Comienza el reinado de Nabucodonosor en Babilonia.

  • 586 a.C. Jerusalén cae bajo los babilonios.

  • 585 a.C. Jeremías es llevado a Egipto.

  • 585 a.C. Jeremías escribe Lamentaciones.

Datos esenciales

Bosquejo de Lamentaciones

La Época de Lamentaciones

Segunda de Reyes, Jeremías y Lamentaciones comparados

Otros Lamentos

        • Job 3:3-26; 7:1-21; 10:1-22

        • Salmos (más de 40) por ej.,Sal 3, 120

        • Jeremías 15:15-18; 17:14-18; 18:19-23

        • Ezequiel 19:1-14; 27:1-36; 32:1-21


Esperanza de Restauración

        1. Isaías 35:1-10

        2. Jeremías 30:1-31:40

        3. Ezequiel 37:1-28

        4. Oseas 3:5; 14:1-9

        5. Joel 3:18-21

        6. Amós 9:11-15

        7. Miqueas 7:14-20

        8. Sofonías 3:14-20

        9. Zacarías 14:1-11

        10. Malaquías 4:1-6


Maldiciones de Deuteronomio cumplidas en Lamentaciones

Sinopsis

1. La desolación de Jerusalén (1)

2. El enojo del Señor contra su pueblo (2)

3. La esperanza de la consolación (3)

4. El contraste entre el pasado y el presente (4)

5. La súplica de Judá por el perdón del Señor (5)


Bosquejo Resumen

    1. Jeremías se lamenta por Jerusalén (1:1-22)

    2. La ira de Dios por el pecado (2:1-22)

    3. Esperanza en medio de la aflicción (3:1-66)

    4. Se satisface la ira de Dios (4:1-22)

    5. Jeremías ruega por restauración (5:1-22)

Jeremías se aflige profundamente por la destrucción de Jerusalén y la devastación de su nación. Sin embargo, en la mitad del libro, en las profundidades de su dolor, hay un rayo de esperanza. La compasión de Dios siempre está presente. Su fidelidad es grande. Jeremías se da cuenta de que sólo la misericordia del Señor ha evitado una aniquilación total. Este libro nos muestra las graves consecuencias del pecado del hombre y cómo aún podemos tener esperanza en medio de la tragedia debido a que Dios puede convertirla en bien. Vemos la importancia eterna de la oración y la confesión del pecado. Todos nos enfrentaremos a la tragedia en nuestras vidas. Pero en medio de nuestras aflicciones, hay esperanza en Dios.