Aplicación

Números

Aplicación de Números

1. Repase todo lo que ha aprendido de la vida de Moisés, y ore luego por ver cómo puede aplicar esa enseñanza a su propia vida.

2. Recuerde que Dios es el mismo ayer, hoy y siempre. Su carácter no cambió entre el Antiguo Testamento y el Nuevo. Reflexiones en lo que ha aprendido acerca de Dios en el libro de Números. ¿Está viviendo de acuerdo a eso?

3. ¿Siente usted envidia de que los hijos de Israel hayan sido guiados por una nube? ¿Está consciente de que el Espíritu Santo mora en usted con el propósito de guiarlo? ¿Ha buscado el Espíritu de Dios, y le ha pedido que lo lleve de la mano y lo guié tal y como guío a los israelitas? ¿Qué puede aprender de los israelitas, a fin de no cometer los mismos errores?


Aplicación final de Números

1. ¿Cuáles son las verdades básicas de Números?

2. ¿Cómo se aplican estas verdades a mi vida?

3. ¿En vista de estas verdades, qué cambios deberían hacer en mi vida?.

4. ¿Cómo pienso llevar a cabo estos cambios?

5. ¿Cuál será mi oración personal referente a esta verdad, y los cambios que debería efectuar en mi vida?


Aplicación práctica

Del Libro de Números se desprende un gran tema teológico desarrollado en el Nuevo Testamento; y es que el pecado y la incredulidad, especialmente la rebelión, acarrea el juicio de Dios. I Corintios capítulo 10 específicamente lo dice – y Hebreos 3:7 a 4:13 lo implica fuertemente – estos eventos fueron escritos como ejemplo para que los creyentes observen y los eviten. No debemos “poner nuestro corazón en cosas malas” (v.6), o ser sexualmente inmorales (v.8), o poner a Dios a prueba (v.9) o quejarnos y murmurar (v.10).

Así como los israelitas vagaron en el desierto por 40 años a causa de su rebelión, así también algunas veces Dios permite que vaguemos lejos de Él y suframos la soledad y falta de bendiciones cuando nos rebelamos contra Él. Pero Dios es fiel y justo, y así como Él restauró a los israelitas a su legítimo lugar en Su corazón; Él siempre restaurará a los cristianos al lugar de bendición e íntima comunión con Él si nos arrepentimos y regresamos a Él (1 Juan 1:9).

Temas de Aplicación